miniaturadeimagen|Hades recostado en un diván. Tondo de una copa procedente de Vulci En la mitología griega, Hades (en griego antiguo: , Hádēs),En homérico y jónico: Ἅιδης, Hāidēs o Ἀΐδης, Aïdēs; dórico: Ἀΐδας, Aidas; griego moderno: Άδης; en latín: Hades también llamado Aidoneo o Edoneo (Ἀϊδωνεύς, Aïdōneús), es tanto el dios del inframundo como el nombre del propio reino de los muertos. La etimología tradicional lo relaciona con la idea de “lo invisible”. A Hades se lo denomina como el «señor de los muertos que habitan bajo la tierra»Hesíodo: Teogonía, 851 y los mortales lo maldicen golpeando sus manos contra el suelo.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 10: los mortales realizaban juramentos graves ante los dioses del inframundo y golpeaban sobre la tierra como parte de ciertos ritos de maldición o sacrificio. Escolio a Píndaro, odas ístmicas VI, 32: hace referencia a la práctica ritual de jurar sobre la tierra o el inframundo. En las artes sus símbolos suelen ser el cetro, la cornucopia y el casco de invisibilidad.LIMC (Lexicon Iconographicum Mythologiae Classicae); entrada: Hades (vol. IV, 1988). Solo versiones anecdóticas lo incluyen entre los ‘doce dioses’ (δώδεκα θεοί),Platón: Leyes, 828 d; escolio sobre Apolonio de Rodas: Argonáuticas, p. 173. Solo estas dos fuentes lo refieren como parte de «δώδεκα θεοί» (los doce dioses), pero no se refieren en ningún momento al culto conjunto y además separa a dioses olímpicos de dioses ctónicos, incluyendo a Hades entre esos últimos. pero no era un dios olímpico:Aunque Hades era uno de los tres grandes hijos soberanos de Cronos junto con Zeus y Poseidón, no formaba parte de los doce dioses olímpicos. En la épica homérica permanece fuera de la comunidad olímpica; en Hesíodo aparece como uno de los Cronidas, no como un olímpico; y su culto y función religiosa pertenecen inequívocamente al ámbito ctónico. Hades no residía en el Olimpo ni participaba en la comunidad divina olímpica. Así en Homero, Ilíada XX, 4–9 y XX, 61–65; Hesíodo, Teogonía 668–669, 687–693; Burkert, Greek Religion, 1985, pp. 198–200; Vernant, Myth and Thought among the Greeks, pp. 321–336).Walter Burkert afirma que «Hades pertenece inequívocamente a las divinidades ctónicas» (Greek Religion, 1985, pp. 198–200). Por su parte, Jean-Pierre Vernant subraya que Hades constituye el polo complementario y opuesto al orden olímpico: «La soberanía de Hades se ejerce fuera del espacio olímpico, en el dominio invisible de los muertos» (Myth and Thought among the Greeks, pp. 321–336). Asimismo, Karl Kerényi describe a Hades como un dios cuya naturaleza religiosa está vinculada esencialmente al mundo subterráneo y a los poderes de la tierra (The Gods of the Greeks, pp. 231–237).En la tradición artística, sin embargo, Hades puede aparecer muy pocas veces integrado en concilios de dioses representados en el Olimpo, por razones compositivas o simbólicas, aunque esto no implica su pertenencia al grupo de los doce olímpicos. Además, en la tradición literaria y epigráfica conservada nunca se le aplica el epíteto “olímpico” ni ningún título en relación con el Olimpo (LSJ, s.v. Ὀλύμπιος; Burkert, Greek Religion, 1985).En muy pocos mitos se mencionan a la vez el Olimpo y Hades. La literatura clásica arcaica limita su vínculo con la esfera superior a momentos de reajuste cosmológico, como el reparto original del universo mediante sorteo (Ilíada XV, 187–193) o las violentas repercusiones que las batallas divinas del exterior provocan por simpatía en el subsuelo (Ilíada XX, 61–65). Asimismo, sus escasos puntos de contacto físico o político directos se restringen a eventos narrativos de fuerza mayor, destacando su ascenso forzado al Olimpo para ser curado por Peón tras ser herido por Heracles (Ilíada V, 395–402), o la resolución diplomática interestatal que gestiona con Zeus mediante Hermes para pactar la estancia compartida de su esposa (Himno Homérico a Deméter, vv. 334–385). siendo un dios ctónicoPausanias: Descripción de Grecia II, 35, 9-10; Odisea (XI, 24-50): Odiseo cava un foso, vierte sangre negra e invoca explícitamente a Hades apartando la vista.Burkert, Walter: Greek Religion, pp. 125–127: analiza cómo las listas del Dodekatheon se adaptan a razones cultuales y sociales, excluyendo dioses ctónicos como Hades para enfatizar el culto público de los olímpicos. Nilsson, Geschichte der griechischen Religion, vol. I: confirma la exclusión de Hades de las asambleas olímpicas y altares, a favor de deidades celestes o heroizadas. recibía sacrificios en un báratro (βόθρος, «foso»).Pausanias: Descripción de Grecia II, 11, 7; Luciano de Samósata: De Sacrificiis, XIII

Para los expertos Hades es un dios de la muerte, mundo subterráneo, riquezas del suelo, vida de ultratumba y destino post mortem.Walter Burkert: Religión griega arcaica y clásica; Mircea Eliade: Historia de las creencias y de las ideas religiosas, Vol. I Hesíodo dice que Hades era uno de los Cronidas, o hijo de los titanes Cronos y Rea,Ilíada XV, 187–193; Teogonía, vv. 453–455 y Homero alega que los tres hermanos —Hades, Poseidón y Zeus— echaron a suerte el dominio de las tres partes del universo: «tocáronle a Hades las tinieblas sombrías».Homero: Ilíada XV 189-193 Hades representaba la finalidad inevitable y la frialdad de la muerte. Es por esto que los antiguos griegos reflejaban el profundo temor a la muerte a través de los epítetos que asignaban a Hades, como ‘el más odiado de todos los dioses’Ilíada IX, 158—159 o ‘aborrecible’.Ilíada VIII, 368 Es un dios implacable porque no cede ante los ruegos, las lágrimas ni las súplicas de los vivos.

El reino de Hades es oscuro y un camino sin regreso destinado a las sombras, como descubrieron algunos héroes en su catábasis o ‘descenso a los infiernos’.Como ejemplos de catábasis: Odiseo en la Odisea (libro XI) consulta al adivino Tiresias. Orfeo en su intento de rescatar a Eurídice (Las metamorfosis de Ovidio). Heracles al capturar a Cerbero como parte de sus trabajos. Teseo y Pirítoo intentan raptar a Perséfone (pero fracasan). Homero usa el nominativo (ᾍδης) para referirse al nombre del dios, mientras que para el lugar se emplea el genitivo, “la casa de Hades” (δῶμα Ἅιδου).El uso del genitivo Ἅιδου/Ἀΐδου con valor locativo (“en la casa de Hades”) contribuye a esta evolución semántica, hasta que el nominativo termina fijándose también como nombre del inframundo. Esta ambivalencia entre dios y lugar está bien atestiguada en la tradición literaria.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Hades» Nunca sale a la superficieHades es principalmente el dios que permanece en el inframundo, guardián de las almas y de las puertas del reino de los muertos. En la Ilíada (8, 367): Hades es llamado Pilartes (el que cierra las puertas o el guardián de las puertas), lo que enfatiza su papel de mantener a las sombras encerradas. Excepcionalmente, en la mitología se le menciona fuera del inframundo solo en casos específicos: cuando secuestra a Perséfone (Himno homérico a Deméter) o, raramente, cuando Heracles lo hiere en Pilos obligándolo a acudir al Olimpo (Biblioteca mitológica II 7, 3). Textos como la Ilíada, la Teogonía de Hesíodo y los himnos homéricos refuerzan su papel como gobernante inexorable del inframundo, receptor de las almas y figura temida por todos. pero una vez raptó a Perséfone y después se desposó con ella.Himno homérico II (A Deméter) v. 1-30 y v. 350-400; Apolodoro: Biblioteca mitológica I 5, 3 En la tradición clásica el cortejo de Hades se corresponde con las Erinias, las Moiras, el can Cerbero, el barquero Caronte y los tres jueces de los muertos —Minos, Radamantis y Éaco.Segundo Mitógrafo Vaticano, 13, 14 y 22; Platón: Gorgias, 523a-524a;

A partir del , los griegos comenzaron a llamar a Hades también Plutón (Πλούτων, «el rico»),Anatole, Bailly (1963). Dictionnaire Grec-Français (26 ed.), s.v. Πλούτων. un eufemismo que destacaba su papel como señor de las riquezas subterráneasTercer Mitógrafo Vaticano 6, 1 (Pluto) Mientras Hades designaba al soberano del inframundo, Plutón enfatizaba su función como dispensador de riqueza.Platón: Crátilo, 403a, en donde se vincula el miedo al nombre de Hades con el nacimiento del eufemismo de la riqueza Los romanos adoptaron esta denominación bajo la forma Pluto.Cicerón: De natura deorum II, 26, en donde se explica cómo los romanos adoptaron el nombre y el concepto de Pluto a partir de la etimología de la riqueza subterráneaEn el proceso de transliteración al latín, simplemente eliminaron la "n" final de la declinación griega Πλούτων (Ploútōn) que pasó al latín como Pluto. Otros autores lo denominaron como ‘Zeus ctonio’ o ‘Zeus infernal’ (Ζεὺς καταχθόνιος, en el sentido de ‘rey del mundo ctónico’).Ilíada: IX, 457; Trabajos y días: 465-467; Esquilo: Las suplicantes, 156-158 y 230-231Henry George Liddell, Robert Scott: An Intermediate Greek-English Lexicon En la mitología romana Hades es nombrado con tres teónimos: Plutón, Dite y Orco.

Hades como rey del inframundo miniaturadeimagen|La diosa Perséfone, esposa de Hades.

Como Cronida Hesíodo nos cuenta que los titanes Cronos y Rea habían engendrado seis hijos: Hestia, Deméter, Hera, Hades, Poseidón y Zeus.Hesíodo: Teogonía, 455 Como es fama, Cronos había engullido a toda su prole para evitar ser destronado, con la excepción de Zeus, que fue salvado por una treta de Rea.Hesíodo: Teogonía, 495 y ss. Una versión tardía dice que la profecía del destronamiento solo incluía hijos varones y que Cronos no los devoró sino que expulsó de su reino (conjeturalmente el Olimpo) a sus tres hijos. De ellos, Hades fue exiliado al Tártaro.Higino: Fábulas, 139

Titanomaquia y reparto del mundo

Al hacerse adulto, Zeus se acercó con un engaño a Cronos y le hizo vomitar a sus hermanos. Tras ser liberados, los jóvenes dioses, junto a los aliados que lograron reunir, desafiaron el poder de los dioses Uránidas (‘hijos de Urano’) en la Titanomaquia. Zeus, Poseidón y Hades recibieron armas de los tres cíclopes como ayuda para la guerra: a Hades le construyeron un casco de invisibilidad.Biblioteca mitológica I 2, 1 La guerra duró diez años y terminó con la victoria de los Cronidas (‘hijos de Cronos’), con la ayuda de los Hecatónquiros.Teogonía de Hesíodo, 629-638; Apolodoro: Biblioteca mitológica I 2, 1

Después de esta victoria, según un pasaje famoso de la Ilíada, los tres Cronidas echaron a suerte el reparto de los tres lotes del mundo. Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades recibió el inframundo, el reino invisible al que los muertos van tras dejar el mundo. Así cada uno de los tres Cronidas se convirtieron en los reyes de cada parte del mundo. La tierra y el Olimpo, no obstante, son territorio común para los tres hermanos.Ilíada XV, 192-193Poseidón dijo: «Yo obtuve por suerte habitar siempre en el espumoso y agitado mar, tocáronle a Hades las tinieblas sombrías, correspondió a Zeus el anchuroso cielo en medio del éter y las nubes; pero la tierra y el alto Olimpo son de todos.» (Ilíada xv.187.)Walter Burkert, en The Orientalizing Revolution: Near Eastern Influence on Greek Culture in the Early Archaic Age (1992) pp. 90 y ss., compara esta única referencia con el Atrahasis mesopotámico: «la estructura básica de ambos textos es asombrosamente similar». El sorteo no era la versión habitual: Hesíodo (Teogonía 883) declara que Zeus derrocó a su padre y fue aclamado rey por los otros dioses. «Difícilmente haya en Homero otro pasaje que se acerque tanto a ser una traducción de una épica acadia», concluye Burkert (p. 91). Hesíodo, sin embargo, obvia el reparto del mundo: Zeus, por indicación de Gea, fue elegido como rey de los dioses y le dio a Hades la soberanía del inframundo.Hesíodo: Teogonía, 885