miniaturadeimagen|Se suele considerar a Aristóteles como el padre del realismo en un sentido genérico (otras veces, más restringidas, como padre del realismo político), aunque también se ha señalado que la existencia objetiva de las esencias de los objetos sensibles en Platón cuenta como una postura realista. Tal es el caso paradigmático de los entes matemáticos, una muestra de realismo matemático (postura que no está del todo claro que sea el caso en el propio Platón, siendo críticada contemporáneamente). El realismo filosófico es aquella postura que manifiesta que los objetos tienen una existencia independiente del sujeto que lo observa. En tal sentido, es opuesto al antirrealismo, escepticismo, algunas formas de idealismo (como el idealismo subjetivo, idealismo trascendental, solipsismo) y en cierta medida, al constructivismo.
En su forma extrema, conocida como realismo ingenuo, se piensa que las cosas percibidas por los sentidos son en rigor lo que parecen ser. En versiones más complejas, a veces denominadas como realismo metódico,Gilson, Étienne, El realismo metódico, Encuentro, Madrid, 1997. se da una explicación de la relación entre el objeto y el observador que tiene en cuenta la posibilidad de que tengan lugar ilusiones, alucinaciones y otros errores de la percepción.
En la filosofía medieval, el realismo exagerado hacía referencia a una posición dentro del problema de los universales que consideraba las formas platónicas, o conceptos universales, como reales. Por el contrario, el realismo moderado hace referencia a la posición de Aristóteles, Tomás de Aquino y sus continuadores modernos y contemporáneos, entre otros. Estas posiciones fueron defendidas frente el nominalismo, el cual negaba la existencia de los universales.
La razón por la que el término realismo se aplica a corrientes filosóficas muy diferentes entre sí, es por la naturaleza del objeto. Puede ser material, pero también un objeto abstracto. El realismo se puede aplicar a muchos objetos y fenómenos filosóficos, como una entidad matemática, una idea, una teoría científica, otras mentes, el pasado, el futuro, categorías morales, el mundo físico y el pensamiento.
Análogamente, las posturas no realistas defienden que el objeto solo existe en nuestra mente, o bien que ni siquiera tiene sentido hablar de que dicho objeto exista. Como posturas no realistas en algún sentido dado encontramos algunos idealismos, el instrumentalismo, el nominalismo (surgido como una de las corrientes de la escolástica), etc.
Historia
Antigüedad y Edad Media En la filosofía griega antigua, las doctrinas realistas sobre universales fueron propuestas por Platón y Aristóteles. El realismo platónico es una forma radical de realismo respecto a la existencia de objetos abstractos, incluidos los universales, que a menudo se traducen de las obras de Platón como "formas". Dado que Platón enmarca las formas como ideas que son literalmente reales (que existen incluso fuera de las mentes humanas), esta postura se denomina también, quizá confusamente, idealismo platónico. Las formas de Platón incluyen números y figuras geométricas, haciendo que su teoría incluya también el realismo matemático; a la vez que también incluyen la forma del Bien, haciendo que incluya además el realismo ético. miniaturadeimagen|Tomás de Aquino fue, durante el medievo, el defensor paradigmático del realismo (moderado, en su caso). Desde el punto de vista más modesto de Aristóteles, la existencia de universales (como el "azul") depende de los particulares que los ejemplifican (como un "pájaro azul", un "trozo de papel azul", una "túnica azul", etc.), y esos particulares existen independientemente de cualquier mente: realismo metafísico clásico.
En la Edad Media, a la teoría de las Ideas de Platón se le denominó realismo platónico. El realismo medieval afirmaba que los conceptos universales tienen una existencia real y objetiva independiente de los objetos materiales. Algo similar se puede decir del realismo aristotélico y del tomismo, a los que se denominó realismo moderado. Ambas posiciones consideran las formas platónicas, o conceptos universales, como reales.
El término se encuentra en una relación de oposición con el nominalismo y el conceptualismo. El nominalismo afirma que los universales no existen en absoluto, son flatus vocis, palabras que utilizamos para describir grupos de objetos. El conceptualismo, que mantenía que los universales podrían existir con independencia de los objetos de un tipo particular, pero solo como una idea de la mente, no como una entidad metafísica que existe en sí misma.
Filosofía moderna En la filosofía moderna temprana, el realismo del sentido común escocés era una escuela filosófica que pretendía defender el realismo ingenuo frente al contextualismo y el escepticismo, argumentando que las cuestiones de sentido común están al alcance del entendimiento común y que las creencias de sentido común rigen incluso las vidas y los pensamientos de quienes sostienen creencias no consensuadas. Tuvo su origen en las ideas de los miembros más destacados de la Escuela Escocesa del Sentido Común, Thomas Reid, Adam Ferguson y Dugald Stewart, durante la Ilustración escocesa del , y floreció a finales del y principios del en Escocia y América. miniaturadeimagen|220x220px|Monumento Nacional de Edimburgo, la «Atenas del Norte». Las raíces del realismo del sentido común escocés se encuentran en las respuestas a filósofos como John Locke, George Berkeley y David Hume. El planteamiento fue una respuesta al "sistema ideal" que comenzó con el concepto de René Descartes sobre las limitaciones de la experiencia sensorial, lo que condujo a Locke y Hume a un escepticismo que cuestionaba por igual la religión y la evidencia de los sentidos. Los realistas del sentido común consideraban que el escepticismo era absurdo y tan contrario a la experiencia común que había que rechazarlo. Enseñaban que las experiencias ordinarias proporcionaban una seguridad intuitivamente cierta de la existencia del ser, de objetos reales que podían verse y sentirse y de ciertos "primeros principios" sobre los que podían establecerse una moral y unas creencias religiosas sólidas. miniaturadeimagen|Los cuatro principales idealistas alemanes: Immanuel Kant (arriba a la izquierda), Johann Gottlieb Fichte (arriba a la derecha), Friedrich Schelling (abajo a la izquierda), Georg Wilhelm Friedrich Hegel (abajo a la derecha). El realismo entró en crisis en la filosofía ante el empuje de los idealismos. El realismo metafísico defendía que el ser (las cosas) tiene existencia independiente de la conciencia. El realismo gnoseológico (que se ocupa del modo de conocer las cosas) afirmaba que, en contraposición al idealismo transcendental de Kant, nos es posible conocer las cosas sin que nuestra conciencia imponga sus categorías. Kant se halla en una posición intermedia que combina el realismo empírico (los fenómenos son empíricamente reales) con el idealismo trascendental (la forma de los fenómenos se debe a la mente). miniaturadeimagen|Edmund Husserl, padre del realismo fenomenológico.|izquierda|287x287px En la filosofía moderna tardía, una notable escuela de pensamiento que defendía el realismo metafísico fue el realismo austriaco. Entre sus miembros se encontraban Franz Brentano,Alexius Meinong, Vittorio Benussi, Ernst Mally, y el primer Edmund Husserl. Estos pensadores subrayaron la objetividad de la verdad y su independencia de la naturaleza de quienes la juzgan.
Sería Husserl quien ofrecería una forma más acabada y robusta de realismo. En el realismo fenomenológico, la filosofía ha de estudiar ante todo las esencias objetivamente necesarias (notwendige Wesenheiten) y las conexiones aprióricas que se dan entre ellas.
Según esto, su objeto propio y genuino ha de ser el descubrimiento, descripción y sistematización de hechos objetivamente necesarios radicados en esencias de idéntica índole, presentes en aquellos campos y ámbitos tradicionalmente investigados por la filosofía (la lógica, la metafísica, la ontología, la gnoseología, la ética, la estética, la teodicea, etcétera). miniaturadeimagen|Diagrama del movimiento dialéctico hegeliano.|220x220px El materialismo dialéctico, una filosofía de la naturaleza basada en los escritos de los filósofos de la modernidad tardía Karl Marx y Friedrich Engels, se le ha interpretado como una forma de realismo ontológico y político, en pugna no solo con buena parte de la filosofía de cuño escolástico, sino que polemiza con toda forma de filosofía espiritualista.
Según Michael Resnik, la obra de Gottlob Frege posterior a 1891 puede interpretarse como una contribución al realismo, argumentado que Hans Sluga ha interpretado correctamente al Frege anterior a 1891, cercano al idealismo racionalista de Immanuel Kant y Rudolf Hermann Lotze, mientras que Michael Dummett está en lo cierto respecto al período realista posterior. Se afirma que el principio de contexto fue abandonado antes de 1891, para luego ser sustituido por la doctrina de las entidades insaturadas y las referencias. En las obras tardías de Frege resulta evidente el platonismo epistemológico.
Filosofía contemporánea miniaturadeimagen|De arriba hacia abajo y de izquierda a derecha: Gottlob Frege, George Edward Moore, Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein mostrarían afinidad por el realismo, siendo figuras clave en su recuperación y prestigio dentro de la filosofía analítica. En la Edad Contemporánea, el realismo ha recuperado prestigio entre los filósofos. El principal responsable quizá sea el neorrealismo que nació a finales del en los países anglosajones. Un defensor del realismo inglés fue G. E. Moore, quien encontró aliados en figuras como Bertrand Russell, Samuel Alexander, C. Lloyd Morgan, C. D. Broad y Alfred North Whitehead. De forma indirecta, también se ha considerado a Nicolai Hartmann como neorrealista. Si bien surgió en Gran Bretaña como una crítica al idealismo gnoseológico, con especial saña contra el neohegelianismo de Francis Herbert Bradley y J. M. E. McTaggart, tuvo sus mayores desarrollos en Estados Unidos, donde fue defendida por William Pepperell Montague, y los colaboradores de la revista The New Realism (W. T. Rarwin, Ralph Barton Perry, Edward Gleason Spaulding), conjuntamente con los psicólogos Edwin Bissell Holt y Walter Boughton Pitkin.
Otros defensores del realismo metafísico en la órbita de la filosofía anglosajona fueron Ludwig Wittgenstein, J. L. Austin, Karl Popper y Gustav Bergmann. Hilary Putnam defendió inicialmente el realismo metafísico, pero más tarde adoptó una forma de antirrealismo que denominó "realismo interno". El realismo conceptualista (planteado por David Wiggins) es una forma de realismo según la cual nuestro marco conceptual traza la realidad.
El realismo especulativo es un movimiento de la filosofía contemporánea de inspiración continental que se define vagamente en su postura de realismo metafísico contra las formas dominantes de la filosofía postkantiana. El concepto de «realismo especulativo» es generalmente atribuido a Brassier, aunque Meillassoux ya había utilizado «materialismo especulativo» para describir su propia posición.
Realismo metafísico El realismo metafísico es una postura ontológica y/o epistemológica según la cual las cosas existen independientemente de que haya una conciencia que las perciba. Los objetos que contiene el mundo, junto con sus propiedades y las relaciones que mantienen, fijan la naturaleza del mundo y estos objetos existen independientemente de nuestra capacidad de descubrir que si existen. Estos pueden referirse tanto a objetos materiales como inmateriales.
Sobre los universales