miniatura|Psycho (1960) de Alfred Hitchcock (1960) fue un gran éxito en su estreno y una influencia crítica al género slasher. Un slasher es un subgénero de las películas de terror que involucra a un asesino o un grupo de asesinos que vigilan atentamente un lugar y perpetran cierto tipo de homicidio contra un grupo de personas, generalmente mediante el uso de herramientas afiladas o con cuchillas. Aunque el término «slasher» puede usarse ocasionalmente de manera informal como un término genérico para cualquier película de terror que involucre un asesinato, los analistas cinematográficos citan un conjunto establecido de características que distinguen a las películas de terror de otros subgéneros de terror, como las películas de monstruos, el cine gore, las cintas de terror sobrenatural y psicológico.Petridis, Sotiris (2014). "A Historical Approach to the Slasher Film". Film International 12 (1): 76–84.

Varios críticos citan a los filmes italianos giallo y películas de terror psicológico como Peeping Tom (1960) y Psycho (1960) como influencias iniciales.Mark D. Eckel (2014). «When the Lights Go Down». p. 167. WestBow Press. Alcanzó su apogeo entre 1978 y 1984, en una época conocida como la «Época de Oro» de las películas de terror. Títulos notables del género incluyen The Texas Chain Saw Massacre (1974), Black Christmas (1974), Halloween (1978), Friday the 13th (1980), A Nightmare on Elm Street (1984), Child's Play (1988), Scream (1996), y I Know What You Did Last Summer (1997). Varias cintas de terror estrenadas hace décadas siguen atrayendo seguidores de culto. El canon del slasher se puede dividir en tres etapas: la clásica (1974-1993), la autorreferencial (1994-2000) y el ciclo neoslasher (2000-2013).

Características Las películas slasher no son fáciles de definir. Sin embargo, poseen ciertas características comunes.Rockoff, 2002: p. 5. El elemento principal es el asesino, que suele ser guiado por la venganza contra aquellos que lo humillaron o que le provocaron algún mal, como es el caso de Pamela Voorhees y su hijo Jason Voorhees en la saga Viernes 13, o por maldad o psicopatía sumada a la obsesión por el asesinato, como el caso de Michael Myers, de la saga de Halloween. Estos generalmente son personas comunes y corrientes, pero pueden tener alguna característica sobrehumana como fuerza y resistencia inusuales, lo que les permite sobrevivir a cosas que matarían a una persona normal. Los villanos de estas películas realizan sus asesinatos de manera rápida, no buscan torturar a sus víctimas.Rockoff, 2002: p. 6, 12-13. Las muertes son provocadas por varios tipos de armas, destacando elementos corto-punzantes como cuchillos, machetes, sierras eléctricas o hachas.Rockoff, 2002: p. 7-8. El asesino es, la mayoría de las veces, anónimo, debido a lo cual lleva su rostro cubierto o sufre algún tipo de desfiguración. Otra de las características son las víctimas, generalmente adolescentes que se encuentran en lugares aislados de cualquier tipo de ayuda.Rockoff, 2002: p. 11-12.

Los adultos no tienen una mayor participación en este tipo de películas, manteniéndose alejados de la acción. Según palabras de la escritora Carol J. Clover: «Los policías, padres y sheriffs sólo aparecen durante el tiempo suficiente para demostrar su risible incomprensión e incompetencia».Clover, 1993: p. 44. Otro elemento recurrente en el género es la presencia de la denominada «final girl» («última chica» en inglés), una joven que es perseguida por el asesino durante los últimos minutos de la película. Según Clover, ella es «inteligente, atenta, sensata; el primer personaje en sentir algún problema y el único que deduce de la acumulación de pruebas el carácter y alcance de la amenaza; en otras palabras, es el único cuya perspectiva se acerca a nuestro propio entendimiento privilegiado de la situación». Algunos ejemplos de "Final Girls" son Laurie Strode (Halloween), Alice Hardy (Viernes 13), Sally Hardesty (La Matanza de Texas ), Nancy Thompson (Pesadilla en Elm Street), Ellen Ripley (Aliens), Sidney Prescott (Scream), Sienna Shaw (Terrifier) o Jessica Wright (Thanksgiving)

El propósito de la chica final se ha convertido en un tema de estudio cultural en los estudios de cine y en los estudios de género, como el arquetipo que ayudó a redefinir a los héroes y heroínas clásicos estadounidenses. La presencia de la chica final, quien es argumentalmente la figura más poderosa en toda la película, trae un debate acerca de la misoginia en los asesinos, ya que muchas chicas finales derrotan a sus atacantes masculinos y superan a sus contrapartes masculinas a través de características como la astucia y la inteligencia.

Con el pasar de los años, la definición de las películas slasher se hizo más difusa, expandiéndose a situaciones donde las víctimas no son necesariamente jóvenes ni se encuentran en un lugar aislado.

Orígenes miniaturadeimagen|Escena del Grand Guignol, un formato que algunos críticos han citado como influencia en el cine de slasher. El atractivo de ver a personas infligiéndose violencia entre sí se remonta a miles de años atrás, a la Antigua Roma, aunque los relatos ficticios comenzaron a comercializarse a finales del con las obras de terror producidas en el Grand Guignol. En The Lunatics (1912), de Maurice Tourneur, se utilizó la violencia visceral para atraer al público del Guignol. En Estados Unidos, la indignación pública ante películas como esta condujo finalmente a la aprobación del Código Hays en 1930. El Código Hays es uno de los primeros conjuntos de directrices de la industria del entretenimiento que restringen la sexualidad y la violencia consideradas inaceptables.

La escritora de novelas policiacas Mary Roberts Rinehart, influyó en la literatura de terror con su novela The Circular Staircase (1908), adaptada al cine mudo en The Bat (1926), que sigue a los huéspedes de una mansión remota amenazados por un asesino con una máscara grotesca. Su éxito dio lugar a una serie de películas de «viejas casonas», entre ellas The Cat and the Canary (1927), basada en la obra de teatro de 1922 de John Willard, y The Old Dark House (1932) de Universal Pictures, basada en la novela de J.B. Priestley. En ambas películas, los habitantes de la ciudad se enfrentan a extraños habitantes del campo, un tema recurrente en películas de terror posteriores. Junto con la trama del «loco a sueldo», estas películas emplearon varias influencias en el género slasher, como tomas largas desde puntos subjetivos y un catalizador de «pecados familiares» para impulsar el caos de la trama.

Influencias iniciales miniaturadeimagen|izquierda|upright|Dorothy McGuire en The Spiral Staircase (1946) Thirteen Women (1932) de George Archainbaud, cuenta la historia de una hermandad cuyos antiguos miembros se enfrentan entre sí por un compañero vengativo que tacha sus fotografías del anuario, un recurso utilizado en las películas posteriores como Prom Night (1980) y Graduation Day (1981). Otro de los primeros ejemplos incluyen a The Terror (1928), en la que un maníaco busca venganza, basada en la obra de Edgar Wallace.

El magnate de cine B, Val Lewton, produjo The Leopard Man (1943), que retrata a un asesino que hace creer que sus crímenes contra mujeres son hechos por un leopardo de exhibición que se ha escapado. En The Scarlet Claw (1944), de Basil Rathbone, Sherlock Holmes investiga los asesinatos cometidos con una escardadora de jardín de cinco puntas que el asesino levantaba en el aire y hacía caer sobre la víctima repetidamente, una técnica de montaje que se volvió familiar en el género. Otra producción pionera es The Spiral Staircase (1946), de Robert Siodmak, basada en la novela Some Must Watch de Ethel White, donde Ethel Barrymore interpreta a una mujer que intenta sobrevivir a un misterioso asesino de guantes negros. The Spiral Staircase también muestra un uso inicial de los sustos repentinos.

La novela de 1939 de la escritora británica Agatha Christie, Ten Little Indians (adaptada en 1945 en And Then There Were None), tiene una gran influencia y se centra en un grupo de personas con un pasado secreto que son asesinadas una a una en una isla aislada. Cada uno de los asesinatos refleja un verso de una canción infantil, fusionando los temas de la inocencia infantil y el asesinato vengativo. House of Wax (1953), The Bad Seed (1956), Screaming Mimi (1958), Jack the Ripper (1959), y Cover Girl Killer (1959), todas incorporaron los temas literarios de Christie.

1978–1984: Época de Oro La película que prácticamente empezó con el género fue Halloween (1978) de John Carpenter y le siguió Friday the 13th (1980) de Sean S. Cunningham; estas cintas generaron numerosas secuelas. A estas se unieron las franquicias de Prom Night (1980) de Paul Lynch, The Slumber Party Massacre (1982) de Amy Holden Jones, Sleepaway Camp (1983) de Robert Hiltzik, A Nightmare on Elm Street (1984) dirigida por Wes Craven, Silent Night, Deadly Night (1984), Child's Play (1988) y Clownhouse (1989).

La trama simple, efectos especiales mínimos y la potente combinación de violencia y sexo hizo que este tipo de películas fueran fáciles de hacer por los directores en los años 1980, además de atraer a una gran parte del público, que además, podía ya en dicha década conseguir las películas en tiendas de videos. A finales de la década el público empezó a cansarse de los psicópatas imparables y el mercado de películas slasher comenzó a decaer.

Otro de los exponentes de este género es la saga Terminator, protagonizada por Arnold Schwarzenegger, aunque con el paso de las secuelas, la parte slasher ha quedado difuminada para convertirse únicamente a la ciencia ficción.

1996-2015: nueva generación El género slasher revivió a mitad de los años 1990 después de ser representado en la película de Wes Craven Scream (1996). Fue un éxito comercial y cinematográfico que trajo una nueva generación al género. Tuvo cinco secuelas, culminando en una última entrega estrenada en marzo de 2023. La serie fue parodiada en Scary Movie (2000). Otras películas del género estrenadas en aquella época son I Know What You Did Last Summer (1997), Leyenda urbana (1998), La novia de Chucky (1998), Cherry Falls (2000), Valentine (2001), Jason X (2001), Wrong Turn (2003), La casa de cera (2005) y Hatchet (2006). El año 2003 se estrenó la cinta Freddy contra Jason, que juntó a dos de los villanos más conocidos del género: Freddy Krueger y Jason Voorhees.

Durante los años posteriores se comenzaron a estrenar remakes de películas slasher famosas, las cuales buscaban revivir dichas franquicias. Entre estas cintas se encuentran The Texas Chainsaw Massacre (2003), Black Christmas (2006), Halloween: El Origen (2007), Prom Night (2008), Viernes 13 (2009), My Bloody Valentine (2009), A Nightmare on Elm Street (2010), Scream (Serie) (2015), Child's Play (2019) y Wrong Turn (2021).

2015-actualidad En esta década hay nuevas vangardias de nuevos asesinos como Art the Clown que debutó en el corto The 9th Circle pero debutó en el cine en All Hallows' Eve y se hizo popular en la saga de Terrifier con sus escenas grotescas y sangrienteas o también el robot Megan en su propio film que se hizo popular en las redes sociales , aunque su secuela se alejo del género y se volvió de acción de ciencia ficción.