Los huarpes o warpes son un pueblo indígena de Cuyo en Argentina cuyos descendientes homogeneizados se agrupan principalmente en torno a las semidesecadas lagunas de Guanacache, además de configurar un sustrato étnico importante de la población chilena de la zona central, producto de los desplazamientos forzados durante la época colonial. Sus idiomas autóctonos eran el allentiac y el millcayac (véase idiomas huarpes), de los cuales se conservan pocos datos, utilizando sus descendientes el idioma español debido al proceso de asimilación al resto de la sociedad argentina y chilena.
Historia
Hacia el se los encontraba en varias zonas de las futuras provincias argentinas de San Luis, Mendoza y San Juan e incluso en el norte de la provincia de Neuquén. Habitaban desde el río Jáchal (al norte) hasta el río Diamante (al sur), y entre la cordillera de los Andes y el valle de Conlara en San Luis.
Domingo Faustino Sarmiento expresó en su libro Recuerdos de provincia escrito en 1850:
Subgrupos thumb|280px|Distribución aproximada de lenguas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la Conquista. El allentiac y el millcayac constituyen las dos lenguas huarpes conocidas.
Se dividían en cuatro grandes grupos, correspondiendo cada uno a su situación geográfica y también a diferencias en el lenguaje: huarpes allentiac (en San Juan), huarpes millcayac (en el norte de la provincia de Mendoza), huarpes chiquillanes, también llamados huarpes algarroberos (en el sur de la provincia de Mendoza) y norte de Neuquén, huarpes guanacaches o huanacaches, también llamados «huarpes laguneros» (en el noreste de Mendoza, norte de San Luis y en el sureste de San Juan).
Hasta el pueden haber sido huarpes las gentes que los mapuches llamaban pewen-che (pehuenches) y que hoy son una parcialidad mapuche, pero se desconoce la lengua que tenían estos «pehuenches antiguos». De ellos se sabe que durante el avanzaron hacia el noreste, ubicándose en zonas que hoy corresponden a la mayor parte del territorio de la provincia de La Pampa y el sur de las provincias de Córdoba y San Luis formando allí la etnia muy mapuchizada de los ranqueles.
thumb|left|Canoa huarpe. Sus viviendas podían ser de piedra o de barro y paja, según la zona donde habitaban. Eran sedentarios y dedicados a la cestería. Los huanacaches o «laguneros» llamaban la atención por sus cestas tejidas de un modo que eran impermeables y servíanles así para transportar agua, además confeccionaban ―se puede entender como una variante de cestería― embarcaciones con las que navegaban por las hoy casi desaparecidas lagunas de Guanacache; esas naves eran bastante semejantes a los «caballitos de totora» que aún utilizan los urus para navegar el lago Titicaca (Bolivia-Perú). A esta peculiar cestería se añadía una buena alfarería. Eran pescadores y cazadores, cultivaban la papa y el maíz de manera rudimentaria, aunque realizando canalizaciones como la que hiciera el cacique Guaymallén en el valle de Huentata (provincia de Mendoza). Recolectaban frutos, especialmente el del alpataco, una de las especies de algarrobo y otros vegetales.
Como otras etnias, los jefes eran polígamos y la calidad de jefe era hereditaria. Practicaban el levirato y el sororato. El primero consiste en que al morir el marido, la viuda y los hijos pasan a depender del hermano menor del fallecido; el segundo, en que al casarse el varón, adquiere el derecho de casarse con las demás hermanas menores de la novia. Es conocido que los huarpes allentiac no seguían en general esta costumbre ―eran monogámicos―, con la única excepción del cacique, quien si tenía permitida la poliginia.
Creían en una divinidad central llamada Hunuc Huar, también adoraron al sol, la Luna, los ríos, el rayo y los luceros (el planeta Venus). Cuando morían eran colocados decúbito dorsal (boca arriba) y con la cabeza dirigida hacia la cordillera, lugar donde moraba Hunuc Huar, su divinidad principal.
El Imperio incaico hacia 1480 sometió el noroeste argentino. En su conquista sometieron a los huarpes de San Juan y a los del extremo norte de Mendoza. Tal territorio era llamado Huentata por los huarpes. El inca Túpac Yupanqui avanzó sobre Cuyo, en donde el cacique Cochagual organizó la resistencia, unió a los huarpes y presentó batalla con un gran ejército, siendo vencido y mal herido.Almeida de Gargiulo, Frasinelli de Vera, Esbry de Yanzi, 2008: 25-26Almeida, 2008: 25-26 Cochagual con los huarpes allentiac se refugiaron en las lagunas de Guanacache, mientras que los millcayac se quedaron, fueron sometidos y recibieron la influencia cultural inca.Delfín, 2007El patay de los huarpes mendocinos, un pueblo originario agricultor de la parte sur de Tawantinsuyu (Argentina). Martha Delfín Guillaumin. 30 de junio de 2007. Consultado el 6 de octubre de 2011. Se encontraron forzados a adoptar algunas de las costumbres incaicas, tales como la vestimenta y los cultivos de maíz y quinoa.
Dispersión del pueblo huarpe Desaparecieron como grupo étnico distintivo a mediados del , entre otras causas, por la falta de inmunidad del organismo de los aborígenes contra las enfermedades de los europeos; al sistema de encomiendas impuesto por los españoles y por el cual enviaban a los indígenas cuyanos a trabajar a Chile donde sufrían malos tratos que causaron una importante mortandad. Hacia 1640 la distribución territorial de los indígenas en la región huarpe se había alterado, muchas zonas quedaron despobladas y los que escapaban de ser enviados a trabajar habían huido a zonas de difícil acceso. A finales del Santiago contaba con un número importante de huarpes, dado que Cuyo era parte de la Capitanía General de Chile.
El proceso de mestizaje se vio acrecentado porque generalmente las expediciones españolas de la corriente colonizadora del oeste, no llevaban mujeres. Esto hizo que muchos expedicionarios españoles tomaran mujeres aborígenes como concubinas. Este no fue el caso del capitán Eugenio de Mallea, joven de 32 años que acompañó como segundo al mando al comandante Juan Jufré de Loaysa en la fundación de la ciudad de San Juan el 13 del junio de 1562. Mallea, en lo que parece haber sido el primer matrimonio entre un español y una indígena huarpe, contrajo matrimonio el 20 de mayo de 1562 con la hija de Anta Huarpe, cacique de Angaco. La joven se convirtió al cristianismo siendo bautizada como Teresa de Ascencio. Sin embargo, el matrimonio se celebró, por falta de sacerdote, según los usos indígenas, aunque fue posteriormente reconocido por la Iglesia católica y la corona española.Gálvez, Lucía; en "Mujeres de la Conquista" (pp. 25 y 58, Ed. Planeta Argentina, año 1990).
Otros datos de interés
Por su contextura física y facial los huarpes son la base para una clasificación de ciertos grupos aborígenes sudamericanos, llamados huárpidos, de tallas bastante elevada y muchas veces barbados. Algunos han supuesto un origen australoide que pareciera inverosímil si la hipótesis Lovrich de una inmigración desde Australasia hace unos 15 000 años no hubiera sido posible. Migración que se habría producido caboteando las costas de la banquisa de hielo que durante la glaciación de Würm puede haber unido Tasmania con el Cono sur. Si esto es cierto, también se explicaría el enigma por el cual los primeros yacimientos arqueológicos de Sudamérica se encuentran en la Patagonia ―sitios Monte Verde y Los Toldos I―. Por otra parte, es casi seguro que la etnia huarpe es la que dejó los antiquísimos yacimientos llamados Morrillos de Ansilta (aunque tal sitio muy probablemente fue inicialmente poblado por una etnia anterior desaparecida). Varios antropólogos consideran a los henia y kamiare, vulgarmente llamados «comechingones», como un grupo muy diferenciado de los huarpes.
Economía Eran principalmente cazadores recolectores teniendo sus presas mayores en los guanacos y ñandús y los grandes huevos de estas aves corredoras; así como otros animales del Cuyo; solían conservar las carnes en forma de charqui (esto casi siempre facilitado por la sequedad de la región cuyana).
Por otra parte en cuanto a alimentos vegetales comían choclo (maíz), y frutos de algarroba que era muy importante en su dieta por lo cual la conservaban en vasijas cerámicas y de las bayas del mismo árbol obtenían una especie de pan-torta que en Argentina se conoce como patay, igualmente con las vainas de estos Prosopis elaboraban bebidas fermentadas (llamadas hoy alojas y añapas).
Los que habitaban en la cuenca de las entonces grandes lagunas de Guanacache utilizaban las mencionadas balsas de totora de cuatro a 5 metros de eslora para la hasta fines de abundante pesca de bagres, al mismo tiempo que cazaban aves salvajes de las lagunas (por ejemplo patos).
Idioma
A veces se considera que los dos idiomas huarpes ―el millcayac y el allentiac― son dos dialectos del mismo idioma. Según el jesuita Luis de Valdivia, el millcayac era la lengua que corría desde la ciudad de Mendoza hacia el sur; según él, se diferenciaba poco de la lengua puelche y la mayoría de los indígenas que vivían desde allí hasta "enfrente de las ciudades de Villarrica y Valdivia" la entendían. El allentiac se hablaba desde la ciudad de San Juan de la Frontera hacia el norte y la entendía la mayoría de los indios que había desde allí hasta "enfrente de la ciudad de Coquimbo".
Con el fin de evangelizar a los huarpes algunos sacerdotes aprendieron su lengua.
En Chile, sobre todo en la ciudad de Santiago, por la gran cantidad de huarpes que habían sido trasladados allí, la tarea fue facilitada por la obra del jesuita Luis de Valdivia quien a fines del escribió dos obras para ayudar al aprendizaje del idioma huarpe y su evangelización. Estas corresponden a una Doctrina Christiana, Cathecismo, Confessionario, Arte y Vocabulario en millcayac y allentiac, que según Valdivia eran las lenguas corrientes en las ciudades cuyanas de Mendoza y San Juan de la Frontera respectivamente.
Lunlunta, se especula que significa ‘piedra que cae’ o ‘ruido de aguas subterráneas’.
Algunos nombres de caciques huarpes proporcionan datos de la onomástica huarpe: Angaco Aucanamon Azaguate Cacheuta Cautacalá Chapanay Coinincha Corocorto Cuco (luego se transformó en Uco). Hallay Huaquinchay Huazihul Llaucuma Maulicao Panquehua Pasambay Pismanta Quilalibó Talquenque Tucuma Turcupillán Turinamon Llancarcu Guaymaré (luego se transformó en Guaymallén)
El significado de la palabra huarpe sería el de hombre del arenal u hombre del desierto.Llahué Huarpe. Memorias, pág. 21. Autor: Sarmiento, Ricardo Aníbal. Editor: Editorial Dunken, 2014. ISBN 9870275893, 9789870275893
Huarpes actuales
Los huarpes fueron considerados extintos, pero en las últimas décadas del comenzaron a recuperar su identidad étnica y cultural y en la zona de las desecadas lagunas de Guanacache varias comunidades huarpes comenzaron a emerger y organizarse. Fue allí donde en la segunda mitad de tuvo su centro la actividad de Santos Guayama considerado un «bandido», a quien se le atribuye linaje huarpe. También en la zona del valle de Zonda es conocida la historia de una mujer bandida conocida como Martina Chapanay, a quien también se le atribuye linaje huárpido.