José Ignacio Rucci (Alcorta, Santa Fe, 15 de marzo de 1924 – Buenos Aires, 25 de septiembre de 1973) fue un dirigente sindical argentino de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que se desempeñó como secretario general de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) entre 1970 y 1973. Lideró la fundación de las 62 Organizaciones Peronistas en 1957. Muy cercano a Juan Domingo Perón, desempeñó un papel central en su retorno a la Argentina luego de 18 años de exilio y representó al movimiento obrero en el Pacto Social de 1973. Fue asesinado en 1973 en un atentado nunca esclarecido, cuya autoría fue reconocida por Montoneros en 1975.

Primeros años José Ignacio Rucci nació el 15 de marzo de 1924 en el pueblo de Alcorta, localidad del departamento Constitución, en la provincia argentina de Santa Fe. Su padre, José Rucci, era oriundo del poblado italiano de Atessa, en la región de los Abruzos, mientras que su madre, Ermelinda Galzuta, oriunda de Alcorta, era descendiente de campesinos argentinos desde tiempos inmemoriales. Su padre fue secretario general del centro de estibadores de Alcorta.

Su infancia transcurrió trasladándose entre distintas estancias santafesinas y cordobesas y Alcorta, debido al empleo de su padre como trabajador rural, en las que José Ignacio también trabajó desde niño. Realizó sus estudios primarios en las escuelas públicas de Llambi Campbell y Alcorta, donde cursó hasta quinto grado.

Cuando aún era adolescente, su padre abandonó a la familia y él migró con su madre hacia la ciudad de Rosario. Luego de varios años de alternar en empleos precarios, en 1942 migró a Buenos Aires, que por entonces atraía gran cantidad de jóvenes migrantes del interior, debido a la gran cantidad de industrias que se estaban instalando.

Ya en Buenos Aires se instaló en una pensión en la que vivían muchos rosarinos, en el barrio de Boedo, haciéndose hincha del club San Lorenzo de Almagro. Su primer trabajo en la ciudad fue de lavacopas en una cadena de confiterías que se llamaba La Cosechera, en la calle Pedernera y Rivadavia. Trabajó también en la fábrica de gaseosas Bilz en Palermo, y una confitería ubicada en Cabildo y Juramento, donde fue mozo, ayudante de cajero y sereno. En este último empleo se encontraba el 17 de octubre de 1945; Rucci, como otros millares de trabajadores y trabajadoras se hizo presente en la plaza de Mayo para reclamar por la libertad del general Juan Domingo Perón, razón por la cual fue despedido.

Ingresó entonces a trabajar en la importante fábrica de automotores Hispano-Argentina, en su planta de Caballito, donde "duró poco". Allí conoció como compañero de trabajo a Hilario Salvo, que poco después sería uno de los líderes de la recién creada Unión Obrera Metalúrgica y a Adelino Romero.

En 1947 empieza a trabajar en la fábrica de artículos electrodomésticos Alejandro Ubertini, una pyme ubicada en las calles Constitución y La Rioja (barrio San Cristóbal), donde actúa como delegado de hecho. Su despido desencadena una huelga de siete meses reclamando su recontratación. A raíz de su desempeño, lo llaman desde la Unión Obrera Metalúrgica para integrar la paritaria obrero-patronal, momento que él mismo consideraba como el de inicio de su carrera sindical.

Inicios en la militancia sindical

En 1952 fue despedido de la empresa como represalia por encabezar los reclamos del personal durante la crisis de ese año. Ese mismo año conoció a Nélida Blanca Vaglio, delegada de las obreras de la empresa fabricante de radios Radio Serra, con quien se casaría en 1957.

Simultáneamente ingresó a trabajar en la Compañía de Talleres Industriales de Transportes y Afines (CATITA), una empresa metalúrgica líder ubicada en Cepita 320 del barrio de Barracas, donde fue elegido delegado de personal y miembro de la comisión interna en 1954. Contaba entonces con 30 años. En la UOM se vinculó con Ángel Perelman (quien lideraba la comisión interna de CATITA) que fue su mentor político esos primeros años. Perelman integraba el grupo socialista de origen troskista de Jorge Abelardo Ramos que habían fundado la UOM diez años antes. En julio de 1955, Augusto Timoteo Vandor (1923-1969), delegado de Philips, también con vínculos con la corriente trotskista, fue elegido secretario general de la Seccional Capital, con apenas 32 años, a propuesta de Paulino Niembro (1924-1983), otro joven de su misma generación. Desde ese momento Rucci se ubicaría bajo la conducción de Vandor, figura sindical clave que en la siguiente década y media se destacaría en la Resistencia Peronista y en la conducción de la UOM, y desde allí en la CGT y el peronismo.

En 1954 se realizó el Censo Industrial. En una década la rama metalúrgica había pasado de ser el 13,3 % del sector industrial, para ser el 20 %. La UOM había pasado de 6000 a 200.000 afiliados, reemplazando a la Unión Ferroviaria, como el sindicato más poderoso de la CGT.

El golpe de Estado antiperonista de 1955

El golpe de Estado antiperonista de 1955 y la instalación de la dictadura militar autodenominada Revolución Libertadora cambió completamente la situación. Perón debió partir al exilio y fue proscripto, el peronismo fue prohibido, los sindicatos fueron intervenidos y los dirigentes peronistas (y comunistas) fueron perseguidos.

En ese contexto represivo, bajo la conducción de Perón a través de comandos ubicados en países limítrofes, surgió la Resistencia Peronista. Vandor y, bajo su liderazgo, Rucci, se integraron de inmediato a los comandos, colocando bombas, armando emisoras clandestinas y reorganizando los sindicatos desde las bases. En diciembre de 1955 Rucci comandó una exitosa huelga en CATITA exigiendo la reincorporación de varios delegados despedidos.

En los meses finales de 1956 la situación salarial era acuciante: la inflación fue de 12,3% en 1955 y 13,4% en 1956, mientras que los salarios habían quedado retrasados. Ante la dureza patronal, el 16 de noviembre y a pesar de que el sindicato se hallaba intervenido por los militares, el plenario de delegados declaró una huelga general por tiempo indeterminado. La huelga, realizada pocos meses después del levantamiento de Valle y los fusilamientos con los que fue reprimido, se extendió hasta el 26 de diciembre y se enmarcó en los planes insurreccionales de Perón. Fue reprimida con miles de trabajadores despedidos y cientos de detenidos, marcó el momento de consolidación de Vandor en la UOM, y con él de una nueva generación jóvenes sindicalistas peronistas como Rucci, formados al calor de la lucha contra las dictaduras, las represiones y las persecuciones.

Las 62 Organizaciones y la Falda

Con el fin de controlar a los sindicatos la dictadura de Aramburu convocó un Congreso Extraordinario de delegados sindicales para normalizar la CGT, a iniciarse el 26 de agosto de 1957. El gobierno militar hacía dos años que tenía intervenidos los sindicatos, mientras perseguía a los peronistas y manipulaba las elecciones, de tal modo que confiaba controlar el Congreso y hacer elegir una conducción adicta.

Rucci había sido elegido congresal de la UOM y fue uno de los designados por el grupo peronista para identificar los representaciones peronistas y entablar alianzas con los comunistas, radicales frondizistas e independientes. El ascenso de Rucci en la consideración de la militancia sindical quedó en evidencia durante las sesiones, en las que tanto él como Eleuterio Cardozo se destacaron por sus discursos reivindicando los logros alcanzados en los años del peronismo.

Los peronistas y sus aliados sorprendieron a la dictadura y en la reunión del 3 de septiembre obtuvieron la mayoría en la votación sobre poderes, rechazando los "padrones inflados" de las "sindicatos democráticos" apoyados por los militares.

Al quedar en minoría, los sindicatos apoyados por la dictadura se retiraron del Congreso haciéndolo fracasar. Ante esa situación los sindicatos mayoritarios se trasladaron al Sindicato de la Sanidad (Saavedra 159) para crear un nuevo agrupamiento sindical: las 62 Organizaciones. Rucci, Eleuterio Cardozo (carne) y Jorge Álvarez (sanidad) fueron designados para presidir las deliberaciones. Inicialmente las 62 Organizaciones fueron una alianza de peronistas y comunistas. Poco después después los comunistas se retiraron para formar el Movimiento de Unidad y Coordinación Sindical (MUCS) y las 62 Organizaciones pasaron a ser la institucionalización de la rama sindical peronista.

El 15 de noviembre de 1957 la dictadura Aramburu llamó a elecciones generales para el 1 de mayo de 1958, prohibiendo la participación de Perón y el peronismo. Poco antes se habían realizado Elecciones para constituyentes en las que tres grandes fuerzas se habían manifestado: el peronismo prohibido votando en blanco, los radicales de Balbín identificados con la "Revolución Libertadora" (UCRP), y los radicales de Frondizi (UCRI), críticos de la Revolución Libertadora. El peronismo por su parte se preparaba desde el máximo nivel para convocar a una insurrección popular desencadenada a partir de una huelga general.

A fines de noviembre encabeza con Eleuterio Cardozo la delegación de las recién constituidas 62 Organizaciones que recibió el histórico Programa de La Falda aprobado por el Plenario de Delegaciones Regionales de la CGT reunido en esa ciudad cordobesa.

El 10 de diciembre fue uno de los oradores (junto a Haydeé Calvo y Eleuterio Cardozo) en el multitudinario acto de las 62 Organizaciones en el Luna Park, donde criticó duramente a la dictadura gobernante, reivindico a Perón y anuncia que "en cualquier momento puede iniciarse la lucha que lleve a la huelga general". El acto fue violentamente disuelto por la policía, mientras que Rucci y los demás oradores fueron detenidos imputados del delito de "apología del tirano prófugo". La revista Periscopio relató en la crónica del acto que:

El 28 de diciembre fue designado por Perón como uno de los miembros suplentes del Comité Táctico Peronista en la clandestinidad, inmediatamente bajo las órdenes del Comando Superior, encabezado por Perón. Pero ya para entonces, Perón había iniciado conversaciones con Frondizi para llegar a un pacto que le permitiera al líder radical sumar los votos peronistas para ganar las elecciones presidenciales, a cambio de cesar las persecuciones contra el peronismo.

Durante el frondizismo y el gobierno de Illia

En las elecciones presidenciales de 1958 ganó Frondizi con el voto peronista acordado con Perón. Ante el compromiso de Frondizi de terminar con las persecuciones y convocar a elecciones libres, el peronismo se concentró en hacerse fuerte en los sindicatos y prepararse para las elecciones legislativas y a gobernador de las provincias de 1962.

En diciembre de 1958 se realizaron elecciones en la UOM que ganó la lista Azul, encabezada por Avelino Fernández. Fernández a su vez cedió su cargo de secretario general a Vandor (que había sido inhabilitado por aplicación de las leyes antiperonistas) y él asumió la secretaría administrativa. Rucci apoyó la lista Azul y en las elecciones sindicales de 1960 sería elegido secretario de Prensa de la seccional Capital.

Frondizi no cumplió con su compromiso de terminar con la prohibición del peronismo y agravó las persecuciones contra los opositores estableciendo el Plan Conintes, un régimen represivo que desconocía las garantías constitucionales del Estado de derecho, que ha sido considerado un antecedente del terrorismo sistemático de Estado en Argentina.

Rucci sería encarcelado dos veces por el gobierno de Frondizi y debido a ello fue despedido en 1960 de su trabajo en CATITA.