Almonte es un municipio y localidad española de la provincia de Huelva, en Andalucía. Cuenta con una población de y su extensión superficial, de 859,21 km², lo sitúa en el puesto 19 a nivel nacional y 7.º a nivel autonómico. Tiene una densidad de 27,0 hab/km² y se encuentra situado a una altitud de 75 metros y a 51 kilómetros de la capital de provincia, Huelva. En dicho término municipal, el más extenso de la provincia, se encuentran la aldea de El Rocío, la playa de Matalascañas y gran parte del Parque Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto a 8 enclaves más en toda Andalucía. Dos de los seis Monumentos Naturales protegidos por la Junta de Andalucía en Huelva se encuentran igualmente en Almonte. En la actualidad, el municipio destaca a nivel internacional en el sector turístico gracias, principalmente, a sus paisajes naturales protegidos, a sus más de 50 kilómetros ininterrumpidos de playa, convirtiendo su costa en la más extensa de España y a su industria agroalimentaria ecológica, una de las principales de Europa. También a la romería del Rocío, evento cultural y de ocio que reúne a más de un millón de personas de todo el país y extranjeras en la aldea homónima, cuya arquitectura fue exportada a América junto a otros elementos culturales del municipio, influyendo en gran medida la cultura western americana. Almonte es miembro fundador y sede de Amuparna, fue el primer municipio de España en firmar la Carta por la Sostenibilidad, es el único municipio del país que dispone de plataforma de lanzamiento de vehículos espaciales y el único de Andalucía con residencia presidencial.

Historia Almonte, como otras poblaciones establecidas poco antes de la Reconquista, cuenta con una historia rica y ha participado, en mayor o menor medida, en hechos históricos ciertamente relevantes, desde la Conquista de Américahasta el Desastre del 98, pasando por las guerras napoleónicas.El fin de los conflictos territoriales con Niebla en 1335va a conformar las dimensiones actuales del municipio.Aunque el núcleo urbano fue oficialmente fundado en el , múltiples poblaciones han vivido en el territorio de Almonte desde la prehistoria, con diversos asentamientos que coinciden, en menor o mayor medida, con la población actual. El estado protegido actual de parte del municipio como Entorno Natural de Doñana implica una dificultad añadida a la hora de realizar prospecciones arqueológicas que faciliten el estudio en profundidad de la época prehistórica y antigua del mismo.

Prehistoria Existen restos de la edad de Bronce en el término de Almonte, lo cual demuestra que la presencia de una población allí se remonta mucho más atrás que la fundación del municipio actual en la línea del tiempo. Se han hallado restos de metales tartésicos cerca del arroyo de San Bartolomé, al norte del municipio, que corresponden al poblado tartésico de San Bartolomé de Almonte, de 40 hectáreas y a (metros sobre el nivel del mar), que se dedicaba a la producción de plata por copelación y su posterior comercio hacia el Guadalquivir, como ruta alternativa a la de la capital, por el Río Tinto.

izquierda|miniatura|La Región de Tartessia existió desde la Edad del Cobre, con el río Tartessos (posteriormente Betis) Se cree que dicho poblado tartésico tuvo dos épocas de esplendor, una durante el calcolítico, por los metales datados de y la otra en la Edad del Bronce tardía, desde el al La arquitectura que se mantuvo durante todo ese tiempo fueron las típicas chozas ovaladas excavadas y fabricadas principalmente con ramas y lodo. Esta población, según las investigaciones realizadas sobre la situación y sus escombros, pudo tener un contacto comercial activo con griegos y fenicios y se la llamaba San Bartolomé de Almonte, muy próxima al actual Almonte y al Lacus Ligustinus, que iba de El Rocío a Cádiz, despareciendo en el 700 a. C.

Edad Antigua Hay, de igual forma, indicios de presencia romana en Almonte, que, según Rodrigo Caro, fue la ciudad romana de Alostigi que existió durante el . También se han encontrado restos localizados en el cerro del Trigo (hoy terreno del parque nacional de Doñana). Allí los arqueólogos Adolf Schulten y Jorge Bonsor, buscando la Atlántida, descubrieron las ruinas de una fábrica de garum y un asentamiento. Se sabe de la existencia de, al menos, quince más de estas factorías a lo largo de la costa, al igual que una necrópolis romana con varios cuerpos sepultados, los cuales parecen haber fallecido jóvenes, debido a enfermedades de las articulaciones. También se han hallado monedas y otras herramientas de los siglos  y

El Lacus Ligustinus o golfo tartésico anteriormente mencionado, por el que entraba el comercio marítimo, fue reduciéndose a lo largo de toda la Edad Antigua hasta convertirse en una marisma cerrada y sedimentaria con el Guadalquivir como única salida al mar, en el .

Edad Media También hubo presencia árabe en Almonte, ya que, casualmente, el nombre de la localidad proviene de una raíz arabesca. El actual núcleo urbano nace oficialmente en el con el nombre de Al-Yabal, aunque a partir del , el historiador hispanomusulmán Ibn Hayyan menciona la fortaleza de Al-Munt (cuyo significado literal es “El Monte”) en su obra Al-Muqtabis, la cual estaba incluida en la Cora de Niebla, junto a otras poblaciones principales de la época musulmana como la propia Huelva, Lepe o Cortegana.

Aunque la raza equina ya llevaba siglos en la zona de Doñana, fue a partir del , durante el dominio musulmán, cuando empezó a incrementarse la cría del caballo marismeño en Almonte, calificándose el mismo como especie protegida.

Almonte fue reconquistada a comienzos del , mediante la incorporación a la Corona de Castilla de la Taifa de Niebla, bajo régimen de protectorado. Tras la revuelta de los mudéjares de 1264, esta taifa se incorporó al territorio realengo del reino de Sevilla. Fue el rey cristiano Alfonso X “El Sabio” quien, envuelto en la leyenda del bosque de las Rocinas sobre un cazador que encontró la imagen de la Virgen, ordenó la construcción en 1270 del primer santuario dedicado a Santa María de las Rocinas en su ubicación actual de El Rocío, habiendo establecido 8 años antes su cazadero real en este territorio.

En 1335 es Alvar Pérez de Guzmán quien se hace con la villa de Almonte, ya castellana e independiente de Niebla (convertida en condado en 1369) y con sus dimensiones municipales actuales.Durante el Almonte llegó a enfrentarse con el condado por motivos territoriales. Una vez que los duques de Medina Sidonia se convierten en señores de la villa, terminan los enfrentamientos con Niebla (ya que estos eran condes de Niebla). Los duques de Medina Sidonia buscaban un territorio unido con Niebla, Sanlúcar y Almonte. En 1338 Almonte adquiere sus dimensiones territoriales definitivas.

Edad Moderna La actividad económica de Almonte se reactivó enormemente a partir del descubrimiento de América, cuando el comercio entre el puerto de Palos y Sevilla aumentó, iniciándose la exportación de aceite de oliva a América. Este trasiego de comerciantes hizo aumentar igualmente el interés por Santa María de las Rocinas y su santuario en medio del bosque. De hecho, un estudio arqueológico con georradar desarrollado por la universidad de Huelva y publicado en abril de 2024 constató que El Rocío fue uno de los puertos fluviales más importantes del bajo medievo y el Renacimiento.

Almonte ejerció durante la Edad Moderna una gran influencia cultural sobre los territorios americanos, quedando especialmente reflejado en la cultura western. Como ejemplo, citar la raza equina mustang, descendiente del caballo marismeño. Igualmente, la arquitectura típica de las casas del oeste americano proviene de Almonte, pues está inspirada en la estética de la aldea de El Rocío.

miniatura|200px|izquierda|Ruinas de la Torre del Río de Oro (Almonte) En 1499 los duques de Medina Sidonia adquieren el señorío de Almonte, con la intención de unificar sus tierras de Huelva y Cádiz. En 1583 Almonte adquiere el entorno al sur del arroyo de la Rocina por 250 ducados, incluyendo el Coto de Doña Ana, que queda establecido como cazadero real por la corona. Aparte de la caza, también se introdujo el ganado vacuno y la actividad agrícola. Durante el van a ser numerosos los pleitos del ayuntamiento contra Niebla y los Duques de Medina Sidonia por la propiedad, uso y jurisdicción del coto de Doñana, afectando especialmente a las actividades cinegéticas.

Es en esta época cuando Felipe II ordenó la instalación de las torres almenaras a lo largo de todo el litoral andaluz, estando 6 de ellas en Almonte. Desde el , los reyes visitaban el Coto de Doñana con regularidad hasta derivar en las visitas y estancias vacacionales de los presidentes del gobierno en la Residencia Presidencial del Palacio de las Marismillas. Hasta el , eran los terratenientes los que gestionaban el municipio, influyendo en el gobierno.

En 1598 trasladan por primera vez a la virgen a Almonte, hecho que va a repetirse en innumerables ocasiones posteriores, normalmente debido a desastres naturales o conflictos bélicos y se constituye la Hermandad Matriz (primera institución oficial organizada por los devotos de la virgen en Almonte). Las guerras y crisis surgidas en el mermaron la población de Almonte en un porcentaje cercano al 50 % (de 420 en 1642 a 273 en 1713), aunque se recupera de manera espectacular unas décadas después, superándose a finales del los mil quinientos habitantes. La Virgen del Rocío fue oficialmente reconocida como Patrona de Almonte en 1653 y las distintas hermandades filiales comienzan sus peregrinaciones anuales, destacando, por orden de antigüedad, la de Villamanrique de la Condesa, Pilas, La Palma del Condado, Moguer y Sanlúcar de Barrameda.

En 1747 el Ayuntamiento consigue la exención de impuestos a la venta de productos durante la romería, lo que aumenta exponencialmente el número de visitantes a la aldea. El terremoto de Lisboa destruyó gran parte del suroeste español, incluyendo el casco histórico de Huelva, las torres almenaras de la costa (gran parte de ellas en Almonte) y la antigua ermita, por lo que hubo que restaurarla. Tras años de insistencia del ayuntamiento, en 1772 el duque permite inaugurar la entonces llamada “Feria del Rocío”, que adoptó el apelativo de “Real” tras el aval del rey.

Edad Contemporánea Durante los siglos y , los almonteños viven de la agricultura (como el olivar y al viñedo) y, gracias a la abundante superficie forestal en la zona, también pudo sostenerse una gran población ganadera, de la cual cabras, ovejas, cerdos y colmenas habitaban en mayor número. El gran territorio de su municipio permite a los habitantes de Almonte que no falten los recursos alimenticios.

miniatura|Mariscadora en las marismas del Guadalquivir en la década de 1980 La ejecución el 17 de agosto de 1810 del alto mando militar francés Pierre D’Osseaux por parte de los almonteños en la casa de los Ortiz de Abreupropició el envío de más de 1000 soldados napoleónicos desde Sevilla hacia Almonte. El pueblo, agotado de la guerra, trajo a la virgen del Rocío desde la aldea, rogando su intervención. Tal y como recogen documentos de la época, las tropas nunca llegaron a Almonte, retrocediendo cuando ya se encontraban en el vecino pueblo de Pilas. Desde esa fecha, se organiza anualmente un voto conocido como “El Rocío Chico” para conmemorar dicho suceso.