Antonio Martínez Ares, (Cádiz, 8 de febrero de 1967) es un músico, poeta y cantautor nacido en Cádiz, además de ser un reconocido autor de comparsas en el Carnaval de Cádiz.
Se contemplan dos etapas de este autor, de 1984 a 2003, con un parón de 13 años, y de 2016 hasta la actualidad (con una pausa en la edición 2025 por motivos de salud).
En 2016, retomó su participación en el concurso de agrupaciones, en el cual, después de 13 años de ausencia, se llevó el primer premio de comparsas con 'Los Cobardes'. Ha sido propuesto Medalla de Andalucía
Biografía Ha marcado un antes y un después en la historia del Carnaval gaditano, siendo considerado uno de los autores más importantes desde Paco Alba. De sus 28 comparsas, han sido ganadoras 10 de ellas y otras 13 se clasificaron para la final. Sorprendentes resultados de una música inscrita en una temática continuamente renovada al paso de los años dedicados al carnaval, con una impecable inspiración en Cádiz; mezclando la nostalgia con la actualidad.
En el año 2004 Martínez Ares apuesta por su voz e inicia su carrera como solista en la canción de autor con su primer disco titulado Por Martínez Ares. Escribe para cambiar las injusticias del mundo, sus letras dejan corazones al descubierto.
En este mismo año compone la banda sonora de la película Cosas que hacen que la vida valga la pena. La canción, del mismo título que la película, está interpretada por Pasión Vega, cantante para la que ya había compuesto varios temas en dos de sus discos —Pasión Vega (2001) y Banderas de nadie (2003)—, siendo en esa época su compositor principal. Además ha compuesto algunas canciones para otros artistas españoles como Pastora Soler o Raphael.
El 13 de noviembre de 2007 se hace pública la elección de Martínez Ares como pregonero del carnaval gaditano en 2008, sucediendo a Pasión Vega, pregonera en la edición de 2007.
El 2 de febrero de 2008 tiene lugar dicho pregón. Antonio, tal como hizo con su comparsa, sorprendió a todos con un pregón diferente. No se limitó solo al escenario habitual de la Plaza de San Antonio, durante el día se sucedieron varios pasacalles por el centro de Cádiz hasta llegar al lugar del pregón, comenzando en ese momento una pequeña obra de teatro de piratas, en la que se intercalaron varias de las canciones y coplas que hicieron famoso al pregonero. En una noche para el recuerdo, en la que millares de personas presenciaron un espectáculo como Cádiz se merece. Según sus propias palabras, con este pregón muere el Martínez Ares coplero, ya que no es su intención volver al mundo del carnaval.
El 4 de noviembre de 2008 estrena en el Gran Teatro Falla de Cádiz, su obra de teatro La gran final, donde se narra como se vive desde dentro la final del COAC. Recibe numerosas letras en el COAC, la mayoría de ellas en contra, ya que La gran final es una sátira de todo el universo carnavalesco, incluidos, por supuesto, los autores y sus propios egos.
El 15 de enero de 2010 comienza su andadura como comentarista de Onda Cádiz Televisión para la fase de preliminares del Concurso oficial de agrupaciones del carnaval de Cádiz. Además de comentar la fase de preliminares durante los años 2010 y 2011, presenta en Onda Cádiz Televisión un programa llamado De la C a la Z.
El jueves 2 de diciembre de 2010 se presentó en el Centro Municipal de Arte Flamenco La Merced, de Cádiz, Entre lo divino y lo humano, la biografía oficial del autor, escrita por el periodista José Manuel Caballero.Presentación de ‘Entre lo divino y lo humano’, la biografía carnavalesca de Antonio Martínez Ares
En 2013 edita su segundo disco en solitario en la canción de autor: Yo y mi CIRCUS tancia grabado en directo en la sala Pay-Pay de Cádiz en octubre de 2012.
En 2015 anuncia su vuelta al Gran Concurso de Coplas del Carnaval de Cádiz, a través de las redes sociales. Es tal la repercusión que tiene este autor que consiguió que el argumento fuera trending topic a nivel nacional.
Tras trece años de ausencia del COAC, en 2016 vuelve a participar con la comparsa "Los Cobardes" con la que logra, una vez más, un primer premio. Al frente de esta nueva agrupación se encuentra Rafita Velázquez, hijo también de un gran comparsista Rafa Velázquez "Mejicano" y antiguo componente de Martínez Ares.
Tras esto, ganaría el primer premio en 5 ocasiones. En 2024, la comparsa emitiría un comunicado en el que informaba que no participaría en el concurso de 2025 por motivos de salud. En 2026 vuelve al COAC con la comparsa "Los Humanos".
Comparsas del Carnaval de Cádiz Requiebro (1984): Con 17 años Martínez Ares saca su primera comparsa. Su padre lo llevó a la Peña Nuestra Andalucía para que presentara un pasodoble a la comparsa, con la intención de que no gustara y a su niño se le quitara la idea del carnaval de la cabeza. Sin embargo, sus letras gustaron tanto que se convirtió en el letrista del grupo. Con un tipo de goyescos consiguió meterse en la final en su primer año, consiguiendo el sexto puesto. Iba acompañado por los comparsistas del grupo de Jesús Monzón, entre los que ya figuraba Ángel Subiela, que le ayudaron mucho en esta opera prima del autor. El estilo del grupo no era del todo el que le gustaba a Martínez Ares por lo que, a pesar de la ayuda recibida, decidió seguir por su camino forjando un nuevo y más juvenil grupo.
Zombies (1985): Tras la primera experiencia con el grupo de la Peña Nuestra Andalucía, Martínez Ares forma un grupo propio en el que ya estaba el que durante muchos años sería su director, Ángel Subiela. El disfraz estaba inspirado en el videoclip Thriller de Michael Jackson y, como el propio nombre de la comparsa indica, era de muertos vivientes: ropa rota, cara blanquecina, pelo revuelto... La comparsa se quedaría sin poder optar a premio, en la ronda de semifinales.
De locura (1986): Su tercera comparsa también se quedó en semifinales. Representaban inicialmente a unos locos con sus camisas de fuerza para, en mitad de la presentación, despojarse de las camisas y mostrar un tipo completamente plateado.
Esto es Carnaval (1987): En su cuarto año sacando su propia comparsa, Antonio Martínez Ares vuelve a la final del concurso. Aunque no contaba en un principio para estar en la final, actuación tras actuación fue sorprendiendo con una comparsa que reclamaba la vuelta a lo clásico, a lo de siempre. Una comparsa llena de gente joven y en la que, como en las tres anteriores, cantaba el propio autor. Finalmente se hizo con el 4.º puesto. Tenía Martínez Ares 20 años. El tipo era sencillo. Una especie de babero con gorra del mismo color y un plumero, coloretes en la cara y los calcetines de distintos colores. Representaban a una comparsa a la que un grupo de gente pide que le cante en la calle.
Entre tus brazos (1988): Este era el segundo año que el concurso de agrupaciones se celebraba en el Teatro Andalucía por las remodelaciones del Gran Teatro Falla. Por este motivo y porque se había prometido que el Falla estaría listo para ese carnaval, los dos grandes de la fiesta en esa época, Antonio Martín y Joaquín Quiñones, decidieron no presentarse. Antonio conseguiría un nuevo 4.º puesto, bajo las críticas de que, si había conseguido el puesto en la final, era porque "los buenos" no estaban. El tipo que representaban era el de muñecos que cobran vida para cantar en carnaval. Gran colorido sobre el escenario, destacando el decorado, que simulaba la habitación de una niña con las cosas más grandes que los comparsistas para dar la sensación de que eran realmente muñecos. Como detalle curioso, la presentación comenzaba con la niña hablando con los muñecos, algo que hoy en día es impensable, pues durante la actuación de una agrupación solo pueden hablar o cantar los integrantes de la misma.
Con uñas y dientes (1989): Este año la comparsa se viste de gatos. Vuelven "los buenos" al Teatro Andalucía, a los que Antonio les dedicó un pasodoble bastante irónico en el que decía que, si ellos volvían, él se quedaría sin pisar la final y que les agradecía el habérselo permitido el año anterior. Su pasodoble se hizo realidad, y la comparsa se quedó en semifinales.
Sonri-sillas (1990): Con esta comparsa el autor empieza a mostrar el estilo que posteriormente le haría saltar al primer plano carnavalesco. El grupo elige como director a Ángel Subiela. Sería el último año antes de la renovación de la comparsa en la forma de los pasodobles, la musicalidad y la puesta en escena. El tipo era de payasos, un homenaje al circo en el que se comparaba a este con el Carnaval. Según el autor, su idea no cuajó entre el público, por lo que, un año más, se quedó sin el premio de la final.
Calabazas (1991): Es la vuelta al Falla y eso se recoge en las letras tanto de Martínez Ares como del resto de los letristas. Calabazas fue un gran salto de calidad en la trayectoria de Martínez Ares y consiguió el 2.º premio. La comparsa representaba a un típico espantapájaros: una calabaza por cabeza, cuerpo relleno de paja, ropa de colores y sombrero. Una de las piernas estaba oculta como si fuera el tronco al que todos estaban "atados" y, a la vez que levantaban la otra pierna, movían con unos hilos una de gomaespuma, simulando la postura normal de un espantapájaros. Los pasodobles de la final fueron sobre la droga y sobre las cosas que la ciudad había perdido por el paso del tiempo.
Do re mi fa soleando (1992): Comparsa con gran colorido, representando a unos hombres orquesta. Llevan un bombo en la espalda, un platillo en el gorro, una armónica y una guitarra pequeña. Para tocar el bombo llevaban un palo en el codo que al moverlo hacia atrás hacia que sonara. Los componentes de la comparsa tuvieron que aprender a tocar la armónica y la guitarra y a coordinar los movimientos para que sonara el bombo. A la vez que tocaban hacían una pequeña coreografía. El tipo tuvo polémica, ya que coincidió con el de otra comparsa favorita, la de Antonio Martín. En el concurso, la comparsa accedió de nuevo a la final llevándose el 4.º premio.
Los Miserables (1993): Tras 10 años de comparsas, en 1993 Antonio consigue el primer premio de la modalidad. Representaban a unos vagabundos con un saco que, según rezan sus coplas, estaba lleno "de carnaval". Llevaban la barba y el pelo blanqueados, al igual que la cara; una chaqueta roja con remiendos, pantalones blancos y un sombrero envejecido. En uno de sus pasodobles, Antonio hacía una crítica bastante dura a la Iglesia Católica, personificándola en la figura del Papa Juan Pablo II. Esta dura crítica le costó ser expulsado de su cofradía de Semana Santa, lo que desató una gran polémica.
La Ventolera (1994): Un año después del primer premio de Los Miserables, Antonio repite el máximo galardón con La Ventolera, en la que daban vida a unas veletas. Vestidos con chaqueta, pantalón, gorro y pañuelo anudado al cuello, todo ello de color cobre, maquillados del mismo color, de la cintura salían las cuatro puntas de una veleta, señalando a los cuatro puntos cardinales. Dichos puntos los repasaban en el estribillo, que terminaba diciendo "déjame en el sur, que allí sopla Cai, lo que más quiero". Recordaron la polémica del año anterior por la crítica a la Iglesia con un pasodoble en el que Martínez Ares se despedía del Nazareno, imagen que cargaba hasta el año anterior.