La Revolución húngara de 1956Referencias alternativas la denominan «Revuelta húngara» o «Alzamiento húngaro». En húngaro, se empleó primero el término neutral (alzamiento); luego, en el período 1957-1988, el Gobierno impuso el término negativo (contrarrevolución); mientras que el nuevo término oficial a partir de 1990 se ha convertido en el favorable (revolución y lucha por la libertad) para imitar la antigua expresión usada para la revolución de 1848-1849. «Revolución» es el término español correspondiente al húngaro y el más correcto, ya que, aunque duró poco, fue una verdadera «revolución», en donde el Gobierno en funciones fue de hecho derribado. A diferencia de un golpe de Estado o putsch que implica la acción de unas pocas personas, la Revolución de 1956 fue llevada a cabo por las masas. Los comunistas húngaros la llamaron «Contrarrevolución» (). ( o ), también conocida como Otoño húngaro, fue un movimiento revolucionario espontáneo de alcance nacional contra el gobierno de la República Popular de Hungría y sus políticas impuestas desde la Unión Soviética, que duró desde el 23 de octubre hasta el 10 de noviembre de 1956.

Desde el discurso secreto de crítica a los excesos de Stalin realizado por Nikita Jruschov (sucesor al frente de la URSS en el XX Congreso del PCUS) el pueblo húngaro había solicitado continuamente la libertad necesaria para elegir su propio sistema político alejado del comunismo. Así, surgieron por toda Hungría movimientos que demandaban que se pusiera coto a las actividades de la policía secreta.

La revuelta comenzó como una protesta estudiantil que atrajo a miles de personas a una marcha por el centro de Budapest hacia el edificio del Parlamento húngaro. Una delegación estudiantil fue detenida cuando entraba al edificio de la radio estatal con la intención de transmitir sus demandas. Cuando los manifestantes en las calles exigieron la liberación de la delegación, la Policía de Seguridad del Estado ( o ÁVH, la policía política húngara) abrió fuego desde el interior del edificio. Algunos soldados soviéticos dispararon a la ÁVH, debido a que creyeron por equivocación que estaban siendo objeto de un ataque. Algunos manifestantes contestaron los disparos con las armas tomadas de la ÁVH o brindadas por los soldados húngaros que se unieron al levantamiento.

La noticia se difundió rápidamente y llevó al estallido de desórdenes y violencia en la capital. La revolución se expandió rápidamente por toda Hungría y el gobierno de András Hegedüs fue derrocado. Miles se organizaron en milicias para combatir a la ÁVH y a las tropas soviéticas. Comunistas prosoviéticos y miembros de la ÁVH fueron a menudo ejecutados o encarcelados, a la vez que antiguos prisioneros políticos fueron liberados y armados. Consejos improvisados arrebataron el control municipal al Partido Comunista Húngaro y exigieron cambios políticos. El nuevo gobierno encabezado por Imre Nagy disolvió formalmente la ÁVH, declaró su intención de retirarse del Pacto de Varsovia y prometió restablecer las elecciones libres. Para fines de octubre, los combates casi habían cesado y comenzó una sensación de normalidad.

A diferencia de lo sucedido con las Protestas de Poznań contra el gobierno de la República Popular de Polonia, la Revolución húngara cuestionaba el estilo de gobierno estalinista y, por tanto, amenazaba la naturaleza misma del régimen prosoviético de partido único. Así, tras haber anunciado su voluntad de negociar el retiro de las fuerzas soviéticas, el Politburó cambió de idea y se movilizó para aplastar la revolución. Aprovechando que Occidente se encontraba dividido a causa de la crisis de Suez, el ejército soviético movilizó 31 550 soldados y 1130 tanques y el 4 de noviembre de 1956 invadió Budapest y otras regiones del país. La resistencia húngara continuó hasta el 10 de noviembre. Más de 2500 húngaros y 722 soldados soviéticos perecieron en el conflicto y unos 200 000 húngaros huyeron en calidad de refugiados. Los arrestos masivos y las acusaciones continuaron por meses. Para enero de 1957, el nuevo gobierno instalado por los soviéticos y liderado por János Kádár había reprimido toda oposición pública. En 1963, el Gobierno de Kádár proclamó una amnistía general para las personas condenadas por su participación en la insurrección de 1956.https://czasopisma.kul.pl/index.php/ehr/article/view/14613

Tales acciones soviéticas provocaron el rechazo de muchos marxistas de la Europa Occidental, pero fortalecieron el control soviético sobre Europa central. La discusión pública acerca de la revolución estuvo prohibida en Hungría durante más de treinta años; pero, desde el deshielo de los años 1980, ha sido objeto de intenso estudio y debate. Con la creación de la Tercera República Húngara en 1989, el 23 de octubre fue declarado fiesta nacional en conmemoración de la Revolución de 1956.

Preludio Durante la Segunda Guerra Mundial, el entonces Reino de Hungría fue miembro de las potencias del Eje, de forma que se convirtió en aliada de las fuerzas de la Alemania nazi, la Italia fascista, Rumania y Bulgaria. Como parte de esta, en 1941, las tropas húngaras participaron en la ocupación de Yugoslavia y en la invasión de la Unión Soviética. No obstante, el Ejército Rojo forzó el repliegue de los invasores del Eje y, en 1944, las tropas soviéticas avanzaban hacia Hungría. Por temor a una invasión, el gobierno húngaro inició negociaciones para un armisticio con los aliados, pero estas terminaron cuando Alemania invadió y ocupó el país, donde estableció su propio régimen pro-Eje. Tanto las fuerzas húngaras como las alemanas estacionadas en Hungría fueron posteriormente derrotadas cuando la Unión Soviética invadió el país en 1945.

Ocupación en la posguerra Tras la Segunda Guerra Mundial, Hungría —aliada de Alemania durante la misma— fue ocupada por el Ejército Rojo y cayó bajo la esfera de influencia soviética. Hungría inició el período de posguerra como una democracia multipartidista, en la que las elecciones de 1945 dieron como resultado un gobierno de coalición bajo la dirección del primer ministro Zoltán Tildy;Norton, Donald H. (2002). Essentials of European History: 1935 to the Present. Nueva Jersey: Piscataway, p. 47. ISBN 0-87891-711-X. sin embargo, el Partido Comunista de Hungría, un grupo marxista-leninista que compartía los principios ideológicos del gobierno soviético, arrancaba continuamente pequeñas concesiones en un proceso denominado «Táctica del salami», que socavó la influencia del gobierno electo, a pesar del hecho de haber recibido solo el 17 % del voto. miniatura|Mátyás Rákosi se dirige a una audiencia en Budapest en 1948. Después de las elecciones de 1945, se forzó la transferencia de la cartera del Ministerio del Interior —que supervisaba a la policía de seguridad del Estado húngaro (Államvédelmi Hatóság, más tarde conocida como ÁVH)— del Partido Independiente Cívico de los Pequeños Propietarios y de los Trabajadores Agrarios a un miembro del Partido Comunista. El ministro del Interior comunista László Rajk convirtió a la ÁVH en una institución que empleaba métodos de intimidación, acusaciones falsas, encarcelamiento y tortura para eliminar toda oposición política.

El breve período de democracia multipartidaria llegó a su fin cuando el Partido Comunista de Hungría se fusionó con el Partido Socialdemócrata Húngaro para formar el Partido Húngaro de los Trabajadores, que presentó una lista electoral sin opositores en 1949. Entonces, fue declarada la República Popular de Hungría. Para 1949, los soviéticos habían firmado un tratado de asistencia mutua con Hungría que otorgaba a la Unión Soviética el derecho a una presencia militar continua, con lo cual le aseguraba el control político supremo.

Al ser socialista revolucionario, el Partido Comunista Húngaro empezó a reemplazar la economía capitalista con una socialista y, como parte de este proceso, emprendió una nacionalización radical basada en el modelo soviético. Esta acción produjo estancamiento económico, estándares de vida más bajos y un profundo malestar. Los escritores y periodistas fueron los primeros en expresar abiertamente sus críticas al gobierno y las políticas tomadas, al publicar artículos críticos en 1955. Hacia el 22 de octubre de 1956, los estudiantes de la Universidad Técnica habían resucitado el consejo estudiantil prohibido, MEFESZ,Crampton, R. J. (2003). Eastern Europe in the Twentieth Century–and After. Londres: Routledge, p. 295. ISBN 0-415-16422-2. y organizaron una protesta el 23 de octubre, que desencadenó en una serie de eventos que llevó directamente a la revolución.

Represión política y declive económico Hungría se convirtió en una república popular, bajo un régimen político unipartidista de corte estalinista, bajo el liderazgo severamente autoritario de Mátyás Rákosi. La policía de seguridad del Estado (ÁVH) empezó una serie de purgas de más de 7000 disidentes, quienes fueron denunciados como «titoistas» o «agentes occidentales» y forzados a confesar en farsas judiciales, tras lo cual fueron reubicados en un campo de concentración al este de Hungría.Tőkés, Rudolf L. (1998). Hungary's Negotiated Revolution: Economic Reform, Social Change and Political Succession. Cambridge: Cambridge University Press, p.317. ISBN 0-521-57850-7 En 1949, el gobierno de Mátyás Rákosi arrestó, torturó y condenó al cardenal József Mindszenty en un juicio farsa por traición contra Hungría, por colaboración con la Alemania nazi en el Holocausto en Hungría.

De 1950 a 1952, la policía política reubicó de manera forzada a miles de personas para obtener propiedades y alojamiento para los miembros del Partido de los Trabajadores Húngaros, así como para eliminar la amenaza de la clase intelectual y burguesa. Miles de personas fueron arrestadas, torturadas, juzgadas y encarceladas en campos de concentración, deportadas al este o ejecutadas, incluyendo al fundador de la ÁVH, László Rajk. En solo un año, más de 26 000 personas fueron reubicadas de Budapest. Como consecuencia, fue muy difícil conseguir mano de obra y alojamiento. Generalmente, los deportados experimentaron condiciones de vida terribles y fueron obligados a convertirse en mano de obra esclava en granjas colectivas. Muchos murieron como resultado de las malas condiciones de vida o la malnutrición.

El gobierno de Rákosi politizó por completo el sistema educativo húngaro con el fin de suplantar las clases educadas con una «intelligentsia trabajadora». El estudio del idioma ruso y la instrucción política comunista se convirtieron en obligatorios en las escuelas y universidades de todo el país. Las escuelas religiosas fueron nacionalizadas y los líderes eclesiásticos fueron reemplazados por aquellos leales al gobierno. En 1949, el líder de la Iglesia católica en Hungría, el cardenal József Mindszenty, fue arrestado y sentenciado a cadena perpetua por traición.Douglas, J. D. y Philip Comfort (eds.) (1992). Who's Who in Christian History. Carol Stream, Illinois: Tyndale House, p. 478. ISBN 0-8423-1014-2 Bajo la dirección de Rákosi, el gobierno húngaro estuvo entre los más represivos de Europa. Entre las víctimas se encontraba el político comunista László Rajk, el ministro del interior que estableció la policía secreta ÁVH.

Declive económico La economía húngara de la posguerra debió enfrentar múltiples desafíos. Hungría accedió a pagar reparaciones de guerra por aproximadamente 300 millones de dólares a la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, y a mantener las guarniciones soviéticas. En 1946, el Banco Nacional de Hungría estimó el costo de las reparaciones «entre el 19 y el 22 % del ingreso anual nacional». En 1946, la moneda húngara experimentó una marcada depreciación que llevó a una de las más altas tasas históricas de hiperinflación conocidas. La participación de Hungría en el Consejo de Ayuda Mutua Económica patrocinado por la Unión Soviética impidió que comerciara con Occidente o que recibiera ayuda del Plan Marshall.