thumb|150px|Escudo de armas de la casa de Ventimiglia. thumb|150px|Escudo de armas de la casa de Lauria. thumb|150px|Escudo de armas de la casa de Abatte.
Francesco II de Ventimiglia, Francischello, (?-+13871388 es la fecha habitualmente atribuida a la muerte de Francesco II de Ventimiglia, pero en un documento del archivo Vaticano de fecha 27 de noviembre de 1387 se nombra a su primogénito Antonio de Ventimiglia como vicario y conde de Collesano, lo que significa que en esa fecha Francesco II de Ventimiglia ya estaba muerto. Castelbuono Medievale e i Ventimiglia, Orazio Cancila, Da Sichro a Castrum Bonum: alle origini di un borgo feudale, Pag 72.) fue hijo de Francesco I de Ventimiglia y de Margherita Consolo,Testamento di Francesco Ventimiglia seniore, Archivio di Stato di Palermo, Belmonte, vol. 3, c. 4r y Castelbuono medievale e i Ventimiglia, Orazio Cancila, Cap I Da Sichro a Castrum Bonum: alle origini di un borgo feudale, Pag 51. condesa de Mistretta.Castelbuono Medievale e i Ventimiglia, Orazio Cancila, ISSN 1828-1818, capítulo 7: Vita e morte di Francesco I, Pag 50-62."
Títulos XIII conde de Geraci (V de la Casa Ventimiglia), investido el 28 de septiembre de 1354.Repertorio della feudalita Siciliana (1282-1390), la famiglie feudali, Pag 444. II conde de Collesano (Investido el 20 de junio de 1354).Repertorio della feudalita Siciliana (1282-1390), Archivo de Palermo sobre familias feudales, Pag 444.Copia de dos instrumentos otorgados por Federico de Sicilia en favor de Francesco Ventimiglia, conde de Geraci i de Colesano (folios 41-42 olim 142-143), Ref: ES.08019.ACA//ACA,CANCILLERÍA,Registros,NÚM.2102, Archivo de La Corona de Aragón, Gobierno de España. Virrey de Sicilia.Investido en 1353. Barón de Gratteri.Frammenti storici ed evocativi dell'almo. Castellare di Gratteri , Giuseppe Terregino, Pag 72. Señor del castillo de Polizzi (1356). Capitán a guerra y castellano de Polizzi en 1356. Señor de las tierras de las dos Petralias, Sottana y Soprana (investido el 12 de junio de 1354).Archivo Storico di Palermo, fondo Belmonte, 3, fol 31 y también Repertorio della feudalita Siciliana (1282-1390), Archivo de Palermo sobre familias feudales, Pag 444. Señor de las ciudades de Termine, Cefalú y Mistreta.Por Federico III de Sicilia. , Capítulo XIII. Señor de Pollina, San Mauro y de Isnello en 1377. Barón de Gangi y de Reggiovanni. Señor de Tusa, Caronia y Castelbuono. Camarero (ó chambelán) mayor del reino de Sicilia.Investido el 5 de diciembre de 1353, tras regresar de su exilio y en sustitución de Federico III di Chiaramonte. En realidad ocupó el cargo hasta su muerte, salvo por un breve periodo en los años 1361-62 en que fue sustituido por Olfo de Prócida, por una controversia con la corona. Tuvo por lugartenientes a Antonio Regio (04/11/1364), Giovanni de Mauro (20/02/1367-30/09/1367), Filippo de Mauro (06/10/1367-04/10/1369), Giovanni de Mauro (23/10/1369-01/03/1371) y Filippo Marino (26/03/1375-24/04/1376). Ref: Archivo di Stato di palermo, Protonotario, 2, 293 y también Repertorio della feudalita Siciliana (1282-1390), Pag 444 y también Repertorio degli atti della Cancelleria del Regno di Sicilia dal 1282 al 1377, Antonino Marrone, Pag 185. Vicario del reino de Sicilia (1377).Después de la revolución del vespro (1282), el reino de Sicilia se desvinculó de la casa de Anjou y se constituyó en dominio de los reyes de Aragón. En ningún momento las fuerzas políticas quisieron ir más allá, rechazando toda vinculación con el resto de los dominios de la corona de Aragón fuera de la unión personal con el soberano, como demuestra el parlamento de 1413, al exigir que el rey, o en su defecto, el príncipe heredero pudiese ser coronado en Palermo como rey principal y apartado sin tener dependencia de ninguna otra parte (comu re princhipali et appartatu senza haviri dependencia de altra parte). Para corresponder a estas exigencias, se creo la figura del vicario (virrey), un alter-ego del propio rey que permitía desdoblar su personalidad, siendo el primero de ellos el infante don Juan, duque de Peñafiel, nombrado en 1415. Pero esta medida no acabó de convencer al Parlamento, que resolvió en 1416 aclamar a don Juan como rey, pero este rechazó. Para evitar un conflicto mayor, Alfonso V plantó su corte en Sicilia, convocó nuevamente al parlamento y recibió el juramento de los Sicilianos: quedaba así establecida la deseada unión personal de Sicilia al rey, no a la corona de Aragón. De hecho, Sicilia nunca se sintió integrada en la corona de Aragón, siendo bastantes las revueltas que se originaron por la nunca aceptada presencia de nobles de la Corona en la Isla. Esta situación, incómoda para los reyes aragoneses, sufrió varios intentos de variación a lo largo del tiempo: don Fernando el católico quiso mermar bastante la autonomía de los virreyes, consciente del riesgo que implicaba el inmenso poder que estos adquirían en el desempeño de sus funciones. El emperador Carlos V no tuvo más remedio que volver al espíritu inicial, exigido siempre por el parlamento siciliano. Pero para minimizar riesgos y ya que el virrey que nombrase era de facto un nuevo rey, solo confió en personas extraordinariamente fieles a su persona, de su total y absoluta confianza. No es de extrañar que, cuando el en 1558 el virrey Juan de Vega describe al monarca su actual posición le dijese: También me podrá decir VM, pues el virrey es rey de Sicilia. Más tarde, Felipe II intentó nuevamente una racionalización de tal autonomía, al pretender que el virrey fuese un representante del verdadero rey. Para esto introdujo sustanciosos cambios: la duración de cada virreinato no tendría ya carácter indefinido, sino por un corto periodo de tiempo (máximo 3 años), renovaciones simultáneas de gran cantidad de altos cargos y más medidas en esta dirección, para evitar el excesivo arraigo de los vicarios reales en el ámbito social y político del territorio. , páginas 17 y 72. Gran almirante del reino de Sicilia.Fasti di Sicilia, descritti da Vincenzo Castelli príncipe de Torremuza, Gentilhombre de cámara con ejercicio de S.M. Siciliana, Volumen II, Editor Giuseppe Pappalarbo, Mesina 1820, Pag 398-403. Uso del lema Por la Gracia de Dios (Deo gratia).Privilegio del 05/01/1358, Geraci Sículo, Enza Paruta, ISBN 978-88-89943-36-6, 2009 Edizioni Arianna, Pag 31.
Biografía Marco inicial La segunda mitad del siglo XIV fue señaladamente convulsa para Sicilia: entre guerras, escaramuzas armadas y diversas epidemias de peste,"La peste penetró en la Isla a bordo de alguna nave italiana procedente del mar Negro. Comenzó en el puerto de Mesina, lenta, inadvertida en origen. Después creció y se propagó gigante..."(sic). Matteo Palizzi: frammento di studi storici sul secolo XIV in Sicilia, Isidoro La Lumia, Impreso F. Giliberti, Palermo 1859, Pag 81. el reino perdió más de un 40% de habitantes.
El 30 de diciembre de 1337 la magna regia curiaMagna Regia Curia, (enlace). juzgó culpable de traición (a título póstumo) a Francesco I de Ventimiglia, privándole de honores y patrimonio y solo tres días más tarde, el 2 de enero de 1338 la misma corte juzgó también culpable de traición a su hijos Emanuel y Francesco II, privándoles así mismo de todos los bienes.Repertorio degli atti della Cancelleria del Regno di Sicilia dal 1282 al 1377, Antonino Marrone, Pag 145.
Los primeros pasos de ambos hermanos tras la muerte de su padre fueron bien distintos: mientras Francesco II permanecía en Sicilia prisionero de Ruggero Pasaneto, su hermano Emanuel se refugió en Aragón. En 1344 participó en el ejército de Pedro IV de Aragón el ceremonioso en la conquista del Rosellón.Geraci Sículo, Enza Paruta, ISBN 978-88-89943-36-6, 2009 Edizioni Arianna, Pag 30. Otros hermanos, como Alduino, se refugiaron en la corte angiovina de Nápoles, desde donde regresó a Sicilia en mayo de 1338.
En cuanto a Francesco II, cuando salió de prisión se unió a la facción liderada por Blasco II de Alagón, gran justicia y vicario del rey Luis I de Sicilia, contra los Chiaramonte, afincados en Palermo y los Palizzi, en Mesina, los máximos exponentes en la isla de la causa angiovina.
Conservando la posesión sobre el castillo de Cristia, en el Palermitano y de algunos otros bienes, durante la difícil etapa previa a la restitución de la herencia paterna, Francesco podía contar esencialmente con dos importantes bazas: unas rentas de cierto nivel y una posición relevante que supo utilizar, por ejemplo, durante la insurrección de Palermo contra los Chiaramonte, capitaneada por Lorenzo Murra en 1351.El món urbà a la Corona d'Aragó del 1137 als decrets de nova planta, Laura Sciascia (Congrés d'història de la Corona d'Aragó 17 Barcelona, Poblet Lleida), Volumen 2, ISBN 978-84-475-2740-3, Edicions Universitat Barcelona 2003, Pag 396 y 397.
En 1351, antes de heredar de su hermano Emanuel de Ventimiglia, luchó a favor de su rey Luis I de Sicilia en la restauración del orden de la ciudad de Palermo, ocupada por la familia Chiaramonte.La rebelión de Palermo de 1351, de la que existe abundante bibliografía, fue una hábil maniobra orquestada por la familia Chiaramonte para consolidar su poder de forma absoluta sobre la ciudad, bajo el pretexto de la feroz hambruna que azotaba la ciudad, la lejanía del rey para interceder y el descontento general de la población. Para ello se valieron de figuras relevantes del momento, como Lorenzo Murra entre otros muchos. Y utilizaron dicha rebelión para deshacerse definitivamente de todas las personas poderosas contrarias a sus intereses personales.
El 25 de enero de 1352, en una emboscada orquestada por la familia Chiaramonte en la que reunieron a sus opositores, acabaron con la vida de casi todos ellos: solo se salvó Francesco de Ventimiglia que, en una audaz acción, venció a Lorenço Murra y a Simón y Manfredo Chiaramonte, abriéndose camino espada en mano ante tal cantidad de enemigos que los historiadores relataron el hecho como “Potius divino miraculous”. En otra ocasión perdió 104 soldados al recuperar las ciudades de Polizi, Naso, Termine, Cefalú y Santa Lucía, pérdida de la que se vengó cuando junto con sus hermanos Emanuel de Ventimiglia, conde de Geraci, Guido de Ventimiglia, conde de Malta, y Ricardo de Ventimiglia participó en varias acciones para recuperar para su rey la ciudad de Lentini, que estaba ocupada por Manfredo Chiaramonte, ciudad que finalmente consiguieron., Capítulo XIII.
La reconciliación entre la corona y la casa de Ventimiglia, auspiciada por Blasco II de Alagón, llevó a la total rehabilitación de la casa. Más tarde, llegó el perdón real y no solo la restitución de bienes: el rey Luis I de Sicilia reconoció que la culpa de todo lo acontecido se debió a una conspiración por envidia de los Chiaramonte y los Palizzi, con lo que se conseguía una total restauración del honor del malogrado conde Francesco I de Ventimiglia y de toda su familia.Por aquel tiempo, en 1354, Simone de Chiaramonte se había intitulado como señor de Palermo, apoyado por un gran contingente de tropas angiovinas.
Cuando murió Francesco I de Ventimiglia en 1338, dejó en su testamentoActas del Notario Filippo Palamone di Petralia Soprana del 22/08/1337. Archivo di Stato di Palermo, fondo Belmonte, 3, 1ss y 133, 1-10. planificada la división de su señorío entren sus hijos: el condado de Geraci para su hijo mayor, Emanuele, y el condado de Collesano para el segundo, Francesco II. Más tarde, Federico III de Sicilia aceptó y confirmó la donación hecha por Francesco I de Ventimiglia a su hijo, Francesco II de las tierras de Collesano, Caronia y Gratteri y de la almadraba de Caronia, e invistió a Francesco II con el título de conde de Collesano. Repertorio degli atti della Cancelleria del Regno di Sicilia dal 1282 al 1377, Antonino Marrone, Pag 119.