Arceniega antes denominada también Arciniega (oficialmente en euskera: Artziniega) es un municipio español con categoría histórica de villa de la provincia de Álava, en la comunidad autónoma del País Vasco. Se encuentra en el extremo noroeste de la provincia, en el límite con Vizcaya y Burgos, y limita con los municipios de Valle de Mena (Burgos), Gordejuela (Vizcaya) y Ayala (Álava). Se encuentra a 210 metros de altitud, a 27 kilómetros de Bilbao y 55 de Vitoria. Cuenta con una población de .
Toponimia Según Salaberri, «procede de *(villa) arsenica 'granja, propiedad de Arsenius', tomando como base el antropónimo Arsenius (Solin & Salomies, 1994: 22). De *Arsenῐca, por asimilación o por evolución romance de la i breve, surgiría *Arseneca, de donde en euskera tendríamos *Arzeneka (> *Arzêeka > *Arzeka), y en romance *Aseniega. Parece que el nombre actual es una mezcla de ambos resultados, del euskérico (de ahí la conservación del grupo vibrante más sibilante, convertida esta segunda en interdental sorda castellana <z>, a partir de la fricativa dorsoalveolar vasca) y del romance (con sonorización de la velar sorda intervocálica y diptongación de la vocal tónica)». Según Urquiola procede «del antropónimo Marcinius, con caída de la M- inicial, + el sufijo -ica, en esta secuencia de evolución romance: *(villa) (M)arcinica > *Arcineca> Arciniega».
Geografía miniatura|Extensión del municipio en la provincia de Álava El municipio de Arceniega se encuentra en un entorno de gran belleza paisajística y valor medioambiental, en una zona cantábrica montañosa y cercana a la altiplanicie formadas por la Sierra Salvada, sierra de Carbonilla, (también denominada sierra de Angulo) y los montes de La Peña. Estas montañas marcan el límite abrupto de la meseta castellana con la vertiente atlántica y son lugares de gran belleza, de densos bosques, acantilados, roquedos y praderas de montaña.
Dentro del término municipal de Arceniega en los alrededores de la villa existen amplias zonas de pastizal salpicadas por algunas huertas. Antaño las zonas cultivadas con trigo, cebada o vid, eran mucho más extensas, fruto de las necesidades de abastecimiento, pero hoy en día la mayoría de esos terrenos son pastos, y muchos de ellos han sido urbanizados en los últimos años.
En las zonas montañosas hay una importante masa forestal de frondosas características de los quejigales atlánticos, formada por robles, encinas, arces, fresnos y otro tipo de árboles autóctonos.
En el monte Zaballa, antiguamente denominado Ganzorrotz destaca la presencia de numerosos tejos, llegando a ser tan numerosos en algunos puntos que forman tejedas.
En el monte Otsati se descubrió en 2016 la mayor lorera del País Vasco, a caballo entre Álava y Burgos.
A la entrada del santuario de Nuestra Señora de la Encina y en las inmediaciones de un área recreativa, se puede observar una encina de más de 500 años catalogada como árbol singular.
Los pinares de repoblación ocupan amplias zonas. En las laderas del monte Pando, entre los límites con Gordejuela, Valle de Mena y Mendieta, se pueden observar repoblaciones de pino insigne. En cambio en el monte Peñalba se ha usado el pino lariceo en su ladera sur y en la noreste el pino marítimo, más adaptados a las condiciones de suelo y clima de esa zona.
En todas estas zonas abunda la fauna (jabalíes, corzos, rapaces, liebres, ginetas...).
Historia miniatura|Encina de Arceniega
Primeros datos y Edad Media El territorio donde se ubica Arceniega fue poblado desde antiguo. En la Cueva de la Iglesia, en Retes de Tudela, se han encontrado restos humanos prehistóricos, y no lejos de allí, en el barrio de Gordeliz, se encontró en el una lápida con una inscripción en latín, posiblemente dedicada a una deidad local marina, lo que da fe de la presencia romana por estas tierras.
Así mismo, en las excavaciones realizadas en el Santuario de Nuestra Señora de la Encina, se han hallado restos de un asentamiento con cultura material romana fechados entre los siglos y . En el jardín del mismo santuario, el cual ya data del románico, permaneció hasta mediados de los noventa una estela datada en el .
La historia escrita de Arceniega comienza en 1272, cuando el rey de Castilla, Alfonso X El Sabio, concede a Arceniega la carta-puebla. Esta fundación obedece muy probablemente al deseo del Rey de Castilla de fundar una villa a medio camino entre Orduña Y Balmaseda que le permitiera rivalizar con estas villas, pertenecientes a los señores de Vizcaya. Sin embargo, al de poco tiempo, por circunstancias familiares, los propios reyes de Castilla pasarían a ser señores de Vizcaya, por lo que Arceniega no llegó a cumplir su función estratégica y quedó como una villa de segundo orden en cuanto a importancia comercial. Una vez fundada (probablemente sobre un asentamiento humano previo) la villa se regiría en adelante por el fuero de Vizcaya, el natural de la tierra, y para asuntos económicos y tributarios por el fuero de Vitoria.
Hasta la muerte de Don Tello, perteneció al Señorío de Vizcaya, pero a su muerte, en 1370, éste lo cede a su hermano el rey Enrique II, que un año después lo entrega a Pedro López de Ayala, el Canciller, junto con los valles de Orozco y Llodio. Fue en época en la que Don Tello controlaba la villa cuando fue sitiada por Pedro Fernández de Velasco, concretamente en 1366.
Tras ello, y hasta 1817, los señores y condes de Ayala (y más tarde los duques de Veragua, Berwick y Liria) tuvieron la prerrogativa de nombrar alcaldes mayores en Arceniega, pero nunca la ejercieron, ya que aunque formalmente formaba parte del señorío de Ayala, en la práctica nunca lo hizo. Mientras perteneció al Señorío de Vizcaya el señor nombró los alcaldes, y posteriormente lo vino haciendo el pueblo en concejo abierto.
Edad Moderna Durante la Edad Media, al igual que el resto del país, Arceniega vivió marcada por las guerras de bandería entre clanes rivales que luchaban por el control del territorio. Arceniega estaba ubicada en un lugar estratégico de paso comercial entre la meseta y el mar, lo que hacía que hubiera algún linajes de cierta riqueza (los Bengoa, Ortiz de Molinillo y Velasco, Monteano...), pero en realidad las actividades eran de carácter más bien agrícola y ganadero, aspectos en los que Arceniega si tuvo una importancia muy destacada; de hecho, fue una villa chacolinera de primer orden. En cuanto a las guerra de bandería, la Villa se sucedieron actos violentos, como por ejemplo un intento de asedio. Muestra de esta época violenta es la petición que hacen los ferrones de Arceniega a los Reyes Católicos en 1491, debido a los abusos que sufrían por parte de los Largacha de Iratzagorría, linaje con grandes intereses en el comercio del hierro.
En el la villa se dota de unas ordenanzas que nos dan testimonio de la vida cotidiana y las actividades económicas corrientes: cultivo del trigo, de la vid, la ganadería, los molinos, los oficios urbanos como tejedores, mesoneros, panaderos... Tenía gran importancia ya entonces el mercado semanal, ya que Arceniega ha sido durante su historia el centro económico de la comarca, y también las ferias de septiembre en La Encina, verdaderos acontecimientos que llegaban a durar quince días.
En estas fechas medievales se constituyó un institución supramunicipal importante para Arceniega, la denominada Junta de Ordunte, que agrupaba a la Villa y los pueblos ayaleses colindantes (Mendieta, Retes de Tudela, Santa Coloma y Soxoguti), para dirimir asuntos comunes como el aprovechamiento de los montes y pastos.
Pasados estos primeros años de transición entre la Edad Media y el renacimiento, Arceniega conoce un periodo de expansión en el que se empieza a ocupar espacio extramuros y la riqueza generada por el descubrimiento redunda de manera directa en el desarrollo de la Villa. Son numerosos los arcenieganos que hacen fortuna en las Américas. Así, en 1590, el bachiller Pedro Sáenz de Ubaldi funda un hospital frente a la parroquia, que posteriormente fue trasladado al cantón de Zubiaur, y más tarde al barrio de Arenaza, donde permaneció hasta mediado el . Otro hecho a destacar es la fundación de las escuelas de Arceniega, como donación de Pedro de Oribe Salazar en el año 1608.
En esta época suceden en Arceniega acontecimientos históricos curiosos, como los litigios sostenidos con algunos jóvenes de Arceniega que rehusaban hacer el servicio militar, o el rechazo que sufrió en las Juntas Generales de Álava el procurador de Arceniega en 1674 al desconocer el castellano.
Edad Contemporánea Durante los siglos y , la villa de Arceniega se consolida como centro comercial de la comarca natural de la que es cabeza. En 1814 se procede a la urbanización de la Goiko Plaza, y posteriormente de la subida de La Encina. Es la época en que en los terrenos cercanos al centro se construyen casas y palacios de las familias pudientes de Arceniega, actualmente residentes en Madrid o Bilbao.
En la segunda mitad del Arceniega sufre una gran transformación en cuanto a infraestructuras, ya que gracias a la iniciativa de vecinos y autoridades se realizaron obras propias de una población más grande, como el nuevo edificio del ayuntamiento, el mercado cubierto y el casino de Arceniega.
Durante la última guerra carlista, Arceniega sufrió combates y fueron quemados el archivo y el registro civil de la villa, perdiéndose importantes documentos. En la guerra civil española Arceniega también se vio envuelta en la contienda y fue testigo del avance de las tropas sublevadas por sus tierras durante 1937. Arceniega en un principio quedó fuera de la zona nacional (a diferencia de la mayoría de la provincia de Álava), pero el avance de los sublevados hacia Bilbao la hizo caer. Con la entrada de las tropas sublevadas, el alcalde de Arceniega, Juan Zabalgoitia, del PNV, fue hecho preso, condenado a cárcel y trasladado a la prisión de El Puerto de Santa María.
En los últimos años de la dictadura se produjo en Arceniega la urbanización de terrenos cercanos a la villa, y surgieron los nuevos barrios de Eguzkimendi, Arenaza o El Palacio. Este crecimiento urbano se ha acelerado enormemente en los últimos años, lo que ha supuesto un aumento de población muy grande hasta situar al municipio en los 1800 habitantes aproximadamente, aunque existe una población flotante muy numerosa.
Demografía Arceniega cuenta con una población de .
Administración y política Gobierno municipal El primer alcalde elegido por sufragio tras la dictadura franquista fue José María Elejalde, de la UCD, y posteriormente Imanol Aretxabala, del PNV, que dirigió el consistorio desde 1983 hasta 2007, con un pequeño paréntesis en que fue alcalde Juan José Cagigas. El relevo de Imanol Aretxabala lo tomó Agurtzane Llano, también del Partido Nacionalista Vasco tras las elecciones del 27 de mayo de 2007, aunque con una exigua mayoría de 3 concejales sobre un total de 9. Tras las elecciones de 2011 volvió a salir alcaldesa Agurtzane Llano (PNV- 4 concejales, Bildu- 3 concejales y PP -2 concejales), siendo relevada en las elecciones de 2015 por Íñigo Gómez, también del PNV. En las elecciones de 2019 fue elegido alcalde Joseba Mirena Vivanco Retes de EH-Bildu (EH-Bildu- 5 concejales, PNV- 3 concejales, PP- 1 concejal).