Jorge Enrique Carrera Andrade (Quito, 18 de septiembre de 1903-Quito, 7 de noviembre de 1978) fue un escritor y poeta ecuatoriano. También fue miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua.

Su obra se considera la superación del modernismo y la iniciación de las vanguardias en su país. Cosmopolita en su formación y en sus planteos estéticos, trascendió ampliamente las fronteras de su país y ejerció la traducción, el ensayo y la diplomacia, con el mismo ahínco con el que escribió poesía. En cuanto a la literatura, su estilo se caracterizó por ser un término medio entre el intelectualismo de Borges y la intuición expresiva de César Vallejo. Respecto a la diplomacia y traducción, fue el redactor en español de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Dedicó su vida a viajar y escribir poemas a lo largo de sesenta años dejando una vasta obra que lo convierte en uno de los poetas más prolíficos de su país, por lo que en 1976 dos años antes de su muerte la Academia de la Lengua del Ecuador propuso su candidatura al premio Nobel.

Biografía

Orígenes y primeros años Nació en Quito, a las afueras de esa ciudad en Sangolquí. Su abuelo Abraham Carrera, posiblemente descendió del noble español Sancho de la Carrera, a quien le dedicaría un poema. Su abuela fue Genoveva Andrade y junto a Abraham tuvieron un hijo, Abelardo Carrera y se esforzaron por darle la mejor educación posible, dadas las posibilidades que tenía Abraham como administrador de hacienda. Abelardo estudió en el colegio San Gabriel de Quito, y a pesar de su educación religiosa, empezó a inclinarse por el liberalismo político. Se casaría con Carmen Amelia Baca Andrade y juntos tendrían once hijos: César, María Esther, Lucrecia (fallecida), Jorge Abelardo (muerto a poco de nacer y mayor con un año al poeta), Jorge Enrique, Beatriz, Rosario, Hugo, Inés, Blanca y Aída. Durante la infancia de Jorge Enrique, el gobierno en Ecuador empezó, a propósito de sus proyectos de mejora de la ciudad, a expropiar casas en la ciudad. La casa de Abelardo fue una de ellas y fruto de esto tuvieron que ir a vivir al norte de la ciudad en la zona de "El Batán" que en esos años se encontraba completamente despoblada, lo que significaría para Jorge vivir y disfrutar del campo que tanto le marcaría el resto de su vida. izquierda|miniaturadeimagen|Instituto Nacional Mejía Cursó la enseñanza media en Quito, en el pensionado Borja, el Normal Juan Montalvo y finalmente en el Colegio Mejía. A pesar de las creencias de su padre, al estudiar en el pensionado Borja recibió asimismo educación religiosa donde absorbió la riqueza de los símbolos que se usa para transmitir la religión y que sobrevivirían la pérdida de fe de Jorge y se mostrarían dentro de su poesía. Su ingreso al Colegio Mejía se dio en los inicios de esa institución, poco tiempo después de su fundación a cargo de ex estudiantes del colegio San Gabriel. A los 14 años, comenzó a escribir poesía y a participar en proyectos literarios juveniles, como la revista "El Crepúsculo" y la "Sociedad Literaria César Borja". El fervor liberal y el esfuerzo por ofrecer una educación laica de buena calidad caracterizó al Colegio Mejía y lo aprovechó Jorge.

Periodismo y primeros poemas miniaturadeimagen|Caricatura suya a los 19 años por Juan Oliver, en Estanque Inefable. Desde el colegio descubrió su excepcional aptitud para el verso. Con otros dos jóvenes igualmente dotados; Gonzalo Escudero y Augusto Arias, formó el grupo literario "La Idea". Sería en este momento cuando publicaría su primer poemario "Estanque inefable" en 1922.Por otro lado fue parte de la vida cultural y política durante esto años formando parte de la Sociedad de Amigos de Montalvo. Además de sus intereses literarios también se sentía atraído por la política y el periodismo de su país. Sería en estos años cuando publicaría en 1926 su segundo poemario "La guirnalda del silencio", donde destacaría el poema "Vida perfecta". A este poemario lo llamarían "pequeño libro grande" y sería elogiado por Carlos Sabat Ercasty, Juana de Ibarbourou, Fernando Llés, Alberto Guillén. Continuó con su carrera escribiendo ara diarios como "El Telégrafo" y "Humanidad", desde donde se opuso con sus escritos a los gobiernos de turno. Por esta razón sería incluso encarcelado, aunque de manera transitoria.

Durante sus últimos años en Ecuador fue secretario general del Partido Socialista Ecuatoriano por un año (1927-1928). La poesía de estos años mostraba su interés por el socialismo y sus ideales de revolución como "Lenín ha muerto" o también el poema "Canto a Rusia". En estos años junto a sus amigos conocerían a Lola Vinueza Salazar, una mujer de clase alta de la ciudad de Quito de 43 años y que administraba un burdel. Según se rumoraba, Lola solía azotar y travestir a sus amantes, entre los que estuvo Carrera Andrade. Después se publicaría sin el consentimiento del poeta "Mademoiselle Satán", un poema erótico con dedicatoria para Lola, lo que causaría un escándalo en la ciudad de Quito. La indignación fue tan grande que el papá de Carrera Andrade lo echaría de la casa. Después se disculparía públicamente y se mudaría a Guayaquil, para continuar con su carrera puesto que se empezó a apodar "el vate sexual". Este poema no sería incluido en sus antologías.

Viaje a Alemania, Rusia y Francia miniaturadeimagen|Jorge Carrera Andrade, 1930. El periplo europeo de Jorge Carrera Andrade empezaría en las costas panameñas y caribeñas hasta los Países Bajos por donde entraría a Europa con una subsiguiente estancia en Alemania. En la ciudad de Hamburgo pero con planes de ir a Rusia, siguiendo sus ideales políticos. Sin embargo se le negaría la visa a Rusia por lo que se vería forzado a regresar a Berlín, donde conoció a Víctor Raúl Haya de la Torre. Más tarde, en París, el respaldo de su amigo César Arroyo le abrió las puertas a círculos intelectuales y conocería a Gabriela Mistral quien le animaría a continuar su carrera poética y además conocería a Vasconcelos.

Traductor en España Viajaría a Barcelona donde Estudio Filosofía y Letras y trabajaría con el editor Vicente Clavel. En esta ciudad publicaría su siguiente libro "Boletines de mar y tierra" en 1930, con prólogo de Gabriela Mistral.Adicionalmente en esta misma editorial publicó la traducción de la novela Boris Lavrenev titulada "El séptimo camarada". Durante esa época vivió de traducciones y colaboraciones que realizaba en revistas y diccionarios enciclopédicos. Sus "Boletines" fueron muy bien recibidos por la crítica española y se escribieron varios artículos como en las revistas El Sol, La Vanguardia, Mirador, y La Gaceta Literaria. Junto a Enrique Azcoaga, Antonio Sánchez-Barbudo, y Serrano Plaja, fundó la revista HoJa Literaria. Gran parte de sus escritos de esta época que incluyen ensayos, críticas e incluso relatos de viaje fueron reunidos en el libro Latitudes que se publicaría años más tarde, en 1939.

Retorno a Ecuador y el inicio de la diplomacia A su retorno a Ecuador en 1933 ejerció la función pública y fundó el "Grupo Social Agrario", continuando con sus ideales políticos. Esto lo complementaría con una serie de ensayos sobre la necesidad de la reforma agraria para Ecuador y su preocupación por los campesinos que serían publicadas bajo el título de Cartas de un emigrado en 1934. Posteriormente fue designado ministro de Relaciones Exteriores y dentro de esta etapa de su carrera diplomática viajaría a Paita en Perú y El Havre en Francia.

Vida en Francia miniaturadeimagen|Rol de la manzana (1959), antología de Jorge Carrera Andrade.Para el año de 1935 viajó a Francia donde logró publicar dos libros. El primero titulado "Rol de la manzana" que incluye una selección de sus mejores poemas hasta ese momento así como nuevas creaciones, con una introducción de Benjamín Jarnés. Traduciría sus poemas al francés y recibiría crítica positiva de muchos autores como Jules Supervielle, Maurice Careme y Pierre Reverdy. Además escribiría "El tiempo manual" con el que intentaría interpretar el sentido de la época en términos políticos. En este país estudiaría para hacer carrera diplomática, que a lo largo de su vida lo llevaría a conocer en profundidad ciudades de todo el mundo. Además en ese país aprendería el idioma francés que influenciaría su obra profundamente. Sus relaciones se encuentran detalladas dentro del libro Correspondencia de Jorge Carrera Andrade con Intelectuales de lengua francesa. El impacto que el mundo francés tuvo sobre la obra de Jorge no puede ser ignorado, realizó amplias traducciones de 54 autores por lo que además recibió el premio Isla de San Luis, y además se vio fuertemente influenciado por Francis Jammes y su enfoque hacia las cosas Los viajes influirían mucho en su obra, provocando un cambio con respecto de sus primeras publicaciones. En Marsella, escribió "Estampas de Marsella" y además publicaría. Residió por algún tiempo en Inglaterra y Alemania. En 1938 mientras estaba en Europa escribió un poema titulado “Carta al General Miaja” que trataba sobre la guerra civil española. Además publicaría obras nuevas como, "Biografía para el uso de los pájaros" y "La hora de las ventanas iluminadas".

Vida en Japón Ese año sería enviado a Yokohama a donde viajó con su esposa y su hijo. El viaje sería extenso puesto que lo harían a través de Estados Unidos. Allí, se interesó por la cultura oriental, lo que influenciaría grandemente su poesía. Sería después de Francia lo que más marcaría su obra, especialmente en sus esfuerzos por ser conciso y llegar a la esencia de las cosas. Ahí publicaría en 1939 su “Guía de la joven poesía ecuatoriana” donde advertiría el talento del poeta José Rumazo y en agosto de 1940 publicaría en Tokio “Microgramas” y “País secreto”. Este último lo consideró una "carta marítima de un país sumergido donde imperan la angustia, la soledad, la certeza de la inanidad de todas las cosas, el deseo y la muerte". Durante su estancia en Japón viajó también a China donde reunió material que le servirían para sus libros. Trabajó sobre los microgramas, lo que después desarrollaría y publicaría en un libro. Además estudiaría la poesía de Reverdy que terminaría en la publicación de una antología de poemas. Tomando en cuenta la coyuntura política y los escenarios dentro de la Segunda Guerra Mundial regresó a Ecuador.

En Estados Unidos Después viajaría a Estados Unidos, a la ciudad de San Francisco como cónsul general donde logró difundir aún más su obra. Ahí conocería a Pedro Salinas y Américo Castro. De esta época sería su poema "Canto al puente de Oakland" que sería traducido al inglés y publicado por la Universidad de Stanford en 1941 y formaría parte del "Club de escritores de California". En este año se llevaría a cabo la guerra de Ecuador con Perú y Carrera Andrade defendería los derechos territoriales de Ecuador. Después de esto, y con el fin de lograr una mayor difusión cultural de su país escribiría en 1943 "Mirador Terrestre: La República del Ecuador, encrucijada cultural de América". Además colaboró en al revista Poetry, de la ciudad de Chicago que es una de las más importantes en este género literario. A esto se suma su colaboración con revistas como Fantasy, Tre Tanager, American Prefaces, Tomorrow, View, Old Line, y Literary Quarterly. Gracias a esto se daría a conocer y La Editorial Swalow & Critchow publicaría una antología Tres poetas hispanoamericanos: Pellicer, Neruda, Carrera Andrade. A esto se suma el curso de poesía de Hispanoamérica que ofreció en el «Mills College» de Oakland en 1944.

En Chile, Argentina y Brasil Carrera Andrade posteriormente sería designado por el presidente Velasco Ibarra como embajador en misión especial ante los gobiernos de Chile, Argentina y Brasil, para explicar la tesis de nulidad del Protocolo de Río de Janeiro.

En Venezuela