Con el nombre de acampos se conocen en el Valle del Ebro (Aragón, España) a grandes fincas de monte secano destinadas al cultivo de cereales, el pastoreo extensivo de ganado ovino, a la caza y a la apicultura.
Historia
Los Reyes de Aragón, en los siglos y , dieron a la ciudad de Zaragoza la propiedad y el uso de los mismos. “El Privilegio de los Veinte” fue expedido en Huesca en 1129 por Alfonso I tras la conquista de Zaragoza. En este Privilegio, así llamado porque autorizaba a los habitantes de Zaragoza a elegir a veinte vecinos que observasen e hiciesen observar los fueros, se recogía la concesión a los moradores de la ciudad del aprovechamiento de todas las hierbas y pastos de un amplio espacio (“desde Novillas a Pina”) para el sustento de sus ganados” (Luis Germán Zubero, Agricultura y Sociedad pags 85 a 116, 1976)''
Se trata de fincas de varios cientos de hectáreas que llevan el nombre de sus propietarios actuales o antiguos, o de la institución a la que pertenecieron. En el término municipal de Zaragoza se encuentran, por ejemplo, Acampo del Hospital, Acampo de Funes, Acampo del Marqués, Acampo Arráez, Acampo de Estrén, Acampo de Torrijos.
Hacia el año 2000, muchos de estos acampos fueron comprados por empresarios y promotores con la intención de convertirlos en polígonos industriales.
Por el uso extensivo que se ha hecho de los acampos, éstos son de alto valor ecológico por la fauna y flora que albergan. Especialmente por las aves y plantas esteparias.
La expansión de la ciudad de Zaragoza está transformando algunas de estas fincas en polígonos industriales y vertederos y se están instalando parques eólicos y fotovoltaicos. Algunos, como el de Torrijos, se conservan bajo agricultura ecológica y mantienen la ganadería, la apicultura y la caza mayor y menor. O el de Armijo (antes de Pardo), que combina explotación cinegética con eólica.
Véase también Estepas ibéricas Ternasco de Aragón
Referencias
Categoría:Técnicas agrícolas Categoría:Historia de la agricultura