La batalla de Stalingrado fue un gran enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht (Fuerzas Armadas) de la Alemania nazi y sus aliados del Eje, por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943.McDougal Littell, (2006)Roberts (2006: 143)Biesinger (2006: 699): "On August 23, 1942, the Germans began their attack." La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.McDougal Littell, (2006) Con bajas estimadas en más de dos millones de personas entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos, la batalla de Stalingrado es considerada la más sangrienta en la historia de la humanidad. La grave derrota de la Alemania nazi y sus aliados en esta ciudad, significó un punto clave y de severa inflexión en los resultados finales de la guerra,Taylor (1998) Vol. IV, p. 142 representando el principio del fin del nazismo en Europa, pues la Wehrmacht nunca recuperaría su capacidad ofensiva ni obtendría más victorias estratégicas en el Frente Oriental.Bellamy, (2007) Asimismo, a partir de esta derrota, la Alemania nazi estaría en un continuo retiro de todas sus administraciones militares hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó el 17 de julio de 1942, en el marco de la Operación Azul o Fall Blau, un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso. A inicios de agosto, el 6.º Ejército, apoyado por el 4.º Ejército Panzer, cruzó la curva del río Don, y alcanzó Stalingrado. El 23 de agosto, un masivo bombardeo redujo buena parte de la urbe, mientras que las tropas terrestres del 6.º Ejército inició la toma de la ciudad, propiciándose combates callejeros calle por calle y casa por casa, en lo que ellos denominaron Rattenkrieg («guerra de ratas», en alemán). A pesar de controlar la mayor parte de la ciudad, la Wehrmacht nunca fue capaz de derrotar a los últimos defensores soviéticos que se aferraban tenazmente a la orilla oeste del río Volga.

El general Gueorgui Zhúkov, que llevó a cabo una estrategia de contención y desgaste de los alemanes en su intento de tomar la ciudad, reunió hombres y armas en la retaguardia para emprender la contraofensiva denominada Operación Urano, que se inició el 19 de noviembre de 1942, y comenzó desde los flancos, arrolló a los ejércitos aliados del Eje en el Don, y embolsó al 6.º Ejército alemán del general Paulus y parte del 4.º Ejército Panzer dentro de Stalingrado.Beevor (1998: 239) Incapaces de escapar del cerco, 330 000 soldados alemanes quedaron encerrados y aislados; aunque más de de ellos fueron evacuados por heridas, el resto quedó a merced del hambre y el frío. Finalmente, los constantes fracasos del general Von Manstein por intentar romper el cerco, las promesas incumplidas de las autoridades nazis de suministrar víveres y municiones a los sitiados por vía aérea y los constantes ataques soviéticos harían que el general Paulus, desobedeciendo las órdenes de Hitler, rindiera su 6.º Ejército en febrero de 1943.Shirer (1990)

La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos militares sospechaban: la capacidad logística de las fuerzas alemanas era insuficiente para abastecer y mantener una ofensiva en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico.Bellamy, (2007) Esto se confirmaría poco después en la nueva derrota que Alemania sufriría en la batalla de Kursk. El fracaso militar convenció a muchos oficiales alemanes de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su derrocamiento y dando como resultado el fallido atentado contra Hitler de 1944.

Para premiar el heroísmo de sus habitantes, la ciudad de Stalingrado recibiría en 1945 el título de Ciudad Heroica.

Antecedentes

Influido por el geopolítico Karl Haushofer, Adolf Hitler intentaba convertir las tierras de la Unión Soviética en colonias alemanas a las que denominaría «Germania». Entre 1939 y 1941, la Alemania nazi estuvo ocupada luchando con sus históricos enemigos de Occidente: Francia y el Reino Unido (véase Batalla de Francia y Batalla de Inglaterra); no obstante, Hitler nunca perdió de vista su verdadero objetivo: invadir el este de Europa y aniquilar a los eslavos.

El 22 de junio de 1941, Alemania invadió la Unión Soviética, incluso cuando Inglaterra no había sido derrotada. Hitler, convencido de la debilidad del Estado soviético, a quien consideraba como un gigante con los pies de barro, creía que sus pueblos se volverían contra Iósif Stalin, permitiéndole concluir la invasión antes del invierno. Sus generales recibieron órdenes de ceñirse al plan, desdeñando sus opiniones.Beevor, 1999:33 De esta forma, un día antes de la invasión, unos tres millones de soldados alemanes esperaban el inicio de la mayor operación militar hasta la fecha, distribuidos desde Finlandia hasta el mar Negro.Beevor, 1999:12 También unos 950 000 soldados de otras naciones aliadas de Alemania.

En diciembre de 1941, la guerra en la Unión Soviética no se había desarrollado tal como el Alto Mando Alemán había planeado. Leningrado y Sebastopol continuaban resistiendo el cerco en el norte y el sur respectivamente,Véase Sitio de Leningrado y Sitio de Sebastopol y la ofensiva contra Moscú había fracasado. Entonces, inesperadamente, los alemanes se encontraron con una gran contraofensiva soviética desde la capital rusa y tuvieron que afrontar el hecho de que, a pesar de haber aniquilado y capturado a cientos de miles de soldados del Ejército Rojo en los últimos meses, el Alto Mando soviético, pactando la no agresión con Tokio, había logrado desplegar reservas suficientes, además de las divisiones siberianas dirigidas por el general Gueorgui Zhúkov, hasta entonces ubicadas en la frontera con Manchukuo, para emprender una gran contraofensiva. Tardíamente, y tal como se ha creído durante décadas, los invasores comprenderían que aparentemente las reservas enemigas eran «inagotables».

Habiendo fracasado en capturar Moscú, Hitler —con sus generales en contra— decidió dirigirse hacia los pozos petrolíferos del Cáucaso, pues el petróleo era el elemento fundamental, del que apenas disponía, para sostener la guerra y, además, debilitar verdaderamente a su enemigo. La Operación Azul, como se denominó la campaña alemana en el sur de la Unión Soviética, tenía como objetivo la captura de puntos fuertes en el Volga primero y, posteriormente, el avance sobre el Cáucaso.

«Operación Azul»: el camino a Stalingrado

Avance hacia el Don El 5 de abril de 1942, Hitler emitió la Directiva fundamental 41 con la que definió el desarrollo planificado de la nueva gran ofensiva en detalles tácticos y describió, en realidad de una manera bastante nebulosa, los objetivos geoestratégicos de la Operación Azul (Fall Blau en alemán), a partir de los cuales esperaba un éxito decisivo. La ofensiva alemana involucró a dos grupos de ejércitos, más de un millón de soldados con alrededor de 2500 tanques, apoyada por cuatro ejércitos rumanos, italianos y húngaros (unos hombres más). Se habría de desatar en el sur de Rusia con el objetivo de conquistar las cuencas del Don y el Volga, destruir las industrias importantes de Stalingrado (nudo de comunicación ferroviario y fluvial y centro de producción mecánica muy importante) y luego apuntar a los pozos petroleros del Cáucaso, asegurando a Alemania suficientes recursos energéticos para continuar la guerra. Esta ambiciosa directiva se basó principalmente en la suposición errónea de Hitler de un supuesto agotamiento irreversible material y moral del Ejército Rojo después de las enormes pérdidas sufridas en la campaña de 1941-42.

La operación, inicialmente programada para principios de mayo, sufrió retrasos considerables debido a la dura resistencia soviética durante el asedio de Sebastopol. Por otro lado, la necesidad de llevar a cabo algunas operaciones preliminares de rectificación del frente y oponerse a algunos intentos prematuros e ineficaces ofensivas soviéticas de primavera en Járkov (segunda batalla de Járkov). De hecho, estos éxitos alemanes, que costaron a los soviéticos menos de un cuarto de millón de pérdidas, favorecieron en gran medida el éxito inicial de la Operación Azul (Fall Blau).

«Para Hitler, Stalingrado era el símbolo soviético, por su industria y por lo que ideológicamente representaba; por ello puso mucho énfasis en tomarla, pero los soviéticos eran conscientes de las consecuencias de la derrota también, y no se amilanaron ante el poderío nazi; el duelo estaba servido».

Era 10 de mayo. El general Friedrich Paulus, comandante del 6.º Ejército Alemán, presentó al Mariscal de Campo Fedor von Bock un esbozo de la «Operación Federico». Paulus había tomado el mando del 6.º Ejército recientemente tras el fallecimiento de su anterior comandante, Walter von Reichenau, a consecuencia de un ataque cardíaco sufrido después de hacer ejercicio en la campiña rusa a temperaturas bajo cero.

La Operación Federico significaba la consolidación del frente delante de Járkov, recién capturada por Alemania. No obstante, el mariscal Semión Timoshenko se adelantó a Paulus, emprendiendo el 12 de mayo una contraofensiva desde Vorónezh, cuyo objetivo era precisamente la liberación de Járkov, rodeando al 6.º Ejército en un movimiento de pinza. Cuando 640 000 soviéticos con 1200 tanques se lanzaron contra las fuerzas de Paulus, este se encontró al borde del colapso. Solamente la oportuna llegada del 1.º Ejército Panzer de Ewald von Kleist permitió revertir la situación de la ofensiva y, en lugar de ser capturados, los hombres de Paulus ayudaron a los de Von Kleist a capturar los Ejércitos soviéticos 6.º y 57.º en Barvenkovo. El 28 de mayo unos 240 000 soldados soviéticos fueron embolsados y capturados, e incautados 1250 carros y más de 2000 cañones. Fue la peor derrota soviética de la guerra, y terminó con la contraofensiva de Timoshenko.

El 1 de junio, Adolf Hitler y el mariscal Fedor von Bock presentaron a los generales del Grupo de Ejércitos Sur los planes definitivos de la Operación Azul en los cuarteles generales de esta unidad, ubicados en Poltava. Al 6.º Ejército de Paulus se le encargó la tarea de limpiar Vorónezh, y dirigirse luego a Stalingrado acompañado del 4.º Ejército Panzer de Hermann Hoth. Una vez allí, se encargarían de destruir los complejos industriales y de proteger las refinerías petroleras del Cáucaso desde el Norte.

Se prohibió toda transcripción de las órdenes de la Operación Azul; todo debía comunicarse de manera verbal. El 10 de junio la 1.º Panzerarmee y el 6.ºEjército alemán, compuestos por 33 divisiones, cinco de ellas Panzerdivisionen y dos motorizadas, iniciaron los primeros avances en los sectores de Volchansk y Kupiansk; las fuerzas acorazadas se desplegaron entre el flanco derecho del Grupo de Ejércitos Sur y el sector Smolensk-Slaviansk. Sin embargo, el 19 de junio, un avión alemán que llevaba anotaciones personales del general Georg Stumme acerca de la operación fue derribado detrás de las líneas enemigas, y los papeles fueron capturados por los soviéticos. No obstante, después de que el general Filipp Gólikov los entregara directamente a Stalin, este los rechazó como falsos, convencido de que Moscú seguía siendo el principal objetivo alemán.

Para el día 26 de junio, la 1.º Panzearmee y el 6.º Ejército alemán, tras 16 días de combates, rechazaron el ala izquierda del Frente Sudoccidental soviético, empujando a los rusos hasta las orillas del Oskol, donde se posicionaron.