miniaturadeimagen|Subdivisiones del virreinato del Río de la Plata en 1810, en verde las intendencias de la actual Bolivia. La incorporación en 1810 de la intendencia de Potosí del virreinato del Río de la Plata al Estado centrado en Buenos Aires surgido de la Revolución de Mayo, que al año siguiente se empezó a conocer como Provincias Unidas del Río de la Plata, se produjo luego de que el Ejército del Norte enviado por la Primera Junta ingresara en ella por el sur. Esto provocó el derrocamiento de las autoridades españolas fieles al Consejo de Regencia de España e Indias, que habían logrado que el 13 de julio de ese mismo año el virrey del Perú, José Fernando de Abascal, decretara su agregación provisional al virreinato de su mando.
Pocas semanas después de acaecida la Revolución de Mayo la Primera Junta envió varias expediciones militares a las provincias internas con el objeto de hacer reconocer su autoridad en el resto del ex virreinato. El ejército enviado al Alto Perú, denominado «Ejército Auxiliar del Perú» pero conocido luego como Ejército del Norte, sofocó primero la contrarrevolución de Córdoba y luego se dirigió a la intendencia de Salta del Tucumán, en donde obtuvo el reconocimiento buscado. En ambos casos no tuvo necesidad de entrar en acción, debido a que los cabildos juraron obediencia a la junta. La llegada del ejército auxiliar al territorio de la intendencia de Potosí dio inicio a la guerra de la Independencia Argentina.
La Villa Imperial de Potosí cayó en tres oportunidades en manos de los ejércitos auxiliares rioplatenses: del 25 de noviembre de 1810 al 25 de agosto de 1811, del 17 de mayo a 21 de diciembre de 1813, y del 5 de mayo a julio de 1815, para perderse definitivamente desde entonces para las Provincias Unidas. Otros sectores de la intendencia, como por ejemplo el partido de Atacama y la villa de Tarija, permanecieron bajo control salteño durante más tiempo.
En 1825 la intendencia de Potosí — durante la Campaña de Sucre en el Alto Perú — fue librada del dominio español por la división del Perú comandada por Francisco Burdett O'Connor. Simón Bolívar, con la aprobación del Congreso del Perú el 23 de febrero de 1825 y del congreso argentino el 9 de mayo de 1825, ratificó la decisión de Antonio José de Sucre de convocar un congreso soberano del Alto Perú que manifestó en su declaración de independencia su deseo de no unirse al Perú ni a las Provincias Unidas de Río de la Plata. De modo que el Alto Perú — incluyendo a la intendencia de Potosí — proclamó su independencia de España y de sus monarcas como República de Bolívar, que es la actual Bolivia. Antecedentes La intendencia de Potosí thumb|300 px|right|Cerro Rico de Potosí, por Cieza de León, 1552.
La intendencia de Potosí, además de su cabecera la Villa Imperial de Potosí, en 1810 estaba dividida entre los partidos siguientes: Atacama, con cabecera en el pueblo de San Pedro de Atacama, Chayanta o Charcas, con cabecera en el pueblo de Chayanta, Chichas con cabecera en el pueblo de Tupiza, Lípez con cabecera en el pueblo de San Cristóbal de Lípez, Porco, con cabecera en el pueblo de Puna, Tarija con cabecera en la Villa de San Bernardo de Tarija.
En 1810 el gobernador intendente era el malagueño Francisco de Paula Sanz (desde 1788), que también era superior de 4 superintendencias: de la Real Casa de Moneda, de Minas, de Mita, y del Real Banco de San Carlos de Rescates.
thumb|300px|left|Mapa de la Intendencia de Potosí en 1787, según Pedro Vicente Cañete. La reunificación del partido de Tarija con el de Chichas y su traspaso con áreas del Gran Chaco a la intendencia de Salta del Tucumán y al obispado de Salta fue ordenada por el rey de España el 17 de febrero de 1807, pero estaba en proceso de ejecución en 1810 y se detuvo al producirse la revolución. Décadas más tarde este asunto daría lugar a la Cuestión de Tarija.
Rechazo de las autoridades altoperuanas a la Junta de Buenos Aires
El 4 de junio de 1810 el gobernador intendente de Córdoba del Tucumán, Juan Antonio Gutiérrez de la Concha, envió una comunicación a Sanz, avisándole de lo ocurrido en Buenos Aires y solicitándole que trasmitiera el aviso a otras autoridades. La noticia de la revolución llegó a Potosí el 17 de junio de 1810, a Chuquisaca el 20 de junio y a Lima el 9 de julio. Poco después, el exvirrey Santiago de Liniers, cabeza principal de la Contrarrevolución de Córdoba, envió cartas a Sanz y al virrey Abascal, solicitándoles auxilios; solicitud que reiteró el 17 de junio, asegurando al virrey que las tropas de Buenos Aires serían fácilmente vencidas.
Al conocer la deposición de Cisneros Sanz escribió al virrey del Perú el 17 de junio de 1810:Documentos para la historia argentina. Pág. 10. Universidad de Buenos Aires. Instituto de Investigaciones Históricas. Publicado en: 1965
El 13 de julio de 1810 el virrey Abascal decretó la reincorporación provisional de las intendencias de Chuquisaca, Potosí, La Paz y Córdoba del Tucumán al virreinato del Perú. Aclarando el virrey en el decreto de anexión que lo hacía: hasta que se restablezca en su legítimo mando el Excmo. Señor Virey de Buenos-Ayres, y demás autoridades legalmente constituidas, pues solo la autoridad real podía desmembrar el territorio definitivamente del virreinato de Buenos Aires.Historia de España en sus documentos: siglo XIX, Volumen 5, pág. 80. Historia. Serie Mayo Series. Historia (Cátedra).: Serie mayor. Autor: Fernando Díaz-Plaja. Editor: Fernando Díaz-Plaja. Compilado por Fernando Díaz-Plaja. Editor: Cátedra, 1983. ISBN 8437603900, 9788437603902Documentos para la historia argentina, Volúmenes 39-41, pág. 182. Autor: Universidad de Buenos Aires. Instituto de Investigaciones Históricas. Publicado en 1965
Aunque el decreto no lo expresaba explícitamente, toda la jurisdicción de la Real Audiencia de Charcas fue puesta bajo las órdenes directas del virrey del Perú, quien nombró al presidente provisorio de la Real Audiencia del Cuzco, José Manuel de Goyeneche, general en jefe del Ejército Real del Alto Perú.
Preparativos militares en el Alto Perú
Para sofocar las revueltas de Chuquisaca y La Paz, el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros había enviado desde Buenos Aires un contingente de 500 hombres que partió el 4 de octubre de 1809 al mando de Vicente Nieto, nombrado presidente de Charcas, y del capitán de fragata José de Córdoba y Rojas como mayor general. Fueron organizadas tres divisiones con veteranos del Regimiento de Infantería de Buenos Aires (o Fijo), dragones y del Real Cuerpo de Artillería, junto con una compañía de marina y otras de milicianos patricios (dos), arribeños, montañeses, andaluces y artilleros de la Unión.Ignacio Núñez, Noticias históricas de la República Argentina, en Biblioteca de Mayo, página 402. No hizo falta que entraran en combate, pues las tropas entraron pacíficamente en Chuquisaca el 25 de diciembre de 1809,Levantamiento de La Paz - 1809 y La Paz había caído en manos de las fuerzas de Goyeneche. Estas tropas permanecían en Chuquisaca en junio de 1810.
Luego de conocer los hechos de Buenos Aires, en la mañana del 26 de junio de 1810 Nieto tomó la medida de desarmar y apresar a las dos compañías de patricios al mando del capitán Diego Basavilbaso y a la compañía de arribeños. Los patricios fueron «quintados», esto es, se sorteo uno de cada cincoAlgunas fuentes mencionan entre cincuenta a sesenta hombres, pero esos números parecen exagerados al ser 2 compañías de unos 60-70 hombres cada una. para ser remitidos con esposas en las manos y caminando a Potosí para trabajar en el socavón de las minas del Cerro Rico, muriendo más de una tercera parte en menos de tres meses.Ignacio Núñez, Noticias históricas de la República Argentina, en Biblioteca de Mayo, página 404.Apuntes para la historia de la Revolución del Alto-Perú, Hoi Bolivia. Autor Manuel María Urcullu. Publicado por Impr. de López, 1855. pág. 45Revista del Pacífico. Pág. 389. Publicado por Impr. y Librería del Mercurio de Santos Tornero, 1860. El resto de los patricios y los arribeños fueron enviados a Oruro a esperar una escolta que los llevara a las casamatas del Callao. Nieto justificó estas medidas en que en la noche del 25 de junio estos soldados, sin conocer detalles, habían brindado por su comandante, el potosino Cornelio Saavedra, al saber que presidía la Junta de Buenos Aires.
Con los 150 milicianos de las compañías de andaluces y montañeses Nieto creó el «Cuerpo de Voluntarios del Rey» con 2 compañías al mando del capitán José Fernando de Fontaneda. Las dos compañías del Regimiento Fijo de Buenos Aires formaron las compañías veteranas del «Real Borbón» al mando del capitán Juan de Dios Cabero. Nieto comenzó a reunir tropas para trasladarlas al punto fortificado estratégico de Santiago de Cotagaita, a donde envió a Córdoba y Rojas en espera de la llegada de las fuerzas revolucionarias.
Sanz envió inmediatamente a Tupiza al coronel Indalecio González de Socasa con 200 milicianos del Batallón de Milicias Provinciales de Potosí, quien se dirigió a Chichas con 2 cañones y fusiles en busca de reclutar soldados, pero solo pudo conseguir unos 200 («Dragones de Chichas») debido a que Pedro José Agrelo, subdelegado interino de Chichas, se decidió por la revolución (el 13 de noviembre la Junta lo separó del cargo nombrando a Gabriel Hevia). González de Socasa llegó a Tupiza el 2 de septiembre y poco después lo hizo Córdoba y Rojas a Santiago de Cotagaita con tropas de Chuquisaca, logrando que el primero se pusiera a sus órdenes luego de algunas discusiones, quedando éste al mando del Batallón de Milicias Provinciales de Potosí, mientras que el resto de las tropas de Tupiza pasó a las órdenes de Córdoba y Rojas. El 20 de octubre Nieto salió de Chuquisaca con 200 veteranos en dirección a Cotagaita, dejando una guarnición de 600 hombres mayormente de Santa Cruz de la Sierra y Vallegrande.
El día anterior a su salida Nieto comunicó al cabildo de Chuquisaca:Chuquisaca, 1539-1825. Pág. 627. Autor: Roberto Querejazu Calvo. Editor: Impr. Universitaria, 1987
Nieto hizo fortificar y atrincherar Cotagaita en espera de refuerzos para continuar sus operaciones hacia «Santa Fe, que ha de ser una de mis principales miras» para seguir luego a Buenos Aires «para que entre en sus deberes, sin olvidar el castigo a los autores de tantos males: tengo en mi poder varios oficios de la revolucionaria Junta a los que no he dado el uso que correspondía, porque espero tener la satisfacción de hacérselos comer en iguales proporciones a los sucios y viles insurgentes que me los han remitido...»Ignacio Núñez, Noticias históricas de la República Argentina, en Biblioteca de Mayo, página 405. Las fortificaciones de Cotagaita, por donde transitaba el camino casi obligado que debían seguir las tropas rioplatenses, se hallaban en el fondo de una quebrada seca que desemboca en el río Santiago, el cual la atraviesa de oeste a este separando dos cerros al norte del río de dos al sur. El pueblo de Santiago de Cotagaita se halla en la ribera norte del río. Nieto hizo colocar dos baterías de 4 piezas de artillería a cada lado del pueblo sobre dos lomas que unió con una muralla de piedra. Con un profundo foso a los pies de la misma por donde hizo correr el río. En la muralla intercaló entre 6 y 8 piezas de artillería.Historia del General Güemes y de la provincia de Salta, o sea de la Independencia Argentina. Escrito por Bernardo Frías. Publicado por Est. Tip. de "El Cívico", 1907. Pág. 107