Viena (, ) es una ciudad austriaca situada a orillas del Danubio, en el valle de los Bosques de Viena, al pie de las primeras estribaciones de los Alpes. Es la capital federal y ciudad principal del país, además de uno de sus nueve estados federados (Bundesland Wien).
Viena es una de las ciudades más pobladas y grandes de Europa, con una superficie de 415 km2 y una población 2 millones de habitantes, y con más de 2,9 millones de personas en su región metropolitana.
La ciudad tiene una larga historia, ya que es una de las más antiguas capitales de Europa, por lo que cuenta con un importante patrimonio artístico. Durante los siglos y fue una de las grandes capitales musicales del mundo, siendo el lugar de origen de artistas musicales como Schubert y Strauss. A principios del florece en la filosofía y en el debate político de Occidente con el nacimiento del Círculo de Viena, un grupo cultural que tiene como base la filosofía de Aristóteles.
Origen etimológico Según un escrito aparecido por primera vez en el d. C., los romanos llamaban a la ciudad Vindobona, nombre de origen celta que significa ciudad blanca. La palabra Viena vino derivada del vocablo latín Vienna, nombre de una antigua provincia romana de la Galia al sur de Francia. Su origen podría estar en la palabra germana Wien, el nombre del pequeño río que confluye con el Danubio en la localidad.
Este nombre, a su vez, proviene del alto alemán antiguo Wênia, que significa torrente o 'arroyo que fluye en el bosque'. Otra teoría sugiere que proviene de la palabra protogaélica benna, que significa colina o pico.
Historia Antigüedad Ver también: Vindobona
thumb|Mapa de la antigua Vindobona. Los primeros habitantes de la ciudad fueron los ilirios, que poblaron la región durante el 1000 a. C., los misteriosos ilirios indoeuropeos establecieron una civilización bárbara de alto nivel alrededor de Viena. Después de ellos vinieron los celtas, que emigraron hacia el este desde la Galia alrededor del año 400 a. C.
Como muchas ciudades europeas, Viena fue fundada por los romanos, los legionarios se instalaron en la región, formando un gran campamento, llamado Vindobona. El campamento fue fundado en el como una instalación más para vigilar el limes, las grandes murallas que defendían el lugar se pueden apreciar en el centro de la ciudad, esto se ve en la peculiar estructura que tienen algunas edificaciones de la metrópoli.
Durante el hubo un asentamiento civil al sur del campamento, pero aún se desconoce sobre este suceso. A partir de los siglos y el Imperio romano tuvo que afrontar una grave crisis, la cual afectó de forma notable a la ciudad de Vindobona. Marco Aurelio murió en el campamento en el año 180, después de esto, los marcomanos saquearon la ciudad numerosas veces, y la situación llegó hasta tal punto, que el emperador Teodosio II permitió a los hunos instalarse en el campamento en el año 433 d. C.
Vindobona fue defendida por los mismos pueblos bárbaros que atacaron la ciudad, estos crearon fortificaciones para parar las invasiones de los pueblos del Este.
Edad Media
Alta Edad Media Bávaros y húngaros lucharon para establecer su poderío en la región, en el año 881 los enfrentamientos entre estos dos pueblos se hicieron aún más frecuentes, Wenia era el nombre de la ciudad por aquellos años. Durante los siguientes años, la ciudad no tuvo potencial estratégico ninguno, la ciudad entró en una gran decadencia, y cada vez más gente se iba del lugar.
Tras la contención de los magiares, los Babenberg crearon el margravado de Austria gracias a la batalla de Lechfeld del año 955. Los Babenberg se colocaron como duques de Austria en el año 976, expandiendo los territorios austríacos sin que los húngaros se dieran cuenta, gracias a esto, la ciudad se encaminó en un viaje que la llevaría a convertirse en la capital de uno de los reinos más poderosos de Europa.
Plena Edad Media Si bien la ciudad estuvo asentada numerosas veces por los magiares, los Babenberg supieron establecer su poderío en la región, finalmente, en el los margraves consolidaron su poder en la ciudad.
Alrededor del año 1150 Viena se convirtió en la residencia oficial de la casa de los Babenberg, los duques de Baviera construyeron el monasterio más antiguo de la ciudad, Sankt Maria zu den Schotten (Santa María de los Escoceses). Viena pudo denominarse como una verdadera ciudad, tras haber sido durante siglos un asentamiento más para numerosos pueblos europeos.
Baja Edad Media En 1276, el rey Rodolfo I de Habsburgo tomó el control de Viena después de una batalla. Le quitó al rey Ottokar las tierras que el emperador anterior le había dado para administrar y nombró a su hijo Alberto I de Habsburgo como administrador imperial.
Rodolfo de Habsburgo convirtió a Viena en la capital de Austria. A partir de entonces, los Habsburgo gobernarían Austria hasta la caída del Imperio Austrohúngaro a finales de 1918.
Edad Moderna thumb|left|Dibujo de Viena hacia el año 1493 Con la caída de Constantinopla y la expansión del Imperio otomano gran parte de Europa comenzó a estar en peligro, ciudades como Viena podían ser invadidas en cualquier momento, los turcos sitiaron dos veces la capital austríaca, una de esas veces fue en 1529, cuando los jenízaros se enfrentarían a las tropas imperiales de Fernando I y Carlos V. A pesar del poder que tenía el ejército de Solimán, los turcos no pudieron tomar la ciudad, gran parte de las minas fueron desactivadas por las tropas imperiales, y el Imperio español pudo retener a los turcos, dejándolos totalmente acabados.
Durante los años posteriores, la Reforma protestante llegó a Austria desde las tierras alemanas, ahí fue cuando la iglesia conservadora de los Habsburgo tuvo que poner frente a la reforma de Lutero. Las ejecuciones fueron frecuentes desde 1520, los protestantes eran silenciados por el gobierno conservador, casos como el de Balthasar Hubmaier se hicieron famosos de inmediato.
thumb|left|Viena en 1758. El segundo sitio se produjo en 1683, en la llamada batalla de Viena, y marcó el comienzo del declive del Imperio otomano en Europa. Fue iniciado por el gran visir Kara Mustafá, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable y trató de lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I. Los turcos avanzaron con fuerza abrumadora, sitiaron la ciudad el 16 de julio, pero su falta de artillería de asedio permitió a Leopoldo reunir un ejército adicional formado por tropas austriacas, alemanas y polacas, que derrotó al ejército turco en una batalla librada delante de los muros de la ciudad el 12 de septiembre, que también se conoce como Batalla de Kahlenberg.
Durante el -los Habsburgo habían convertido a la ciudad en su capital en 1556- su importancia se vio acrecentada con la expansión por el valle del Danubio. Se convirtió en un núcleo principal del Barroco europeo gracias a la construcción de importantes obras arquitectónicas y creaciones musicales. Desde el asedio de 1683, en que fueron destruidas numerosas ciudades pequeñas que existían en el exterior de la muralla, en el terreno ondulado situado frente a la ciudad se alzaron numerosos palacios con jardines. El punto de partida fueron los planos del palacio real de Schönbrunn, elaborados por Johann Bernhard Fischer von Erlach. Hacia 1720 se contaban 200 residencias rurales. El príncipe Eugenio de Saboya había adquirido en 1693 la más bella parcela y una de las más grandes con los primeros ingresos que le habían llegado. Allí, tras cuarenta años de trabajo, levantó el Belvedere con sus espaciosos jardines.. En 1800, antes de las guerras napoleónicas, la ciudad contaba con 231 900 habitantes.
Etapa napoleónica Ver también: Congreso de Viena
Tras la derrota austríaca en la batalla de Wagram, Napoleón se hospedó en el Palacio de Schönbrunn (donde -ironías de la historia- apenas unos años atrás se habían hospedado Luis XVI y María Antonieta, hija de María Teresa y Francisco I, emperadores de Austria), donde firmó el 14 de octubre de 1809 el contrato de Schönbrunn, con el que Austria asumía su derrota en Wagram y aceptaba la ocupación francesa en la región. thumb|Grabado de los representantes del Congreso de Viena. Tras la derrota de Napoleón Bonaparte, las principales potencias europeas de la época se reunieron en Viena desde el 1 de octubre de 1814 hasta el 9 de junio de 1815 para decidir las nuevas políticas en el continente y el reparto de los territorios reconquistados a Francia. El principal impulsor de este encuentro diplomático fue Klemens von Metternich, líder del movimiento anti-napoleónico durante la ocupación francesa de Austria, esos días en Viena fueron muy claves para que la capital austríaca se convirtiera en uno de los principales centros diplomáticos de todo el planeta.
La ciudad siguió manteniendo sus murallas defensivas, incluso en un momento en que otras ciudades de Europa comenzaban a "desfortificarse" a escala masiva. Pero cuando Napoleón entró victorioso en la ciudad este destruyó todas las fortificaciones de la ciudad, esto ayudó a Viena a urbanizarse de forma más rápida, la ciudad empezó a extenderse durante los años del Imperio austrohúngaro, dejando a Viena como una de las ciudades más emblemáticas de todo el mundo.
Imperio austrohúngaro miniatura|Vista de la ciudad, capital del Imperio austrohúngaro, a finales del .
Durante el , sobre todo en la segunda mitad, Viena inició un despegue demográfico, acompañado de reformas urbanísticas, que la convirtieron en una gran ciudad, multiplicando en un siglo su población por diez. En 1857, se derribaron las murallas por decreto de Francisco José I de Austria, abriéndose una nueva avenida, la Ringstraße, donde se construyeron importantes edificios, como la Ópera, la Universidad, el Ayuntamiento, el Parlamento, la Bolsa y los museos de historia del arte e historia natural.
La derrota de Austria en la guerra austro-prusiana en 1866 y la posterior anexión de los Estados alemanes a Prusia convirtieron a la unificada Alemania en un peligro para Austria, por lo que esta última se tuvo que aliar con Hungría en lo que se conoce como la "política de compensación" o Ausgleichpolitik. Así pues, en 1867, tras el Compromiso con Hungría, Viena se convirtió en la capital del Imperio austrohúngaro y en un centro cultural, artístico, político, industrial y financiero de primer orden mundial. Con esta alianza, Austria prosigue sumando otras más, con lo que para fines del el imperio abarcaba los actuales países de Austria, Hungría, Eslovaquia, República Checa, la Galicia polaca, la Transilvania rumana, la Bucovina y la Rutenia ucranianas, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Eslovenia, Kotor en el actual Montenegro y el Trentino-Alto Adigio italiano y Viena era la capital política y económica de este imperio.
Viena alcanza su máximo demográfico en 1916 con habitantes, siendo la tercera ciudad más grande de Europa. Este es el período cultural más glorioso de la monarquía de los Habsburgo, con Francisco José I rigiendo el Imperio (período 1848-1916). También es la época de los suntuosos valses vieneses en la Opera Nacional de Viena, grandes carruajes paseando por la Ringstraße y la Kärntner Straße, así como de los típicos cafés vieneses.