El Partido Comunista Francés (PCF, en francés: Parti communiste français) es un partido político de Francia que defiende los principios del comunismo. A pesar de que su apoyo electoral ha disminuido desde 1980, sigue siendo el mayor partido comunista en Francia y conserva un gran número de miembros, si bien electoralmente desde hace varias décadas ha perdido influencia en la política francesa.

A nivel europeo, está integrado en el grupo de la Izquierda Europea. Desde su participación en el gobierno de François Mitterrand, sin embargo, a veces es considerado por la izquierda radical como un partido reformista. A raíz de la baja respuesta electoral obtenida en las elecciones legislativas de 2007, el partido no pudo, por primera vez durante la V República, obtener el nivel mínimo de 20 diputados con el fin de formar un grupo parlamentario propio. Desde entonces, el PCF se ha aliado con Los Verdes y otros diputados de izquierda para poder formar un Grupo Parlamentario propio a la izquierda del Partido Socialista, llamado en francés «Gauche démocrate et républicaine» ("Izquierda Demócrata y Republicana"). Ahora, el PCF forma un Grupo Parlamentario con el Partido de Izquierda, la Federación para una Alternativa Social y Ecológica, y algunos partidos socialistas y comunistas de Francia de ultramar.

Historia Formación El PCF se formó en 1920 durante el "Congreso de Tours" (Congrès de Tours) de la SFIO. La mayoría de los miembros de la SFIO manifestó su voluntad de afiliarse a la Internacional Comunista. Esta mayoría fundó la Sección Francesa de la Internacional Comunista (SFIC) que se convertiría posteriormente en el Partido Comunista Francés. La minoría reformista del partido guardó el nombre del partido (SFIO) y la mayoría revolucionaria (y, entonces, comunista) conservó el órgano oficial del partido: L'Humanité (la Humanidad).

1920-1936 En 1925, las listas comunistas para las elecciones municipales incluyeron a las mujeres en una posición elegible, aunque todavía no tenían derecho a voto. No obstante, esta iniciativa provocó la hostilidad del Bloque nacional (derecha) y el Cartel de la Izquierda (Partido Radical y Partido Socialista). Finalmente, las prefecturas anularon las elecciones de mujeres.

El Partido Comunista se implicó en las luchas anticolonialistas, una posición entonces aislada en el panorama político francés. La Unión Intercolonial, creada en 1922, reunió a activistas de las colonias francesas en torno a reivindicaciones de igualdad política (derecho al voto) y social ("igual salario por igual trabajo"). Así, los comunistas llamaron a la confraternización con los insurgentes marroquíes durante la guerra del Rif (1925-1926) y a la evacuación de Marruecos por el ejército francés, se comprometieron con el cese de la lucha y la independencia de Siria durante la Gran Revuelta de 1925-1927, y denunció las celebraciones del centenario de la colonización de Argelia. En la exposición de 1931 de París, organizada por el PCF, se criticó la política colonial mostrando seres humanos enjaulados. Titulado 'La verdad acerca de las colonias', la primera parte fue dedicada a los abusos cometidos durante las conquistas coloniales, como el trabajo forzoso, mientras que la segunda hizo referencia a la Unión Soviética y la política de las nacionalidades contra el colonialismo.

Aunque en primer lugar, el PCF rivalizó la SFIO por el liderazgo del movimiento socialista francés, muchos de los miembros fueron expulsados del partido (incluido Boris Souvarine), y en pocos años su apoyo disminuyó, y durante la mayor parte de la década de 1920 fue una sesión pequeña y aislada. Sus primeros diputados elegidos se opusieron a la coalición de izquierda formada por la SFIO y el Partido Radical Socialista. A finales de los años veinte, el PCF siguió una política de ataque a la izquierda moderada, rechazando frontalmente cualquier cooperación con ésta y manteniendo, en consecuencia, una fuerte división en la izquierda. El Partido Comunista atrajo a diversos intelectuales y artistas en la década de 1920, incluido André Breton, Henri Lefebvre, Paul Éluard, Louis Aragon, etc. Maurice Thorez fue elegido líder del PCF en 1930.

El partido se organizó en torno a dirigentes que procedían en su mayoría de la clase obrera, estableciendo planes de formación y promoción de cuadros de origen obrero y fomentando la presentación de candidatos de la clase obrera en las elecciones. El equipo formado por Maurice Thorez, Jacques Duclos y Benoît Frachon, que habían sido minero, metalúrgico y pastelero respectivamente, tuvo una longevidad excepcional y lideró el partido francés durante casi tres décadas. El trabajador ferroviario Pierre Semard había sido secretario general del partido de 1924 a 1929.

En 1932, se constituyó un nuevo gobierno de izquierdas. El PCF no participó en la coalición, pero mantuvo un apoyo externo al gobierno, sin participar en la gestión, de la misma manera que antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Los socialistas, por su parte, apoyaron a republicanos y radicales del gobierno, sin asumir tampoco carteras ministeriales. Esta nueva coalición cayó por presiones de la extrema derecha el 6 de febrero de 1934, a causa de motines que obligaron al presidente del Consejo Édouard Daladier a ceder el poder al conservador Gaston Doumergue. A raíz de esta crisis, el PCF, como el conjunto del movimiento socialista, temió que las presiones fascistas y de extrema derecha que habían tumbado el gobierno pudieran arrasar el régimen democrático, tal y como había ocurrido en Alemania tras el acceso al poder de Adolf Hitler, en 1933. La persecución del Partido Comunista de Alemania (KPD) por parte del nuevo régimen nazi y la política estalinista de favorecer la formación de "Frentes Populares", acabaron propiciando el acercamiento de los comunistas a la SFIO, que se concretaría en la creación y victoria electoral del Frente Popular francés, en 1936.

El Frente Popular Durante la década de 1930, el PCF creció rápidamente en tamaño e influencia. Su crecimiento fue impulsado por la popularidad de la estrategia de Frente Popular impulsada por el Komintern, que permitió una alianza con la SFIO y el Partido Radical para luchar contra el fascismo. El Frente Popular ganó las elecciones de 1936, y Léon Blum formó un gobierno socialista-radical. El PCF apoyó a este gobierno, pero no se sumó a él. El gobierno del Frente Popular pronto se derrumbó bajo la presión de problemas tanto de orden interno (problemas financieros, incluida la inflación) como internacional (los radicales estaban en contra de una intervención en la guerra civil española mientras que socialistas y comunistas estaban a favor), y fue sustituido por un nuevo gobierno presidido por el radical Édouard Daladier.

La II Guerra Mundial En 1938, fue el único partido político francés que denunció los Acuerdos de Múnich. Después del estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, el PCF fue declarada una organización proscrita por el gobierno de Édouard Daladier (debido al pacto Ribbentrop-Mólotov). Durante la ocupación mantuvo una relación ambivalente con los nazis, evitando criticarlos directamente a cambio de la liberación de 300 presos comunistas.Courtois, Stéphane Le PCF dans la guerre, Ramsay, 1980, p. 139-140Peschanski, Denis, Les avatars du communisme français de 1939 à 1941 in La France des années noires, éditions du Seuil, coll. Points, 1993, p. 446Al mismo tiempo, en abril de 1941, el PCF llamó a un Frente Nacional por la independencia de Francia con los Gaullistas. En 1944 el PCF había llegado al máximo nivel de influencia, el control de grandes zonas del país a través de la Resistencia, con numerosas unidades bajo su mando. Algunos sectores del PCF quisieron lanzar una revolución a la vez que los alemanes se retiraban del país, pero los dirigentes se opusieron a esto. Muchas personalidades se sumaron al partido al finalizar la guerra, incluido Pablo Picasso en 1944. Esta influencia recién adquirida permitió al PCF establecer el sufragio femenino y la seguridad social en Francia.

La IV República Los comunistas ganaron peso especialmente por sus esfuerzos durante la guerra dentro de la Resistencia, en términos de organización y prestigio. Con la liberación de Francia en 1944, el PCF, junto con otros grupos de resistencia, entró en el gobierno de Charles de Gaulle. Al igual que en Italia, los comunistas eran en ese momento muy populares y tenían un firme compromiso político.

Al término de 1945 el número de sus afiliados ascendía a 500.000, una transformación notable si se tiene en cuenta que en vísperas de la guerra eran menos de 30.000. Este aumento en la afiliación y su fuerte presencia posterior en las elecciones a la Asamblea Nacional de noviembre de 1946 llevó a algunos dirigentes internacionales, incluido Dean Acheson, el Secretario de Estado americano, a creer que la toma del poder por los comunistas era inminente. Apodado el "partido de los 75.000 fusilados" (75.000 fusillés) debido a su importante papel en la Resistencia, fue el primer partido en votos, por delante de la SFIO y el demócrata cristiano Movimiento Republicano Popular (MRP).

En las elecciones de 21 de octubre de 1945 por el entonces unicameral provisional de la Asamblea Constitucional Nacional, el marco de cooperación regional, obtuvo 159 diputados sobre un total de 586 escaños (es decir, casi el 30%). En las dos elecciones en 1946, ocupó el segundo lugar en las elecciones a la Asamblea Nacional Constitucional, y luego el primero en las de la Asamblea Nacional de la nueva Cuarta República, ahora la cámara baja de un sistema bicameral. Tras su fundación en octubre de 1946, la Agrupación Democrática Africana (RDA), que tenía diputados elegidos en la Asamblea Nacional y secciones en todas las colonias francesas de África, estaba oficialmente afiliada al PCF. Este partido internacional pretendía "unir a los africanos lo más ampliamente posible, por encima de las divisiones políticas, religiosas y de otro tipo" para lograr la igualdad y la mejora de las condiciones de vida en las colonias. En el Parlamento, la coalición PCF-RDA consiguió la legalización de los sindicatos y la prohibición del trabajo forzado en las colonias.

Sin embargo, en parecidos términos a lo que ocurrió en Italia, el PCF se vio obligado a dejar el gobierno a Paul Ramadier en mayo de 1947 con el fin de garantizar la ayuda de EE. UU. dentro del plan Marshall. Esto le dio a Francia una mejor posición financiera a largo plazo, pero creó problemas políticos inmediatos. El Partido Comunista Italiano (PCI) nunca regresó al poder, a pesar del compromiso histórico de los años 1970, y el PCF también fue aislado hasta la victoria electoral de François Mitterrand en 1981. El PCF, ya no restringido por las responsabilidades de su cargo, canalizaba el descontento generalizado entre la clase obrera frente a los pobres resultados económicos de la nueva Cuarta República. En septiembre de 1947 los partidos comunistas de varios países europeos mantuvieron una reunión en la localidad polaca de Szklarska Poręba, donde fue creado un nuevo organismo internacional, el Kominform. Durante esta reunión, Andréi Zhdánov, en nombre de Stalin, denunció la 'moderación' de los comunistas franceses, a pesar de que esta política había sido aprobada anteriormente por Moscú.