El Congreso Constituyente Democrático (CCD) fue el órgano instalado en el Perú luego de que el presidente Alberto Fujimori, tras un autogolpe de estado, disolviera el Senado y la Cámara de Diputados en 1992. Aunque inicialmente Fujimori tenía planeado convocar a una asamblea de especialistas, sin la participación de la oposición, para elaborar una nueva constitución, debido a las presiones internacionales, se convocó a un congreso con facultades constituyentes, con inclusión de la oposición, cuya principal función fue dar una nueva constitución, reemplazando a la de 1979. Sus miembros fueron elegidos en las elecciones del 22 de noviembre de 1992 y el CCD funcionó también como parlamento unicameral transitorio hasta la instalación del nuevo Congreso en 1995.
Contexto 200px|left|thumb|Alberto Fujimori.
Autogolpe de Estado de 1992
El 5 de abril de 1992, el entonces presidente Alberto Fujimori dio un autogolpe de Estado mediante la cual se disolvió el congreso, se intervino diversas instituciones (el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Contraloría, el Tribunal de Garantías Constitucionales y los gobiernos regionales) y se estableció el denominado “Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional”. El autogolpe gozó de popularidad y contó con la aprobación de la mayoría de la población peruana debido a la falta de credibilidad de los partidos políticos tradicionales, considerados un lastre para el desarrollo y la pacificación del país que estaba acosado, en ese momento, por las acciones terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA.
En un principio, Fujimori contempló convocar a una asamblea de especialistas que pudieran redactar una nueva constitución que debía ser sometida a referéndum para su aprobación.Murakami, Yusuke (2012). Perú en la era del Chino. La política no institucionalizada y el pueblo en busca de un salvador (2 edición). Instituto de Estudios Peruanos. p. 299
Presiones internacionales El fin de la Guerra Fría había traído una ola de democratización en Europa y Sudamérica que se expandió al resto de continentes. En América, se aprobó la Resolución 1080 de la OEA en una reunión realizada en Santiago de Chile en donde se estableció que si se rompía la institucionalidad democrática en un país miembro de la OEA debía celebrarse una “Reunión de Consulta” de cancilleres para adoptar medidas contempladas en la carta. Tras el autogolpe, los embajadores reunidos en Washington D. C., sede de la OEA, deploraron el autogolpe e instaron a Fujimori a que se retorne a la democracia aunque no adoptaron sanciones. A pesar de que el ministro Augusto Blacker Miller intentó justificar el autogolpe, se aprobó una resolución en donde se exigía al gobierno peruano a dialogar con la oposición y encontrar una senda para el retorno a la democracia. Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, George Bush, pidió a Fujimori que se retorne a la democracia.Murakami, Yusuke (2012). pp. 300-302 Los Estados Unidos rechazaron la idea de Fujimori de instalar la comisión de especialistas para reformar la constitución debido a que no contemplaba la inclusión de la oposición antifujimorista en ella exigiéndole, en cambio, que dialogue con la oposición.Murakami, Yusuke (2012). p. 303
Frente a la resolución de la OEA, el 16 de abril, Fujimori presentó un cronograma para la normalización política que incluía la realización de un referéndum constitucional para el 8 de noviembre de 1992, la realización de elecciones parlamentarias para el 28 de febrero de 1993 y la instalación del nuevo congreso el 5 de abril de 1993. Esta propuesta fue objetada por los Estados Unidos al considerar que la oposición no estaba incluida en ella. El subsecretario adjunto Bernado Aronson viajó al Perú el 1 de mayo para reiterarle la necesidad de normalizar la situación y retornar a la democracia advirtiéndole a Fujimori que los Estados Unidos no iba a aceptar su propuesta, aunque, al preguntarle Fujimori a Aronson si tenía una sugerencia al respecto, Aronson le mencionó la posibilidad de convocar a una asamblea constituyente. A pesar de ello, Fujimori persistió en su cronograma y anunció no tener la intención de convocar a una asamblea constituyente.Murakami, Yusuke (2012). pp. 310-311 Entre el 3 y el 5 de mayo llegó al Perú la segunda comitiva de la OEA que trató de convencer al gobierno peruano y a las fuerzas opositoras de la necesidad de convocar a una asamblea constituyente. La oposición aceptó la propuesta con la condición de que Fujimori renuncie. Fujimori, por su parte, rechazó la propuesta y persistió con su cronograma.Murakami, Yusuke (2012). p. 311
Sin embargo, tanto Hernando de Soto como Carlos Boloña empezaron a convencer a Fujimori de realizar una asamblea constituyente. De Soto estaba en contra de la idea de Vladimiro Montesinos de realizar los cambios a través del autogolpe, planteando la realización de los cambios a través de un proceso democrático, planteándole a Fujimori dicha alternativa.Murakami, Yusuke (2012). p. 310 Mientras, el gobierno japonés envió al Perú el 14 de mayo a Terusuke Terada con una carta firmada por el primer ministro Kiichi Miyazawa para convencer a Fujimori de la necesidad de retornar a la normalidad mediante el camino democrático. En dicha reunión, Terada le manifestó los riesgos para el Perú de aprobarse una sanción de la OEA contra el país enfatizándole en que presente una nueva propuesta en la que la oposición pudiera participar en los cambios a realizarse. Fujimori dejó entrever a Terada que se había percatado de la reacción de la comunidad internacional y que estaba estudiando una nueva propuesta.Murakami, Yusuke (2012). p. 312
El 16 de mayo, Fujimori, antes de la reunión de la OEA, se puso en contacto con los Estados Unidos y la OEA para anunciarles que tenía una nueva propuesta, recibiendo la aprobación al respecto al considerarse dicha propuesta más flexible que la anterior.Murakami, Yusuke (2012). p. 313 El 18 de mayo de 1992, Alberto Fujimori asistió a la XXII Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos en Nassau, Bahamas, en donde se comprometió a restablecer los derechos constitucionales en el país, así como a convocar a un Congreso Constituyente Democrático para garantizar el equilibrio de poderes y la efectiva participación ciudadana en la elaboración, a través de representantes elegidos, de un nuevo contrato social, además de solicitar a la comunidad internacional su apoyo para la realización de las elecciones para el congreso constituyente.
Convocatoria El 1 de junio, Fujimori declaró que el congreso constituyente iba a ser unicameral, que el texto emitido sería ratificado mediante referéndum, que las elecciones para el congreso constituyente se realizaría el 18 de octubre y que participarían en el diálogo no solo los partidos políticos sino también otras asociaciones civiles. Sin embargo, la Iglesia Católica emitió una protesta debido a que dicha fecha chocaba con la procesión del Señor de los Milagros por lo que fue cambiada para el 22 de noviembre. La declaración de Fujimori fue rechazada por la oposición al considerarse como unilateral al no haberse iniciado aun los procesos de diálogo que se había comprometido con la OEA, también criticaron la postergación de las elecciones municipales y la inclusión en el diálogo de las asociaciones civiles y ciudadanos. Sin embargo, debido al poco apoyo popular, la oposición no pudo realizar cambios de envergadura ante lo anunciado. Para fines de junio, el gobierno inició dos canales de diálogo, la primera con las fuerzas opositoras y la segunda con asociaciones y participantes de la ciudadanía.Godoy, J. (2021) El último dictador. p. 155Murakami, Yusuke (2012). pp. 314-315 El 17 de junio, se convocó a las elecciones para el congreso constituyente mediante Decreto Ley N.° 25.557.
En la primera ronda de diálogo con la oposición (en la que participaron Izquierda Unida, el Partido Popular Cristiano, entre otras, sin participación del Partido Aprista y Acción Popular), se trató de fijar la forma en que se debía realizar las elecciones. Para el gobierno, se debía introducir el distrito múltiple mientras que la oposición planteó en mantener el sistema electoral de la época que implicaba el distrito único.Godoy, J. (2021) pp. 155-156Murakami, Yusuke (2012). pp. 315-316 Aunque la oposición y el gobierno no llegaron a un consenso, al final se implementó la opción planteada por la oposición. El 28 de julio, Fujimori anunció una propuesta de cronograma en donde se fijaba el 18 de agosto como fecha final para el diálogo con la oposición, la publicación de la ley de elecciones el 22 de agosto, la realización de las votaciones para el 22 de noviembre y la realización de las elecciones municipales para el primer domingo de 1993. Ante ello, la oposición criticó dicha propuesta al considerarlo como impuesto y algunos partidos se abstuvieron de participar en la segunda ronda de diálogo a iniciarse el 4 de agosto. Durante la segunda ronda, la oposición planteó la realización simultánea de las elecciones al congreso constituyente con las municipales y la realización de elecciones generales tras promulgarse la nueva constitución mientras que el gobierno planteó que el congreso constituyente actuara como un congreso ordinario con facultades para legislar y fiscalizar al ejecutivo hasta 1995, año en el que culminaba el periodo por el que Fujimori fue elegido. No se llegó a un acuerdo como en la primera ronda y las fuerzas opositoras declararon el final de los diálogos el 18 de agosto.Murakami, Yusuke (2012). pp. 316-317
Fujimori publicó el 21 de agosto, a través del Decreto Ley 25684, la Ley de elecciones para el Congreso Constituyente Democrático (CCD) en el que participaron el oficialismo y la oposición, siendo promulgada al día siguiente. Se fijó que se iban a realizar elecciones por distrito único y que el CCD funcionaría hasta 1995 con facultades de un congreso ordinario.Murakami, Yusuke (2012). p. 317 El oficialismo estuvo representado por una alianza formada por Cambio 90 y el recién fundado partido Nueva Mayoría (C90-NM). La oposición, en cambio, debido a discrepancias con el oficialismo, no participó en su totalidad. Mientras que algunos partidos rechazaron postularse para el CCD, como el Partido Aprista Peruano, la Izquierda Unida y Acción Popular, otros sí lo hicieron, como el Partido Popular Cristiano (PPC), el Frente Independiente Moralizador (FIM), Solidaridad y Democracia (SODE), entre otros.Godoy, J. (2021) pp. 142-143
El 1 de septiembre, el gobierno emitió un decreto ley en la que se subió el límite de firmas a 100 000 para que un partido pudiera participar en las elecciones, quedando solo 6 partidos (Cambio 90 y los opositores APRA, Acción Popular, el PPC, Libertad y SODE) dentro de los límites de participación.Murakami, Yusuke (2012). p. 319 La emisión del decreto originó preocupaciones en los Estados Unidos. El 9 de septiembre, el gobierno norteamericano propuso la eliminación de dicha restricción electoral y el respeto a la inmunidad de los congresistas del CCD además de que se le otorgue a dichos congresistas la capacidad de modificar los decreto ley, siendo los dos últimos puntos debido a que se había implementado que los congresistas gozarían de inmunidad excepto en casos de corrupción y delito flagrante y que el CCD podía modificar los decreto ley pero sus actos administrativos no se verían afectados. El gobierno peruano contestó que el requisito sobre las firmas provenía de un reglamento datado en 1984, que anteriormente los congresistas habían usado la inmunidad parlamentaria para evadir casos de corrupción y que era un enfoque realista lo dispuesto con respecto a los actos administrativos. El gobierno norteamericano quedó satisfecho con la explicación del gobierno peruano y Fujimori, el 22 de septiembre, anunció que el ejecutivo iba a respetar la independencia del CCD y la inmunidad parlamentaria.Murakami, Yusuke (2012). pp. 319-320