Herri Batasuna (HB; pronunciado /errí batásuná/; «Unidad Popular» en euskera) fue un partido político español con presencia en País Vasco y Navarra que fue ilegalizado en 2003 por actuar como brazo político de Euskadi Ta Askatasuna (ETA). Se definía como de izquierda abertzale y su objetivo era la independencia y el socialismo para Euskal Herria.
Se originó como coalición en 1978 y se registró como partido político en 1986. En 2001 se refundó en Batasuna, al que pasaron la mayoría de sus miembros a excepción de la corriente crítica Aralar, que decidió fundar su propio partido. En 2003 el Tribunal Supremo, en aplicación de Ley de Partidos, resolvió por unanimidad la ilegalización y disolución de HB, de Euskal Herritarrok y de Batasuna por considerarlos parte de ETA.
Características Su estructura de funcionamiento se basaba en las Juntas de Apoyo Locales, estando por encima de éstas las asambleas de cada Herrialde (cada territorio de Euskal Herria). Finalmente las decisiones las tomaba la conocida como Mesa Nacional, que era el verdadero órgano de poder y decisión de HB, compuesta a su fundación por 31 miembros, cuatro por cada partido de la coalición en ese momento y 15 designados por las Juntas Locales; si bien las bases del partido podían revocar y sustituir a sus componentes.
La coalición era dirigida por su Mesa Nacional, constituida por sus representantes en los distintos territorios donde existía. Entre sus dirigentes más conocidos se encontraron Jon Idigoras, Tasio Erkizia, Santi Brouard, Txomin Ziluaga, Iñaki Esnaola, Iñaki Ruiz de Pinedo, Karmelo Landa o Rakel Peña.
Su programa político defendió durante años la Alternativa KAS para la independencia de Euskal Herria, sin admitir posibilidades reformistas o intermedias; por ello, rechazaron siempre tanto la Constitución española de 1978 como el Estatuto de Autonomía del País Vasco y el Amejoramiento de Navarra. También se opuso a la permanencia de España en la OTAN en el referéndum de 1986. En las elecciones de 1996 defendió la denominada Alternativa Democrática, que venía a sustituir a la Alternativa KAS y que, al igual que esta, había sido propuesta por ETA.
Antecedentes Tras la muerte del dictador Francisco Franco y el fin de su régimen, tuvo comienzo en España el proceso conocido como Transición Española. En aquel momento las fuerzas políticas del nacionalismo vasco de izquierdas, algunas de las cuales tenían su origen en diversas escisiones de la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA), se encontraban fraccionadas en varios partidos y en diversas posturas frente a los acontecimientos de esos años. Cabe destacar que, pese a esta diversificación, en 1975 se había creado la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS) para coordinar las diferentes acciones de las organizaciones afines al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), tanto legales como ilegales, tendentes a la consecución de sus objetivos políticos así como para servir de mesa de debate entre ellas, siendo este uno de los órganos que sirvieron de base para la futura creación de Herri Batasuna.
Así, en 1977 existían varios partidos políticos nacionalistas de izquierda: Acción Nacionalista Vasca (ANV), Euskal Sozialistak Elkartzeko Indarra (ESEI), Partido Socialista Vasco (ESB-PSV), Euskal Herriko Alderdi Sozialista (EHAS), Euskal Iraultzarako Alderdia (EIA) y Langile Abertzale Iraultzaileen Alderdia (LAIA). En medio de diversas movilizaciones por parte de la izquierda abertzale por la amnistía de los presos de ETA, el 15 de junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco, presentándose a ellas cuatro de estos partidos: ESB, ANV, ESEI y Euskadiko Ezkerra (EE) (coalición de EIA y el Movimiento Comunista de Euskadi). Por otro lado, LAIA y EHAS —este último refundado en Herri Alderdi Sozialista Iraultzailea (HASI) ese mismo año— pidieron la abstención activa hasta la consecución de la amnistía. La KAS quedaba así dividida en su estrategia.
Las consecuencias de estas actitudes fueron diversas: el distanciamiento entre ETA (m) —que apoyaba la postura abstencionista de LAIA, EHAS y KAS— y ETA (pm) —que apoyaba a EIA y EE—; la escasa representación electoral obtenida por los partidos participantes en el proceso electoral (EE obtuvo un diputado y un senador, y ESEI un senador); y el fracaso de los que propugnaron la abstención, que no fue mucho mayor que en otras regiones españolas (22,77 % en el País Vasco y 17,76 % en Navarra frente al 21,17 % en toda España).
Mientras el PNV se organizaba para encabezar el camino hacia el Estatuto de Autonomía y ETA (m) insistía en su negativa a abandonar las armas pese a los avances democráticos, las fuerzas abertzales continuaban con sus movilizaciones pese a las diferentes posiciones entre ellas. Así, HASI se radicaliza en su oposición al proceso estatutario y constitucional y en su rechazo a la vía institucional, EIA por su parte se distancia de KAS y dentro de ESB y ANV surgen tendencias a seguir la línea de HASI y a buscar alianzas para las futuras elecciones.
Historia La Mesa de Alsasua A pesar de la división de opiniones, el 24 de octubre de 1977 se constituyó la Mesa de Alsasua a iniciativa del veterano nacionalista Telesforo de Monzón, con la participación de HASI (antigua EHAS), LAIA, ESB-PSV, ANV y EIA, y con el fin de organizar a diversos grupos en torno a la Alternativa KAS y a los siguientes acuerdos:
thumb|right|400px|La Mesa de Alsasua, constituida en octubre de 1977 en dicha localidad de Navarra por diversas fuerzas nacionalistas vascas y de izquierda.
Pese a haber firmado ANV el «Compromiso Autonómico» en mayo de 1977, ESB y ANV se vieron involucrados en la Mesa de Alsasua más por iniciativa de sus líderes que de sus bases. Por otro lado, la dirección de EIA, elegida entre los días 8 y 12 de octubre, decide el día 16 aceptar el régimen preautonómico, lo cual lleva a que EIA y EE se distanciaran de la Mesa. Asimismo, LAIA fue acusada durante los meses iniciales de 1978, de ser una marioneta en manos de EIA, siendo acusada igualmente esta última de mantener cierta ambigüedad frente a su actitud de participar o no en las instituciones.
La creación en enero de 1978 del Consejo General Vasco, órgano preautonómico del País Vasco que incluía los territorios de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa pero excluía Navarra, hizo que la Mesa de Alsasua presentara una alternativa sobre la territorialidad que también cosechó la adhesión de los extraparlamentarios Partido Carlista de Euskalherria, Organización Comunista de España (Bandera Roja) (OCE-BR) y Liga Komunista Iraultzailea (LKI).
La coalición Herri Batasuna El 27 de abril de 1978, la Mesa de Alsasua se transforma en Herri Batasuna (HB), que quedó finalmente constituida como coalición de ANV, ESB-PSV (partidos ya legales), LAIA, HASI (partidos no registrados legalmente) y el grupo de independientes de la Junta de Apoyo (Telesforo Monzón, José Luis Elkoro, Jon Idigoras, Jokin Gorostidi, Pedro Solabarria y José Ángel Iribar, entre otros), y que contó con el apoyo del bloque KAS y de ETA (m).Carlos María López. «Herri Batasuna matiza la “alternativa KAS” para intentar sumarse al juego parlamentario», La Vanguardia, 19 de febrero de 1984.
Dentro del mismo movimiento de convergencia que representó la creación de HB se situaban otras organizaciones integrantes de KAS (como Gestoras Pro Amnistía, el sindicato LAB, u otros grupos como ASK) y diversas personalidades independientes como Miguel Castells, Eva Forest, Alfonso Sastre, José Bergamín y el propio Telesforo de Monzón.
De este modo, la izquierda abertzale quedó dividida en dos sectores, representados por Euskadiko Ezkerra (EE) y por Herri Batasuna (HB), con un trasvase de militantes entre ambas coaliciones que duraría años, según las posturas adoptadas por cada una de ellas en cada momento. Finalmente sería HB, apoyada por KAS, la que se haría con el control de la mayor parte de las organizaciones y medios afines a la izquierda abertzale, como por ejemplo el diario Egin o la revista Punto y Hora. Mientras que EE contaba con el apoyo de ETA (pm), HB contaba con el de ETA (m), sin que ninguna de las dos coaliciones condenaran las acciones terroristas de estas organizaciones.
Mientras llegaban las elecciones de 1979, HB, junto con ETA (m), aglutinaba el descontento con las reformas en marcha y la oposición al proyecto de autonomía que se iba concibiendo. Para el referéndum para la ratificación de la Constitución española del 6 de diciembre de 1978 HB, al igual que EIA, pidió el «no». No obstante, la mayoría de votantes del País Vasco y Navarra apoyaron el «sí», aunque en menor porcentaje que en el total de España. La abstención, en cambio, fue significativamente elevada en el País Vasco (55,35 % frente al 32,89 % del conjunto de España) y solo ligeramente superior en Navarra (33,37 %). thumb|left|Cartel de HB llamando a la abstención Herri Batasuna obtuvo un inesperado éxito en las elecciones generales de marzo de 1979, en las que obtuvo 172 110 votos (0,96 %), 3 diputados y 1 senador. El buen resultado se mantendría un mes más tarde en las primeras elecciones municipales y al Parlamento de Navarra de abril, obteniendo 165 000 votos (1,0 %) y 260 concejales en las primeras y 28 244 votos (12,11 %), 9 diputados y un diputado foral en las segundas, llegando a ser José Antonio Urbiola vicepresidente del Parlamento de Navarra. Tras estos resultados, dentro de HB surgió el debate sobre si participar o no en las instituciones; las únicas instituciones en las que se había decidido participar a priori eran los ayuntamientos. HB decidió participar también en el Parlamento y la Diputación navarros de cara a trabajar para que Navarra entrara en una comunidad autónoma junto a los Territorios históricos, mientras que no participará en las Diputaciones Vascas, pese a la defensa de la participación en todas las instituciones por parte de algunos de sus líderes, como Patxi Zabaleta, quedando pues sus escaños vacíos.
Finalmente, la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados aprobaría, el 21 de julio de 1979, una ponencia del Estatuto Vasco en la que se establece que el ingreso de Navarra podrá efectuarse mediante un plebiscito previo en Navarra y otro, posterior, a nivel de las cuatro provincias, para aprobar la reforma del Estatuto en el que ingresara el nuevo componente.
En los meses siguientes tiene lugar el referéndum sobre el Estatuto de Autonomía del País Vasco, con ETA (m) en contra y ETA (pm), junto con EE, a favor. Por su parte, Herri Batasuna, junto con EMK y LKI, propugnaría la abstención, que alcanzó el 41,14% pero fue inferior a la registrada en las elecciones municipales. En esta época empiezan a darse las primeras acciones policiales contra HB por su colaboración con ETA.
El 28 de septiembre de 1979 Tomás Alba Irazusta, concejal de Herri Batasuna en San Sebastián fue asesinado por el grupo terrorista ultraderechista Batallón Vasco Español (BVE).