El rock en español o rock en castellano es la música rock compuesta e interpretada en dicho idioma. Se ha desarrollado de manera heterogénea, mayoritariamente en las naciones hispanas y en zonas hispanohablantes de Estados Unidos, muchas veces combinándose con ritmos y características propias de las culturas locales. De esta forma, el rock en español ha generado corrientes como el rock latino, alterlatino, rock andaluz, fusión latinoamericana, entre otras.

Todas las escenas hispanohablantes tuvieron al rock anglosajón como marco de referencia común desde sus orígenes a mediados de la década de 1950, haciendo que el desarrollo de los diversos estilos de rock en cada país fueran relativamente contemporáneos, en diversos grados de popularidad.

Desde el año 2000; los Premios Grammy Latinos incluyen galardones relativos al rock en español, entre los que actualmente se otorgan: Mejor Álbum de Rock, Mejor Canción de Rock, Mejor Álbum Pop/Rock y Mejor Canción de Pop/Rock.

Historia

Inicios y adaptación del rock and roll primigenio

El rock and roll, también transcrito al español como rocanrol, es un estilo musical creado por la comunidad afrodescendiente de Estados Unidos a partir del final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. En la década de 1950, músicos como Little Richard, Chuck Berry además de otros caucásicos como Elvis Presley y Bill Haley, impulsaron la masificación del género que se transformó en una cultura global.

La producción de rock en castellano se inició en la segunda mitad de la década de los cincuenta, con bandas musicales que en su gran mayoría, interpretaban en castellano los éxitos del rock and roll estadounidense. Aunque es complicado establecer los límites de cuándo comienza exactamente a desarrollarse, es cierto que las primeras grabaciones de rock en incorporar voces en español se publicaron alrededor de 1956.

Sin embargo, el primer gran éxito internacional vino de la mano del saxofonista Danny Flores con la banda The Champs, alcanzando gran popularidad en Estados Unidos (y buena parte del mundo) al llegar al primer lugar de las listas del Billboard en marzo de 1958 con su éxito «Tequila».

Poco después también entró en las listas de éxitos de Estados Unidos, en ese mismo año de 1958, «La bamba», una canción regional mexicana interpretada con ritmo de rock y cantada en español por Ritchie Valens.

Los primeros años del rock en español, por lo general, se basaron sobre todo en la aparición de agrupaciones que tendían a versionar éxitos del rock anglosajón traduciéndolos al castellano. Ya durante la transición a la nueva década conjuntos como Los Llopis -que eran en realidad una banda centrada en la canción melódica y en géneros más estandarizados- o Los Teen Tops -que obtuvieron éxito tanto en Hispanoamérica como en España- vertieron al español algunos temas del primer rock and roll estadounidense. thumb|200px|Los Teen Tops actuando en Argentina en 1962. Durante los primeros años de los sesenta, el rock empezó a generalizarse y los medios de comunicación comenzaron a darle cada vez mayor cobertura entre las distintas regiones hispanoparlantes. Vista su enorme capacidad de convocatoria entre el público juvenil, los locales de ocio y los promotores musicales comenzaron a programar sistemáticamente conciertos de grupos de rock; de forma que en poco tiempo el género se convirtió en un verdadero fenómeno de masas.

Sin embargo, conforme el rock cada vez obtenía más atención, poco a poco fueron apareciendo diversos grupos y solistas que interpretarían sus temas originales en castellano, dejando paulatinamente de versionar éxitos estadounidenses y consagrándose como autores tal y como hizo el Dúo Dinámico. También es destacable la influencia de otros países europeos no angloparlantes, con la llegada del fenómeno yeyé.

Por otra parte cabe mencionar que en algunos países sudamericanos se acuñó el término nueva ola para englobar a aquellos artistas que adoptaron la influencia musical del rock de Estados Unidos y de los patrones de la cultura pop de Europa. Este estilo de pop mezclado con twist, beat y rock llegó a cosechar gran popularidad en Iberoamérica. Sin embargo el estallido que vendría con la llegada de la ola inglesa que se dio a mediados de la década sería determinante para el desarrollo del rock en español.

Efecto de la invasión británica. La música beat, el rock de garaje y la psicodelia

Es justo entonces cuando los británicos The Beatles se convirtieron en un éxito mundial; a ellos les siguieron un gran número de grupos de su misma nacionalidad. Este fenómeno, la denominada invasión británica, afectó al mundo hispanohablante y a todo el planeta. Los nuevos sonidos venidos del Reino Unido (aunque también de los Estados Unidos) como la música beat, el rhythm and blues, la psicodelia, el soul, el folk rock o el pop se impusieron por todo el mundo, ejerciendo una notable influencia en los países de habla hispana e impulsando el desarrollo del rock en sus respectivas escenas. left|thumb|Los Brincos en 1964. thumb|Los Gatos en 1967. La influencia de la música beat, el pop o la psicodelia se hizo presente enseguida con Los Brincos, El Kinto, Los Gatos, Los Iracundos, The Speakers, Sandro,Los Flippers, y algunos artistas de éxito que se expresaban principalmente en inglés también interpretaron en castellano ocasionalmente como Los Bravos o más anecdóticamente como Los Shakers; mientras otros irían dando un paso gradual al uso del español como Lone Star. Aunque en los pocos casos que las bandas tuvieron éxito mundial fueron mayoritariamente con temas interpretados en inglés (como sucedió con Los Bravos o Miguel Ríos). También notable fue el caso de Los Saicos, una de las bandas pioneras del protopunk en el mundo, siendo reivindicada posteriormente como ejemplo de garage rock primigenio en español. Y es que no todo se basó en adaptar los sonidos anglosajones al entorno hispano, sino que el rock fue más allá dejándose influenciar por la música autóctona de cada país. Así es como el grupo Santana obtuvo un gran éxito mundial con su mezcla de rock y sonidos latinoamericanos, un estilo que dio en llamarse rock latino llegando a participar en la edición original del festival de Woodstock con tan solo un álbum en su haber. Aunque es digno de mencionar que su repertorio se expresaba mayoritariamente en inglés, quedó algún éxito en castellano como «Oye cómo va». Esta tendencia del rock latino seguiría desarrollándose durante el final de la década y la siguiente con bandas como Malo así como la de mezclar sonidos folclóricos de otras regiones con el rock. Pero este hecho no quiere decir que la escena hispana dejara de ser influenciada por la anglosajona ya que durante el cambio de década seguirían siendo determinantes estilos como el rock ácido, el blues rock o el hard rock.

Rock ácido, duro y progresivo. Resistencia a la censura

thumb|left|Triana durante la grabación de su primer álbum en 1974. thumb|Luis Alberto Spinetta fue el líder de Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, entre otros.

La influencia de los últimos años de los sesenta así como el rock progresivo se dejaba entrever en bandas como Almendra cuyo cantante Luis Alberto Spinetta sería una pieza clave en el rock interpretado en castellano durante la década de los setenta. Varios de los proyectos en los que participó como Pescado Rabioso o Invisible fueron fundamentales en la incipiente escena progresiva.

Bajo la amalgama de influencias que se había producido durante la década anterior, gran parte de las agrupaciones de origen hispano todavía seguían interpretando mayoritariamente en inglés con anecdóticas incursiones en el rock en castellano como ocurrió con La Revolución de Emiliano Zapata —que acabarían por abandonar su estatus de grupo de rock psicodélico tras los primeros setenta—.

En cambio sí hubo otros tantos exponentes claros del rock psicodélico en español como quedó patente con Los Dug Dug's, o la influencia «blusera» y progresiva de Vox Dei junto a otras estrechamente relacionadas como Manal —aunque más asiduamente emparentada con el blues rock—.

Conforme se fue sucediendo la década, emergían con más fuerza las apuestas de rock progresivo con menores influencias psicodélicas como hizo Sui Generis —con una línea más marcada hacia el folk— o Témpano mientras que otras optaron por adherir nuevas influencias a su propuesta estilística. Los Jaivas, con su mezcla de rock y música de raíz folclórica andina, fueron uno de los ejemplos más prominentes a la hora de introducir elementos musicales de su escena folclórica local que daría lugar a la denominada «fusión latinoamericana». Paralelamente; Triana sería considerada una banda pionera en lo que dio en llamarse rock andaluz, una derivación del rock progresivo y del rock sinfónico con una fuerte presencia del flamenco, estilo que quedaba fusionado a la música rock de manera totalmente homogénea. Aunque ese tipo de fusiones, en ocasiones, fueron todavía más allá, dejando de lado el sinfonismo y mezclando el flamenco a otros tipos de rock que anclaban sus raíces en el rock and roll tradicional, el blues o el folk, como hizo la banda Veneno.

Análogamente a lo que había ocurrido al final de la anterior década en el Reino Unido, buena parte de los grupos emparentados con la psicodelia y el blues —incluyendo algunos ya mencionados— se fueron abriendo paso a un sonido más endurecido incurriendo en el hard rock o rock duro. Diversas agrupaciones fueron abrazando el estilo alejándose paulatinamente de las influencias psicodélicas y otras características afincadas en los sesenta como Pappo's Blues, entre otros ya mentados como Vox Dei o Lone Star. Muchas de sus contemporáneas siguieron ese camino creando una escena musical de sonidos más pesados y, sobre todo, alumbrando nuevas corrientes musicales. Entre ellas destacó un movimiento que se conoció como rock urbano (de España), claramente adscribible al hard rock, pero también influido por estilos como el rock progresivo y el blues rock; y cuyo máximo estandarte fue el grupo Leño. thumb|left|Leño durante una actuación.

Pero no todo fueron buenas noticias para el rock en español ya que se percibió como un acto de rebeldía en diversos países donde se habían instaurado un modelo político dictatorial. Casos como el asesinato del cantautor Víctor Jara pocos días después del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile o la prohibición del cantautor Alfredo Zitarrosa durante la dictadura cívico-militar en Uruguay comenzaron a crear un contexto extramusical (de carácter sociopolítico) que tuvo consecuencias bastante negativas en más de una escena hispanohablante. En España, aunque la dictadura franquista no había decretado ninguna ley que persiguiera estas formas musicales si bien es cierto que todo material tenía que pasar por censura.

En México, a principios de los setenta, el rock sufrió algo parecido a una persecución cuando el gobierno federal (en teoría, como consecuencia de los sucesos originados en un festival celebrado en la localidad de Avándaro), prohibió la celebración de conciertos, restringió su difusión mediática (radio y televisión) y presionó a las compañías discográficas para reducir la publicación de discos del género. En cuanto a Argentina, el golpe de Estado de marzo de 1976 abrió también un período de represión y censura en el que, sin llegar ni mucho menos a la prohibición, el rock fue visto como algo sospechoso y subversivo, capaz de agitar y movilizar a la juventud contra el sistema establecido. Como consecuencia, varios músicos y bandas argentinas dejarían el país e irían principalmente a España, país que acababa de salir de la dictadura franquista— a Estados Unidos e incluso México.