miniaturadeimagen|300x300px|Manifestación política en Praga, convocada por grupos ultraderechistas antisemitas, 11 de enero de 2009 Extrema derecha, derecha radical o ultraderecha son términos políticos utilizados para describir movimientos o partidos políticos que promueven y defienden posiciones o discursos ultraconservadores, ultranacionalistas y autoritarios considerados extremistas.Ultraconservadurismo y ultranacionalismo:
Autoritarismo:
Utilizado para describir las experiencias del fascismo y el nazismo, hoy en día la política de extrema derecha incluye el neofascismo, el neonazismo, la derecha alternativa, el supremacismo blanco y otras ideologías u organizaciones que presentan aspectos xenófobos, racistas, homófobos, transfobos, machistas, teocráticos o reaccionarios.Fascismo y nazismo:
Derecha alternativa, supremacía blanca:
Racismo, homofobia, xenofobia, etc: La política de extrema derecha puede conducir a la opresión, la violencia política, la limpieza étnica o el genocidio contra grupos de personas en función de su supuesta inferioridad o su percepción de amenaza para el grupo étnico nativo, la nación, el estado, la religión o cultura dominante o instituciones sociales conservadoras.Persecución, opresión, limpiezas étnicas, genocidio, etc.:
Historia Las expresiones derecha o extrema derecha tienen su origen en el lugar donde se sentaban los diputados en el parlamento francés surgido tras la Revolución francesa: los monárquicos y los conservadores de la época se sentaban siempre en el lado derecho y los republicanos y liberales en el izquierdo.La Revolución francesa La extrema derecha se contrapone así a la izquierda radical, y es en cierto modo un movimiento antagónico a las ideas revolucionarias de la izquierda. Su origen ideológico reside en el pensamiento contrarrevolucionario conservador del francés Joseph de Maistre, quien, a partir de finales del siglo , reivindicaba la Edad Media como modelo, situando la ruptura en el fin del Antiguo Régimen con la Revolución de 1789.
Antes de la Segunda Guerra Mundial (hasta 1945)
thumb|Sesión del Reichstag nazi presidida por Hermann Göring y con los diputados haciendo el saludo fascista al Führer Adolf Hitler (julio de 1940). La ideología de extrema derecha más importante es el fascismo, cuya versión más explícita y esencialmente antisemita y racista habría sido el nazismo. En la primera mitad del siglo , el fascismo y nazismo protagonizaron trágicos episodios en Europa, pero acabaron siendo claramente derrotados en la Segunda Guerra Mundial. Las ideas que estos movimientos representaban han ido teniendo continuidad a lo largo del tiempo, como el Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD), fundado en 1964 o Falange Española, partido sucesor del fundado en 1933 por José Antonio Primo de Rivera, este último con unas ideas basadas en el fascismo italiano de Benito Mussolini, con ideas nacionalsindicalistas.
Así, se consideraron partidos de extrema derecha a aquellas formaciones políticas cuyo ideario estuviera vinculado ideológicamente con el fascismoEs una ideología y un movimiento político caracterizado por defender un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista. a través de referencias a sus mitos y símbolos, además del seguimiento del programa fascista. También desarrollaron una activa labor de deslegitimación de la democracia mediante una oposición antisistema,José Luis Rodríguez Jiménez, De la vieja a la nueva extrema derecha (pasando por la fascinación por el fascismo), Asociación de Historia Actual, , N.º 9, 2006, pag. 94 aunque también se incluyen los grupos neonazis, cuya inspiración es la ideología nazi (contracción de la palabra alemana Nationalsozialistisch, que significa «nacionalsocialista»).Históricamente el vocablo «nacionalsocialista» hace referencia a todo lo relacionado con el régimen de Hitler, quien gobernó Alemania de 1933 (con la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, NSDAP, Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei) a 1945. La Alemania de este periodo, el autoproclamado Tercer Reich, así como los demás territorios que lo conformaron (Austria a partir de la Anschluss, los Sudetes, Memel, Danzig y otras tierras en Polonia, Francia, Checoslovaquia, Hungría, Holanda, Dinamarca y Noruega) se conoce como la Alemania nazi.
Después de la Segunda Guerra Mundial (1945-actualidad) El politólogo alemán Klaus von Beyme distinguió en 1988 tres olas en la historia de la ultraderecha después de la Segunda Guerra Mundial. Treinta años después el politólogo neerlandés Cas Mudde añadió una cuarta ola que se habría iniciado en el año 2000.
Primera ola (1945-1955): «neofascismo» La primera ola de la ultraderecha comenzó en 1945 y terminó hacia 1955. Se caracterizó por la existencia de pequeños grupos que se mantuvieron leales a la causa fascista a pesar de la derrota. Estos grupos, llamados neofascistas (aunque nada tenían de nuevos, pues seguían fieles a la vieja ideología nazi o fascista), se situaron en los márgenes del sistema político y de la sociedad debido al consenso antifascista alcanzado tras el final de la Segunda Guerra Mundial (el nunca más), y se agruparon inicialmente en asociaciones de apoyo a los excombatientes de la Wehrmacht. Los que constituyeron partidos neofascistas (algunos de los cuales fueron prohibidos por los tribunales como el alemán Partido Socialista del Reich o el neerlandés Movimiento Social Europeo Nacional), o no concurrieron a las elecciones, o cuando lo hicieron obtuvieron un escasísimo apoyo. La excepción la constituyó el Movimiento Social Italiano (MSI, siglas también leídas como Mussolini Sei Immortale -Mussolini, eres inmortal-). Lo encabezaba Giorgio Almirante, un antiguo cargo del gobierno fascista, y consiguió entrar en 1948 en el Parlamento de la recién proclamada República italiana, que no abandonaría (al revalidar su representación en todos los comicios) hasta que en 1995 se transformó en la "post-fascista" Alianza Nacional.
Los partidos neofascistas europeos fundaron en 1951 el Movimiento Social Europeo, estimulados por el éxito del MSI italiano y en el que también participó el fascista británico Oswald Mosley (de la Unión Británica de Fascistas), pero fue una iniciativa que no tuvo ninguna repercusión, como tampoco la tuvo la propuesta del neofascista estadounidense Francis Parker Yockey de formar el Frente Europeo de Liberación en 1948. Fuera de Europa solo surgieron pequeños grupos neofascistas en Iberoamérica muy influidos por el régimen salazarista de Portugal y el régimen franquista de España.
Segunda ola (1955-1980): «populismo de derecha» thumb|Cartel electoral del candidato racista George Wallace para las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1968. En el cartel se dice: "Se necesita coraje. ¡Wallace lo tiene! ¿Tú lo tienes? ¡Defiende a Estados Unidos!". La segunda ola de la ultraderecha (1955-1980) se caracterizó por el predominio del populismo de derecha, que se definía por su oposición a las élites de la posguerra. El ejemplo más importante del populismo de derecha lo constituyó el poujadismo, por el nombre del líder de la Unión de Defensa de Comerciantes y Artesanos Pierre Poujade. A diferencia de los partidos neofascistas, el poujadismo no era abiertamente antidemocrático, aunque uno de sus rasgos era el antiparlamentarismo (Poujade llegó a decir que la Asamblea Nacional de Francia era "el burdel más grande de París"). En 1955 se convirtió en un movimiento de masas llegando a alcanzar los cuatrocientos mil miembros y logrando dos escaños en las elecciones francesas de 1956, uno de ellos ocupado por el líder de las Juventudes Poujadistas Jean-Marie Le Pen. Con el advenimiento de la Quinta República Francesa en 1958, el poujadismo desapareció. En otros países europeos también surgieron partidos populistas de derechas como el Partido del Progreso (Dinamarca), que en 1973 logró el 15,9 % de los votos, o el Partido del Progreso (Noruega), que no pasó del 5% de los votos. Ambos partidos defendieron el neoliberalismo económico, oponiéndose a los impuestos altos y al sector público (el partido danés llegó a pedir la supresión del presupuesto de defensa). En Estados Unidos el populismo de derecha estuvo representado por la John Birch Society, por el senador Joseph McCarthy, y por los candidatos a la presidencia Barry Goldwater y el racista George Wallace, este último al frente del Partido Independiente Americano (con conexiones con el Ku Klux Klan (KKK) y el Citizens' Council).
El neofacismo de la primera ola continuó estando presente durante la segunda ola en la escena política de los países occidentales, aunque sin abandonar la marginalidad. La excepción la constituyó en Europa el Partido Nacionaldemócrata de Alemania (NPD), fundado en 1964 por antiguos jerarcas nazis y que convirtió la oposición a la inmigración de origen no europeo en una de sus señas de identidad. Por las mismas fechas se fundó en Gran Bretaña el abiertamente racista Frente Nacional ("Alto a la inmigración" o "Hagamos Gran Bretaña grande de nuevo" eran algunos de sus lemas). Sin embargo, durante esta segunda ola, "las formaciones ultraderechistas no pasaban de ser un fenómeno político marginal. Los grupos neonazis apenas podían manifestarse por las calles sin ser detenidos y los partidos antiimigración no obtenían casi ningún apoyo electoral".
Tercera ola (1980-2000): «derecha radical populista» Entre 1980 y 2000 se produjo la tercera ola de la ultraderecha, durante la cual los partidos europeos del populismo de derecha de la segunda ola fueron entrando en los parlamentos, especialmente durante la década de 1990 (años en los que alcanzaron un porcentaje medio de votos del 4,4%, cuando en la década de 1980 apenas superaban el 2%), y convirtiéndose para el final de la tercera ola en la ideología dominante de la extrema derecha. Su crecimiento se debió al aumento del desempleo provocado por las sucesivas crisis del petróleo de 1973 y 1979, y a los efectos del aumento de la inmigración. Los primeros en entrar en sus respectivos parlamentos fueron el flamenco Vlaams Blok en 1978, el Partido del Centro (Países Bajos) en 1982 (cuyo lema era "Los Países Bajos no son un país de inmigrantes. ¡Alto a la inmigración!") y el Frente Nacional (Francia) del antiguo poujadista Jean-Marie Le Pen en 1986 (que obtuvo el 9,6% de los votos). Por otro lado, antiguos partidos conservadores tradicionales se transformaron en partidos de derecha radical, como el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) de Jörg Haider y el Partido Popular Suizo de Christoph Blocher. Tras las revoluciones de 1989 que provocaron la caída del comunismo en Europa Oriental, se formaron partidos de ultraderecha como el Partido Croata de los Derechos, el Partido Nacional Eslovaco o el Partido de la Gran Rumanía.thumb|250px|Manifestación ante el Parlamento de los Países Bajos en La Haya contra la entrada en el mismo del Partido del Centro de Hans Janmaat en 1982. En la pancarta se dice "Han vuelto".|izquierdaEstos partidos se caracterizaban, además de por el populismo de derechas de la segunda ola, por el autoritarismo y el nativismo, por lo que se diferencian de la derecha populista de la segunda ola y se les conoce como derecha radical populista. "Criticaban a los inmigrantes y/o las minorías autóctonas [como los gitanos en el Este de Europa], así como a la élite europea y la nacional, al tiempo que se presentaban a sí mismos como la voz popular que decía lo que el pueblo piensa". Sin embargo, no lograron formar ninguna alianza internacional. Fuera de Europa, también creció la ultraderecha; en India, el Partido Popular Indio (BJP) se fundó en 1980, y en Australia, Pauline Hanson fundó en 1997 el One Nation Party. En Israel fueron prohibidos en 1994 los neofascistas Kach y su sucesor Kahane Chai del rabino Meir Kahane.