El mapuche, mapudungún o mapuzungún (del autoglotónimo mapudungun o mapuzugun ‘lengua de la tierra’), también llamado araucanoVéase la segunda acepción del DRAE «araucano: 2. m. mapuche (‖ idioma de los araucanos).» es el idioma de los mapuches, un pueblo originario que habita los actuales países de Chile y Argentina. Su número de hablantes activos se estima entre y y el número de hablantes pasivos en unas 100 000 personas más.
Ha influido en el léxico del español en su área de distribución y, a su vez, el suyo ha incorporado préstamos lingüísticos del español y del quechua. No ha sido clasificada satisfactoriamente y por el momento se la considera una lengua aislada. Es idioma cooficial (de facto) en las comunas chilenas de Galvarino, Padre Las Casas y Temuco, las cuales han equiparado el tratamiento que recibe el mapudungun al que recibe el castellano.
Clasificación lingüística thumb|Refrán escrito en mapudungún y español chileno. La escritura que se usó para el mapudungún no sigue ningún estándar. No existe acuerdo entre los expertos acerca de la relación entre el mapudungún y otras lenguas americanas y se la clasifica como una lengua aislada o, con mayor cautela, como una lengua no clasificada en espera de alcanzar evidencias definitivas que puedan relacionarlo con otros idiomas.
En una publicación de 1970, Stark consideraba al mapudungún un idioma emparentado con las lenguas mayas de Mesoamérica y, al año siguiente, Hamp aseveraba lo mismo. En 1973 Stark afirmó que la lengua mapuche descendía de una lengua que denominó «yucha», que sería hermana del proto-maya y antecesora también de las lenguas yungas de la costa del norte de Perú y de las lenguas uru-chipaya: el uruquilla de los uros que habitan en la actualidad en islas del lago Titicaca, Perú-Bolivia, y el chipaya, hablado en el departamento boliviano de Oruro. Esta segunda propuesta fue rechazada ese mismo año por Campbell.
izquierda|miniaturadeimagen|175px|Primera página del Arte de la Lengua General del Reyno de Chile (1765), obra de Andrés Febrés.
Las investigaciones de Mary R. Key, publicadas en 1978 y los años siguientes, consideran al mapudungún relacionado con otras lenguas de Chile: el kawésqar y el yagán, ambas habladas por pueblos nómadas canoeros de la zona austral y a punto de desaparecer, y con las lenguas chon de la Patagonia, algunas extintas y otras cercanas a ello. Sin embargo, según esta autora, existe un parentesco más cercano aun entre el mapudungún y las lenguas pano-tacanas de Bolivia y Perú, relación que también había señalado Loos en 1973. Key, además, propone relaciones con los idiomas mosetén y yuracaré del este boliviano.Mary Ritchie Key, 1978, p. 280-293
En 1987 el lingüista estadounidense Joseph Greenberg propuso un sistema de clasificación de las lenguas americanas en que la familia amerindia incluía la inmensa mayoría de idiomas del continente, hasta ese momento agrupados en múltiples familias independientes. Solo quedaban fuera de este grupo la familia esquimo-aleutiana y la familia na-dené. Según esa clasificación, el mapudungún formaría parte de las lenguas andinas y, dentro de ellas, del grupo meridional, junto con el alacalufe, gennaken, el patagón y el yagán.
Para Greenberg, el «araucano» no era una lengua individual sino un subgrupo compuesto por cuatro idiomas: el araucano, el mapuche, el moluche y el pehuenche. No obstante, el método de comparación masiva utilizado por Greenberg es controvertido y disputado, por lo que muchos lingüistas no aceptan la existencia de una familia amerindia o no consideran que la información disponible permita afirmarlo.
Viegas Barros discute parte de los postulados de Key y Greenberg al asegurar que no hay relación entre el mapudungún y las lenguas «chon», ni entre estas dos con el kawésqar y el yagán. Croese (1987) planteó la posibilidad de parentesco con las lenguas de la familia arawak, habladas en el noreste de América del Sur y en el Caribe. Díaz-Fernández también propuso una lista de posibles cognados entre el mapudungún y la reconstrucción del proto-maipureano. Otras autoridades, como SIL International, lo clasifican como una de las dos lenguas que forman la familia araucana, junto con el huilliche, clasificado usualmente como un dialecto divergente.
Descripción lingüística Fonología y fonética En un estudio realizado a nueve hablantes nativos de mapudungún de entre 40 y 62 años que procedían de la isla Huapi, Sadowsky (2013) identifica los siguientes 6 fonemas vocálicos como parte del inventario de vocales del mapudungún: +AnteriorCentralPosteriorCerradaɪ1ʊ2Mediaëɘ3öAbiertaɐ̝
Una de las novedades del inventario fonético identificado por Sadowsky (2013) es la existencia del fonema vocálico /ɘ/ y de su respectivo alófono [ɨ̞], que anteriormente Smeets (2008) y Echeverría & Contreras (1965) habían identificado como fonema /ɨ/ con un alófono [ə], respectivamente. 1 El fonema /ɪ/ se presenta en términos como pin [ pɪn ], «decir»; piku kürüf [ pɪ'khʊ khɘ'ʐɘf ], «viento del norte»; o tiyechi [ 'tɪët͡ʃɪ ], «aquel». 2 El fonema /ʊ/ se presenta en palabras como piku [ pɪ'khʊ ], «norte» o [ wë'lʊ ], «pero». 3 El fonema /ɘ/ tiende a presentarse de manera ligeramente superior en sílabas acentuadas, mientras que su alófono ([ɨ̞]) tiende a presentarse en sílabas no acentuadas. Por ejemplo, fütra [ fɨˈʈʰɐ ], «gran», «grande» o «viejo».
El inventario consonántico del mapudungún está integrado por los siguientes fonemas: bilabiallabio-dentalinter-dentalalveolarpost-alveolarpalatalretroflejavelarnasal1oclusiva*africadafricativa2233 aproximante 45lateral1 * Se discute el valor fonémico de estas consonantes.
1 La distinción entre consonantes alveolares y consonantes interdentales está en retroceso o ha desaparecido entre los hablantes jóvenes y en distintas zonas, como casi toda Argentina. Esta pérdida de oposición puede significar tanto el uso de consonantes alveolares como interdentales en todos los contextos o la variación libre entre ambas articulaciones. La preservación o pérdida de la distinción entre consonantes alveolares e interdentales ha generado diversos estudios centrados en variadas zonas mapuchehablantes. En el caso de las localidades de Toltén y Mariquina, Márquez (2017) concluye que los hablantes de mapudungún de tal sector mantienen la distinción entre las variables interdentales y alveolares solo en los casos de las consonantes laterales ([ l ] y [ ]) y de las consonantes oclusivas sordas ([ t ] y [ t̪ ]), pero no así en el caso de las consonantes nasales ([ n ] y [ n̪ ]). Por otro lado, en el caso del dialecto pehuenche del Alto Biobío, las consonantes interdentales [ l̪ ], [ n̪ ] y [ t̪ ] prácticamente se han extinguido. En lo referente a esta distinción, el reconocimiento de las consonantes interdentales como fonemas y no como alófonos únicamente continúa siendo un tema de debate. 2 Las fricativas /f/ y /θ/ son consonantes sordas ([f] o [ɸ] y [θ]) para la mayoría de los hablantes, que habitan en la provincia de Cautín y alrededores. Pero en otras zonas, como el área pehuenche, son consonantes sonoras que se realizan respectivamente [v] o [β] y [ð]. Los préstamos mapuches incorporados al castellano en la época colonial proceden principalmente de lugares en que estas consonantes se pronunciaban sonoras, de modo que palabras como foḻu, Ayllafilu, diwka o Dalkawe se castellanizaron como boldo, Aillavilú, diuca y Dalcahue. Por otro lado, los topónimos de la Araucanía y la Patagonia, incorporados a Chile y Argentina en el , contienen consonantes sordas, como Chod Malal, castellanizado Chos Malal, o Fütra Ḻewfü, adaptado como Futaleufú. 3 Es una consonante recientemente introducida al mapudungún y casi siempre suele alternar con , con o ɻ. 4 La fricativa retrofleja sonora [] y la aproximante [] varían libremente en cualquier posición. 5 Este fonema tiene dos alófonos en distribución complementaria, se realiza como fricativa velar sonora [] en el premargen ([]=«nombre»), y como la aproximante velar [] al final ([]=«blanco»⟩.
Las sílabas no admiten sucesiones de consonantes ni de vocales, así como tampoco oclusivas o africadas en posición final, /ɣ/ en posición inicial, ni sílabas tales como wo, wu o yi. Por lo tanto, las sílabas pueden tener la estructura V, VC, CV, CVC, con las restricciones antes mencionadas. En préstamos del castellano a veces ocurren grupos de consonantes (krus < cruz, plata < plata), pero lo usual en estos casos es que evite su formación mediante la introducción de [ə] entre las dos consonantes (kapüra < cabra, fülor < flor). En el habla relajada pueden formarse secuencias como [fwi] o [pja], por diptongación de vocales de sílabas diferentes.
Acento
El acento tónico no tiene valor fonémico y varía dependiendo de las palabras vecinas, el énfasis o la presencia de diptongos, entre otros. En palabras bisílabas habitualmente se cumple que cuando ambas sílabas son abiertas (terminadas en vocal) o ambas son cerradas (terminadas en consonante), el acento recae en la última. En caso de que solo una de las dos sea cerrada, el acento recaerá en ella. Algunos ejemplos:
ruka ‘casa’ iñchiñ ‘nosotros’ narki ‘gato’ küyeṉ ‘luna’.
En las palabras de más de dos sílabas que tienen las dos últimas abiertas o cerradas, el acento recae en la penúltima. Si una sola de las dos es cerrada, será la que se acentúe:
williche ‘huilliche’ ülkantun ‘canción’ pichiwentru ‘niño’ mapudungun ‘lengua mapuche’.
Entonación
Existe fluctuación en la pronunciación de las consonantes de acuerdo al estado de ánimo del hablante, y se considera que hay tres «tonos»: afectuoso, neutro y despectivo. A pesar de reconocerse este hecho, no se puede hacer una delimitación exacta de la forma en que fluctúan las consonantes, pues es un fenómeno muy variable entre personas o incluso en una misma persona bajo diferentes situaciones.
Ejemplo: Afectuoso: Feychi kushe (‘Esa ancianita’). Neutro: Feychi kuse (‘Esa mujer anciana’) Despectivo: Feyti kude (‘Esa vieja’)
Gramática
Es una lengua polisintética con incorporación nominal y composición radical. A grandes rasgos, esto quiere decir que las palabras se forman por la aglutinación de morfemas y elementos léxicos en un grado tal que una sola palabra puede requerir traducirse a otras lenguas por una frase completa.
Ejemplo: Palabra: Trarimansunparkelayayngu Componentes: trari-mansun-pa-rke-la-(y)-a-y-ngu Glosa: ceñir-buey-CISLOCATIVO-SORPRESA-NEGACIÓN-(SONIDO EPENTÉTICO)-FUTURO-MODO REAL-3.ª PERS. DUAL Traducción: ‘¡Ellos dos no enyugarán a los bueyes aquí!’
Género y número gramatical
Los sustantivos pueden pertenecer a la categoría de los animados (personas y animales) o a la de los inanimados, y esto afecta la formación de su plural. El sexo se indica por medios léxicos, como wentru pichiche (‘hombre-niño’) y domo pichiche (‘mujer-niño’); alka achawall (‘macho-gallina’) y domo achawall (‘hembra-gallina’) o alka (‘gallo’) y achawall (‘gallina’). La oposición animado-inanimado se refleja en el uso de pu como marcador plural antepuesto a nombres que denotan objetos animados; en el habla del obispado de Santiago del , descrita por Valdivia en 1606, yüka era pospuesto a nombres inanimados para indicar el plural.
El número gramatical se expresa principalmente en las terminaciones verbales, pero también existe el pluralizador (distributivo de acuerdo a Smeets) -ke para los adjetivos y el ya mencionado pu para los sustantivos animados. En los verbos, el número puede ser singular, dual o plural y se puede indicar la pluralidad del predicado con el sufijo -ye; en los dialectos del sur («huilliche»), el dual ha caído en desuso y ha sido reemplazado por el plural.
Ejemplo: Palabra: Wüdaleaiñ may, pu koṉa* Componentes: wüda-le-a-i-n may pu koṉa (separación-RESULTATIVO-FUT-MODO REAL-1.ª PER-PL.- pues -PLU-colaborador) Traducción: Nos separaremos pues, colaboradores.
Pronombres