La primera epístola de Juan es una carta del Nuevo Testamento, la primera de las tres epístolas de Juan, destinada a las comunidades cristianas de Asia Menor que se atribuye al apóstol Juan. Declara que "Dios es amor" y articula los temas paralelos que presenta del siguiente modo: Dios es luz (1Jn 1, 5), justicia (1Jn 2, 29), amor (1Jn 4, 7-8) y verdad (1Jn 5, 6-10).

Muestra el nexo entre la condición de lo que él llama hijos de Dios, el amor a los demás y la fidelidad a Jesucristo expresada en la vida práctica. Por su estilo y su doctrina está cerca del evangelio de Juan, por lo cual se considera que procede del mismo autor o del mismo círculo joánico, en la misma época.

Esta epístola fue escrita probablemente en Éfeso entre los años 95 y 110 d. C. El autor aconseja a los cristianos cómo discernir a los verdaderos maestros: por su ética, su proclamación de Jesús en la carne y por su amor. El texto original fue escrito en griego koiné. La epístola está dividida en cinco capítulos. Autoría

Tradicionalmente se sostiene que la epístola fue compuesta por Juan el Evangelista, en Éfeso,Burton, p. 367 cuando el escritor se hallaba en edad avanzada. El contenido, el lenguaje y el estilo conceptual de la epístola son muy similares a los del Evangelio de Juan, 2 Juan y 3 Juan.Harris, Stephen L., Comprender la Biblia (Palo Alto: Mayfield, 1985) «1 Juan», p. 355-356 Así, a finales del el erudito Ernest DeWitt Burton escribió que no podía haber «ninguna duda razonable» de que 1 Juan y el evangelio fueron escritos por el mismo autor.Burton, p. 366

Sin embargo, a partir del , eruditos críticos como Heinrich Julius Holtzmann y C. H. Dodd identificaron el Evangelio de Juan y 1 Juan como obras de autores diferentes. Algunas características lingüísticas de los dos textos apoyan esta opinión. Por ejemplo, 1 Juan utiliza a menudo un pronombre demostrativo al principio de una frase, luego una partícula o conjunción, seguida de una explicación o definición del demostrativo al final de la frase -una técnica estilística que no se utiliza en el evangelio. El autor de la epístola también «utiliza la frase condicional en una variedad de figuras retóricas que son desconocidas en el evangelio». Esto indica, como mínimo, que las características lingüísticas cambiaron con el tiempo. Hoy en día, siguiendo el trabajo de J. Louis Martyn y Raymond Brown, la mayoría de los eruditos creen que Juan y 1 Juan fueron escritos por diferentes miembros de la misma comunidad: la «Comunidad joánica».

La mayoría de los eruditos críticos concluyen que Juan el Apóstol no escribió ninguna de estas obras."Aunque las tradiciones antiguas atribuían al apóstol Juan el Cuarto Evangelio, el Apocalipsis y las tres Epístolas de Juan, los eruditos modernos creen que no escribió ninguna de ellas.» Harris, Stephen L., Comprender la Biblia (Palo Alto: Mayfield, 1985) p. 355

Datos generales

El género literario no es precisamente una “carta” debido a que faltan los destinatarios y saludos propios de las cartas pero tampoco se trata de un escrito que haya sido redactado en abstracción de circunstancias para enviar un mensaje: el autor se muestra demasiado conocedor de la problemática que afronta la comunidad a la que escribe como para que se trate de una obra solamente literario-exhortativa. Se ha discutido y escrito sobre el motivo de estas omisiones propias de las cartas de entonces pero sin llegar a conclusiones definitivas.Véase: K. ALAND, “The problem of Anonymity and Pseudonymity in Christian Literature of the First Two Centuries”, en Journal of Theological Studies, 12 (1961) pp. 36-49; O. ROLLER, Das Formular der pln. Briefe, pág. 213 en adelante.

El autor hace notar y pesar la autoridad que tiene y que le viene por dar testimonio de cosas que ha visto y oído (cf. 1Jn 1, 1-4; 1Jn 4, 14) pero no desarrolla un solo tema o sigue un hilo conductor claro como si estuviera escribiendo un tratado o como si el texto fuera una homilía o escrito destinado a ser usado como base de un discurso.

La tradición de la Iglesia ha atribuido esta carta y el cuarto evangelio a Juan, hijo de Zebedeo.Véase por ejemplo, IRENEO DE LYON, Adversus haereses 3 16 5.8; EUSEBIO DE CESAREA, Historia ecclesiastica 7 25 6ss. Los argumentos que se han usado en contra de esta autoría parten del hecho que de ser Juan apóstol el escritor hubiera aprovechado esto para darse autoridad diciéndolo explícitamente en el texto, además no ofrece datos sobre la vida de Jesús y el uso del plural ("Sabemos..." cf. Jn 21, 24) que indicaría más bien una escuela o comunidad joánica.

Tomando en cuenta esos datos sobre el autor y los contenidos se puede deducir que los destinatarios eran una comunidad cristiana de fines del sita en el Asia Menor. Se debe considerar apócrifa la adición ad Parthos que aparece en las citas usadas por Agustín de Hipona y Casiodoro.BEDA, Introductio in epistolis catholicis, Migne PL 93 9s.

Estilo thumb|Representación de Juan Evangelista por el Domenichino. La epístola no está escrita en la misma forma que las otras epístolas bíblicas, ya que carece de una apertura epistolar o conclusión. La epístola está escrita en un estilo sencillo, sin florituras sintácticas, y hace uso frecuente del asíndeton, donde pensamientos relacionados se colocan uno al lado del otro sin conjunciones. En contraste con el estilo lineal utilizado en las epístolas paulinas, el biblista Ernest DeWitt Burton sugiere que el pensamiento de Juan «se mueve en círculos», formando una secuencia de pensamiento que avanza lentamente. Esto es similar a la estructura paralela de métrica hebraica, en la que el segundo Versículo de una copla suele tener el mismo significado que el primero, aunque en esta epístola las frecuentes recapitulaciones de ideas ya expresadas sirven también para añadir algo a lo dicho anteriormente. Barbour, p. 342 En resumen, puede decirse que la epístola exhibe un estilo protréptico que está «marcado por la apelación personal, los contrastes de lo correcto y lo incorrecto, lo verdadero y lo falso, y una pregunta retórica ocasional».

El texto se refiere al público del escritor varias veces como «niños pequeños» (, teknia.Greek Text Analysis: 1 John 2:1. Biblehub.com Este cariñoso diminutivo aparece siete veces en la carta, una vez como «mis hijitos» (1 Juan 2:1), y la frase también aparece en Juan 13:33.El Pablo también utiliza la frase «hijitos míos» al dirigirse a las iglesias gálatas en Gálatas 4:19.Meyer, H. A. W. (1880), Meyer's NT Commentary] sobre 1 Juan 2, traducido de la sexta edición alemana, consultado el 14 de abril de 2024

Algunos estudiosos han propuesto la idea de que la epístola es en realidad el comentario de Juan a una selección de coplas paralelas tradicionales. Aunque esta teoría, propuesta por primera vez por Ernst von Dobschütz y Rudolf Bultmann, no es aceptada universalmente, Amos Wilder escribe que, «Al menos está claro que hay elementos considerables y a veces continuos en la epístola cuyo estilo los distingue del del autor tanto en lo que respecta a la estructura poética como al uso sintáctico.».Wilder, p. 212

En cuanto a la lengua su griego es bastante pobre aunque correcto: usa muy pocas preposiciones, repite la conjunción καὶ y evita las complicaciones de enunciados subordinados. Hay ciertos arameísmos y frases de las que se han encontrado semejantes entre la literatura rabínica.Cf. J. BONSIRVEN, “Les aramaïsmes de S. Jean l'Evangeliste?” en Revista Biblica 30 (1949), pp. 405-431.

Uno de los recursos estilísticos que comparte con el autor del cuarto evangelio es el uso del paralelismo antitético que consiste en expresar primero una idea de manera positiva y luego de forma negativa (o al revés) dando así más importancia a la idea resaltada pero haciendo más lento el discurrir del texto. También usa de antítesis por medio de conceptos contrarios que no solo usa como recursos sino también como muestra de un cierto dualismo.

Otro elemento estilístico que se ha subrayado es el constante uso de expresiones como “hijitos” que quizás impliquen una mayor edad por parte de quien escribe ya que la expresión normalmente usada en las demás epístolas es la de “hermanos”.

Ambiente de la epístola En la carta no se habla ni se trata del mundo judío: todo el marco de los conflictos con los “judaizantes” está ausente. Sin embargo, se hace alusión al "principio" (cf. 1Jn 2, 7; 3, 11) lo que implicaría un estado de antigüedad en la evangelización y vivencia del mensaje cristiano. Existen párrafos polémicos para con un grupo que se habría separado y que recibe duras invectivas por parte del autor de la carta. La severidad de los castigos impuestos hace pensar que se trata de una división apenas acaecida y que todavía trae consecuencias para la comunidad que se ha mantenido fiel. Las frases que comienzan por “Si alguno dice...” o “Si decimos...” parecen ir dirigidas a combatir las doctrinas de este grupo separado y se pueden resumir en que de alguna manera han dejado de lado la relación con Jesús o la necesidad de su obra salvífica para poder establecer una con Dios. De ahí que también la propuesta moral de este grupo separado sea criticada en la carta. Es evidente la orientación gnóstica de los errores que se combaten y que por tanto, provendrían de paganos conversos y no de judíos. De cualquier forma no se ha podido delimitar la escuela gnóstica concreta o más características que las que pueden deducirse fácilmente por la carta.

Se habla de apostasía, de los anticristos, de falsos profetas que parecen ser los problemas de las comunidades de entonces y que se dieron desde fines del .

Canonicidad Desde antiguo fue considerado un libro canónico sin mayores disputas. En el canon de Muratori se cita un texto de la carta (1Jn 1, 1) y en el canon del Codex Claromontanus también aparece como parte de los libros inspirados por lo que el testimonio unánime de la tradición siempre lo ha mantenido como parte del Nuevo Testamento. Finalidad «El Cuarto Evangelio se dirige a sí mismo a los desafíos planteados por el judaísmo y otros fuera de los círculos joánicos que han rechazado la visión de la comunidad de Jesús como Hijo preexistente, enviado por el Padre.» El Nuevo Comentario Bíblico de Jerónimo sugiere que las tres epístolas joánicas «describen la fractura de la propia comunidad joánica».The New Jerome Biblical Commentary, Edited by Raymond E. Brown, S.S., Union Theological Seminary, New York; NY, William J. Dalton, S. J.; Roland E. Murphy, O. Carm. (emérito) The Divinity School, Duke University, Durham, NC; [The Johannine Epistles, Pheme Perkins], con prólogo de Su Eminencia el Cardenal Carlo Maria Martini, S.J.; Prentice Hall, Englewood Cliffs, New Jersey, 1990

El autor escribió la epístola para que la alegría de su audiencia «fuera plena» (1:4); para que «no practicaran el pecado» (2:1); para que no fueran engañados por falsos maestros (2:26); y para que «vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios... sigáis sabiendo que tenéis vida eterna» (5:13). Hay dos enfoques principales para entender el propósito general de la carta, pruebas de vida (popularizado por Robert Law) y pruebas de comunión (popularizado por John Mitchell y Zane Hodges). Mientras que el Evangelio de Juan se escribió para los no creyentes (Juan 20:31), esta epístola se escribió para los que ya eran creyentes (5:13).Barbour, p. 341 Ernest DeWitt Burton consideró probable que su audiencia fuera mayoritariamente gentil y no judía, ya que contiene pocas citas del Antiguo Testamento o formas de expresión claramente judías.