El monasterio de Santa María de La Rábida, comúnmente denominado monasterio de La Rábida, es en realidad un convento perteneciente a los franciscanos. Se encuentra en el término municipal de Palos de la Frontera, en la provincia andaluza de Huelva (Andalucía, España).

Fue erigido entre los siglosXIV-XV. Destacan, por su interés artístico, la iglesia gótico-mudéjar, las estancias decoradas con frescos de Daniel Vázquez Díaz, el claustro y el museo, donde se conservan numerosos objetos conmemorativos del descubrimiento de América. En la iglesia se encuentra la imagen de la advocación mariana que da nombre al monasterio, Santa María de la Rábida, también denominada Virgen de los Milagros. Se trata de una escultura de estilo gótico, del sigloXIII aproximadamente, realizada en alabastro.

El monasterio tiene de extensión y es de planta irregular. A lo largo de sus más de quinientos años de historia ha sufrido modificaciones, sobre todo a raíz del terremoto de Lisboa de 1755. En él se hospedó Cristóbal Colón años antes de partir hacia el Nuevo Mundo, cuando aún se encontraba preparando su proyecto. En este monasterio se encuentra enterrado Martín Alonso Pinzón, que falleció a los pocos días del regreso del primer viaje colombino. Asimismo, al regreso de alguna de sus expediciones de conquista, llegaron a este cenobio franciscano Hernán Cortés, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro. Por estas razones forma parte destacada del itinerario histórico y artístico conocido como los Lugares Colombinos.

El monasterio fue declarado Monumento Histórico y Artístico de la Nación por Real Orden de 23 de febrero de 1856, siendo el tercer Monumento Nacional en España. Mereció además la declaración de Primer Monumento Histórico de los Pueblos Hispánicos en 1949.I Congreso Hispanoamericano de Historia. Madrid, octubre de 1949. El 28 de febrero de 1992 le fue otorgada por parte de la Junta de Andalucía la Medalla de Oro de Andalucía. En la declaración de la IXCumbre Iberoamericana de jefes de Estado y presidentes de Gobierno, en La Habana, se reconoció a la Rábida como lugar de encuentro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. Este monasterio ha mantenido siempre fuertes vínculos con los pueblos iberoamericanos.

En 2016 fue incorporado a la Lista Indicativa del Patrimonio de la Humanidad con la propuesta llamada "Monasterio de Santa María de la Rábida y los Lugares Colombinos de Huelva".

Historia Los orígenes: fundación, tradición y realidad El monasterio se eleva sobre un alcor, que domina la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, conocido desde antiguo como Peña de Saturno.

Sobre los orígenes de la Rábida existen una serie de leyendas recogidas en un antiguo códice de fray Felipe de Santiago.Este periodo, en el que la historia se confunde con las tradiciones y leyendas, se encuentra bastante documentado en un antiguo códice del siglo XVIII, en el que el autor introduce muchas fantasías. Según estas leyendas, en tiempos de los fenicios habría existido un altar dedicado a su dios Baal (posteriormente equiparado con Hércules) y más tarde los romanos habrían elegido este mismo lugar para venerar a su diosa Proserpina. Los árabes levantarían aquí un pequeño morabito con monjes-caballeros similares a los de las órdenes cristianas. Este tipo de morabito musulmán solía estar en la costa fronteriza y tomaba el nombre de rábida o rápita (del árabe رِبَاطْ —ribāt— mediante el imalado andalusí رَّٰبِاظَة —rábīda—), de donde le vendría la denominación. Los ascetas musulmanes se perfeccionaban espiritualmente al tiempo que defendían el lugar fronterizo. En el , tras la conquista cristiana, pertenecería ya a los Caballeros Templarios, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Milagros. Esta misma tradición cuenta que el propio san Francisco de Asís llegó a este lugar en compañía de doce discípulos para fundar un pequeño y humilde monasterio franciscano.

El religioso fray Francisco de Gonzaga, historiador de la orden franciscana (sigloXVI), fijó el origen de la fundación del Monasterio de La Rábida en 1261. Sin embargo, documentalmente, la carta fundacional del convento es una bula del papa BenedictoXIII,Bula pontificia «Etsi cunctorum», 6 de diciembre de 1412, de BENEDICTO XIII. que data del 7 de diciembre de 1412, y que concede a fray Juan Rodríguez y sus compañeros religiosos, moradores del Eremitorio de Santa María de La Rábida desde 1403, el permiso pontificio para establecerse en comunidad.

Dado el enclave que ocupaba, el lugar fue desde el principio un refugio o fortaleza para defenderse de los ataques frecuentes de los piratas que merodeaban la costa. El papa Eugenio IV otorgó una bula de indulgencias para todo aquel que ayudara en este sitio a los viajeros necesitados. Gran parte de las estancias conventuales fueron construidas en aquellos años (primeros del sigloXV). Los nobles de la comarca y los vecinos del lugar ayudaron y colaboraron en gran medida.

Descubrimiento y evangelización de América

miniatura|Puerta por donde la tradición indica que pasó Colón. Su arco de medio punto peraltado da acceso a un pequeño zaguán desde donde se accede al monasterio a través de una puerta gótica de sillería de piedra con un arco conopial.GARCÍA, Sebastián. La Rábida, pórtico del nuevo mundo. Capítulo III. Págs. 39-72|alt=|izquierdaEl monasterio cobró gran importancia en la historia a partir de la llegada de Cristóbal Colón, quien encontró refugio y atención entre los frailes del Monasterio de La Rábida.

En 1485 Colón llegó por primera vez a este cenobio, y en el que se hospedó y recibió apoyo para su empresa descubridora. Entre los religiosos de este convento encontró ayuda tanto científica como espiritual. Hombres como fray Juan Pérez y fray Antonio de Marchena fueron claves para sus intereses, ya que le ayudaron en sus contactos con la corona y con la marinería de la zona. Fueron ellos los que le pusieron en contacto con Martín Alonso Pinzón (codescubridor de América), rico armador y líder natural de la zona, gracias al cual consiguió ayuda económica y reclutó los hombres necesarios para la empresa.

miniatura|Hernán Cortés, conquistador español, visitó el Monasterio de La Rábida al regreso de la conquista de Nueva España.|alt= Martín Alonso Pinzón se encuentra enterrado en este monasterio. Llegó a su villa natal, tras el primer viaje colombino, gravemente enfermo. Murió a los quince o veinte días de su vuelta y fue enterrado en la iglesia del Monasterio de La Rábida, a los pies de la Virgen de los Milagros y con hábito franciscano como sudario, según su voluntad.

En mayo de 1528 arribó al puerto de Palos Hernán Cortés, tras conseguir la conquista de Nueva España. Se hospedó en el monasterio. Venía acompañado de su amigo y compañero Gonzalo de Sandoval, quien desembarcó gravemente enfermo, muriendo a los pocos días en una fonda de Palos donde estaba hospedado. Se trasladó su cuerpo sin vida al monasterio, donde fue enterrado cerca del altar de la Virgen de los Milagros. Pocos días después llegó Francisco Pizarro a Palos, dirigiéndose también al convento, donde, aparte de recibir ayuda espiritual, se entrevistó con su pariente Hernán Cortés.

También sirvió de inspiración la vida monástica y contemplativa de este cenobio para los hombres que fueron a evangelizar las tierras recién descubiertas: fray Juan de Palos, fray Juan Izquierdo, y otros franciscanos y religiosos de Palos de la Frontera y los pueblos vecinos que tuvieron especial relevancia en la evangelización de América.

Historia contemporánea

A comienzos del sigloXIX, durante la Guerra de la Independencia Española, las tropas napoleónicas exclaustraron el monasterio y lo devastaron. Los frailes regresaron posteriormente. En 1820, durante el Trienio Liberal, el convento fue exclaustrado, regresando los religiosos en 1823. Tras la desamortización, el 25 de julio de 1835, el monasterio quedó abandonado y deteriorado.

miniatura|izquierda|Panel de azulejos, homenaje de la ciudad de Huelva a Mariano Alonso y Castillo. miniaturadeimagen|Grabado del inmueble publicado en el Semanario Pintoresco Español en 1849. El 8 de enero de 1851 el gobernador de la provincia de Huelva, José María Escudero, consultó al Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras Públicas el poner en venta lo que quedase del monasterio y, con ese importe, construir un modesto monumento a Colón en aquel terreno. Tras esto, el ministerio realizó una tasación que lo valoró en 4 950 reales. Mariano Alonso y Castillo fue nombrado gobernador de la provincia de Huelva el 24 de enero de 1851. El ministro de la Gobernación, Fermín de Arteta, le encargó el 5 de agosto de 1851 el derribo del monasterio, que se encontraba abandonado y deteriorado. Él, conocedor de la importancia histórica del sitio, recurrió esta decisión política, consiguiendo que quedase sin efecto. En agradecimiento, 17 de noviembre de 1919, el Ayuntamiento de Huelva, a petición de la Sociedad Colombina, nombró a una calle Gobernador Alonso, junto a la calle Hernán Cortés. En 1852 fundó la Sociedad Económica de Amigos del País de la Provincia de Huelva. En el Monasterio de La Rábida se encuentra un retrato suyo regalado por el Ayuntamiento de Huelva a la Real Sociedad Colombina Onubense con motivo de las Fiestas Colombinas de 1928. Dejó de ser gobernador el 10 de julio de 1853. Aquel año fue nombrado gobernador Bernabé López Bago. El 11 de marzo de 1854 el monasterio fue visitado por duque de Montpensier, su esposa, María Luisa de Borbón, y María Amelia de Borbón-Dos Sicilias. Estos donaron 7 000 reales de vellón para la restauración del monasterio. Para este fin, se recaudaron 67 131 reales de vellón. La inauguración de la restauración tuvo lugar el 15 de abril de 1855. Asistió el duque de Montpensier y María Luisa de Borbón, el duque de Nemours y su esposa Victoria de Sajonia-Coburgo-Kohary, y las autoridades civiles y militares de la provincia de Huelva y de los municipios de Palos de la Frontera y Moguer.

Fue declarado Monumento Nacional por Real Orden de 23 de febrero de 1856.

miniatura|derecha|Cartel anunciador de las Grandes Fiestas en Huelva del IVCentenario del Descubrimiento de América. 1892.Archivo Municipal de Huelva, Fondo Díaz Hachero. En 1882, el rey AlfonsoXII visitó el monasterio. En 1888, siendo presidente Práxedes Mateo Sagasta, el Gobierno creó una Comisión Central para la conmemoración del IVCentenario del Descubrimiento de América. En febrero de 1890 fue a Huelva un grupo formado por el ministro de Fomento Santos Isasa y Valseca, el ministro de Ultramar Antonio María Fabié y el director general de Obras Públicas, Mariano Catalina, para la restauración del monasterio y para la construcción de un monumento. En julio de 1890 llegó a la presidencia Antonio Cánovas del Castillo. La Real Sociedad Colombina Onubense le nombró socio protector el 5 de noviembre de 1890. A partir de 1891 las actividades conmemorativas de la provincia de Huelva fueron organizadas por una Junta Directiva, presidida por Antonio Cánovas del Castillo. La Junta Directiva situó en la provincia de Huelva las conmemoraciones del 3 de agosto, aniversario de la partida de las tres carabelas, y del 12 de octubre, aniversario de la llegada a América.

La restauración del monasterio fue realizada por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, que supo respetar el ambiente y el espíritu del edificio original. Velázquez Bosco realizó también un monumento, cerca del monasterio, en un terreno donado por Carlos María Fitz-James Stuart y Palafox, duque de Alba.

Entre el 7 y el 11 de octubre de 1892 se celebró en este monasterio el IXCongreso Internacional de Americanistas. Estuvo presidido por el ministro de Ultramar, Antonio María Fabié. Fue inaugurado por el presidente del Gobierno, Antonio Cánovas del Castillo, presidente honorario de aquel congreso.