Atalo I (en griego antiguo Ἄτταλος) Sóter (en griego: Salvador; 269 a. C.-197 a. C.),Livio, 33.21–22 , dice que Atalo murió durante el reinado de Minucio y Cornelio (197 a. C.), a la edad de 72 años y habiendo reinado durante 44. Polibio 18.41, coincide con Tito Livio y dice que murió a los 72 años tras haber reinado durante 44. Estrabón, 13.4.2, en cambio, dice que reinó durante 43 años reinó sobre la polis griega de Pérgamo, situada en la actual Turquía, entre los años 241 a. C. y 197 a. C. Era primo segundo (o sobrino-nieto) del rey Eumenes I,Estrabón, 13.4.2, dice que era primo de Eumenes. Pausanias, 1.8.1, alegan que Estrabón y Pausanias se han saltado una generación; ver Hansen, p. 26. que lo adoptó como su heredero. Fue el primer integrante de la dinastía atálida que asumió el título de rey en 238 a. C.Estrabón, 13.4.2; Polibio, 18.41. Era hijo de Atalo y su esposa Antióquida, princesa de Siria.

Atalo obtuvo una importante victoria sobre los gálatas, una tribu celta que había llegado algunos años antes a Tracia y que, durante más de una generación, había estado saqueando e imponiendo tributos en gran parte de Asia Menor sin apenas oposición. Para conmemorar esta gran victoria, se erigió en Pérgamo un gran monumento, famoso por su escultura central, conocida como El Gálata moribundo, y también porque representaba el fin de la amenaza que suponían los gálatas. Tras la victoria, Atalo adoptó el sobrenombre de Sóter y el título de rey.

Valiente y capaz general, se convirtió en uno de los más fieles aliados de Roma, desempeñando un papel fundamental en la primera y segunda guerra macedónica contra el rey macedonio, Filipo V. Durante la guerra dirigió numerosas operaciones navales y entorpeció los movimientos de la armada macedonia a lo largo de todo el mar Egeo, ganando con ello grandes honores, saqueando posiciones y conquistando para su reino la isla griega de Egina, durante la primera guerra macedónica, y la isla de Andros en la segunda. Su vida corrió peligro durante los dos conflictos, ya que estuvo a punto de ser apresado en dos ocasiones por Filipo.

Murió en 197 a. C., a la edad de 72 años, mientras presidía en Beocia una cumbre de los líderes etolios poco antes de que finalizara la segunda de las guerras macedónicas. La causa del fallecimiento pudo haber sido un derrame cerebral. Durante su vida disfrutó de una vida doméstica feliz, junto a su esposa y sus cuatro hijos. Le sucedió en el trono su hijo Eumenes II.

Infancia Poco se conoce acerca de la infancia y juventud de Atalo I, aunque se sabe que era hijo de Atalo y una princesa de la casa seléucida llamada Antióquida.Estrabón, 13.4.2.

El padre del futuro monarca oriental era hijo de Atalo, hermano de Filetero, fundador de la dinastía atálida, y de Eumenes, padre de Eumenes I, predecesor en el trono de Atalo. Se le menciona junto con sus hermanos como hombre muy querido en Delfos. Ganó gran fama como conductor de carros, y al vencer en Olimpia, fue recompensado con un monumento en su honor en Pérgamo. Su padre murió cuando Atalo era un aún un niño, antes de 241 a. C., y el joven Atalo fue adoptado por Eumenes I.

La madre de Atalo, llamada Antióquida, estaba probablemente relacionada con la familia real seléucida (posiblemente era nieta de Seleuco I Nicátor). El matrimonio de Atalo y Antióquida fue organizado por Filetero con el fin de consolidar su poder en Asia Menor. Esta teoría se basa en el hecho de que el abuelo de Atalo, Filetero, designó al padre del futuro monarca como su heredero, aunque fue sucedido por Eumenes, ya que, a la muerte de Filetero, Atalo era muy joven para gobernar.

Derrota de los gálatas right|thumb|300px|El Gálata Moribundo. Según Pausanias, «el mayor de sus logros» fue la victoria sobre los galos (Γαλάται).Pausanias, 1.8.1. Pausanias se refiere a los gálatas, tribus celtas estacionadas en Tracia, que se asentaron finalmente en Galacia, región situada en Asia Menor. Los antiguos griegos y romanos los llamaban galos, asociándolos con los habitantes de los que hoy es Francia, Suiza y el norte de Italia. Desde el ascenso al trono de Filetero, el tío de Eumenes I, este pueblo había supuesto un gran inconveniente para el Reino de Pérgamo. Las tribus gálatas habían amenazado a los pueblos asentados en Asia Menor, obligándoles a pagar un tributo de protección. Eumenes I había accedido a pagar una determinada cantidad de dinero con el objetivo de proteger su reino del ataque gálata. Sin embargo, al acceder al trono, Atalo se negó a continuar con la tradición, siendo el primer gobernante en atreverse a hacerlo.Livio, 38.16 . A consecuencia de ello, los gálatas determinaron atacar Pérgamo. El ejército de Pérgamo y las fuerzas gálatas se enfrentaron en las inmediaciones del nacimiento del río Caico,Los gálatas fueron derrotados en la Batalla del Caico, Una inscripción colocada en la Acrópolis de Pérgamo reza: «El rey Atalo ofrece a Atenea su victoria contra los gálatas tolistoagios en la batalla».(segúnsource). ganando una batalla decisiva. Tras la gran victoria, Atalo decidió seguir el ejemplo de Antíoco I Sóter y adoptó el sobrenombre de Sóter, que significa en griego Salvador, y recibió el título de rey. Esta victoria concedió a Atalo una fama legendaria. Surgió una historia, rescatada por Pausanias, que en tiempos pretéritos había predicho lo sucedido:

Tras haber cruzado el estrecho del Helesponto, El devastador anfitrión galo, avanzó sin control Causó estragos en Asia, y les hizo mucho mal A los que habitan a la orilla del mar Por un corto tiempo. Pero pronto, el hijo de Cronos Deberá elevar un salvador, el querido hijo de un toro criado por Zeus ¿Quién de todos los galos señalará el día de la destrucción?

Según Pausanias, el «hijo de toro», el «de cuernos de toro», se refiere a Atalo, ya que el rey de Pérgamo tenía una complexión bovina.Pausanias, 10.15.2,3. En la acrópolis de Pérgamo se erigió en conmemoración de la victoria un triunfal monumento que incluía una famosa escultura llamada Gálata moribundo.

Conquistas en Asia Menor izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Moneda emitida durante el reinado de Atalo I. En el anverso están representados Atalo y Filetero, y en el reverso Atenea, diosa griega de la guerra y la sabiduría. Varios años tras la primera victoria sobre los gálatas, Pérgamo fue nuevamente atacado por esta belicosa tribu de Asia Menor, junto con su aliado Antíoco Hierax, el hermano menor de Seleuco II Calinico, y el monarca seléucida en Asia Menor, desde su capital en Sardes. Atalo derrotó a los gálatas y a Antíoco en la batalla del Harpasus y de nuevo en una segunda batalla en el este. El monarca de Pérgamo combatió en posteriores batallas contra Antíoco en solitario: en Frigia, donde tal vez Antíoco buscaba refugio junto a su padrastro Cielas, rey de Bitinia; en las inmediaciones de Sardes en la primavera de 228 a. C. y finalmente en una campaña en Caria.Hansen, p. 35.

Como resultado de esa victoria, Atalo dominó sobre todos los territorios del Imperio seléucida al norte de los montes Tauro.Polibio, 4.48. Atalo mantuvo el control sobre esta zona a pesar de los intentos de Seleuco III Cerauno, el hijo mayor y sucesor de Seleuco II. La contienda culminó con un enfrentamiento al pie de los Tauro, batalla en la que venció Seleuco, aunque cayó asesinado víctima de una traición en 223 a. C.

Aqueo, que había acompañado durante su campaña a Seleuco III, asumió el mando del ejército. Se le ofreció el reinado, aunque lo rechazó en favor del hermano menor de Seleuco III, Antíoco III Megas, apodado El Grande, que hizo a Aqueo gobernador de la zona al norte de Tauro. En un plazo de dos años, Aqueo recuperó todos los territorios que había perdido el Imperio seléucida y confinó a Atalo dentro de las murallas de Pérgamo.

Tras un breve periodo de paz, en el año 218 a. C., Atalo, junto con algunos aliados gálatas, volvió a recuperar los territorios, aprovechando que Aqueo estaba ausente al mando de una expedición al sur de los Tauro, en Pisidia.Polibio, 5.77. A su vuelta en 217 a. C., Aqueo reanudó las hostilidades contra Atalo.

Antíoco, en virtud del tratado de amistad con Atalo, cruzó los Tauro en 216 a. C. y atacó a Aqueo,Polibio, 5.107. sitiando a Sardes. En 214 a. C., durante el segundo año de sitio fue capaz de tomar la ciudad.Polibio, 7.15–18. Aunque la ciudad era leal a Aqueo, el general fue capturado y se le condenó a muerte.Polibio, 8.17–23. En 213 a. C., Antíoco había recuperado el dominio de todos sus territorios en las provincias asiáticas.

Primera guerra macedónica

Frustradas sus ambiciones en el este, Atalo dirigió su atención al oeste. Probablemente a causa de la creciente preocupación que estaba despertando el joven y ambicioso monarca macedonio Filipo V, Atalo resolvió firmar una alianza con los enemigos de Filipo de la Liga Etolia, una unión de Estados helénicos en la Grecia central que se habían opuesto a las ambiciones expansionistas del monarca macedonio.Polibio, 4.65. thumb|right|200px|Filipo V de Macedonia. Filipo firmó una alianza con el general cartaginés Aníbal en 215 a. C., lo que causó una gran preocupación en Roma, que estaba perdiendo en esos momentos la segunda guerra púnica.Livio, 23.33–34 . En 211 a. C. Roma y la Liga Etolia firmaron un tratado en el que estas dos potencias y algunos aliados de ambos bandos, entre ellos Atalo,Livio, 26.24 . se unieron en una coalición que tenía como objetivo enfrentarse a Filipo. Atalo fue elegido como uno de los dos strategos (generales) de la Liga,Livio, 27.29 . y en 210 a. C. comandó a sus tropas en la conquista de la isla de Egina, isla que adoptó como su base de operaciones en Grecia.Polibio, 22.11.

Durante la primavera del año siguiente, en 209 a. C., Filipo marchó hacia el sur de Grecia. Bajo el mando del strategos llamado Pirrias, los aliados etolios perdieron dos batallas en Lamía.Livio, 27.30 . Atalo en persona marchó a Grecia en julio y se unió en su base de Egina al procónsul romano Publio Sulpicio Galba Máximo, que estaba acampado allí con su ejército.Livio, 27.33 . Durante el verano de 208 a. C., una armada compuesta por 35 barcos de Pérgamo y 25 barcos romanos fracasaron en su intento de ocupar Lemnos, aunque tuvieron éxito a la hora de apoderarse de la isla de Skópelos.Livio, 28.5 ; Polybius, 10.42.

Atalo y Sulpicio asistieron a una reunión de los líderes antimacedonios en Heraclea de Traquinia, en la que se manifestaron en contra de llegar a un acuerdo de paz con Filipo. Cuando se reanudaron las hostilidades, el monarca saqueó Óreo, en la costa de Eubea, y Opunte, la capital de la comarca oriental de Lócrida.Livio, 28.5–7 ; Polibio, 10.42.

El botín procedente del saqueo de Óreo fue reservado para el procónsul Sulpicio, que regresó a la ciudad mientras Atalo seguía saqueando la ciudad de Opunte. Con las fuerzas enemigas divididas, Filipo atacó a Atalo por sorpresa y el monarca apenas pudo escapar.Livio, 28.7 ; Polibio, 11.7.

Atalo fue entonces obligado a regresar a Asia, ya que había recibido noticias de que Prusias I, monarca de Bitinia, que se había aliado con Filipo mediante un matrimonio, estaba movilizando a su ejército para marchar contra Pérgamo. Poco después los romanos abandonaron Grecia para hacer frente a Aníbal. Su objetivo de impedir a Filipo de que prestara apoyo al general cartaginés había sido logrado.Livio, 28.7 .

En 206 a. C., la Liga Etolia aceptó la paz a pesar de las duras condiciones impuestas por Filipo. Se elaboró un tratado en la ciudad de Fénice, tratado que pasaría a llamarse la Paz de Fénice (205 a. C.) y que terminaba formalmente con la primera guerra macedónica. La Paz de Fénice también puso fin a la guerra contra Prusias. Atalo pudo conservar sus posesiones en Egina.

Inicio de las hostilidades macedonias