miniaturadeimagen|San Marcos, por Angelo Bronzino. Oleo sobre tabla.|248x248px El Evangelio secreto de Marcos es un evangelio apócrifo perdido del que se citan dos breves fragmentos en una carta atribuida a Clemente de Alejandría que fue descubierta en 1958 por Morton Smith, y sobre cuya autenticidad existen serias dudas.
Según afirma el autor de la carta, durante el circularon al menos dos versiones diferentes del evangelio de Marcos en la ciudad de Alejandría. Una de ellas, redactada primero, correspondería al actual evangelio canónico de Marcos; la siguiente, escrita después y dirigida a un grupo de iniciados, sería el evangelio secreto de Marcos, al que corresponden los fragmentos citados en la carta.
No existe ninguna otra referencia a un evangelio secreto de Marcos en la literatura cristiana conocida. Se sabe, sin embargo, que existió un evangelio de Mateo alternativo, que Ireneo, Jerónimo y otros autores denominan Evangelio de los hebreos. Por otra parte, los manuscritos que se conocen del evangelio de Marcos no son exactamente iguales entre sí, por lo que la idea de que un mismo evangelio circulase en varias versiones diferentes no es en absoluto extraña.
Se han puesto en cuestión tanto la autenticidad de la carta como la existencia del evangelio secreto. Por una parte, este evangelio resulta enormemente polémico, ya que contiene posibles implicaciones sobre homosexualidad en Jesús, por otro lado, las anómalas circunstancias en que la carta fue descubierta hacen sospechar que pudiera tratarse de una falsificación.
Actualmente los estudiosos no han llegado a un acuerdo, mientras algunos defienden la teoría de una falsificación, otros consideran que la carta de Clemente es auténtica y que el evangelio secreto de Marcos debe ser considerado como un texto del cristianismo primitivo.Burke, Tony, ed. (2012) Ancient gospel or modern forgery? : the Secret Gospel of Mark in debate: Proceedings from the 2011 York University Christian Apocrypha Symposium. ISBN 13: 978–1-62032–186-7
Descubrimiento y desaparición
En 1958, Morton Smith, profesor de historia antigua en la Universidad de Columbia, descubrió en la biblioteca del antiguo monasterio ortodoxo de Mar Saba, a unos 20 kilómetros de Jerusalén, una carta copiada a mano en las páginas en blanco de un libro impreso en el . La carta estaba escrita en griego, con una caligrafía característica del . El autor se identificaba al comienzo del texto como "Clemente, autor del Stromata", es decir, el conocido teólogo y moralista cristiano Clemente de Alejandría, que vivió hacia el año 200.
Smith fotografió las tres páginas del libro que contenían la carta. Más adelante, al traducirla, hizo algunos descubrimientos sorprendentes. La carta estaba dirigida a un tal Teodoro, personaje completamente desconocido, y en ella Clemente respondía a una serie de preguntas sobre una secta del cristianismo primitivo de la que sí hay noticias, los carpocracianos, así llamados por el nombre de su fundador, Carpócrates. En este contexto se encontraban las referencias al evangelio secreto de Marcos, utilizado por los carpocracianos, del que la carta citaba dos breves fragmentos.
Tras su descubrimiento por Smith, el libro que contenía la carta fue archivado por los monjes de Mar Saba. Sin embargo, ningún otro especialista ha logrado examinar la supuesta carta de Clemente de Alejandría, aunque dos académicos, David Flusser y Guy Stroumsa, vieron el manuscrito en 1976. También está documentado su traslado a la biblioteca griega ortodoxa de Jerusalén, donde las páginas fueron extraídas del libro, fotografiadasa color, y desde entonces no se ha vuelto a saber de ellas. Si bien las nuevas fotografías del texto, han sido publicadas.
La cuestión de la autenticidad
Debido tanto a la naturaleza polémica de los contenidos de la carta y la implicación de la existencia de un evangelio secreto como al hecho de que el original no puede ya ser examinado -ni datado- por los estudiosos, la autenticidad del descubrimiento de Smith es objeto todavía de un encendido debate, sin que pueda en la actualidad afirmarse si se trata o no de un texto auténtico.
Algunos hechos son indudables: el libro existe, y en él hay una carta escrita con caligrafía del que Smith fotografió. El estilo del texto es el de otras obras de Clemente de Alejandría, y las citas del evangelio secreto utilizan un lenguaje muy similar al del Evangelio canónico de Marcos.
Las razones a favor y en contra de la autenticidad pueden resumirse como sigue:
A favor
El examen de la caligrafía de la carta, tal y como aparece en las fotografías que tomó Smith, arroja la conclusión de que corresponde al . Si de verdad fue escrito en esta época, una falsificación tan perfecta no habría sido posible, pues implica un conocimiento exhaustivo de la literatura cristiana primitiva que estaba lejos de haberse alcanzado por entonces. La carta es perfectamente coherente con lo que se conoce del cristianismo primitivo, incluyendo la referencia a los carpocracianos, secta de la que hay numerosas menciones de otros autores. La moderna crítica literaria ha visto en la carta numerosos rasgos estilísticos y de vocabulario estadísticamente frecuentes en la obra de Clemente de Alejandría, lo que parece apuntar que la carta es auténtica. También las breves citas de Marco utilizan el lenguaje propio del evangelista Marcos, lo que parece indicar que proceden del mismo autor. Recientemente se han establecido paralelismos entre palabras y expresiones del Evangelio Secreto con otras atestiguadas de manera exclusiva en el Códice Beza, lo que refuerza la idea de un texto auténtico.Rius-Camps,Josep (2008) EL EVANGELIO SECRETO DE MARCOS
AUTENTICADO POR EL CÓDICE BEZA. En: FORTVNATAE, 19; 2008, pp. 167-192. Las fotografías más recientes del texto, tomadas en color durante los años 1970 por el antiguo bibliotecario del monasterio padre Kallistos Dourvas, no muestran el "temblor del falsificador" aludido por los defensores de la teoría del fraude, ni las similitudes de sus trazos con muestras de la escritura de Smith.Brown, Scott G. (2006) Factualizing the Folklore: Stephen Carlson’s Case against Morton Smith. En Harvard Theological Review, 99:3 291–327
En contra La desaparición del manuscrito impide que pueda realizarse un análisis químico de la tinta utilizada, lo que permitiría saber con certeza si fue efectivamente escrito en el . En la literatura de los primeros tiempos del cristianismo no hay ni una sola alusión ni a un evangelio secreto de Marcos, ni a la supuesta carta de Clemente a Teodoro acerca de los carpocracianos. El propio Clemente, que los menciona en otros lugares de su obra, no hace jamás referencia a esta carta. Existen algunas contradicciones entre lo que Clemente afirma en esta carta y lo que dice en la mayoría de sus obras. Las similitudes de vocabulario y estilo tanto con Marcos, en los fragmentos citados, como con Clemente, en el resto de la carta, son tantas que parecen producto de una imitación deliberada que hubiese concentrado en estos breves textos muchos de los elementos característicos de ambos. Como ha indicado en un artículo A.H. Criddle (Criddle:1995), es estadísticamente improbable la coincidencia en un texto tan pequeño de tantas palabras características del vocabulario de Clemente. Las Fotografías presentadas por Smith presentan moho en el libro, algo que no hubiera ocurrido en un documento procedente del clima seco donde estaba ubicado el monasterio. Lo más probable es que el libro fuera de algún otro lugar, puede que de Europa o Norteamérica.El Caso del Jesús Verdadero por Lee Strobel, Pág. 32 Expertos examinaron las fotografías del texto ampliadas, constataron lo que se llama "temblor del falsificador," que se produce cuando el texto no se escribe con naturalidad, sino que es dibujado por un falsificador para engañar. Por otra parte, hay líneas imprecisas, alzamientos de la pluma entre los trazos: toda clase de indicaciones de que fue falsificado. Y además de todo esto, cuando se compararon las letras griegas con una muestra del escrito de Smith, descubrieron que el texto de Clemente presentaba la misma caligrafía desusada de las letras zeta y lambda que encontramos en el texto de Smith.El Caso del Jesús Verdadero por Lee Strobel, Pág. 32 Se supone que Smith, se inspiró en una novela de James Hogg Hunter, El Misterio de Mar Saba, publicada en 1940.Exploring the origins of the Bible Craig A. Evans, Emanuel Tov - 2008 "(6) The entire story—finding a long-lost document in the Mar Saba Monastery that is potentially embarrassing to Christianity— is adumbrated by James Hunter's The Mystery of Mar Saba.35 Indeed, one of the heroes of the story, who helps to unmask the perpetrators and expose the fraud, is Scotland Yard Inspector Lord Moreton..."Stephen C. Carlson The Gospel hoax: Morton Smith's invention of Secret Mark - 2005 111 "27 Hunter, Mystery of Mar Saba, 280–83. This was suspicious to Price, “Second Thoughts about the Secret Gospel,” "Scott Gregory Brown Mark's other gospel: rethinking Morton Smith's controversial discovery Canadian Corporation for Studies in Religion - 2005 "Hunter named his tale The Mystery of Alar Saba. In Hunter's story, degenerate monks at Mar Saba conspire with an evil German "Higher Critic and archaeologist" (11), who coerced a hapless Greek scholar into forging the manuscript. " Brown,sin embargo, rechaza la idea de una falsificación.
La carta de Mar Saba
La supuesta carta de Clemente está dirigida a un seguidor suyo llamado Teodoro. Este último le habría interrogado acerca de los carpocracianos. Clemente asegura que el evangelio secreto de Marcos que utiliza esta secta ha sido falsificado por ellos, y para demostrarlo aduce dos pasajes del verdadero evangelio secreto de Marcos, que él afirma conocer. Explica que Marcos escribió dos evangelios: uno, el canónico, dirigido al común de los fieles, y otro, el secreto, escrito en Alejandría tras el martirio de Pedro y dirigido a aquellos espiritualmente más avanzados, conteniendo enseñanzas secretas. Éste sería el evangelio secreto de Marcos, según Clemente manipulado por los carpocracianos. A continuación Clemente cita dos pasajes de este evangelio, anotando que el primer fragmento citado se sitúa inmediatamente después de Marcos 10:34, y el segundo en 10:46. Continúa señalando que otros pasajes sobre los que Teodoro ha preguntado son falsificaciones, aunque no los cita. La carta se interrumpe abruptamente, en medio de la frase "Ahora, la verdadera interpretación conforme a la verdadera filosofía..."
El texto del evangelio secreto
Clemente cita únicamente dos fragmentos del evangelio secreto de Marcos, de los que indica su ubicación en relación con el Marcos canónico.
Primer fragmento Según Clemente este fragmento debe situarse entre y .
"Y llegaron a Betania, y había allí una mujer cuyo hermano había muerto. Llegó, se postró de rodillas ante Jesús y le dijo: 'Hijo de David, ten piedad de mí'. Pero los discípulos la reprendían. Jesús se enfadó y se fue con la mujer hacia el jardín donde estaba la tumba. Y al instante se oyó desde el sepulcro una gran voz; y acercándose Jesús hizo rodar la piedra de la puerta de la tumba. Y en seguida entró donde estaba el joven, extendió su mano y lo resucitó. Y el joven, mirando a Jesús, sintió amor por él y comenzó a suplicarle que se quedara con él. Y saliendo de la tumba, se fueron a la casa del joven, pues era rico. Y después de seis días le dio Jesús una orden; y cuando cayó la tarde vino el joven a Jesús, vestido con una túnica sobre el cuerpo desnudo. Y permaneció con él aquella noche, pues Jesús le enseñaba el misterio del reino de Dios. Y saliendo de allí se volvió a la otra ribera del Jordán.".