La Semana Santa de Cabra es uno de los más importantes acontecimientos que se desarrollan cada año en la ciudad, desde el punto de vista cultural, religioso, artístico y participativo. Esta fiesta, goza de una antiquísima tradición, muestra de la cual es la fecha de fundación de la Archicofradía de la Vera+Cruz, corporación penitencial de la que se tiene constancia desde el año 1522. La Semana Santa de Cabra tiene lugar en la semana del primer plenilunio de la primavera, aunque se prepara y se siente durante todo el año, siendo las hermandades y cofradías el tejido asociativo más grande de la ciudad, organizando además de la celebración de la Pasión y Muerte de Jesús, otros muchos actos y reuniones fuera del periodo estrictamente cofrade. La Semana Mayor egabrense abarca desde el Domingo de Ramos, en el que se conmemora la Entrada de Jesús en Jerusalén hasta el siguiente domingo, Domingo de Resurrección, procesionando cada día imágenes de Jesús y de María representando la Pasión.
Suman un total de 27 hermandades y cofradías de penitencia, agrupadas todas ellas en la Agrupación General de Hermandades y Cofradías, que las organiza y coordina. La Semana Santa de Cabra está declarada de Interés Turístico Nacional desde el año 1989.
Carrera oficial Al igual que otras grandes Semanas Santas, la Semana Mayor egabrense cuenta con Carrera Oficial, que hace de vía distribuidora y organizadora de los recorridos de las Cofradías durante sus desfiles procesionales, debido a la gran cantidad de ellas que realizan estación de penitencia. Discurre por la arteria principal del centro de la localidad; la avenida José Solís Ruiz y la plaza de España, siendo este lugar obligatorio de paso para la totalidad de Hermandades y Cofradías que realicen estación de penitencia dentro de los 8 días de la Semana Santa.
La carrera oficial cuenta con vallas que delimitan el espacio por el que sólo puede discurrir la Cofradía que esté haciendo paso por ella, además de dos palcos de Autoridades, uno en la entrada de la misma y otro en la salida, en el que se toman las horas de paso. Además, aunque no de manera gratuita, la carrera oficial dispone de sillas para poder contemplar el paso de las distintas Cofradías.
Debido al deterioro que presentaba el mobiliario urbano, y a la decaída del lugar como privilegiado para contemplar el discurrir de las Cofradías, en el año 2012 se inició una Remodelación de la carrera oficial egabrense, con el fin de devolverle su esplendor inicial.
Imaginería La Semana Santa de Cabra destaca, aparte de por la religiosidad que desprende la celebración y que le da sentido, por la gran cantidad de obras de arte que guarda y que saca a la calle, conservando tallas de los mejores imagineros barrocos y de los y , conviviendo en perfecta armonía imágenes con más de 5 siglos y otras de mucho más recientes, hecho que convierte la Semana de Pasión egabrense en referente a nivel artístico.
Las distintas imágenes que procesionan en la ciudad fueron realizadas en estilos artísticos distintos, según el predominante en la época de ejecución. Cada una de ellas representa un momento de la Pasión de Cristo, o del Dolor de María, además de un trasfondo humano y cristiano que transmite el mensaje de Jesús.
La gran mayoría de obras que en la actualidad procesionan en Semana Santa son fruto del gran desarrollo de la imaginería, en los siglos , y , en sus vertientes andaluzas como son las Escuelas Granadina y Sevillana, propiciado por la excelente posición de la ciudad en el mapa, que como centro geográfico de la comunidad la hizo partícipe de todos los corrientes escultóricos generados en la Andalucía de entonces.
Son pues muy destacables conjuntos escultóricos como el de las Angustias, de José de Mora, llegado en el a la ciudad, y del cual la talla de Cristo Yacente está catalogada como una de las mejores piezas de la imaginería de todos los tiempos. No menos imponente es la Dolorosa de la Soledad, de Pedro de Mena y gran referente devocional de la comarca. Son dignas de mención, aún dejando en el tintero otras muchas tallas importantes del y que no tienen autor identificado o atribución clara, imágenes como la de Jesús Preso, o el misterio de la Columna y Azotes, ambos atribuidos a la gubia de Salzillo, la talla del Señor de la Humildad y Paciencia, del círculo de Martínez Montañés, la magnífica dolorosa de la Esperanza, de la escuela granadina o el Nazareno del Dulce Nombre, atribuido a Pablo de Rojas y perteneciente a la Cofradía de la Misericordia, en la que todavía no procesiona.
Fuera del barroco también hay tallas de gran valor pertenecientes al resurgir cofrade del y , buena muestra de ello son la talla del Cristo de la Expiración del valenciano Pío Mollar, el misterio del Descendimiento, del cordobés Antonio Bernal, el misterio del Traslado al Sepulcro, del sevillano Fernando Aguado, o el de la Oración en el Huerto de Juan Miñarro.
Bordado El arte del bordado en oro y plata juega un papel muy importante en los enseres que las hermandades y cofradías adquieren, pues proporciona además de un material duradero, rico y de gran valor, unas posibilidades muy grandes en cuanto a concepción y desarrollo artístico de la pieza, que no hace más que engrandecer el patrimonio de las distintas corporaciones y dotarlas de personalidad.
Ciñéndonos a la Semana Santa de Cabra, podemos ver en ella una buena colección de piezas bordadas en oro de los siglos , y . Actualmente se conservan y se pueden ver en la calle grandes ejemplos del bordado en oro, que destacan por su gran calidad de ejecución y diseño, como por ejemplo la túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno y el manto de la Virgen de los Remedios, estrenado el Jueves Santo del año 1800, elaborado en el Convento de Madres Agustinas de Cabra, ambos comparten un diseño similar y con la particularidad de poseer una gran cola, de cigarrón, ricamente bordada. La túnica de Jesús Nazareno, de la que posteriormente bebería el manto de la Titular de la Hermandad de la Vera+Cruz, fue confeccionada en 1785 en Cádiz, en el taller de D. Miguel Ventura. Esta gran túnica destaca por su gran cola de "cigarrón" profusamente bordada con motivos vegetales y hojarascas en oro fino y plata sobre terciopelo morado.
En 1871, se termina de bordar otro gran manto de la Semana Mayor egabrense, el de salida de la Virgen de la Soledad, sobre terciopelo azul marino. A mediados del se borda el manto de salida de la Virgen de las Angustias, sobre terciopelo negro, y el magnífico paño de pureza, que sobre raso blanco luce ocasionalmente el Cristo Yacente la noche del Viernes Santo, siendo la totalidad de las piezas obra de las RR.MM. Agustinas. De finales del es también la túnica de salida de Jesús de la Humildad y Prisión que fue elaborado por un grupo de damas de la localidad siguiendo un bellísimo diseño, su calidad está a la altura de los bordados salidos de otros talleres conventuales, también de la segunda mitad del y del obrador agustino es el sudario de Ntro. Padre Jesús Amarrado a la Columna.
En el , se bordan los mantos de la Virgen de los Dolores, en torno a 1914, actualmente en restauración, y ya en el año 1992 el de la Virgen de la Piedad, siendo este último el más reciente de cuantos procesionan en la localidad. Dejando atrás el bordado en oro, muchas Hermandades han optado, en los últimos años, por adquirir piezas “bordadas” en aplicación, otra técnica en la cual no se emplean hilos de oro o plata sino tisúes, que aunque de calidad menor, pueden presentar un buen diseño como son el palio de la Virgen del Rosario, el de la Virgen de la Paz, o el de Dolorosa del Socorro, entre otros.
Tradiciones La Semana Santa de Cabra, como todas las andaluzas bebe y ha bebido de los distintos corrientes y estilos generados a lo largo y ancho de Andalucía y podemos encontrar en ella muchas reminiscencias y elementos que, aunque ya forman parte de la idiosincrasia y de la imagen de la Semana Santa andaluza, sí tuvieron origen en ciudades concretas, como son el caso de Sevilla, Málaga y Granada (de la ciudad nazarí se conserva hoy el modo de llevar los pasos en muchas de las Cofradías egabrenses, a hombros por dentro del paso, y con Málaga se comparte, por ejemplo, el uso de las campanas en los cortejos procesionales) aun así la Semana Mayor egabrense cuenta todavía con algunas reminiscencias de la Semana Santa de antaño. Buena muestra de ello es la Archicofradía de Jesús Preso, que conserva gran parte de las tradiciones cofrades originarias de la ciudad como son el modo de llevar el paso, con sus populares “judíos”, que portan el misterio a hombros, pero por fuera.
Otro ejemplo que ha llegado hasta nuestros días es la presencia de los “abejorros” (trompetas alargadas que, con un tono grave, suenan cada vez que el paso se levanta) en varios de los cortejos de la ciudad. Estas trompetas se pueden ver actualmente en los cortejos procesionales de las Cofradías del Huerto, Necesidades, la de la Vera Cruz y Remedios, Jesús Nazareno y de la Soledad, además de la de Jesús Preso, la Cofradía del Huerto fue una de las primeras que apostaron por la recuperación de esta casi perdida tradición hace ya bastantes años, la Archicofradía de la Vera Cruz los recuperó el pasado año 2013, volviendo con este motivo a salir a la calle los cuatro banderines de trompeta blancos que ésta conservaba en su ajuar esto es señal de que, poco a poco las tradiciones más arraigadas van recuperando terreno.
Tradición similar a la de los abejorros era el tambor que acompañaba el inicio de la procesión, el último tambor acompañando al estandarte lo llevó hasta la década de 1980 la Archicofradía de Jesús Nazareno.
Domingo de Ramos Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús en Su Entrada en Jerusalén
Documentada en Cabra desde el , esta cofradía renovó su grupo escultórico, el cual procede de Granada en el año 1790, siendo el misterio de la Pollinita, como popularmente se le conoce, uno de los más antiguos de su misma iconografía de cuantos procesionan en la actualidad. Su cortejo, de gran colorido, destaca por la gran cantidad de niños que cada año participan en él desde que, en el 2004, recuperase los nazarenos en la estación de penitencia.
Real Hermandad de Ntro. Padre Jesús de las Penas y de la Oración en el Huerto y Antigua Cofradía de Nazarenos del Santísimo Rosario de Ntra. Sra. De la Aurora, Señor San Sebastián y Benditas Ánimas del Purgatorio
Fundada en , fue reorganizada en el 1972. El grupo escultórico del paso de misterio, que representa la Oración en el Huerto, fue realizado en Sevilla en los años 80 por Juan Manuel Miñarro López. Es peculiar el hecho de no contar con la tradicional imagen del Ángel Confortador, que aunque proyectado junto al resto de figuras, finalmente no fue llevado a cabo, lo que le confiere un rasgo diferencial. En agosto de 1985, SS. MM. los Reyes de España aceptan el nombramiento de Hermanos Mayores Honorarios, concediéndole a la Hermandad el título de Real. Como imagen cotitular veneran a la dolorosa de la Aurora, realizada por el imaginero local Salvador Guzmán en el año 1996.
Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Nuestra Señora de la Misericordia en Sus Misterios Dolorosos y San Juan Evangelista
La Cofradía se funda en el año 1971, y fue la primera que introdujo el costal como modo de llevar los pasos, en Cabra llamados “tronos”. La imagen de la Virgen, única que hoy día procesiona es obra del imaginero local Antonio Albornoz Zejalbo en 1930 para la Hermandad del Descendimiento, procesionando con ella una imagen de San Juan Evangelista, obra de Manuel Escamilla en 1981. La Hermandad tiene también como cotitular la valiosa imagen del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, atribuida a Pablo de Rojas.
Real y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Lavatorio de Jesucristo Nuestra Señora a sus Discípulos y Nuestra Señora del Amor Fraterno