El bolo andaluz valle, o bolo de tres mingos, es una de las dos modalidades del deporte del bolo andaluz, o juego de los bolos serranos, reglada por la Federación Española de Bolos. Se trata de la variante más antigua, y conserva algún lance de los bolos primitivos, como la acción del "birlar" o "bilrrar". Se juega con tres mingos (bolos) y es un juego mixto de derribo (bolos) y de avance (pasabolos). El bolo andaluz es el único deporte autóctono de Andalucía
Las bases de la normativa federativa La descripción del juego que se hace a continuación deriva de los reglamentos y normas federativas que se aplican en las competiciones organizadas por la Federación Española de Bolos y las regionales que acogen esta especialidad deportiva, estando éstas basadas, a su vez, en la unificación y consenso de las reglas clásicas entre las comarcas del parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas donde, tradicionalmente, se ha practicado, y en las referencias del juego más antiguas que se conocen a través de testimonios y documentos. A nivel popular existen algunas variantes locales y comarcales determinadas, fundamentalmente, por el distinto valor de las jugadas y el sistema de competición utilizado en cada lugar. Esta modalidad llegó a extinguirse en su lugar de origen durante un par de décadas en sus comarcas de origen, desplazada sin duda por la modalidad de bolo andaluz montaña, siendo recuperada por Santiago González Santoro en la comarca de Sierra de Segura en la década de los setenta del siglo pasado. La Federación Andaluza de Bolos ha recuperado su práctica en la comarca de Sierra de Cazorla y en La Loma y las Villas a principios de este siglo. Sin embargo existe un lugar donde, desde el final de la Guerra Civil Española, se ha practicado esta modalidad hasta nuestros días. Se trata de El Calonge, un pueblo de colonización en el Valle del Guadalquivir, en Palma del Río, en el límite de las provincias de Córdoba y de Sevilla, que fue poblado por segureños procedentes del pueblo de Bujaraiza, localidad que quedó sepultada por las aguas del Pantano del Tranco en la década de los cuarenta. El aislamiento de este núcleo, respecto a las montañas de donde es originario el juego, ha permitido que las normas, que hace setenta años se utilizaban en los montes del oriente andaluz, se hayan mantenido casi intactas hasta nuestros días, tal y como recuerdan los practicantes de más avanzada edad.
El material de juego
Las bolas
Las bolas empleadas son iguales que las que se utilizan, de forma general, en el bolo andaluz. En la actualidad son esferas de material plástico (teflón) con una asa hendida (alambradura o alambradera) consistente en dos orificios: uno redondo, donde se introduce el pulgar, y el otro rectangular, para el resto de los dedos, que se unen en el interior de la bola o no dependiendo de las costumbres del lugar o la técnica de cada jugador. Las bolas suelen tener un diámetro entre los 18 y los 22 centímetros.
Los Mingos Así se conocen en el bolo andaluz a lo bolos. Estos tienen una forma ovoide (barrilete) y en esta modalidad se fabrican de madera, generalmente de encina. Están achatados al menos por unas de las partes para que se mantengan de pie al colocarlos sobre el tablón. Se utilizan tres de distinto tamaño, colocados de mayor a menor sobre un tablón, en línea recta a un metro de distancia. El principal mide entre 14 y 18 cm., el segundo entre 13 y 16 cm. y el tercero entre 11 y 13 cm.
Campo de Juego Se trata de un deporte que se practica al aire libre. Tradicionalmente las boleras o “boleas” para esta modalidad, que suelen ser compatibles también para la modalidad de Bolo Andaluz Montaña, se han situado en lugares más o menos llanos o con pendiente ligeramente ascendente. Lo ideal es que se sitúen en terrenos libres de obstáculos, de dimensiones variables (entre 50-100 metros de longitud por 4-20 metros de anchura), procurando que la parte de la zona de carrera y el tablón sea lo más llana posible. Una de las características más peculiares de las boleras serranas es que no existen dos iguales, lo que hace que el éxito del jugador o jugadora dependa de la capacidad de adaptar su juego a las condiciones que encuentra en cada una de ellas. Constan de tres zonas diferenciadas:
Zona de carrera o Tirada Se trata de la zona de suelo firme, compacto y antideslizante (el hormigón rugoso es lo más habitual) donde el jugador o jugadora realiza la carrera para ejecutar el lanzamiento de la bola. Al final de la tirada, existe una línea que se marca en el suelo, con distintos procedimientos, que el jugador o jugadora no debe pisar ni sobrepasar en el lanzamiento, denominada línea o raya de tiro o mano. Este espacio debe tener una longitud mínima para la carrera de 8-10 metros y un par de metros, como poco, de ancho.
El Tablón Se trata del lugar donde se colocan los bolos, que en esta especialidad reciben el nombre de “mingos”. Lo habitual es que sea un tablón de madera enterrado, con la superficie superior a ras de suelo, cubierta por una chapa metálica para evitar el desgaste del mismo, aunque también puede ser una plancha metálica, colocada sobre tierra u hormigón, o una losa de piedra. Es requisito que la superficie sea una plana y dura. Los mingos se colocan sobre el tablón en línea recta y en sentido perpendicular a la línea o raya de tiro (zona de carrera) y las rayas de puntuación (zona de rayas). La distancia entre mingos es de 100 cm. La distancia a la que se lanza la bola hacia los mingos, es decir entre la línea de tiro y el primer mingo (mingo principal) depende de la categoría federativa: Los benjamines masculinos (hasta diez años)y hasta infantiles femeninos (hasta los 14 años) la distancia es de 3 metros. Los alevines, infantiles y veteranos masculinos y todas las categorías femeninas desde cadetes (desde los 14 años) la distancia es de 5 metros. El resto de las categorías masculinas (cadetes, juveniles y seniors) la distancia es de 8 metros.
Zona de rayas Es el terreno más amplio de la bolera y es el lugar por donde ruedan bolas y mingos tras el lanzamiento de mano. El firme suele ser la misma tierra del lugar, libre de piedras y obstáculos. Si el suelo es excesivamente arcilloso se puede cubrir con una capa de arena de cantera o gravilla, para que el barro no impida el desarrollo normal del juego. El campo está seccionado por una serie de líneas transversales que indican el valor de la jugada, que va de diez en diez “bolos”. La longitud de esta zona y el número de rayas varía en función del sustrato de la superficie y la pendiente del campo de rayas, estando separadas las líneas entre sí entre 3 y 6 metros (4 es la longitud más empleada). La última raya marcada en la bolera se denomina "tope" y marca la máxima puntuación de la bolera. El tope varía de las características y dimensiones del terreno de juego y suele tener un valor entre los 100 y 300 bolos. La primera línea (raya de diez, borre o birle)tiene tres funciones. El primero es que, como el resto de las rayas marcadas en el campo, sirve para marcar el valor de la jugada (raya de diez). En este caso, si el mingo principal supera esta raya, pero no llega a la siguiente de 20 bolos, el valor del lanzamiento será de 10 bolos (más los que se añadan en otros lances: derribo del segundo y tercer mingo en la mano y derribo de los mingos en el birle). El segundo es se utiliza para validar la jugada (raya de borre), ya que si la bola lanzada desde la línea de mano no sobrepasa esta línea, la jugada se considera "borre", es decir, queda anulada y al jugador o jugadora se le apunta 0 bolos. La tercera función es la de marcar la distancia mínima desde donde se ejecuta el lanzamiento del birle, es decir, desde donde se ejecuta el lanzamiento que completa la tirada del jugador y que se efectúa en sentido contrario al lanzamiento de mano. El objetivo de este lanzamiento sólo es la de derribar los mingos. La distancia de la raya de diez, borre o birle depende de la categoría federativa: Los benjamines masculinos (hasta diez años)y hasta infantiles femeninos (hasta los 14 años) la distancia desde el mingo principal es de 8 metros. La distancia que queda entre la línea de mano y borre es de 11 metros. Los alevines, infantiles y veteranos masculinos y todas las categorías femeninas desde cadetes (desde los 14 años) la distancia desde el mingo principal es de 12 metros. La distancia que queda entre la línea de mano y borre es de 17 metros. El resto de las categorías masculinas (cadetes, juveniles y seniors) la distancia desde el mingo principal es de 18 metros. La distancia que queda entre la línea de mano y borre es de 26 metros.
El desarrollo del juego La forma básica de desarrollo del juego es mediante partidos entre dos personas (individual), entre dos parejas o entre dos equipos (conform tradicionalmente por entre tres y seis jugadores, aun federativamente el número establecido, si no existe una exención aprobada los órganos federativos, es de cuatro). Existe otra forma de competición también muy utilizada en las competiciones que consiste en realizar un número de determinado previamente de tiradas cada jugador para determinar, por comparativa, la clasificación. A este sistema se denomina "bolos corríos". Para comprender el desarrollo de los partidos previamente hay que conocer dos conceptos: la "tirada" individual y la "carga".
La tirada Es el ejercicio del juego por el cual el jugador o jugadora obtiene puntuación (bolos)de forma individual. Consta de dos lanzamientos, dos lances de juego claramente diferenciados, que completan el valor de la jugada (por la suma de las puntuaciones conseguidas en ambos) de cada bolero o bolera en cada turno de lanzamiento:
La mano Es la primera parte de la tirada y la que mayor puntuación puede reportar al jugador. Tras una breve pero intensa carrera se lanza la bola contra el primer mingo situado en el tablón (mingo principal) con el propósito de lanzarlo lo más lejos posible. En este movimiento habitualmente se lanza "al pique" o "al culo", es decir, la bola por el aire intentando que impacte directamente con el mingo antes de que toque el suelo. Si se consigue derribar el mingo principal, pero no sobrepasa la primera línea del campo de rayas (raya de diez, borre o birle) la jugada vale 4 bolos. Si sobrepasa una o varias líneas del campo de rayas el valor de la jugada lo determina la última raya que el mingo principal logra rebasar (10 bolos, 20 bolos, 30 bolos, etc.). Si se derriba el segundo mingo y/o el tercero, independientemente del lugar donde lleguen, a los bolos obtenidos por el mingo principal de le añaden 2 bolos (segundo mingo), 1 bolo (tercer mingo) o 3 bolos (si se derriban el segundo y el tercer mingo). Esta jugada puede quedar invalidada por dos razones: por hacer borre o por pisar la raya de tiro.
Anulaciones
Por hacer borre Se dice que se hace "borre" cuando la bola lanzada por el jugador en la mano no consigue sobrepasar la primera raya marcada en el campo de rayas, siempre y cuando el mingo principal no pase tampoco dicha línea. En ese caso se pierde el derecho al birle y al jugador se le apunta 0 bolos. Si se da el caso de que el mingo principal sobrepase la raya de borre y la bola no, la jugada con queda anulada. En ese caso el valor del mingo principal es la mitad de lo que marca la última raya que haya superado (5 bolos en la raya de 10, 10 en la de 20, y así sucesivamente, siempre y cuando no se recupere el valor total con el birle (ver caso especial de birle)
Por pisar la línea de tiro o mano Si el jugador o jugadora pisa o sobrepasa con el pie o cualquier elemento del cuerpo o vestimenta que llegue a tocar el suelo, antes de que la bola lanzada rebase la "raya de borre" la jugada queda invalidada, anotándose 0 bolos y perdiendo el derecho al birle en esa jugada.
El Birle