miniaturadeimagen|derecha|250px|Un ferrocarril alemán de 1895. miniatura|250px|El transatlántico , un barco de vapor. Como el principal medio de los viajes transoceánicos durante dos siglos, (del al ) los transatlánticos fueron esenciales para las necesidades de transporte de los gobiernos nacionales, las empresas comerciales y el público en generalLa Segunda Revolución Industrial se refiere a los cambios interrelacionados que se produjeron aproximadamente entre 1870 hasta 1914, cuando se inició la Primera Guerra Mundial. Durante este tiempo los cambios sufrieron una fuerte aceleración. El proceso de industrialización cambió su naturaleza y el crecimiento económico varió de modelo. Los cambios técnicos siguieron ocupando una posición central, junto a las innovaciones técnicas concentradas, esencialmente, para las fuentes de energía como el gas y la electricidad, nuevos materiales como el acero y el petróleo; nuevos sistemas de transporte (avión, automóvil, nuevas máquinas a vapor) y comunicación (radio, teléfono) indujeron transformaciones en cadena que afectaron al factor trabajo, al sistema educativo y científico, al tamaño de la gestión de las empresas, a la forma de organización del trabajo, al consumo, hasta desembocar también en la política.
Este proceso se produjo en el marco de la denominada primera globalización, que supuso una progresiva internacionalización de la economía, que funcionaba de forma creciente a escala mundial por la revolución de los transportes. Ello condujo a su extensión a más territorios que la primera revolución, limitada a Gran Bretaña, y que llegó a alcanzar a casi toda Europa occidental, la América anglosajona y el Imperio del Japón.
Entre los cambios sucedidos en los países que vivieron la industrialización durante este periodo destacan las innovaciones tecnológicas, los cambios organizativos en las empresas, los mercados y el nacimiento de lo que podría considerarse esta como la primera globalización.
Uso del término «revolución» El título de Segunda Revolución Industrial hacía referencia originariamente a la segunda revolución técnica experimentada en el proceso de industrialización, aunque hoy ha ampliado este significado para designar el conjunto de transformaciones que caracterizan a esta nueva fase del proceso.
No existía una única definición para el término «Revolución Industrial» y pueden atribuirse varios significados al término según el enfoque y el contexto en el que se exprese. Según David Landes, existen por lo menos tres acepciones o modos de uso del término: a) el que hace referencia al conjunto de innovaciones tecnológicas que sustituyen la habilidad humana por maquinaria y la fuerza animal por energía, y que provocan el paso de la producción artesanal a la fabril; b) aquel que se utiliza para remarcar un cambio tecnológico rápido e importante en algún periodo histórico determinado o como secuencias de innovaciones determinadas; y c) hace referencia específica al periodo del en el cual se da un cambio económico y social al pasar de una producción agraria y artesanal a otra mecanizada o industrial iniciada en Inglaterra y expandida desigualmente a Europa continental.Landes, David. Progreso tecnológico y revolución industrial, Madrid, Tecnos, 1979.
Avance técnico y científico Una sinergia entre el hierro y el acero, los ferrocarriles y el carbón se desarrolló al inicio de la Segunda Revolución Industrial. Los ferrocarriles permitieron el transporte barato de materiales y productos, lo que a su vez condujo a rieles baratos para construir más vías. Los ferrocarriles también se beneficiaron del carbón barato para sus locomotoras de vapor. Esta sinergia llevó a la colocación de 75,000 millas de vías en EE. UU. en la década de 1880, la mayor cantidad en la historia mundial.
Hierro La técnica de aire caliente, en la que los gases de combustión calientes de un alto horno se utilizan para precalentar el aire de combustión soplado al horno, fue inventada y patentada por James Beaumont Neilson en 1828 en los Wilsontown Ironworks en Escocia. El aire caliente fue el avance más importante en eficiencia de combustible del alto horno, ya que redujo significativamente el consumo de combustible para producir arrabio, y fue una de las tecnologías más importantes desarrolladas durante la Revolución Industrial. La disminución de los costos para producir hierro forjado coincidió con la aparición del ferrocarril en la década de 1830. La técnica inicial de aire caliente usaba hierro como medio de almacenamiento de calor regenerativo. El hierro causaba problemas de expansión y contracción, lo que lo debilitaba y provocaba fallos. Edward Alfred Cowper desarrolló el horno Cowper en 1857. Este horno utilizaba ladrillos refractarios como medio de almacenamiento, solucionando el problema de expansión y agrietamiento. Además, el horno Cowper podía producir altas temperaturas, lo que resultó en una producción muy elevada en los altos hornos. El horno Cowper todavía se utiliza en los altos hornos actuales.
Con la gran reducción en el costo de producción del arrabio con coque usando aire caliente, la demanda creció drásticamente, al igual que el tamaño de los altos hornos.
Acero miniaturadeimagen|Diagrama del convertidor Bessemer. El aire soplado por orificios en el fondo del convertidor provoca una reacción violenta en el arrabio fundido que oxida el exceso de carbono, convirtiéndolo en hierro puro o acero, según el contenido de carbono residual. El proceso Bessemer, inventado por Sir Henry Bessemer, permitió la producción en masa de acero, aumentando la escala y velocidad de producción de este material vital, y reduciendo los requerimientos laborales. El principio clave era la eliminación del exceso de carbono y otras impurezas del arrabio mediante oxidación con aire soplado a través del hierro fundido. La oxidación también aumentaba la temperatura de la masa de hierro y la mantenía fundida.
El proceso Bessemer "ácido" tenía una limitación importante: requería el uso de mineral de hematita relativamente escaso y bajo en fósforo. Sidney Gilchrist Thomas desarrolló un proceso más sofisticado para eliminar el fósforo del hierro. Colaborando con su primo, Percy Gilchrist, químico en los Blaenavon Ironworks, Gales, patentó su proceso en 1878; la empresa Bolckow Vaughan & Co. en Yorkshire fue la primera en utilizar su proceso patentado. Su proceso fue especialmente valioso en el continente europeo, donde la proporción de hierro fosfórico era mucho mayor que en Inglaterra, y tanto en Bélgica como en Alemania el nombre del inventor se hizo más conocido que en su propio país. En Estados Unidos, aunque predominaba el hierro no fosfórico, su invención generó gran interés. miniaturadeimagen|La Barrow Hematite Steel Company operaba 18 convertidores Bessemer y poseía la acería más grande del mundo a comienzos del . El siguiente gran avance en la fabricación de acero fue el proceso Siemens–Martin. Sir Charles William Siemens desarrolló su horno regenerativo en la década de 1850, con el que afirmaba poder recuperar suficiente calor como para ahorrar entre el 70 y 80% del combustible. El horno operaba a alta temperatura utilizando precalentamiento regenerativo del combustible y del aire para la combustión. Mediante este método, un horno de hogar abierto puede alcanzar temperaturas lo suficientemente altas como para fundir acero, aunque Siemens no lo utilizó inicialmente con ese fin.
El ingeniero francés Pierre-Émile Martin fue el primero en obtener una licencia para el horno de Siemens y aplicarlo a la producción de acero en 1865. El proceso Siemens–Martin complementó, en lugar de reemplazar, al proceso Bessemer. Sus principales ventajas eran que no exponía el acero a exceso de nitrógeno (lo que lo volvía quebradizo), era más fácil de controlar y permitía fundir y refinar grandes cantidades de chatarra de acero, reduciendo así los costos de producción y reciclando un material de desecho. Se convirtió en el proceso líder de fabricación de acero a principios del .
La disponibilidad de acero barato permitió construir puentes, ferrocarriles, rascacielos y barcos más grandes.Alan Birch, Economic History of the British Iron and Steel Industry (2006) Otros productos de acero importantes —también fabricados con el proceso de hogar abierto— fueron los cables de acero, varillas y láminas, que posibilitaron calderas de alta presión y aceros de alta resistencia para maquinaria, lo que permitió motores, engranajes y ejes mucho más potentes que antes. Con grandes cantidades de acero también fue posible fabricar armas y carros mucho más poderosos, tanques, vehículos de combate blindados y barcos de guerra.
Ferrocarril thumb|Un laminador de rieles en Donetsk en 1887 El aumento en la producción de acero a partir de la década de 1860 permitió que los ferrocarriles finalmente se fabricaran con acero a un costo competitivo. Al ser un material mucho más duradero, el acero reemplazó progresivamente al hierro como estándar para los rieles ferroviarios y, gracias a su mayor resistencia, fue posible laminar rieles de mayor longitud. El hierro forjado era blando y contenía defectos provocados por la escoria incluida. Además, los rieles de hierro no podían soportar locomotoras pesadas y se dañaban debido al golpe de martillo (hammer blow). El primero en fabricar rieles duraderos de acero en lugar de hierro forjado fue Robert Forester Mushet en Darkhill Ironworks, Gloucestershire, en 1857.
El primer riel de acero de Mushet fue enviado a la estación ferroviaria de Derby Midland. Fue colocado en una parte del acceso a la estación donde los rieles de hierro debían renovarse al menos cada seis meses, y en ocasiones cada tres. Seis años después, en 1863, el riel seguía en perfecto estado, aunque unos 700 trenes pasaban sobre él cada día. Esto sentó las bases para la acelerada construcción de ferrocarriles en todo el mundo a fines del .
Los primeros rieles de acero disponibles comercialmente en Estados Unidos fueron fabricados en 1867 en Cambria Iron Works, en Johnstown, Pensilvania.
Los rieles de acero duraban más de diez veces que los de hierro, y con la caída en el precio del acero, se usaron rieles más pesados. Esto permitió el uso de locomotoras más potentes, que podían arrastrar trenes más largos y vagones de mayor tamaño, lo que aumentó enormemente la productividad del ferrocarril. El ferrocarril se convirtió en la forma dominante de infraestructura de transporte en todo el mundo industrializado, generando una disminución constante en los costos de envío durante el resto del siglo.
Electrificación
La base teórica y práctica para el aprovechamiento de la energía eléctrica fue establecida por el científico y experimentalista Michael Faraday. A través de su investigación sobre el campo magnético alrededor de un conductor eléctrico que transporta una corriente continua, Faraday sentó las bases para el concepto de campo electromagnético en la física."Archives Biographies: Michael Faraday", The Institution of Engineering and Technology. Sus invenciones de dispositivos rotatorios electromagnéticos fueron la base del uso práctico de la electricidad en la tecnología.
thumb|Patente estadounidense #223898: Lámpara eléctrica, emitida el 27 de enero de 1880