In Utero es el tercer y último álbum de estudio de la banda estadounidense de grunge Nirvana, lanzado en septiembre de 1993 por DGC Records.
Nirvana pretendía que esta grabación sonara diferente a la pulida producción de su anterior álbum, Nevermind (1991). A fin de lograr un sonido más natural y áspero, el grupo contrató al productor Steve Albini para grabar In Utero durante un periodo de dos semanas en febrero de 1993, en Pachyderm Studio. La música se grabó rápidamente con pocos trucos de estudio, y las letras de las canciones y la presentación del álbum incorporaban imágenes médicas que transmitían los puntos de vista del líder Kurt Cobain sobre su vida personal, su reciente paternidad y la nueva fama de la banda, este álbum es el último con Kurt Cobain como vocalista y guitarrista, ya que solo poco más de 6 meses después, se suicidó.
Poco después de terminar la grabación, comenzaron a circular rumores en la prensa acerca de la posibilidad de que DGC no lanzara el álbum en su estado original, ya que consideraba que el resultado no era viable comercialmente. Aunque Nirvana negó públicamente estas afirmaciones, el grupo no estaba completamente satisfecho con el sonido logrado por Albini. Este rehusó modificar aún más el álbum, por lo que al final la banda contrató a Scott Litt para hacer cambios menores en el sonido del álbum y volver a mezclar los sencillos «Heart-Shaped Box» y «All Apologies».
Si bien no tuvo el mismo nivel de ventas que Nevermind, In Utero entró, tras su lanzamiento, en el número 1 del Billboard 200 y recibió los elogios de la crítica por suponer un cambio drástico con respecto a su anterior álbum. La grabación fue certificada seis veces con disco de platino por la RIAA, al vender más de seis millones de copias en los Estados Unidos, y tuvo ventas mundiales de más de quince millones de copias.
Antecedentes thumb|220px|Kurt Cobain y Krist Novoselic (al fondo) presentándose en vivo en la ceremonia de los MTV Video Music Awards en septiembre de 1992. Poco después, Nirvana grabó las primeras demos que serían regrabados más tarde para In Utero|izquierda Nirvana irrumpió en la escena musical comercial con su segundo álbum de estudio —y debut en una discográfica grande— Nevermind, en 1991. Pese a las modestas estimaciones de ventas —el sello de la banda, DGC Records, calculó que se venderían unas 250 000 copias— Nevermind se convirtió en un éxito comercial sin precedentes, vendiendo millones de copias y popularizando el movimiento grunge de Seattle y el rock alternativo en general. Sin embargo, los miembros de Nirvana expresaron más tarde su descontento con el sonido del exitoso álbum, refiriéndose a su producción como demasiado pulida. A comienzos de 1992, Cobain aseguró a la revista Rolling Stone que estaba seguro de que el siguiente álbum de la banda mostraría «los dos extremos» de su sonido, revelando que «algunas canciones serán más crudas y otras serán más acarameladas. No será tan unidimensional [como Nevermind]». Cobain quería comenzar a trabajar en el nuevo álbum en el verano de 1992, pero fue imposible para sus integrantes ya que vivían en ciudades diferentes y el propio Cobain estaba esperando que su mujer, Courtney Love, diese a luz a su hija Frances Bean Cobain. DGC esperaba disponer del nuevo álbum a finales de 1992, pero el proceso aún tenía mucho camino por recorrer y el sello decidió lanzar el álbum recopilatorio Incesticide en diciembre de 1992.
En una entrevista a la revista Melody Maker publicada en julio de 1992, Cobain aseguró al periodista inglés Everett True que estaba interesado en grabar con Jack Endino —quien ya había producido el álbum debut de la banda, Bleach, en 1989— y Steve Albini —antiguo líder de la banda de noise rock Big Black y productor de varios lanzamientos indie—. Cobain dijo que elegiría, pues, el mejor material de las sesiones de grabación para incluirlo en el próximo álbum de la agrupación. En octubre de 1992, Nirvana grabó varias canciones —en su mayoría instrumentales— durante una sesión demo con Endino en Seattle y muchos de esos temas serían regrabados más tarde para In Utero. Endino recordó que la banda no le había pedido producir el próximo álbum, pero señaló que los miembros de la banda debatían constantemente sobre trabajar con Albini. Nirvana grabó otra serie de demos mientras se encontraban de gira en Brasil en enero de 1993. Una de las grabaciones de esta sesión dio como fruto la improvisada «Gallons of Rubbing Alcohol Flow Through the Strip», que fue incluida en las ediciones no estadounidenses de In Utero como pista oculta.
Nirvana finalmente escogió a Albini para la grabación de su tercer álbum. Al nuevo productor de la banda le precedía una buena reputación en la escena musical independiente estadounidense. Mientras se especulaba con que la banda eligiese a Albini para la grabación del álbum por sus credenciales underground, Cobain dijo a la revista Request en 1993 que «quería trabajar con él porque produjo dos de mis discos favoritos, Surfer Rosa [de Pixies] y Pod [de The Breeders]». Inspirado por esos álbumes, Cobain quería utilizar la técnica de Albini de capturar el ambiente natural de una habitación por el uso y colocación de varios micrófonos, algo a lo que los anteriores productores de Nirvana se habían opuesto. Meses antes la banda había dados los primeros pasos para acercarse a Albini sobre la grabación y comenzaron a circular rumores que afirmaban que el productor iba a anunciar la grabación del álbum. Albini negó aquellos rumores en la prensa musical británica desmintiendo cualquier tipo de implicación con el nuevo álbum de Nirvana, reconociendo solamente una llamada recibida de los gerentes de la banda días antes del proyecto. Aunque consideró a Nirvana como «los R.E.M. con un efecto fuzz» y «una mediocre versión del sonido de Seattle», Albini dijo al biógrafo de Nirvana Michael Azerrad que aceptó porque lo sentía por los miembros de la banda, a quienes consideraba «el mismo tipo de personas que el resto de bandas de poca monta con las que trabajo» a merced de su sello discográfico. Antes de comenzar las sesiones de grabación, la banda envió a Albini una cinta de demos que hicieron en Brasil. Albini, por su parte, le devolvió a Cobain una copia del álbum de PJ Harvey Rid of Me para darle una idea de cómo sonaba el estudio donde iban a grabar.
Grabación Los componentes de Nirvana y Albini decidieron fijarse dos semanas para la grabación del álbum. Reticente de posibles interferencias por parte de DGC, Albini sugirió a los miembros de la banda que pagasen las sesiones con su propio dinero y estos aceptaron. Los costes del estudio alcanzaron un montante de 24 000 dólares, mientras que Albini cobró una tarifa plana de 100 000 dólares por sus servicios. Pese a las sugerencias de la compañía de administración de Nirvana, Gold Mountain, Albini rechazó obtener un porcentaje de las ventas, pero pudo haber llegado a cobrar cerca de 500 000 dólares en concepto de derechos de autor. Aunque esta práctica es habitual entre los productores de la industria musical, Albini no quiso saber nada de ello ya que lo consideraba inmoral y «un insulto al artista». 220px|thumb|Entrada al Pachyderm Studio de Cannon Falls, Minnesota, donde la banda grabó las sesiones para In Utero En febrero de 1993, Nirvana se trasladó al Pachyderm Studio de Cannon Falls, Minnesota, para comenzar la grabación del álbum. Albini no se reunió con los integrantes de la banda hasta el primer día de grabación, aunque había hablado con ellos previamente para conocer, de primera mano, el tipo de álbum que querían hacer. Albini observó que «querían hacer, precisamente, la clase de álbum con el que me encuentro más a gusto trabajando». Nirvana se alojó en una casa situada en el recinto del estudio durante las sesiones de grabación. Novoselic comparó las condiciones de aislamiento con un gulag y añadió que «afuera estaba todo nevado, no podíamos ir a ninguna parte. Sólo trabajar». Durante la mayor parte de las sesiones, las únicas personas presentes eran los propios miembros de Nirvana, Albini y el técnico Bob Weston.Azerrad cita a Weston en los créditos como «asistente de ingeniería», pero en el álbum aparece como «técnico». La banda de Cobain dejó muy claro a DGC y a Gold Mountain que no querían ningún tipo de intrusión durante la etapa de producción del álbum, llegando incluso a romper sus acuerdos con el sello en el caso de no respetar esa condición. Para mantener alejados a los gerentes de la banda y a los representantes del sello, Albini estableció una estricta política de ignorar a quien no fuera miembro de la banda. El productor explicó que toda la gente que rodea a la banda y que es ajena a esta eran «los mayores sacos de mierda que he conocido jamás».
Las sesiones de grabación para el álbum comenzaron lentamente pero se desarrollaron intensamente en su recta final. La banda llegó a Pachyderm Studio sin su equipo musical y tuvo que esperar los primeros tres días a que llegase por correo. Sin embargo, cuando comenzaron a grabar el 13 de febrero lo hicieron rápidamente. La mayoría de los días comenzaban a grabar al mediodía, tomándose descansos para comer y cenar, y continuaban grabando hasta pasada medianoche. Cobain, Novoselic y Grohl grabaron juntos sus bases instrumentales para las canciones. La banda utilizó esta organización en todas las canciones excepto en cortes más rápidos como «Very Ape» y «tourette's», en las que la batería fue grabada por separado en una cocina cercana por su reverberación natural. Albini rodeó la batería de Grohl con treinta micrófonos aproximadamente. Cobain añadió guitarras adicionales a la mitad de las canciones, después los solos de guitarra y, finalmente, las voces. La banda apenas hizo descartes y mantuvo prácticamente todo lo grabado en cinta. Albini sentía que era más ingeniero de sonido que productor y, pese a sus opiniones personales, dejó a la banda tomar las decisiones finales sobre las tomas buenas. Dijo que «en general, [Cobain] sabe lo que cree que es aceptable y lo que no lo es [...] Puede adoptar medidas concretas para mejorar lo que cree que no está bien». Cobain, según aseguró, grabó todas sus partes vocales en seis horas y la banda finalizó la grabación en seis días. Cobain, en un principio, tuvo ciertos desacuerdos con Albini, de quien escuchó que «supuestamente era un imbécil sexista», pero calificó el proceso como «la grabación más fácil que hemos hecho». La única polémica que ocurrió durante los días de grabación tuvo lugar una semana después de comenzar las sesiones, cuando Courtney Love se presentó en el estudio porque echaba de menos a Cobain. La banda, Love y Albini rechazaron entrar en detalles, pero la novia de Weston —que hizo de cocinera en el estudio— declaró que Love creó tensión al criticar el trabajo de Cobain y enfrentarse a todos los presentes allí.
El proceso de mezclas para el álbum se completó en el transcurso de cinco días. Esta cifra era muy corta para lo que acostumbraba Nirvana, pero no para Albini, que solía mezclar álbumes completos en un día o dos. En ocasiones, cuando el trabajo en la mezcla de una canción no daba los efectos deseados, la banda y Albini se tomaban el resto del día libre para contemplar vídeos de naturaleza o hacer bromas telefónicas para divertirse. Las sesiones finalizaron el 26 de febrero.
Música y letras 200px|thumb|Nirvana decidió contar con Steve Albini para la producción del álbum|izquierda