Federico III de Alemania (; Federico Guillermo Nicolás Carlos; Potsdam, -) fue el segundo emperador alemán y el octavo rey de Prusia, desde su ascenso al trono, el 9 de marzo de 1888, hasta su muerte, en junio del mismo año. Estuvo casado con Victoria, princesa real del Reino Unido, hija de la reina Victoria y el príncipe consorte, Alberto.

Perteneciente a la conservadora casa de Hohenzollern, Federico adquirió pronto ideas liberales por influencia de su madre, Augusta de Sajonia-Weimar-Eisenach. Tras completar sus estudios, que aunaron formación militar y artes liberales, el joven se casó en 1858 con la princesa real Victoria, quien le reafirmó en sus ideas progresistas. Poco a poco, el príncipe se alejó de su padre, el rey , y sobre todo del jefe de gobierno, el ministro-presidente Otto von Bismarck. Aunque era el heredero al trono, el príncipe estuvo alejado de los asuntos políticos y relegado a un papel meramente representativo.

A pesar de no comulgar con la política «bismarckiana» de «sangre y hierro», Federico deseaba también la unificación alemana y la creación de una gran nación en Europa. Aunque opuesto a la guerra, participó en los conflictos iniciados por su país en la década de 1860: la guerra de los Ducados (1864), la guerra austro-prusiana (1866) y la guerra franco-prusiana (1870). No obstante, y a pesar de sus éxitos militares, su padre lo mantenía alejado del poder. Además, la proclamación del Imperio alemán, en 1871, no supuso para él ninguna promoción política.

Tras 27 años como heredero al trono, Federico sucedió finalmente a su padre como rey de Prusia y emperador alemán el . No obstante, padecía un cáncer de laringe avanzado y murió 99 días después, lo que le impidió llevar a cabo las reformas que había soñado. Hoy en día, el emperador Federico III es una personalidad controvertida para los historiadores: mientras que algunos consideran que podría haber impedido el inicio de la Primera Guerra Mundial convirtiendo Alemania en una democracia liberal, otros piensan que no hubiera podido reformar el país en profundidad y dudan incluso de que quisiera hacerlo.

Biografía Primeros años y educación

miniaturadeimagen|left|El príncipe Federico, fotografiado hacia 1841 El príncipe Federico Guillermo Nicolás Carlos de Hohenzollern nació el 18 de octubre de 1831 en el Nuevo Palacio de Potsdam, cerca de Sanssouci, la sede favorita de Federico el Grande. Su padre, el príncipe Guillermo, era el segundo hijo del rey Federico Guillermo III y, por tanto, hermano menor del rey Federico Guillermo IV de Prusia. Tras haber sido educado en la más estricta tradición militar de los Hohenzollern, ejerció la regencia del reino desde 1858. La madre de Federico, por el contrario, había recibido una educación más liberal y más artística que su esposo y era, de hecho, bastante conocida en Europa por sus ideas progresistas. Por estas diferencias en cuanto a su educación, la pareja apenas se entendíaVan der Kiste, John: Frederick III: German Emperor 1888, Alan Sutton, Gloucester, 1981, p. 10-11.Dorpalen, Andreas: «Emperor Frederick III and the German Liberal Movement.» The American Historical Review, vol. 54, octobre 1948, p. 2.Patricia Kollander, Frederick III: Germany’s Liberal Emperor, Greenwood Publishing Group, Londres, 1995, p. 1. y Federico y su hermana Luisa tuvieron infancias solitarias y difíciles.John Van der Kiste, op. cit., p. 12.

A pesar del valor que le daba la familia Hohenzollern a la formación militar, la princesa Augusta insistió en que su hijo también recibiese una educación más tradicional. Federico resultó ser un alumno brillante y estaba especialmente dotado para las lenguas extranjeras, sobre todo el inglés, el francés y el latín. También fue un excelente gimnasta y estudió asimismo historia, geografía, física, música y religión. Como buen príncipe prusiano, llegó a ser un buen jinete.Mueller-Bohn, Hermann: Kaiser Friedrich der gütige: Vaterländisches Ehrenbuch, Verlag Von Paul Kittel, Berlin, 1900, p. 44.

Iniciado muy pronto en los temas militares, con solo diez años fue nombrado subteniente en el regimiento de Infantería de la guardia prusiana y condecorado con la Orden del Águila Negra. Cuando cumplió dieciocho años, su familia pensó que se implicaría más en los asuntos militares,Mueller-Bohn, Hermann: op. cit., p. 14. pero rompió con la tradición y se matriculó en la Universidad de Bonn. Sus años como estudiante universitario, unido a la influencia de las personalidades menos conservadoras de su familia, son claves para entender sus convicciones liberales.Nichols, J.: The Year of the Three Kaisers: Bismarck and the German Succession, 1887-88, University of Illinois Press, Chicago, 1987, p. 7.

Impacto del liberalismo en Alemania

izquierda|miniaturadeimagen|Retrato de Germania (alegoría de la Alemania unificada), por Philipp Veit (1848) Federico creció en una época conflictiva durante la cual el liberalismo conoció un fuerte empuje en el mundo germánico.Palmowski, Jan: Urban Liberalism in Imperial Germany, Oxford University Press, Oxford, 1999, p. 43. Se empezaba a gestar una voluntad de unificar Alemania y de instaurar una monarquía constitucional que garantizara la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, la protección de la propiedad privada y el reconocimiento de los derechos civiles y políticos.Sperber, Jonathan: The European Revolutions, 1848-1851, Cambridge University Press, Cambridge, 1994, p. 64. Los liberales querían imponer a la Confederación Germánica un gobierno sometido a la voluntad y la representación populares.

En 1848, cuando el joven Federico tenía 16 años, el desarrollo del sentimiento nacional y de las ideas liberales condujeron al estallido de una serie de revoluciones que eliminaron algunas monarquías germanas y europeas. En los estados alemanes, el objetivo de los liberales era el reconocimiento de las libertades fundamentales, como el derecho de reunión y la libertad de prensa, así como la creación de un parlamento y una constitución alemana.Sperber, Jonathan: op. cit., p. 128-129. No obstante, algunos meses después, la revolución alemana fue barrida del mapa por las fuerzas conservadoras. Sin embargo, y aunque la revolución fracasó porque no pudieron mantener sus reformas, los liberales estuvieron muy presentes en la vida política alemana a lo largo de la vida de Federico.Röhl, John: Young Wilhelm: The Kaiser's Early Life, 1859-1888, Cambridge UP, 1998, p. 554.

Matrimonio y familia

miniaturadeimagen|La princesa Victoria, quien contrajo matrimonio con Federico III en 1858, retratada por Franz Xaver Winterhalter (1846) En el siglo , los matrimonios reales europeos eran concertados por la corte para crear y reforzar las relaciones entre los estados del continente. Desde 1851, la reina Victoria I del Reino Unido y su esposo, el príncipe Alberto, empezaron a hacer planes para casar a su hija mayor, la princesa Victoria, que acababa de cumplir 11 años, con Federico, el heredero al trono prusiano. En aquella época, la familia real británica era casi enteramente de origen germano: había muy poca sangre inglesa corriendo por las venas de la reina Victoria y ninguna por las venas de su esposo.Van der Kiste, John: op. cit., p. 15. Los soberanos decidieron mantener vínculos familiares con Alemania. El príncipe consorte pensó, además, que la llegada de una princesa británica en la familia Hohenzollern podría permitir la apertura y la modernización del reino de Prusia. El rey de Bélgica, Leopoldo I, tío abuelo de Victoria, intervino para facilitar el matrimonio entre esta y Federico. Durante muchos años, apoyó la idea del barón Christian Friedrich Freiherr von Stockmar de crear una alianza entre el Reino Unido y Prusia.Van der Kiste, John: op. cit., p. 16. En Berlín, la princesa Augusta también estaba a favor de un matrimonio inglés para su hijo.MacDonogh, Giles: Last Kaiser: The Life of Wilhelm II, Macmillan, Londres, 2003, p. 17. Sin embargo, su marido no compartía su opinión y prefería casar a Federico con una princesa de la dinastía Románov. miniaturadeimagen|Fotografía del príncipe Federico con su esposa e hijos, en agosto de 1875 El compromiso entre Federico y Victoria se anunció en abril de 1856Van der Kiste, John : op. cit., p. 31. y su matrimonio se celebró el en la capilla real del palacio de St. James en Londres. Aunque fue concertada, la unión entre los dos jóvenes pronto se convirtió en un matrimonio feliz gracias a que Federico había recibido una educación liberal y Victoria compartía las ideas políticas de su marido.Giles MacDonogh, op. cit., p. 17–18.John Van der Kiste, op. cit., p. 43.

La pareja tuvo ocho hijos, de los cuales dos murieron antes de llegar a la adolescencia:

Guillermo II, rey de Prusia, emperador alemán. Se casó en primeras nupcias con Augusta Victoria de Schleswig-Holstein y, tras la muerte de esta, con Herminia de Reuss-Greiz. Carlota de Prusia, casada con Bernardo III de Sajonia-Meiningen. Enrique de Prusia, casado con Irene de Hesse-Darmstadt. Segismundo de Prusia, muerto a los 2 años. Victoria de Prusia, casada con Adolfo de Schaumburg-Lippe. Viuda, se casó con el ruso blanco Alexandre Zoubkoff. Waldemar de Prusia, murió con 11 años. Sofía de Prusia, casada con Constantino I de Grecia. Margarita de Prusia, casada con el landgrave Federico de Hesse, efímero rey de Finlandia.

Relación con su hijo Guillermo

izquierda|miniaturadeimagen|El príncipe Federico fotografiado junto a su hijo mayor en el castillo de Balmoral, en 1863 Al estar tan unidos, la pareja no tardó en crear una familia numerosa. Su primer hijo, el príncipe , nació un año después de la boda, el . Este tuvo problemas durante el parto y nació con un brazo mal formado, probablemente debido a que el feto estaba en una mala posición o a una parálisis cerebral.John Röhl, op. cit., p.12.Giles MacDonogh, op. cit., p. 22.

Cuando creció, Guillermo no comulgó con ninguna de las ideas liberales de sus padres. De hecho, su madre lo consideraba un «auténtico prusiano»,John Röhl, op. cit., p. 101. y las diferencias ideológicas crearon un abismo entre el príncipe y sus padres durante toda la vida.John Röhl, op. cit., p. XIII. Además, Bismarck hacía todo lo posible para empeorar aún más la situación.Irónicamente, el plan de Bismark para minar la influencia de Federico y su esposa sobre su hijo supuso la caída del propio Bismarck. En efecto, cuando el canciller vio que Guillermo II iba a prescindir de sus servicios en 1890, se reunió con la emperatriz viuda para que usara su influencia en su favor. Sin embargo, la soberana le respondió que él era el que había destruido la influencia que ella podía haber tenido sobre su hijo y que, por tanto, no haría nada por ayudarlo. Michael Balfour, The Kaiser and his Times, Houghton Mifflin, 1964, p. 132Edgar Feuchtwanger, Bismarck, Routledge, Londres, 2002, p. 243.

Desdeñando las ideas progresistas de sus padres y con deseos de humillarlos públicamente, Guillermo II no hizo ninguna referencia a su padre cuando lo sucedió en el trono en 1888. Por el contrario, declaró que deseaba seguir la vía abierta por su abuelo ,Patricia Kollander, op. cit., p. 178. por lo que el nuevo emperador continuó una política muy conservadora que llevó a su país a la Primera Guerra Mundial.

Heredero al trono de Prusia Cuando su padre llegó al trono prusiano el , Federico se convirtió en el príncipe heredero (), con 29 años, y mantendría este título durante 27 años. Al principio de su reinado, GuillermoI era considerado un soberano políticamente neutral y Federico y los liberales alemanes esperaban que abriera una nueva era política. Esta esperanza parecía compartida con la población pues, en las elecciones, los liberales aumentaron el número de escaños en el parlamento. Sin embargo, el rey Guillermo mostró pronto su sensibilidad conservadora y su oposición a las reformas.John Van der Kiste, op. cit., p. 68. thumb|El heredero conversando con los dignatarios alemanes. Cuadro de Adolph von Menzel (1885)