The Lion King II: Simba's Pride (titulada: El rey león II: El reino de Simba en Hispanoamérica y El rey león II: El tesoro de Simba en España) es un largometraje de animación de 1998 dirigido por Darrell Rooney y escrito por Flip Kobler y Cindy Marcus. Es la secuela de El rey león (1994) y la segunda entrega de la trilogía animada de El rey león. Su trama está influenciada en Romeo y Julieta, la famosa obra de teatro clásica de William Shakespeare según el propio Rooney, el borrador final se convirtió en una variación de la obra del propio Shakespeare.

La película se centra en Kiara, la hija de Simba y Nala, quien se enamora de Kovu, un león macho rebelde de una manada desterrada que una vez fue leal al malvado tío de Simba, Scar. Separados por el prejuicio de Simba contra el orgullo desterrado y un complot vengativo planeado por Zira, la madre adoptiva de Kovu, ambos leones tendrán que luchar por unir su amor y afecto para mantenerse alejados del orgullo y poder estar juntos.

Producida por Walt Disney Video Premiere y animada por Walt Disney Animation Australia, fue estrenada el 27 de octubre de 1998, mientras que su versión The Lion King II 3D se estrenó el 28 de octubre de 2021. La mayoría del elenco original regresó a retomar sus roles de la primera película con algunas excepciones. Rowan Atkinson, quien prestó su voz a Zazú en la primera película, fue reemplazado por Edward Hibbert tanto en esta película como en El rey león 3: Hakuna Matata. Jeremy Irons, quien prestó su voz a Scar en la primera película, fue reemplazado por Jim Cummings, quien proporcionó brevemente su voz para cantar en la primera película.

Argumento

Simba se encarga junto con su esposa, Nala, de criar a su hija, Kiara, la cual resulta ser tan audaz y aventurera, como lo era Simba de joven, y un día, burlando la protección de los Guardias de Simba, Timón y Pumba, llega hasta el límite de las Lejanías. Ahí, accidentalmente, choca contra un cachorro forastero. Al principio este se muestra algo agresivo, pero cuando ambos son atacados por unos cocodrilos hambrientos, y logran escapar por poco, terminan haciéndose amigos. Están a punto de comenzar a jugar, cuando son interrumpidos por el furioso y paranoico Simba, quien había estado buscando a Kiara. Al mismo tiempo, aparece Zira, la madre del cachorro. Zira se dispone a atacar a Simba, pero desiste cuando llegan Nala, las otras leonas y también Timón y Pumba. Entonces procede a presentar a su cachorro, Kovu, informando a Simba que Kovu fue el elegido por Scar, quien lo adoptó como hijo, para ser su sucesor. Inundado de rencor contra los seguidores de Scar, Simba ordena a Zira abandonar las Tierras del Reino, recordándole que está penado regresar desde las Lejanías. Zira se va con Kovu, no sin antes declarar la guerra a Simba y su manada. Simba y las leonas regresan a la Roca del Rey, y Simba reprende a Kiara por haber desobedecido sus órdenes, pues él hizo lo mismo que su hija cuando era joven (aunque esta reprensión es mucho más suave que la que Simba recibió de Mufasa). Luego, le explica lo importante que es la unión entre todas las especies para conservar el Ciclo de la Vida.

Mientras tanto, en las Lejanías, Zira reprende bruscamente a Kovu por acercarse a la hija de Simba, recordándole que fue este quien los desterró de las Tierras del Reino y mató a Scar en el proceso (aunque esto último en realidad es erróneo, ya que fueron las hienas quienes mataron a Scar, porque este último las traicionó). Pero entonces Zira descubre que en realidad, es buena idea utilizar a Kovu para llegar hasta Simba. Satisfecha, procede a declarar ante los Forasteros que pronto podrán regresar al poder y que Kovu será la clave para lograrlo.

Pasan los años y Rafiki, el viejo mandril, sigue con atención las vidas de Kiara y Kovu, preocupado porque sabe que Kovu en algún momento, llegará para asesinar a Simba. Sin embargo, Rafiki tiene el poder de comunicarse con el espíritu de Mufasa, quien le informa que la única forma para evitarlo es unir a Kiara y a Kovu. Rafiki duda que esto funcione, pero se compromete a llevar a cabo el plan de su viejo amigo y soberano. Por otra parte, Zira lleva a cabo el entrenamiento de Kovu, quien es ahora un joven león lleno de odio hacia Simba. Zira lo ha convencido de que su destino es matar al rey, vengando la muerte de Scar y recobrando su trono. Kiara, por su parte, también ha crecido, y está a punto de comenzar su primera cacería, durante la cual intentará atrapar una presa por su cuenta. Simba está muy preocupado de que algo pueda pasarle, pero Kiara le hace prometer que la dejará hacerlo sola. Simba acepta; pero luego, sin que nadie lo note, envía a Timón y Pumba para que estos se aseguren de que no se haga daño.

Cuando Kiara se da cuenta de que Simba ha enviado a Timón y Pumba tras ella, se enfurece, pensando que Simba jamás le dará la oportunidad de probarse a sí misma, y huye de las tierras de la Roca del Rey. No obstante, esto es lo que Zira estaba esperando; ella envía a sus otros dos hijos Vitani y Nuka, hermanos de Kovu para que prendan fuego a las praderas. Aterrada, Kiara intenta huir pero el fuego la rodea, y finalmente queda atrapada en un peñasco, donde se desmaya por efecto del humo y del agotamiento. Kovu aparece entonces y la rescata, llevándola de regreso a la Roca del Rey. Zazú, el mayordomo de Simba, observa esto desde el aire y se apresura a informar a Simba.

Mientras tanto, Kiara despierta y descubre que el león que la ha salvado la vida es nada menos que Kovu, el cachorro que conoció cuando eran pequeños. Ella se alegra de verlo después de tanto tiempo, pero Simba lo recibe con rudeza, pues no ha olvidado lo que Zira ha dicho, y cree que Kovu es el heredero de Scar. Rafiki aparece en ese momento y anuncia que él ha salvado la vida de Kiara, a lo que Simba, a regañadientes, acepta que Kovu se una a su manada, completando así la segunda fase del plan de Zira. Sin embargo, Simba muestra desconfianza hacia Kovu, obligándolo a dormir lejos de la manada. Esa noche, Kiara le agradece a Kovu por rescatarla, pero él se burla de ella diciendo con sarcasmo que no podría sobrevivir ni tres días con sus pésimas habilidades de cacería. Kiara entonces lo reta a que le enseñe, a lo cual Kovu acepta.

Esa noche, Simba tiene una pesadilla en la cual se ve a sí mismo (como un adulto) intentando salvar a su padre de caer nuevamente en el cañón por el que huye la estampida de los Ñus (como en la primera película). No obstante, Scar se encuentra por encima de él, en el borde del precipicio, y clava sus garras violentamente en la pata de Simba, evitando que este rescate a Mufasa quien muere cayendo nuevamente al fondo del cañón. Cuando Simba vuelve a mirar a Scar, éste se transforma en Kovu, quien a su vez arroja a Simba al precipicio, Simba despierta en ese momento, aterrado y asustado.

A la mañana siguiente Simba se dirige a un estanque para beber, observado por Kovu, quien está escondido detrás de una roca listo para atacar. No obstante, Kiara llega en ese momento y le recuerda que ha prometido enseñarle a cazar. Kovu pierde la oportunidad de atacar a Simba y decide hacerlo luego, y se retira junto con Kiara (que no se ha dado cuenta de nada y lo llama con su carisma alegre).

Más tarde, Kovu está enseñando a Kiara estrategias de acecho, y casualmente encuentran a Timón y Pumba, quienes les piden ayuda para espantar a una bandada de pájaros que no les permiten comer en un campo de insectos. Kiara y Kovu comienzan a perseguir a los pájaros por diversión, y al sentir la adrenalina, Kovu por primera vez se siente feliz divirtiéndose; después se encuentran junto con los rinocerontes junto con Kiara. Timón y Pumba deciden huir, algo que Kovu jamás había hecho eso porque toda su vida fue dedicada a entrenarse para luchar (inclusive luego de rugir para espantar a las aves y correr al lado de Kiara le pregunta si eso es entrenamiento). Finalmente Kovu se relaja y termina dejando de lado su propósito anterior. Mientras se escondían en un pequeño cueva ambos se ríen Kiara y Kovu empiezan a enamorarse después de que accidentalmente se besan, quedando sonrojados, pero felices a la vez; Kovu por primera vez empieza a sentir amor por Kiara.

Cuando anochece, Kovu y Kiara se quedan contemplando las estrellas. En ese momento Kovu le revela a Kiara que Scar no era su verdadero padre, pero este lo sintió como parte de él, aunque no lo fuera. Kiara, al oír eso, le brinda cariño y amor. Kovu, al estar encariñado por ella, se siente amado dejándose llevar. Luego intenta revelarle a Kiara todo el plan de Zira y su misión, pero no es capaz de decírselo e intenta irse. No obstante, es detenido por Rafiki, que siguiendo el plan de Mufasa intenta unir a ambos leones. Rafiki los lleva a un lugar especial llamado Upendi (significa "amor" en suajili), en donde Kovu y Kiara se enamoran aún más pasando lindos momentos y diversión juntos.

Cuando ambos regresan a la Roca del Rey, Kiara y Kovu se dan las buenas noches, y cuando este se retira para dormir, Simba ve a Kiara enamorada y feliz por Kovu; y adoptando una actitud más flexible hacia él, le permite entrar a la caverna donde duermen los demás leones, sin percatarse de que Vitani, la hermana de Kovu, observa escondida bajo la roca del rey y se da cuenta de que Kovu no está cumpliendo con su misión. Posteriormente corre a informarle de esta situación a Zira, quien completamente furiosa, decide ir a acabar el asunto personalmente.

Al día siguiente, Kovu está dispuesto a confesar todo a Kiara porque la ama, pero Simba los interrumpe e invita a Kovu a dar un paseo para explicarle la verdadera historia de Scar. Después de escuchar toda la verdad y estar convencido de que Scar no era más que un asesino y un usurpador, Kovu admite que ya no desea en absoluto ser su heredero, ni mucho menos seguir sus malos pasos. Pero, mientras pasean por el área de las llanuras que habían sido incendiadas, Simba y Kovu son rodeados por Zira y los forasteros. Simba es atacado, y aunque Kovu intenta ayudarlo, es en vano. Simba, gravemente herido, intenta escapar por el cañón donde años antes cayó Mufasa, y comienza a escalar por una enorme pila de troncos. Kovu aparece sobre el precipicio, y Zira le ordena atacar a Simba, pero Kovu retrocede. Entonces Nuka, el hijo mayor de Zira, (que todo el tiempo había sido despreciado por su madre en favor de Kovu), se lanza en persecución de Simba en un intento por impresionar a Zira. Logra atrapar a Simba por un tobillo, pero los troncos no pueden soportar su peso y se resbala cayendo al vacío en donde varios troncos caen encima de Nuka, mientras que Simba por otro lado consigue escapar a la Roca del Rey. Kovu intenta ayudar a Nuka, pero Zira lo arroja a un lado y quita los troncos que están aplastando a su hijo mayor; pero ya es demasiado tarde y Nuka muere en el acto después de pedir perdón a Zira, y todos los Forasteros se reúnen a su alrededor a rendirle honores por su muerte. Mientras tanto, Simba es encontrado por Timón, Pumba y Kiara, quien le pide a Zazú, el mayordomo de Simba, que consiguiera alguna ayuda; luego, entre los tres llevan a Simba malherido de regreso a la Roca del Rey.

Entretanto, Zira, quien está furiosa por la muerte de Nuka, ataca a Kovu arañándolo en la cara y dejándole una cicatriz en el ojo izquierdo, igual a la que tenía Scar. Zira acusa a Kovu de causar la muerte de Nuka y de traicionar a Scar y a los Forasteros. Pero Kovu después de descubrir la verdad sobre Scar por parte de Simba, le responde que ya no quiere tener nada que ver con él y huye hacia las Tierras del Reino. Con el plan completamente fracasado, Zira insta a los Forasteros que es tiempo de atacar, aprovechando que Simba ahora está malherido y débil, por lo que ella y los Forasteros se disponen a atacar a Simba y los suyos esa misma noche y tomar las Tierras del Reino por la fuerza.