La economía de Alemania es la tercera economía más grande del mundo, después de la de Estados Unidos y China, y la quinta por PIB (PPA). El país es considerado el motor económico de la Unión Europea (UE). En 2014, Alemania registró el mayor superávit comercial en el mundo con 285 000 millones de dólares, por lo que es el mayor exportador de capital a nivel mundial. Alemania es el tercer mayor exportador del mundo con 1.511.000 millones de dólares exportados en 2014. Las exportaciones representan el 41% de la producción nacional. El sector servicios contribuye alrededor del 70% del total del PIB, la industria 29,1%, y la agricultura 0,9%. Los principales bienes exportados de Alemania son vehículos, maquinarias, productos químicos, productos electrónicos, productos farmacéuticos, equipos de transporte, metales básicos, productos alimenticios, caucho y plásticos.
La política socioeconómica de Alemania se basa en el concepto de economía social de mercado.
Alemania es el primer país industrializado importante del mundo que se compromete a la transición energética renovable llamada Energiewende. Alemania es el principal productor de turbinas eólicas y tecnología de energía solar en el mundo. Más de 1,5 millones de plantas de generación de energía renovable se han instalado en Alemania durante los últimos 25 años. Las energías renovables producen en la actualidad más del 27% de la electricidad total que se consume en Alemania. El objetivo de Alemania es conseguir la neutralidad de los gases de efecto invernadero para 2045.
El 99% de todas las empresas alemanas pertenecen a las denominadas Mittelstand, pequeñas y medianas empresas de propiedad familiar. De las 500 empresas que cotizan en bolsa más grandes del mundo, 50 tienen su sede en Alemania. Por capitalización de mercado, 20 empresas con sede en Alemania están en el Fortune Global 500 como Volkswagen, Allianz, Daimler, BMW, Siemens, BASF, Múnich Re, E.ON, Bayer, y RWE.
Alemania es el mayor productor de lignito en el mundo. Alemania también es rica en madera, hierro, potasa, sal, uranio, níquel, cobre y gas natural. La energía en Alemania se obtiene principalmente por los combustibles fósiles, seguida de la energía nuclear, y por las energías renovables como la biomasa (madera y biocombustibles), eólica, hidráulica y solar.
Alemania es la ubicación más importante para las ferias comerciales del mundo. Alrededor de dos tercios de las ferias más importantes del mundo se llevan a cabo en Alemania. Las mayores ferias anuales y congresos internacionales se llevan a cabo en varias ciudades alemanas, como Hannover, Múnich, Fráncfort del Meno y Berlín.
Alemania es el único país entre los cinco principales exportadores de armas que no es miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
A principios de 2020, Alemania estaba cerca del pleno empleo. Sin embargo, durante la pandemia de COVID-19, el número de desempleados aumentó significativamente hasta llegar a unos 2,8 millones a mediados de 2020. Además, muchas personas trabajaban a jornada reducida.
Historia
Industrialización thumb|left|Factoría de August Borsig en 1847. La Revolución Industrial en Alemania llegó casi un siglo más tarde que a Gran Bretaña, Francia y Bélgica, ya que Alemania se convirtió en un país unificado en el .
El establecimiento del Zollverein (unión aduanera alemana) y la creación de sistemas ferroviarios fueron los principales impulsores de la revolución industrial y de la unión política. En 1834, se eliminaron las barreras arancelarias entre los estados alemanes. En 1835, el primer ferrocarril alemán fue construido uniendo Dresde y Leipzig, y tuvo tanto éxito que la década de 1840 se vivió una "fiebre por los trenes" en todos los estados alemanes. Con el tiempo, otros estados alemanes ingresaron a la unión aduanera y comenzaron a vincular sus sistemas de ferrocarriles, que comenzaron a conectar todos los rincones de Alemania. Con la creación de un sistema ferroviario en toda Alemania en la década de 1840 se intensificó el desarrollo económico que abrió nuevos mercados para los productos locales, se incrementó la demanda de ingenieros, arquitectos y operarios calificados y estimuló las inversiones en el carbón y el hierro.
thumb|left|La invención del automóvil. Karl Benz con su esposa, Bertha Benz, en un Benz Viktoria modelo 1894 Con la derrota de la Francia del II Imperio en 1870 y la creación del Imperio Alemán en 1871 la industrialización se estimuló aún más. La reacción a las conquistas de Napoleón I de los estados alemanes durante la época de la Revolución Francesa produjo importantes reformas institucionales, incluyendo la supresión de las restricciones feudales sobre la venta de grandes latifundios, la reducción del poder de los gremios en las ciudades, y la introducción de una nueva ley comercial más eficiente. No obstante, las decisiones políticas sobre la economía del Imperio Alemán seguían en gran parte controlados por una coalición de "centeno y hierro", es decir los terratenientes Junker del este y la industria pesada del oeste.
En el año 1900, Alemania era líder mundial en la industrialización. Entre 1895 y 1907, el número de trabajadores empleados en la construcción de maquinaria se duplicó de medio millón a más de un millón. Alemania también fue testigo de un crecimiento demográfico sin precedentes pasando de 35 millones de habitantes en 1850 a 67.000.000 en 1913. El rápido avance hacia la madurez industrial condujo a un cambio drástico en la situación económica de Alemania, de ser un importador de tecnología para ser un gran exportador de productos terminados. En 1913, Alemania llegó a dominar todos los mercados europeos y en 1914, se convirtió en uno de los tres mayores exportadores del mundo.
Tercer Reich
Los nazis llegaron al poder, mientras que el desempleo era muy alto, pero se logró el pleno empleo más tarde gracias a los programas públicos masivos como el Reichsbahn, Reichspost o Reichsautobahn.
Fecha Desempleados Empleados Agosto de 1932 5.2 12.8 Agosto de 1933 4.1 14.1 Agosto de 1934 2.4 15.9 Agosto de 1935 1.7 17.1
Las políticas económicas y fiscales expansivas tras la crisis financiera de 1931 (como Alemania estaba fuera del patrón oro) fueron aconsejadas por el ministro de Economía no-nazi, Hjalmar Schacht, que en 1933 se convirtió en el presidente del banco central. Hjalmar Schacht abandonó el puesto en 1938 y fue reemplazado por Hermann Göring.
Las políticas comerciales del Tercer Reich estaban encaminadas a la autosuficiencia, pero con la falta de materias primas, Alemania tendrían que mantener los vínculos comerciales, pero en las preferencias bilaterales, los controles de divisas, cuotas de importación y subvenciones a la exportación en virtud de lo que se llamó el "Nuevo Plan" (Plan de Neuer) de 19 de septiembre de 1934. El "Plan Nuevo" se basaba en el comercio con los países menos desarrollados que cambiarían las materias primas para los productos industriales alemanes. Esta política se conoce como la política Grosswirtschaftsraum ("mayor área económica").
Finalmente, el partido nazi desarrolló fuertes relaciones con las grandes empresas y los sindicatos, abolidos en 1933 con el fin de formar el Servicio Nacional del Trabajo (RAD) y el Frente Alemán del Trabajo (DAF) para ajustar las horas de trabajo.
Alemania Occidental
thumb|El Volkswagen Beetle fue un icono de la reconstrucción de Alemania Occidental.
Con la sustitución del Reichsmark por el Marco alemán como moneda de curso legal, se vivió un período duradero de baja inflación y rápido crecimiento industrial supervisado por el gobierno encabezado por el canciller Konrad Adenauer y su ministro de Economía, Ludwig Erhard, levantando la Alemania Occidental de la total devastación de la guerra para convertirse en una de las naciones más desarrolladas en la Europa moderna.
El Plan Marshall se amplió para incluir también a la Alemania Occidental después de darse cuenta de que el estancamiento de la economía alemana occidental estaba frenando la recuperación del resto de Europa. La cuantía de la ayuda monetaria (que era en forma de préstamos) recibidas por Alemania a través del Plan Marshall fue de alrededor de mil seiscientos cincuenta millones de dólares (en total); pero se encuentra en gran medida eclipsado por el importe que los alemanes tuvieron que pagar por reparaciones de guerra y por los altos cargos que los Aliados hicieron pagar a Alemania, del orden de 2400 millones de dólares al año.
En 1953 se decidió que Alemania debía pagar mil cien millones de dólares de la ayuda que había recibido. El último reembolso se hizo en junio de 1971. Es discutible, sin embargo, que la recuperación hubiera sido posible sin el impulso económico inicial del Plan Marshall, así como la modernización de la infraestructura proporcionada por el plan de recuperación económica.
Además de estos factores, el trabajo eficiente, largas jornadas laborales a pleno rendimiento en los años 1950, 1960 y principios de 1970, y la mano de obra extra suministrada por miles de Gastarbeiter ("trabajadores invitados") ofrecieron una base esencial para la recuperación económica. Los esfuerzos de reconstrucción siguieron al final de la guerra, la industria y con ello la economía del país se desarrollaron rápidamente, dando lugar al fenómeno histórico conocido como el milagro económico alemán. La calidad de los productos alemanes nunca perdió su renombre a nivel mundial, y la nación se impuso en menos de una década como primera potencia económica de Europa, posición que conserva hoy en día.
Alemania Oriental
A principios de la década de 1950 la Unión Soviética se había apoderado de las reparaciones de guerra en forma de productos agrícolas e industriales y exigió pagos de reparaciones más pesados. La Baja Silesia, que contenía las minas de carbón, y Stettin, un puerto natural prominente, se perdieron a favor de Polonia.
Las exportaciones de la Alemania Occidental superó 323 mil millones dólares en 1988. En el mismo año, Alemania Oriental exportó 30.7 mil millones de dólares en bienes, el 65% a otros estados comunistas. La Alemania Oriental tuvo desempleo cero.
En 1976, el crecimiento medio anual del PIB fue de aproximadamente 5,9%.
Aun hoy, después de fuertes programas de ayuda económica de los lander occidentales, la renta per cápita de los orientales es significativamente inferior, habiéndose corregido en gran medida desde la reunificación.
Alemania reunificada thumb|A partir de 2013, Alemania es el tercer mayor exportador y el tercer importador más grande en el mundo, produciendo el mayor superávit comercial en una economía nacional.
La economía alemana prácticamente se estancó en el comienzo de la década de 2000. Las peores cifras de crecimiento se lograron en 2002 (+ 1,4%), en 2003 (+ 1,0%) y en 2005 (+ 1,4%). El desempleo también era alto. Debido a estos problemas, junto con envejecimiento de la población alemana, el sistema de bienestar estuvo bajo una presión considerable. Esto llevó al gobierno a llevar a cabo un amplio programa de reformas de austeridad, la Agenda 2010, incluidas las reformas del mercado de trabajo conocidas como Hartz I - IV.
En la última parte de la primera década de 2000 la economía mundial experimentó un alto crecimiento, de la que Alemania como principal exportador también se benefició. Los efectos de las reformas Hartz lograron un alto crecimiento y disminución del desempleo, pero otros sostienen que provocaron una disminución masiva del nivel de vida, y que sus efectos son limitados y temporales.