La Legión Cóndor (en alemán: Legion Condor) fue el nombre dado a la fuerza de intervención, mayoritariamente aérea, que el III Reich envió en ayuda de las fuerzas de Franco para luchar en la guerra civil española. Adolf Hitler, canciller alemán, a sugerencia del jefe de la Luftwaffe, Hermann Göring, y con la intención de probar el arma aérea alemana en una guerra convencional, ofreció a Franco de forma secreta apoyo aéreo para su ejército terrestre. Esta ayuda consistió en apoyo logístico, transporte de tropas, suministros, carros de combate (Panzer I) y artillería, creándose la primera escuela de carros de combate, bajo el mando del coronel del ejército alemán Wilhelm von Thoma, en el Castillo de las Arguijuelas de Arriba en las cercanías de la ciudad de Cáceres.
La intervención alemana en la Guerra Civil permitió a Hitler mejorar la calidad de sus aparatos y reparar los defectos de su arma aérea, preparándola para la ofensiva mundial que estaba planeando. Un ataque normal podía consistir en un vuelo previo de toma fotográfica. A continuación los bombarderos (unos 80 Junkers y Heinkel alemanes en 1936) eran custodiados por cazas italianos y más aviones de captura fotográfica. La precisión de sus bombas era sorprendente y revela un estudio detallado de los objetivos. Con el tiempo, se demostró como una de las piezas elementales en la victoria de Franco.
miniaturadeimagen|Cruz de España categoría oro de la Legión Cóndor.
Antecedentes: La sublevación del 18 de julio
thumb|250px|Cadetes españoles del bando sublevado recibiendo instrucción por un oficial alemán de la Legión Cóndor.
El 18 de julio de 1936 estalló una rebelión militar en el Protectorado español de Marruecos, que acabaría degenerando en una auténtica Guerra Civil. Lo cierto es que tanto los sublevados como las fuerzas gubernamentales no eran lo suficientemente fuertes como para vencer al contrario, pero el problema de los sublevados en Marruecos era mucho más grave: La flota se había mantenido fiel al gobierno y controlaba las aguas del estrecho de Gibraltar con lo que el paso a la península estaba cortado. Se necesitaba del empleo de aviones y el comandante del Ejército de África envió telegramas solicitando ayuda a los únicos líderes internacionales con posibilidad de que respondieran: Adolf Hitler y Benito Mussolini. El dictador italiano accedió al envío de una decena de aparatos de transporte y suministros militares, mientras que Hitler demoró su decisión hasta la intervención del entonces Ministro de Economía de Reich, Hermann Göring. En el Marruecos español se encontraba un importante hombre de negocios, Johannes Bernhardt, y sería él quien bajo sus influencias constituiría la figura en la sombra que tejía la ayuda alemana a Franco. Así, mediante la Operación fuegos mágicos (Unternehmen Feuerzauber) se dio comienzo a los preparativos para la aventura española, en la que el III Reich utilizaría España como un particular campo de tiro. El 24 de julio Bernhardt y Adolf Langenheim, el líder local del NSDAP en el Marruecos español, aterrizaron en el aeropuerto de Berlín-Tempelhof. Rudolf Hess, secretario de Adolf Hitler, organizó una reunión con el Führer al día siguiente, en el Festival de Bayreuth, después de una representación de Sigfrido de Richard Wagner.
En la noche del 25 al 26 de julio, en Bayreuth, tuvo lugar la conversación de Hitler con Langenheim y Bernhardt, quienes transmitieron la petición de Franco del envío de aviones de transporte, y finalmente se tomó la decisión fundamental de apoyar al general español. Estaban involucrados en la decisión (además de Hitler) el ministro del Aire, Göring, y el ministro de la Guerra, Von Blomberg, quienes también estaban presentes en Bayreuth.
Motivaciones políticas para la intervención alemana
En los primeros momentos de la sublevación militar, Benito Mussolini había aprobado el envío de armas, equipo y pertrechos militares a los militares sublevados contra la República española, ayuda que más tarde aumentaría hasta el envío de un cuerpo de ejército bien equipado, el CTV. Hitler, aunque vaciló más en su decisión, al final lo hizo apoyando el envío de armas y suministros a Franco. Y es que, para Hitler existían una serie de hechos que le servirían en un futuro para su política expansionista y militarista:
La victoria de Franco representaría un tercer enemigo poco amistoso (tras Alemania e Italia) en las fronteras con Francia. La tensión interna que venía existiendo en Francia entre las izquierdas y las derechas se vería exacerbada por una guerra civil en España, un motivo más de discusión entre ambos sectores. Y ello, podría servir en un debilitamiento de la posición común frente a Alemania. La ayuda a los italianos en el conflicto español alejaría la posibilidad de que las democracias occidentales atacasen Italia (por miedo a una guerra con Alemania) y atraería aún más a Italia hacia el III Reich alemán. Allá donde ganasen los militares sublevados a los republicanos, Hitler podría contar a posteriori con las ventajas de una España aliada para el momento de la inminente conflagración europea.
Organización y composición de fuerzas
Orígenes y creación oficial del Cuerpo expedicionario
Entre finales de julio y principios de septiembre de 1936 hubo distintos envíos de material y técnicos militares como apoyo de los militares sublevados en la guerra, destacando el envío de Junkers Ju 52 para transporte de las tropas africanas y algunos cazas Heinkel He 51 que dieron un momentáneo control de los cielos a los sublevados.
Sin embargo, el contingente de mayor importancia salió el 6 de noviembre de Alemania hacia Sevilla, el núcleo de lo que ya sería conocido como Legión Cóndor, en una operación que recibió el nombre clave de Rügen Winter, al mando del general Von Sperrle y con el coronel Von Richtofen como jefe de Estado mayor. El envío contenía aviones, así como artillería antitanque, artillería antiaérea, y varias secciones de carros de combate. En total, el personal de esta primitiva fuerza se elevaba a unos 3800 hombres, siendo aumentada esa cifra poco tiempo después hasta los 5000. En algunos aspectos, la Legión Cóndor era una unidad revolucionaria, aunque su equipo y armamento eran todavía muy primitivos; para empezar, sus aviones volaron casi siempre sin radio y las ametralladoras había que cargarlas a mano. Entonces, los bombarderos aún eran Junkers 52 y los cazas Heinkel 51, aparatos que, como se demostraría con posterioridad, eran mucho más pesados y lentos que sus homólogos rusos que ya empezaban a llegar desmontados a los puertos de Cartagena, Alicante y Valencia.
Unidades terrestres El grupo primitivo se encontraba apoyado por unidades de cañones antiaéreos y antitanques, así por dos unidades blindadas formadas por cuatro compañías, cada una compuesta por cuatro Panzer I. De los equipos antiaéreos, una parte fue adjuntada a las unidades de la Luftwaffe como defensa de los aeródromos mientras que la restante quedó como defensa antiaérea de las fuerzas terrestres. Dichas fuerzas se encontraban al mando de von Thoma, luego famoso experto en la guerra de blindados durante la Segunda Guerra Mundial, que en España se distinguiría por el uso de tácticas blindadas luego ampliamente empleadas durante dicha guerra.
thumb|250px|Medalla otorgada a los miembros de las compañías Panzer de la Legión Cóndor.
A instancias suyas y otros técnicos alemanes acabaría creándose la primera escuela de carros de combate, bajo el mando de Von Thoma, en el Castillo de las Arguijuelas de Arriba en las cercanías de la ciudad de Cáceres. Los tanques Panzer I resultaron totalmente inferiores frente a los T-26 soviéticos, a pesar de que fueron enviados unos 200 tanques en total. El propio Von Thoma reconoció en un interrogatorio a los americanos (al final de la Segunda Guerra Mundial) que había participado en unas 192 acciones de carros de combate a lo largo de toda la guerra española.Liddell Hart,The Other Side of the Hill. Pág. 126 Durante la ofensiva de Aragón, von Thoma tuvo que intervenir ante la decisión de Franco de distribuir los tanques al modo militar tradicional. En ese momento el cuerpo blindado que mandaba Thoma, comprendía cuatro batallones, cada uno con tres compañías, de las cuales cada una estaba equipada con 15 tanques ligeros. Este cuerpo iba así mismo acompañado de treinta compañías antitanque, con seis cañones de 37 mm. cada una.
Otra pieza elemental empleada por los equipos militares (eso sí, tanto de tierra como de aire) fue el empleo del cañón Flak 18 de 88 mm, un arma que demostró sus verdaderas capacidades en la guerra de España y que lo haría aún más durante la siguiente guerra.
Fuerzas navales
A las unidades aéreas y terrestres de la primitiva Legión Cóndor se unió después un Grupo del Mar del Norte formado por especialistas en artillería naval, minas y señales, que actuaban desde los acorazados de bolsillo Deutschland y Admiral Scheer. A esta flota se le unirían el crucero ligero Leipzig así como algunos destructores. Así mismo, dos submarinos (el U-33 y el U-34) salieron para el Mediterráneo para realizar misiones secretas, en realidad para entrenar a las nuevas tripulaciones de submarinos. La presencia de estos buques provocó no pocos incidentes: el U-34 sería el responsable del hundimiento del submarino republicano C-3 en las costas de Málaga, el 13 de diciembre de 1936.
Por otro lado, en la tarde del 26 de mayo de 1937 fue bombardeado el acorazado de bolsillo Deutschland causándole más de una veintena de muertos y graves daños. Al ser informado de los sucesos, Hitler montó en cólera y ordenó el bombardeo de Valencia (entonces capital de la República). Asesorado por sus consejeros militares, decide el bombardeo de la ciudad de Almería. Así pues, el 31 de mayo el acorazado de bolsillo Admiral Scheer se presentó junto a cuatro destructores frente al puerto andaluz y realizó doscientos disparos contra la indefensa ciudad. Los daños tanto materiales como humanos fueron numerosos y Alemania resolvió a retirarse de las patrullas navales del Comité de No intervención, decisión seguida también por Italia.
Unidades aéreas thumb|280px|Heinkel He 51 pilotado por Adolf Galland, perteneciente al Jagdgruppe 88.
En el momento clímax de la Batalla de Madrid, hacía el 6 de noviembre salió de Alemania el grueso de las fuerzas de los componentes aéreos de la Legión Cóndor la composición de las fuerzas aéreas (Luftwaffe) pertenecientes a la Legión Cóndor, cuya organización y composición era la siguiente:
Composición de las unidades aéreas (noviembre de 1936) Legión Cóndor Comandante superior: Generalmajor Hugo Sperrle Führungsstab S/88: Estado Mayor Unidades aéreas (Fuerza de 136 aviones): Jagdgruppe J/88: Grupo de cazas con 4 escuadrones de Heinkel He 51 (48 aviones). Kampfgruppe K/88: Grupo de bombarderos con 4 escuadrones de Junkers Ju 52 (48 aviones). Aufklärungsstaffel A/88: Grupo de reconocimiento con 4 escuadrones: 3 Escuadrones de reconocimiento de largo radio de acción equipados con Heinkel He 70 (18 aviones). 1 Escuadrón de reconocimiento de corto radio de acción equipado con Heinkel He 45 (6 aviones). Gemischte Aufklärungs- und Bombenstaffel See AS/88: Grupo de reconocimiento naval compuesto de 2 escuadrones: 1 Escuadrón equipado con Heinkel He 59 (10 aviones). 1 Escuadrón equipado con Heinkel He 60 (6 aviones). Luftnachrichten-Abteilung Ln/88: Batallón de transmisiones compuesto de cuatro compañías. Flak-Abteilung F/88: Batallón antiaéreo equipado con seis baterías. 2 baterías equipadas con FlaK-30 de 20 mm (10 piezas). 4 baterías equipadas con FlaK-18 de 88 mm (20 piezas). Luftzeuggruppe und Luftpark P/88: Dos compañías de mantenimiento de la Luftwaffe. Munitions-Anstalt MA/88: Depósito de municionamiento Sanitäts-Abteilung San/88: Batallón médico Lazarett Laz/88: Hospitales de campaña Wetterstelle W/88: Unidad meteorológica
thumb|280px|Bf 109 C-1, perteneciente al Jagdgruppe 88.