Belmez es un municipio español situado en la provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía. Contaba con 2921 habitantes, según el padrón del INE realizado en 2020. El término municipal se encuentra ubicado en el corazón del valle del Guadiato.

Belmez fue conocida por sus antiguas minas de carbón, que estuvieron en funcionamiento durante muchos años y fueron la principal fuente de ingresos del pueblo. Por este motivo, en 1924 se fundó la Escuela Práctica de Mineros.Alberto Movellán Villar [Coord.] (1992). Patrimonio artístico y monumental de las universidades andaluzas. Junta de Andalucía, Universidades de Andalucía, p. 186. Actualmente se ha convertido en una escuela politécnica que forma ingenieros civiles, ingenieros de recursos energéticos e ingenieros de minas.

Geografía Belmez tiene una extensión superficial de 207,39 km². Se encuentra sobre la falda de un promontorio calizo, sobre el que está edificado su castillo, emblema de la población, y que lo hace situar a una altitud de 532 m sobre el nivel del mar.

Cuenta con las pedanías de Doña Rama, El Entredicho y El Hoyo.

Integrado en la comarca de Valle del Guadiato, se sitúa a 68 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la carretera N-432, entre los pK 195 y 208, además de por carreteras locales que permiten la comunicación con Hinojosa del Duque, Villanueva del Rey, Fuente Obejuna y Peñarroya-Pueblonuevo.

Relieve El término municipal se compone de terrenos poco abruptos, suavizados por la acción de factores geológicos, lo que ha dado como resultado un entorno de formas suavizadas y lomas redondeadas, con algunas excepciones notables debidas al afloramiento en superficies de materiales más duros (calizos y graníticos) que matizan el paisaje y le otorgan un aspecto más salvaje. También se pueden encontrar aluviones, pizarrosos, carboníferos, calizas y espilitas (lo que hace que Belmez sea una localidad minera).

La altitud oscila entre los 935 metros al este (pico Pelayo), cerca del nacimiento del río Guadalbarbo, y los 480 metros a orillas del río Guadiato. El pueblo se alza a 533 metros sobre el nivel del mar.

Hidrografía El río Guadiato nace en la falda del cerro de la Calaveruela junto a la Aldea de La Coronada, término municipal de Fuente Obejuna. En el término de Belmez, sobre un afloramiento granítico se forma Sierra Boyera, que comprende el embalse de Sierra Boyera, construido en la década de los 70 del , como unión de dos riachuelos más que desembocan en el embalse. Durante su curso antes de desembocar en el Guadalquivir forma un valle cuyos municipios componen la Mancomunidad del Valle del Guadiato. Aunque el río no atraviesa ninguna de las poblaciones que componen la comarca, sí pasa junto a muchas otras como Peñarroya-Pueblonuevo, Espiel o Villaviciosa de Córdoba.

Historia Los restos que se conocen de momento de Belmez, pertenecen al Neolítico final. Proceden del yacimiento de Martín Philipp, y se trata de varios fragmentos de cerámica decorados a base de una capa de pigmento rojo (almagra) que recubre toda la superficie. La etapa mejor y más representada en Belmez es la que sigue al Neolítico, el Calcolítico, de la que se cuentan además de poblados sepulturas de varios tipos y fases. Es constatable la huella de la presencia romana, encontrándose lugares como: inhumación con lápida funeraria, minas de cobre, minas de hierro, etc. También es observada la presencia visigoda, encontrándose un hábitat al sur de la aldea de El Hoyo, y también conocido el ladrillo visigodo de Belmez. Belmez se formó tras la reconquista al amparo del castillo, empinado sobre una imponente elevación caliza, y se expandió hacia el camino real de Córdoba. Los vestigios humanos en el término de Belmez se remontan hasta el Paleolítico y se prolongan por el Eneolítico, las culturas dolménicas, ibérica y romana, y por las épocas visigoda y musulmana, quedando esta última plasmada definitivamente en su paisaje, por el castillo que corona la población. Poco después de la conquista de Córdoba en el año 1236 se asentaron en estas tierras algunos vecinos de Fuente Obejuna atraídos por su riqueza. Hasta el año 1458 estuvo sujeta a la jurisdicción de Córdoba, pasando después a manos del maestre de Calatrava don Pedro Téllez.

Edad Contemporánea Tras la división territorial instituida en 1833 y la creación de las provincias como nueva unidad administrativa, Belmez dejó de pertenecer al antiguo Reino de Jaén y pasó a formar parte de la provincia de Córdoba.

miniatura|Mina Santa Isabel en Belmez miniaturadeimagen|Funerales de las víctimas de la catástrofe de Belmez que tuvieron lugar 19 de marzo de 1898

A mediados del empresas como la española Fusión Carbonífera y Metalífera de Belmez y Espiel o la francesa Sociedad Hullera y Metalúrgica de Belmez se instalaron en la zona para explotar los yacimientos de la cuenca carbonífera. La actividad de esta última compañía se vería eclipsada por la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya (SMMP), que para finales del se había convertido en la empresa hegemónica. El importante desarrollo minero-industrial de la zona, así como la llegada a la comarca de una importante masa de inmigrantes, llevó a la secesión de los núcleos de Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible en 1886 del término municipal de Belmez.

De la mano de la actividad minera se produjo la llegada del ferrocarril a la zona, que buscaba dar salida a la producción carbonífera. En 1868 entró en servicio la línea Almorchón-Belmez, seguida cinco años después por la línea Córdoba-Belmez. Se construyó un tercer trazado de carácter minero, conocido coloquialmente como «La Maquinilla», que enlazaba diversos yacimientos de la zona. Además, la SMMP construyó otro ferrocarril de vía estrecha que iba desde Peñarroya a Puertollano y Fuente del Arco, inaugurado en su totalidad en 1924. Como resultado, en el término municipal belmezano llegó a haber varias estaciones ferroviarias: la de Belmez, terminal de la línea Almorchón-Belmez; la de Cabeza de Vaca, terminal de la línea Córdoba-Belmez; y la de Belmez-Ermita, del trazado Peñarroya-Puertollano.

El 17 de marzo de 1898 tuvo lugar un accidente en la mina Santa Isabel, que se cobró la vida de al menos 54 mineros, con edades que oscilaban entre los 12 y los 52 años.

En la década de 1960 comenzó la decadencia de la actividad minera en la comarca, lo que marcó su declive económico. Esto incluyó el cierre de numerosos yacimientos o de las instalaciones industriales y ferroviarias. Como resultado de ello, durante las siguientes décadas Belmez perdió aproximadamente dos tercios de su población.

Demografía Belmez cuenta con una población de .

La demografía de Belmez ha experimentado dos grandes cambios desde 1850. El primer cambio fue el aumento de población, debido a los hallazgos de carbón en la comarca (en este período entre el censo de 1897 y el anterior, disminuye el término del municipio porque se independizan Peñarroya y Pueblonuevo del Terrible). El segundo cambio está siendo la disminución de población debido al agotamiento de las minas.

Economía La economía de Belmez está notablemente condicionada por su especifidad geográfica, su inserción plena en la franja de depresión socioeconómica del Alto Guadiato y el déficit de infraestructuras varias que soporta, se ha unido el éxodo rural de las últimas décadas y la especialización excesiva de la economía local en el sector minero-industrial. El decaimiento de la actividad minera de carbón no ha podido ser compensado por el sector agrario, que ha sufrido una crisis aún mayor.

Evolución de la deuda viva municipal El concepto de deuda viva contempla sólo las deudas con cajas y bancos relativas a créditos financieros, valores de renta fija y préstamos o créditos transferidos a terceros, excluyéndose, por tanto, la deuda comercial.

Cultura Patrimonio mini|Vista aérea de Belmez Uno de los accesos a Belmez desde la variante nace junto a la ermita de la Virgen de los Remedios; así que el primer saludo que recibe el viajero es el de la Patrona del pueblo. En una visita a la población es obligada la subida al castillo, donde se inicia en la calle Empinada, junto la ermita de la Virgen del Castillo, poco más arriba, un arco reciente de rojiza piedra enmarcada, desde aquí ofrece el castillo mejor apariencia que visto de cerca: sus muros, jalonados por salientes torres cilíndricas, se asientan dominadoramente sobre la desnuda base de erosionadas rocas, que forman, arriba, una pared y luego descienden en rampa hasta los últimos tejados del pueblo. Por las calles, el espinazo urbano del caserío es la calle Córdoba, que asciende recta, y más acá, la torre parroquial emerge entre los tejados, rojiza como ellos. El tramo superior de la calle Córdoba es el principal eje comercial de Belmez. Frente al parque, la avenida de la Universidad baja hasta la plaza de toros, que ha cumplido ya 98 años, con la de Córdoba es la más famosa. En el casco urbano queda alguna casa señorial, aunque lo principal a reseñar es el edificio del Ayuntamiento, construido en la segunda mitad del . Cabe destacar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación, creada en el , a continuación de la Reconquista. La torre representa el mejor testimonio de la obra medieval del templo. También de origen medieval la ermita de Nuestra Señora del Castillo, se reduce a una nave única, se ven los arcos transversales apuntados, en un lateral se conserva una bella portada bajo conopio, típica de época Reyes Católicos. Se sitúa en ella el embalse de Sierra Boyera. El dolmen de Casas de don Pedro. El Dolmen de Fuente del Corcho y la Fuente del CorchoMegalitismo en Córdoba: El Dolmen de Fuente del Corcho (Belmez)

Castillo de Belmez

El castillo de Belmez, al igual que otros que poblaron el norte de la provincia de Córdoba, custodiaba el camino viejo de Los Pedroches.

A la fortaleza se llega por una empinada y zigzagueante escalera que parte desde la calle Rafael Canalejo Cantero. A lo largo de su recorrido se han dispuesto algunos descansillos que permiten recuperar el aliento, y desde los que puede verse la cantera que, en el , a punto estuvo de arruinar este enclave.

El acceso al recinto se realiza a través de una puerta acotada, situada en uno de los cubos. Al lado de ella había una torre albarrana, típico sistema defensivo árabe.

De forma alargada, su planta se adapta al terreno sobre el que se asienta, una enorme roca infranqueable por el lado noroeste por un profundo acantilado. Seis torres semicilíndricas dispuestas a lo largo de una muralla con tramos de distintos grosores rodean el recinto interior, en cuyo patio de armas, hoy cubierto de vegetación, perdura un aljibe conocido popularmente como la pisada del caballo, y que, dadas las características del terreno, siempre contiene agua.

La torre del Homenaje, de planta pentagonal y once metros de altura, está dividida en dos plantas rematadas en bóvedas de ladrillo. Su interior revela hoy día las desafortunadas y antiestéticas labores de reconstrucción que, sin tener en cuenta el pasado, se realizaron en el año 2001. Estuvo rematada por matacanes y almenas, elementos claramente defensivos que han desaparecido con el paso del tiempo. De entre sus escasos vanos destaca una ventana con arco de medio punto. Desde sus balcones pueden verse Sierra Palacios, el pantano de Sierra Boyera y un lago artificial originado de una explotación minera. Desde la parte más alta de la torre se divisan también las localidades próximas, algunos pozos mineros y las vías férreas que antaño fueron de pasajeros entre Córdoba y Almorchón y que hoy solo se usan para el transporte de mercancías.

Escuela Universitaria Politécnica de Belmez

La Escuela Universitaria Politécnica de Belmez (EUPB) es el único campus de la Universidad de Córdoba situado fuera de la capital, ya que se encuentra en la localidad de Belmez, a 70 km de Córdoba.