thumb|right|320px|Mapa del Fuerte Independencia.
El Fuerte Independencia, origen de la actual ciudad de Tandil de la Provincia de Buenos Aires en la República Argentina, fue fundado por el gobernador Martín Rodríguez el 4 de abril de 1823, para servir de bastión contra los malones indios.
Se hallaba ubicado en el lugar en donde hoy está la parroquia del Santísimo Sacramento, frente a la plaza principal de la ciudad de Tandil.
Los antecedentes
Juan de Garay exploró la zona en 1581 al sur de la provincia de Buenos Aires al mando de treinta hombres con la misión de reconocer el desierto y hostilizar a la población nativa.Machain, pag. 221
En 1700 exploró la región el padre Silvestre Antonio de Roxas después de vivir con los pehuelches en Neuquén, siendo el primer español del que se tiene referencia que llegó a estas tierras. Siete años más tarde en un informe al rey reportó que fue "desde Buenos Aires a los Césares por el Tandil y el Volcán rumbo al sudeste".de Angelis, pag. 357
Antonio de Garay, en Córdoba, obtiene un derecho de "vaquería", permiso para extraer cueros, animales y productos del país en tierras de indios. Con un pequeño grupo de hombres reunió en la zona seis mil cabezas de ganado que esperó concentrar en el "Corral de Ferreyra". El nombre de esta propiedad indica que ya a principios del transitaban pobladores de raza blanca, radicados en la zona o de paso.Suárez García, pag. 8 Cerca de Guaminí fueron asesinados los integrantes de esta expedición, escapando algunos integrantes a esta zona y de aquí pasaron a Córdoba. Los culpables de este hecho fueron detenidos y sentenciados en esa ciudad.
El maestre de campo don Juan de San MartínEste San Martín era un oficial de milicias rurales de la provincia de Buenos Aires, y no tenía parentesco con el capitán Juan de San Martín, padre del general José de San Martín. realizó en 1739 una expedición para castigar a los indígenas por la invasión de 1738 y llegó con su ejército integrado por setecientos soldados al Casuhatí con cuatro piezas de artillería. A su regreso exploró varias sierras y mató a un grupo de tehuelches que lo recibieron sin armas en señal de paz. A raíz de estos incidentes los indios asolaron la provincia en el año 1741 llegando a producir masacres en las inmediaciones de Buenos Aires.Suárez García, pag.8
El gobierno intentó pacificar a los aborígenes por medio de dos ejércitos al mando del capitán Cristóbal Cabral en 1741 y 1742, el primero formado por novecientos hombres y el segundo por más de quinientos.
En el año 1744 los jesuitas enviaron al padre Tomás Falkner en viaje de exploración a las sierras del Tandil y el Volcán para escoger un sitio para formar una misión o reducción. Dos años después el rey, por medio del gobernador don José de Andoanegui encomendó a los jesuitas la fundación de un pueblo para reducir a los indios serranos. El 13 de noviembre de ese año el padre José Cardiel acompañado por el padre Falkner fundaron la misión de Nuestra Señora del Pilar con veinticuatro toldos -4 o 5 familias- de los caciques Marique y Chuyantuya. Los aborígenes abandonaron la reducción cuando se acabaron la yerba, el tabaco y otros víveres.
A este primer intento de evangelización misionero lo continuó el padre Matías Strobel que reemplazó al Padre Cardiel. Esta vez fue la primera que se sembró trigo y maíz y por primera vez en 1748 se explotó la piedra.Suárez García, pag. 9 Y en 1751 la misión se transformó en pueblo con un cabildo integrado por la población indígena siendo el primer antecedente de gobierno democrático y representativo en esta zona. Es muy probable que también se les impartiera a los indios una educación basada en principios religiosos y cívicos indispensables para desarrollar una vida civilizada.
Como los esfuerzos de los sacerdotes se impusieron sobre el instinto nómade y la desconfianza de los indios, el padre Strobel fundó otra reducción a orillas del arroyo de los Padres bautizada De los Desamparados. La misma fue destruida el 24 de febrero de 1751 por el cacique Cangapol (a.Bravo) a causa de la creciente deserción de sus indios que se pasaban a los pueblos cristianos. Los sobrevivientes se refugiaron en la misión de Nuestra Señora de Pilar pero esta también debió ser abandonada el 3 de septiembre del mismo año ante el acoso del cacique Bravo que se proponía atacarla en base al triunfo anterior. Los misioneros escaparon a Buenos Aires poco tiempo antes de que el rey Carlos III los expulsara de sus tierras.Suárez García, pag. 9
A mediados del el intercambio comercial entre Tandil y Buenos Aires debió ser fluido con mucho tránsito de blancos por esta zona según un escrito del padre Falkner en 1760 que da cuenta de la posible existencia de un camino abierto por el que transitaban los viajantes de la ciudad portuaria que tenían como destino las sierras de Tandil, el camino lo denominaban "el camino de las carretas". Para despejar esta vía de la amenaza de los malones el coronel Catani emprendió una campaña en 1767 con un grupo de vecinos pero al no animarse a enfrentarse a los indios se volvió a su ciudad de origen rápidamente.Suárez García, pag. 10
En 1770 el comandante don Manuel del Pinazo, por orden del gobernador del Río de La Plata don Juan José de Vértiz y Salcedo reprimió a los indios. La acción la realizó con un ejército de 171 vecinos, 2 cañones y trece caciques aliados con sus tribus que atravesaron Tandil y Sierra de la Ventana llegando hasta el centro de las tolderías pampas: el río Colorado. A su regreso acampó a orillas del arroyo Quequén Chico y envió dos comisiones a recorrer las sierras de Tandil y el Volcán en donde salvaron once cautivas y los indios aliados se apropiaron de cuatro mil animales yeguarizos y además encontraron a varios españoles comprando frutos del país.Suárez García, pag. 10
El 10 de octubre de 1772 fue nombrado por disposición del cabildo de Buenos Aires, respondiendo a un pedido del teniente del gobernador don Diego de Salas que reemplazaba al ausente Vértiz, el regidor decano don Gregorio Ramos Mexía para acompañar una misión a Tandil asignándole un presupuesto de 4 pesos diarios desde el día que emprendía la travesía. A don Pedro Pablo Pabón se le encomendó la tarea de levantar planos de la región a recorrer y llevar un diario con un presupuesto diario de 3 pesos. Este equipo tenía como objetivo reconocer las tierras ocupadas por los indios, fundar nuevas poblaciones para contenerlos y juntar el ganado que se había "salido del campo" por la sequía. A Pabón lo acompañaron don Ramón Eguía y Don Pedro Ruiz como pilotos. Llegaron a la zona y encontraron los restos de la misión de Nuestra Señora de Pilar.Suárez García, pag. 11
Posteriormente a la Revolución de Mayo se le encomendó la frontera sur al coronel don Pedro Andrés García quien presentó al gobierno un plan de colonización en 1821 en donde decía que muchos pobladores blancos se aventuraron al sud del río Salado (Buenos Aires) formando estancias a 60 leguas de aquel río en el límite del poder de la provincia quedando a merced del vandalismo de la población indígena. García proponía la formación de un pueblo en el Volcán.Suárez García, pag. 11
La fundación
En 1820 siendo gobernador de Buenos Aires Martín Rodríguez, el ex Director Supremo de Chile José Miguel Carrera rompió un acuerdo al que había llegado su protector Estanislao López y se puso al mando de 120 chilenos desde el norte de Rosario donde acampaba hasta esta provincia consiguiendo sublevar a los indios salvajes, tomó el centro de detención de Las Bruscas y el 2 de diciembre de 1820 saqueó y quemó el pueblo de Salto capturando a más de 300 cautivas. Martín Rodríguez decidió salir a escarmentarlos realizando un primer intento el 4 del mismo mes pero la campaña no arrojó ningún resultado porque Carreras había huido rumbo al oeste donde encontró su fin. No encontrando a los responsables siguió su campaña en diciembre de 1820, llegó a la estancia de Francisco Ramos Mejía y lo arrestó. Acusó a los indígenas amigos de éste de organizar los malones e hizo una gran matanza de ellos soprendiéndolos en Azul y los Huesos. El 16 de enero de 1821 Rodríguez logró rechazar en Chapaleofú un ataque del cacique Ancafilú con un saldo de 150 indígenas muertos o heridos, al día siguiente las tropas retornaron a Buenos Aires sin haber logrado su objetivo.Suárez García, pag. 12
En 1822 Rodríguez envió al coronel Pedro Andrés García a la Sierra de la Ventana para parlamentar con los indígenas y reconocer sus fuerzas y el terreno. La expedición contó con cuarenta hombres y se inició en Buenos Aires el 6 de marzo llegando el 27 de abril a 30 leguas al norte del pico de la Ventana, lugar donde se reunió con 3.000 indios convocados por el gobierno pero no logró ningún tratado con ellos, aunque aconsejó al gobierno fundar un fuerte en la Sierra del Volcán y otro en la Sierra de Tandil, para facilitar las comunicaciones con Carmen de Patagones en un informe escrito que presentó al Gobierno el 7 de febrero de 1823. Aunque la misiva fue presentada siete meses después es posible suponer que hubo una comunicación oral inmediatamente después del arribo a Buenos Aires, y por tratarse de una autoridad en la materia su consejo influyó sobre las determinaciones del gobierno que finalmente decidió enviar al sur un ejército numeroso con el objetivo de fundar las poblaciones que él pedía además de dos hospitales con cincuenta camas cada uno. También influyeron en la decisión nuevos ataques indígenas que se produjeron en Chascomús, Pergamino, y Dolores, arreando decenas de miles de vacas. Convencido de que lo único que se podía hacer era tratar de terminar con el problema del indio, Rodríguez hizo una nueva y mejor organizada campaña. La fuerza fue comandada por el propio gobernador Rodríguez llevando a su ministro de Guerra Francisco Fernández de la Cruz y al general José Rondeau como Comandante en Jefe de la expedición.Suárez García, pag. 13
thumb|right|250px|Martín Rodríguez, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires que fundó el Fuerte Independencia, actual Tandil.
Partió desde Buenos Aires a principios de enero de 1823 y previa escala en Lobos acampó en la Guardia del Monte, de donde salió el 6 de marzo de 1823 con 2.500 soldados, con la intención de avanzar la frontera de la provincia de Buenos Aires hacia el sur y el oeste, cruzó el río Salado y acampó en la ribera sud del mismo hasta el 8, día en el que arribaron las carretas con las vituallas.Suárez García, pag. 14
La expedición llevó el registro de sus acciones en un diario de donde se pudo describir el recorrido. A la vanguardia iba el escuadrón de Colorados adelantado un cuarto de legua. Seguía a la derecha el regimiento de Húsares Nro 3 y voluntarios con dos piezas de artillería volante. A la izquierda el regimiento del Bladengues Nro 1 y el regimiento Nro 5 de campaña, formando una línea según le permitía el terreno, llevando una distancia de cerca de diez cuadras uno de otro y tenían otras tantas piezas de artillería. En el espacio entremedio viajaban las carretas divididas en tropas, empezando por las de provisiones luego la de útiles y a una distancia cercana a un cuarto de legua marchaban los infantes. A la cola de la columna venía la tercera división de caballería Patricia y el Regimiento Nro 2 de campaña cuyo jefe controlaba que nadie quedara rezagado. A una distancia regular venían las caballadas al lado de sus respectivas divisiones seguidas por tropas de ganado.Suárez García, pag. 14