Alejandro Jacobo Betts (nacido Alexander Jacob Betts; Puerto Argentino/Stanley, 28 de octubre de 1947-Ushuaia, 13 de marzo de 2020), fue un ciudadano argentino nacido en las islas Malvinas. Se desempeñó como controlador de tráfico aéreo, personal civil de la Fuerza Aérea Argentina e historiador, entre otros empleos. Posteriormente vivió en Agua de Oro, provincia de Córdoba y fue veterano civil del conflicto del Atlántico Sur de 1982. Desde 2014 poseía en su Documento Nacional de Identidad argentino con el domicilio fueguino que tenía en las Malvinas hasta 1982.

Debido a sus lecturas e investigaciones, defendió desde 1976 la soberanía argentina en las Malvinas. Trabajó con el gobierno de Argentina como asesor técnico del Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y acompañando a la delegación argentina en su reclamo anual por la soberanía de las islas ante las Naciones Unidas. En 2015 fue candidato al Parlamento del Mercosur por Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

Además de su idioma inglés nativo, aprendió español por su cuenta y lo hablaba con acento cordobés.

Biografía Primeros años y familia Nacido en la capital isleña, es de ascendencia angloescocesa y cuarta generación de isleños. Por lado materno, es bisnieto de británicos e irlandeses que en 1842 llegaron a las islas como colonos y se instalaron en Monte Mármol, en la isla de Borbón, al norte de la Gran Malvina. Sus abuelos paternos, escoceses, se instalaron en las islas en 1854. Betts es un apellido tradicional en las islas. Sus padres eran Cyril Betts y Malvina Goss que dirigían el Bar Victoria. Alejandro fue el quinto hijo de ocho de la familia. Fue el residente número 2.248.

Su infancia estuvo marcada por la ausencia de su padre, ya que trabajaba en las estaciones balleneras de las islas Georgias del Sur y también se desempeñaba como navegante vinculando las islas con el resto de Sudamérica.

A la edad de catorce años, en 1961 luego de estudiar en la única escuela de la capital isleña, Betts fue a trabajar como esquilador de ovejas para la Douglas Station Sheepfarming Company, empresa británica. Allí conoció la toponimia en idioma español que poseen las islas, como así también notó que el pelaje de los caballos y las partes de las monturas se denominaban en español. Siendo adolescente, preguntó el por qué se usaban estos términos, recibiendo de respuesta que se usaban los nombres que se habían heredado de los primeros colonos de la zona, que eran españoles.

Desde 1979 trabajó para la aerolínea argentina Líneas Aéreas del Estado (LADE) como controlador de tráfico aéreo en el aeropuerto de Puerto Argentino/Stanley y como empleado administrativo y contable (era auxiliar del despacho en aeropuerto, traductor oficial y realizaba tareas de oficina). En ese entonces la aerolínea tenía una sucursal en las Malvinas y operaba un vuelo semanal desde Comodoro Rivadavia. También, anteriormente, se desempeñó como peón, domador y carpintero, boyero, tractorista, mayordomo, entre otros, en la isla Borbón, trabajando para la Falkland Islands Company. Estudió contabilidad pública a distancia en las universidades de Londres y Edimburgo, teniendo su título en 1975. Luego trabajó en el único supermercado de la capital isleña y para la empresa argentina Gas del Estado cuando operaba junto a LADE e YPF. Betts trabajó para las empresas argentinas debido a que era uno de los pocos malvinenses que había aprendido a hablar en español.

Se casó con su primera esposa, Candy, en 1968. Ella murió en 1977 a la edad de 26 años. La pareja tuvo dos hijos, Paul, nacido en 1968, y Dawn, nacida en 1969. Su segundo matrimonio fue con Rosita, una malvinense chilena oriunda de Punta Arenas, con quien tuvo dos hijas, la primera llamada Magaly y la segunda Zoe. Se casaron en 1978, cuando ella trabajaba en la Casa de Gobierno de las Islas Malvinas. Cuando Betts se retiró de las islas, dejó la propiedad legal de su casa en la calle Hebe de Puerto Argentino/Stanley a Rosita, quien se mudó al norte de Gales en 1987 junto a sus hijas, donde viven actualmente.

Dawn, una de sus hijas, es actualmente funcionaria de Migración para la Corona Británica en la capital isleña. Mientras que uno de sus hermanos menores (en total tiene nueve), Terry (empresario pesquero y acérrimo defensor de la postura británica) se desempeñó como miembro del Consejo Legislativo de las islas y hoy día vive en el Reino Unido, vendiendo licencias a empresas para pescar en las islas y participando con la delegación británica ante el comité de Descolonización, discutiendo con Alexander. Terry cobra millonarias comisiones en libras esterlinas por las actividades pesqueras. Tanto Alejandro, como su hijo Pablo, son los únicos de la familia Betts que apoyan el reclamo argentino.

Guerra de las Malvinas Durante la reocupación argentina de las Malvinas en 1982, Betts asistió a las tropas argentinas para obtener suministros cuando los comerciantes isleños se negaron a servirles. Como trabajaba para LADE, que forma parte de la Fuerza Aérea Argentina, debió trasladar cargamento y soldados argentinos. Debido a ello, Betts es considerado veterano civil de la guerra, apareciendo en los listados del Ministerio de Defensa de Argentina y cobrando una pensión mensual desde 2011. En 2015 el diario Clarín criticó a Betts por recibir una pensión de veterano de guerra del gobierno argentino a pesar de no haber sido militar y no tener ciudadanía argentina en ese momento. Betts respondió al artículo calificándolo de «sorpresivo» y señalando que nunca negó ser un veterano de la guerra y que uno de los requisitos para cobrar la pensión de veterano es haber estado en las islas durante el conflicto.

Betts llegó a Puerto Belgrano, provincia de Buenos Aires, a bordo del ARA Bahía Paraíso con 34 años de edad, el 26 de junio, días después de la rendición argentina, dejando a su hija Dawn (de entonces once años) en las islas, ya que se resistía a mudarse al continente. Debido a esto, las autoridades británicas lo obligaron a dejarla bajo custodia de su abuela (la madre de Alejandro). El ARA Bahía Paraíso había zarpado de Puerto Argentino el 24 de junio, junto con otros once pasajeros civiles (personal de YPF y periodistas) y bajo supervisión de la Cruz Roja Internacional.

La decisión de trasladarse al continente la tenía tomada desde antes del conflicto bélico, en 1981, para estar más cerca de su hijo Pablo, quien estudiaba en el Liceo Aeronáutico Militar ubicado en Funes a 30 kilómetros de Rosario, provincia de Santa Fe. Pablo, que es quinta generación de malvinenses y nacido en la isla Borbón, también tiene DNI argentino desde 1982, y reside en Rosario. En las islas también quedaron tres de sus hermanos y sobrinos. Algunos de sus familiares han visitado el continente años después de la guerra. Alejandro ya le había pedido a LADE ser trasladado a otra sucursal en el continente en 1981.

En ese año, Betts inició un expediente con las oficinas centrales de LADE en Buenos Aires, solicitando su traslado a otra agencia, ofreciéndole la aerolínea cinco destinos. Betts eligió Ushuaia en noviembre, faltando solo la publicación oficial en el Boletín Aeronáutico para efectivizar su traslado. Para la mudanza, vendió algunos de sus elementos personales, puso al día sus obligaciones impositivas y tributarias con las autoridades coloniales, levantó su préstamo hipotecario y renunció a sus empleos de contador en la Falkland Islands Company y como secretario contable de varias estancias en las islas. Pese a ello, al estallar la guerra el 2 de abril de 1982, decidió no dejar las islas hasta finalizar el conflicto.

Durante el conflicto, continuó con sus trabajos habituales para LADE en el aeropuerto de Puerto Argentino hasta que en mayo recibió la orden de no regresar allí por el inicio de los ataques británicos. Luego comenzó a ayudar a las empresas Gas del Estado e YPF con la venta y distribución de gas de cocina para los isleños. Alejandro, que vivía en la casa de su madre a las afueras de la capital isleña, debió mudarse a otro hogar dentro de Puerto Argentino por órdenes del gobierno argentino para su protección.

Las razones y las circunstancias que rodean la salida de Betts de las islas son discutidas. Betts afirmó que fue obligado a abandonar el territorio rápidamente por las fuerzas británicas, con el apoyo de muchos isleños, por ser considerado «desertor» de la patria británica debido a su apoyo a Argentina durante la guerra. Sin embargo, John Fowler, exdirector adjunto de Penguin News, como así también la población de las islas y medios de prensa británicos dicen que dejó las Malvinas por su propia voluntad, abandonando a su esposa e hijos, porque «estaba teniendo una relación extramarital con una mujer argentina a quien había conocido cuando se trabajaba con LADE», llamada Santina Toranzo. Fowler señaló que otros isleños que colaboraron con los militares argentinos durante la guerra no sufrieron persecución y todavía viven en las islas.

Magaly Betts, una de sus hijas, dice que «me educaron con el conocimiento de que mi padre había engañado a mi madre cuando estaba en estado de embarazo y la dejó por una mujer argentina justo antes de la guerra». Según ella, desde que Alejandro dejó las islas, nunca más reconoció su existencia y optó por no participar en su vida.

Alejandro también decía que el listado completo de civiles argentinos (e incluyéndolo a él), fue aprobado por las autoridades británicas administradoras de las islas, sin tener ninguna objeción ni ningún impedimento legal para mudarse al continente.

También otros malvinenses han puesto en duda los orígenes del apoyo a Argentina, ya que el 18 de mayo de 1978 Betts envió una carta al periódico Falkland Islands Times, protestando enérgicamente por la débil respuesta del gobierno británico por el establecimiento de una base argentina en las islas Sandwich del Sur.

Desde su partida, nunca más regresó a las islas.

Vida en el continente

Ya instalado en el continente, consiguió trabajo para LADE en el Aeropuerto Internacional de Pajas Blancas, en Córdoba, por lo que se instaló en la localidad de Agua de Oro. Originalmente, tenía intenciones de mudarse a Ushuaia. Posteriormente y tras una reestructuración, pasó a ser empleado civil de la Fuerza Aérea Argentina. En 2007 intentó sin éxito ser intendente en la localidad donde residía. Anteriormente, fue elegido dos veces concejal por la Unión Cívica Radical y llegó a ser secretario de gobierno de la municipalidad local entre 1987 y 1995.

Betts se volvió a casar en Agua de Oro, esta vez con una argentina llamada Santina Toranzo a quien conoció en las islas, y tuvo otros tres hijos, dos hombres y una mujer. Luego se divorció.

Escribió y publicó los libros La verdad sobre Malvinas, mi tierra natal, escrito junto con el periodista canadiense Peter Cameron Bate, Malvinas, el Colonialismo Residual, con el prólogo del excanciller Guido Di Tella, e Historia de las Islas Malvinas. En 2014 publicó su cuarto libro, Malvinas, Identidad Nacional, que llegó a ser presentado al papa Francisco.