miniaturadeimagen|Ubicación de los siete manantiales Catequilla en Ecuador. Catequilla es el nombre de siete lugares que se encuentran en Ecuador. Se cree que formaban parte importante del rito del catequillado que a su vez era parte del culto a Catequil, bastante difundido entre los señoríos étnicos de Ecuador y que es compartido en Colombia con la cultura Pasto y en Perú en la cultura Huamachuco. Su nombre hace referencia a un junco acuático y ha sido interpretado como jatiquilla que en lenguas barbacoanas significa siguiendo a la luna.
De especial interés es el sitio arqueológico de procedencia quitu ubicado en la Parroquia San Antonio, cerca de Quito, en la zona del valle de Pomasqui. Tiene una cota de 2638 metros sobre el nivel del mar. Con una vista de 360° y suficiente profundidad de campo como para poder distinguir 25 pueblos antiguos en sus alrededores, se presume que era usado como un mirador, observatorio astronómico y bohío ceremonial aun antes de la llegada de los Incas y que se encuentra frente al Monumento a la Mitad del Mundo, donde la misión geodésica haría mediciones para determinar la forma de la tierra y también ubicar la línea ecuatorial. Otro manantial se encuentra cerca de la "bola de Guachalá", igualmente emplazada en la línea ecuatorial cerca de donde ahora funcional el reloj solar Quitsato. Se han hecho investigaciones astronómicas sobre los discos líticos, su alineación con las estrellas, así como investigaciones arqueológicas para identificar las culturas que llevaron a cabo su construcción.
Etimología miniaturadeimagen|Juncus maritimus Una de las primeras menciones en las crónicas de Catequilla se encuentra en los escritos de Lope de Atienza que describe a Quito como un lugar "donde se cria un junquillo que ellos llaman catequilla, mal afortunada e infructuosa". En este caso el junquillo hace referencia a la familia de plantas ahora conocidas como Juncaceae, que se conocen por crecer en el agua, en especial el Juncus maritimus. Esto es evidencia de la existencia de las lagunas de Añaquito y Turubamba donde se encontraba este "junquillo" que tenían además uso ceremonial. A esto se añade la evidencia arqueológica existente en el cerro que se encuentra cerca de las ruinas de Rumicucho, al lado del Río Monjas, que se llama Catequilla.
En el estudio "Impacto de la evangelización sobre la cultura indígena en el Reino de Quito" describe el historiador Carlos Freile la creencia preincásica sobre los atributos del catequilla:
Culto a Catequil miniaturadeimagen|Catequil con la estrella de ocho puntas que simboliza el sol recto. El dios Catequil tiene su origen en la mitología Puruhá, Quitu y Caranqui y era considerado una deidad acuática que controlaba a muchos animales y tenía poderes mágicos para transmitir al hombre o "catequillado" que se sometía al rito un valor y fortaleza suprahumanos para poder salir victorioso de las pruebas. Vivía en lugares conocidos como "pozas de catequil" o Pilu en lenguas barbacoanas. Estos podrían ser complejos lacustres, ríos, o manantiales que surgen del suelo. Se representa con un bastón que usualmente se lo interpreta como un rayo, convirtiéndolo en la deidad que controla el clima, capaz de lanzar rayos durante las tormentas. Su veneración giraba alrededor de un rito específico en estos manantiales en donde el "teca" o también conocido como el "catequillado" llevaba a cabo un rito de iniciación. Usualmente esto se hacía en cuarto menguante, en la media noche y se buscaba que durante el rito, la luna desaparezca o se hunda en la noche, como lo interpretaban en simbólicamente. Durante este rito, el catequillado debía enfrentar el frío, la soledad y durante el baño a algunos animales tanto mitológicos como reales que vivían en las pozas de catequil, entre ellos destacan los sapos con lo que el ritual iniciaba y las serpientes con el que finalizaba. Ambos animales eran sagrados para los señoríos étnicos de Ecuador.
En resumen el rito de iniciación era el siguiente:
Su culto es distinto al culto de Catequil en Cajamarca ya que existen diferencias en los símbolos y sus representaciones, además de evidencia arqueológica de que existió culto a esta deidad antes de la conquista incaica, lo que refuta la conjetura de John R. Topic quien aboga por un origen cajamarquino y que su expansión se daría bajo Huayna Capac. Para mayor evidencia, en Cajamarca, Catequil era el dios del trueno mientras que para los Puruhuá era Huactahuay la deidad del trueno que era adorada junto con Pillallau.
Dentro de la clasificación de las fiestas en los grupos: familiares, regionales y nacionales, los esposos Costales clasifican a la "Catequilla" como una "ablución mística" que pertenece a las fiestas familiares.
Los siete catequillas La forma de identificar un pilu o poza de Catequil se basa en el rito a esta deidad y en general se lo identifica por crónicas o toponimios. Esto significa que en estos siete lugares no eran los únicos donde estas ceremonias de iniciación se llevaron a cabo, sino simplemente los lugares que adoptaron este nombre. Por esta razón son considerados pilus a la cascada de Peguche, las lagunas de Añaquito y Turubamba, las aguas volcánicas de Baños, las ocho pozas de Choconchá en Jipijapa, entre otros. La razón por la que se identificaron a siete lugares como catequilla o jatiquillá aún no está comprobado y solo se sabe que hacen referencia a manantiales o cerros, o las dos cosas. Cuatro de ellos se encuentran dentro de territorio de la cultura Puruhá, dos de ellos en la cultura Panzaleo, uno de ellos emplazado en la línea ecuatorial. El último se encuentra en territorio Caranqui, igualmente en la línea ecuatorial.
Templo a Catequil sobre el Cerro Zumbi en Chimbo miniaturadeimagen|San José de Chimbo, desde la Loma de CatequillaCerca del Río Chimbo se han encontrado restos arqueológicos de un templo a Catequil en el cerro Zumbi. Además de esto, existe una loma o montaña pequeña en este lugar que toma como nombre Catequilla. Esto indica que este lugar fue un importante centro religioso y su geografía explica su centralidad a través del río chimbo ya que une la sierra con la costa de Ecuador al surgir del Chimborazo y desembocar en el Yaguachi y a través de él en el rio Guayas. Por esta razón este lugar fue de importancia estratégica y conectaba a los señoríos de la cultura Milagro Quevedo con la Puruhá. Aquí se realizaban ritos sacrificiales que después de la evangelización se convertirían en la tradición del Gallo compadre. Se encuentra a dos kilómetros del centro parroquial de Chillanes, cerca del sistema que forma la cordillera de Payacahuan que significa quebrada vieja. Emplazado sobre el cerro Zumbi, este templo tenía forma rectangular con puertas a cada uno de los costados laterales. Una de ella miraba al occidente y servía para acceder a él, la otra permitía la llegada a la plaza que se usaba en las ceremonias a Catequil. Sus dimensiones son 35 metros de longitud, 25 metros de ancho, sus puertas tenían cerca de 11 metros. La construcción pertenece a la cultura Puruhá específicamente al periodo Guano o San Sebastián. En la actualidad la "Loma de Catequilla" es un balneario de aguas termales y se cree que tiene propiedades medicinales. Se encuentra a pocos minutos de San José de Chimbo. Además, ahí existe un mirador en la vía al Santuario de la Virgen del Guayco, junto al mirador de San José, que sirvió durante las campañas de evangelización y sustitución de idolatrías para difundir la fe católica. La fama de este lugar persistió incluso hasta el cuando se registró una cura milagrosa a un corregidor del (Corregimiento de San José de Chimbo). En la actualidad sobre la Loma de Catequilla se erige un monumento a San José que da el nombre al poblado San José de Chimbo. Por otro lado "chimbo" hace referencia a la cultura que aquí habitaba, siendo su cacique principal Santiago Pilamunga, originario de Punín, territorio Puruhá. Su hijo recibiría educación nobiliaria en el Colegio de San Andrés. Chimbo se escribe "chimbu" y significa mujer, en lenguas barbacoanas. La primera ancestra o matutata, se llamaba según la mitología "A Chimbu". Por esto también la creencia de que el Chimborazo era una deidad femenina. Dentro de las tradiciones de Chimbo, lugar cerca de donde se encontraba un Catequilla, existía la costumbre de sacrificar a un niño en el tope de la colina, ahora llamada Cruzloma. Originalmente esto se realiza cuando termina el carnaval, en Miércoles de Ceniza.
Según la tradición oral, los sacrificios se hacían así:
Susanga es el nombre de la principal colina y a sus pies se encuentra San José de Chimbo. En la actualidad, el Viernes Santo se realiza un Vía Crucis hacia el monumento a San José en el Catequilla.
Nuestra Señora de la Fuente del Carmelo de Catequilla en Chambo miniaturadeimagen|Imagen de Nuestra Señora del Carmen de Catequilla en Chambo, Ecuador. El Catequilla de Chambo está ubicado al otro extremo, en la cordillera oriental, cerca del Volcán El Altar que a su vez desemboca en el río Pastaza. Ahí se encuentra el Santuario de Catequilla, dedicado a la Virgen del Carmen, cerca del parque central. La tradición oral cuenta que en lo que en la actualiadad es el barrio Catequilla, al este del cantón Chambo, se manifestó la imagen de la Santísima Virgen sobre una imponente piedra. Una indígena llamada Feliciana Pilatuña fue la primera en presenciar la aparición, describiendo a una señora sentada junto a una fuente, lavando su cabello mientras un niño la acompañaba. La mujer de tez blanca le decía al niño en quichua "cate, cate, quilla, quilla" ("camina rápido") antes de desaparecer entre la vegetación. Antes de este suceso, los familiares de Feliciana en Catequilla relataban fenómenos inexplicables, como el surgimiento de una fuente de agua cristalina y la observación nocturna de prodigios celestiales sobre su hogar. Un testimonio significativo fue el de Ubaldina Gavilánez, desahuciada por un médico, quien recibió la indicación de dirigirse a Catequilla para pedir por su salvación y experimentó una curación que consideró milagrosa. Tras los relatos de Feliciana y Ubaldina, se organizaron búsquedas por parte del párroco y los pobladores, inicialmente sin éxito. Semanas después, jóvenes indígenas descubrieron la imagen de la Virgen del Carmelo con el Niño Jesús en una roca. La noticia se difundió rápidamente, atrayendo a numerosos visitantes. Un intento de dañar la imagen con dinamita resultó en un accidente para el comisario local, quien posteriormente ordenó la construcción de una capilla, erigida con la colaboración de los habitantes y una donación del Obispo de Riobamba, quien estableció el 16 de julio como la fiesta de la Virgen. Este evento se considera el mayor acontecimiento católico en Chambo, convirtiendo el lugar en un destino turístico y de devoción.
Virgen de Santa Lucía en la quebrada de Catequilla en Tisaleo miniaturadeimagen|Representación Cultural del Inga Palla