Startling Stories fue una revista de ciencia ficción publicada entre 1939 y 1955 por la editorial Standard Magazines de Ned Pines. Fue dirigida inicialmente por Mort Weisinger, quien era también el director de Wonder Stories, otro título de la misma editorial.

Las novelas publicadas en Startling fueron líderes en cada edición: la primera, La llama negra (The Black Flame) de Stanley G. Weinbaum. Cuando Standard Magazines adquirió Thrilling Wonder en 1936, también adquirió los derechos de obras publicadas con anterioridad en esa revista, por lo que se publicaron en Startling reimpresiones de algunas de ellas. Durante la época de Weisinger la revista se especializó en los lectores jóvenes, y cuando fue reemplazado en la dirección por Oscar J. Friend en 1941, la revista se volvió aún más juvenil, con tapas modernas y correo de lectores respondido por un Sargento Saturno. Friend fue reemplazado por Sam Merwin, Jr. en 1945, quien fue capaz de mejorar sustancialmente la calidad de lo publicado, incluyendo Contra la caída de la noche de Arthur C. Clarke.

La mayoría de las portadas de Startling las pintó Earle K. Bergey, quien estuvo fuertemente asociado con la revista entre 1942 y 1952. Fue conocido por equipar a sus heroínas con sujetadores de metal, y ropajes inverosímiles, y la imagen pública de la ciencia ficción en su época fue en parte generada por su trabajo en Startling y otras revistas. Merwin dejó la empresa en 1951, y su puesto fue ocupado por Samuel Mines; la calidad permaneció alta, pero la aparición de nuevos competidores como Galaxy Science Fiction y The Magazine of Fantasy & Science Fiction impactó en la habilidad de Mines para adquirir material. A mediados de 1952 Standard intentó modificar la imagen de la revista adoptando una tipografía de títulos más sobria y reduciendo el sensacionalismo de las portadas, pero para 1955 el mercado de las revistas pulp estaba colapsando. Startling absorbió a sus publicaciones gemelas, Thrilling Wonder y Fantastic Story Magazine a principios de 1955, pero a fines de año dejó de publicarse.

Historia Aunque la ciencia ficción se había publicado antes de la década de 1920, no comenzó a fundirse en un género separado comercialmente hasta la aparición en 1926 de Amazing Stories, una revista Pulp publicada por Hugo Gernsback. A finales de la década de 1930 el campo estaba en auge.Malcolm Edwards & Peter Nicholls, "SF Magazines", en Nicholls & Clute, Encyclopedia of Science Fiction, pp. 1066-1068.

Standard Magazines, una compañía pulp propiedad de Ned Pines adquirió su primera revista de ciencia ficción Wonder Stories a Gernsback en 1936.Ashley, Time Machines, p. 91. Mort Weisinger, el editor de Wonder Stories publicó en febrero de 1938 un editorial consultando a los lectores acerca de sugerencias para una revista gemela. La respuesta fue positiva, y la nueva revista, bautizada Startling Stories, fue debidamente puesta en marcha con una primera edición en formato pulp en enero de 1939.Ashley, Time Machines, pp. 136-139.

Startling fue lanzada con frecuencia bimestral, en meses alternos con Thrilling Wonder Stories, pero en 1940 Thrilling cambió a mensual, frecuencia que duró durante más de un año.Ashley, Time Machines, p. 254. El primer director fue Mort Weisinger, que era un fanático activo a principios de 1930 y se había unido a Standard Magazines en 1935, editando en Thrilling Wonder desde 1936.Malcolm Edwards, "Mortimer Weisinger", en Nicholls & Clute, Encyclopedia of Science Fiction, p. 1311. Weisinger renunció en 1941 para asumir un nuevo puesto de director en Superman, y fue reemplazado por Oscar J. Friend, quien era un reconocido escritor de ficción pulp, por lo que su experiencia era más en western que en ciencia ficción.Ashley, Time Machines, p. 123.Ashley, Time Machines, pp. 187-188.Véanse las ediciones individuales. Para mayor comodidad están disponibles en . Un índice de las re ediciones canadienses y británicas se encuentra en Durante la época de Friend Startling pasó de bimestral a trimestral. Friends estuvo solamente dos años, y para la edición del Invierno de 1945 fue reemplazado por Sam Merwin, Jr..Ashley, Time Machines, p. 250.

Marwin logró hacer a Startling popular y exitosa, y en 1947 se retomó la frecuencia bimestral.Ashley, Transformations, p. 343. A comienzos de 1952 pasó a una frecuencia mensual, cuestión inusual en cuanto era la versión juvenil de Thrilling Wonder, su revista hermana, que permaneció bimestral. De acuerdo con el historiador de la ciencia ficción Robert Ewald, fue el único momento en que una revista de ciencia ficción juvenil de una editorial se convirtió en la publicación más exitosa. Merewin renunció poco después de este cambio, a fin de dedicar más tiempo a su profesión de escritor. Fue reemplazado por Samuel Mines, quien había trabajado en las publicaciones de western de Standard Magazines, y era aficionado a la ciencia ficción.Ashley, Transformations, p. 12-16.

Street & Smith, una de las editoriales más antiguas y respetadas, cerró todas sus revistas del género pulp en el verano de 1949. El formato estaba m,uriendo, en parte gracias al éxito de las ediciones en rústica. Standard continuó publicando Startling y Thrilling, pero solo unos pocos años más.Ashley, Time Machines, pp. 220-225. En 1954 Fredric Wertham publicó La seducción de los inocentes, un libro en el que aseguraba que las historietas incitaban a los niños a la violencia. Un subcomité del senado de los Estados Unidos realizó una audiencia para oponerse a las historietas, y las editoriales disminuyeron los títulos en respuesta. El impacto económico alcanzó a las revistas pulp, ya que la mayoría de las editoriales publicaban ambos géneros. Una huelga en 1955 de la American News Corporation, el principal distribuidor de Estados Unidos, hizo que las revistas quedaran en los depósitos y nunca llegaran a los quioscos: los ejemplares sin vender significaron un duro golpe financiero, y contribuyeron a la decisión de las editoriales de cerrar varias revistas. Startling fue una de las bajas. La edición ya se había reducido de mensual a bimestral en 1953, y pasó a trimestral en 1954. Thrilling Wonder publicó su última edición a principios de 1955, y luego fue unificada con Startling bajo el nombre de y con Fantastic Story Magazine, otra publicación hermanada, pero la combinación sólo duró tres ediciones.Ashley, Transformations, pp. 69-73. Mines renunció a la revista a fines de 1954; fue reemplazado por dos ediciones por Theron Raines, seguido por Herbert D. Kastle para las dos últimas. El último número fue fechado Otoño de 1955. Inusualmente, la revista de ciencia ficción refirió a múltiples versiones editoriales el último año. La enciclopedia Tymn & Ashley dice que Alexander Samalman y Herbert D. Kastle dirigieron las cuatro últimas ediciones juntos; tanto Donald Tuck como Malcolm Edwards, en the Nicholls & Clute Encyclopedia, aseguran que Samalman fue el director de las cuatro últimas ediciones. En Transformations de Ashley se da la versión más reciente utilizada en este artículo.

Contenido y resultados La época de la guerra Desde el principio cada edición de Startling contenía una novela completa, junto con uno o dos cuentos cortos; los cuentos largos no aparecieron teniendo en cuenta que era política de la editorial evitar series.del Rey, World of Science Fiction, p. 120. Cuando Standard Magazines adquirió Wonder Stories en 1936, también adquirieron derechos para reimprimir los cuentos aparecidos allí, incluyendo Air Wonder Stories y Science Wonder Stories; en consecuencia Startling agregó un «Hall de la fama» con material de estas revistas en cada edición. La primera novela sobresaliente fue The Black Flame,una versión revisada de "Dawn of Flame", de Stanley Weinbaum, publicada previamente en una edición limitada de 250 copias. También hubo un homenaje a Weinbaum, escrito por Otto Binder; Weinbaum había muerto en 1935 y era muy recordado, así que si bien la historia no fue una de las mejores, sí fue una excelente publicidad para la revista. Otto y su hermano Earl también contribuyeron con un cuento, Science island, con su seudónimo conjunto Eando Binder. El Hall de la fama publicó «El hombre eterno» (1929) de D.D. Sharp. Otros destacados incluyeron un artículo ilustrado sobre Albert Einstein, y una colección de biografías abreviadas de científicos titulada «Emociones en la ciencia». El correo de lectores se denominó «Vibraciones del éter» y había una columna fija de crítica de fanzines, que proveía información de contacto para que los lectores pudieran obtenerlas directamente.Robert Ewald, "Startling Stories", en Tymn & Ashley, Science Fiction, Fantasy and Weird Fiction Magazines, pp. 611-617. Inicialmente las historias del Hall de la fama eran seleccionadas por el director, pero pronto Weisinger reclutó a reconocidos fans de la ciencia ficción para hacerlo.

Startling era popular, y pronto «alcanzó el centro de las revistas de ciencia ficción», según Mike Ashley. El objetivo eran los lectores jóvenes, y las mejores novelas fueron a menudo space operas de conocidos escritores pulp como Edmond Hamilton y Manly Wade Wellman. Además comenzaron a aparecer algunas ficciones fantásticas, contribución de escritores como Henry Kuttner. Estas historias iniciales de fantasía científica fueron populares entre los lectores, y contrastaba con la ciencia ficción dura que John W. Campbell publicaba en Astounding.

Weisinger publicó para agradar a los lectores jóvenes, y cuando Friend se convirtió en director en 1941, siguió adelante en esa dirección, dándole a la revista un aroma fuertemente juvenil. Por ejemplo, Friend introdujo al «Sargento Saturno», un personaje (originalmente de Thrilling Wonder Stories) que contestaba las cartas de los lectores, y aparecía en otras secciones de la revista. Muchos suscriptores encontraron este enfoque irritante.Ashley, Time Machines, pp. 187-190.

Las ilustraciones internas fueron hechas inicialmente por Hans Wessolowski (usualmente conocido como «Wesso»),Mark Marchioni y Alex Schomburg, y ocasionalmente Virgil Finlay. La mayoría de las portadas las realizaron Rudolph Belarski y Howard Brown en los primeros años, pero cuando Earle Bergey comenzó a pintar tapas para Startling en 1941, rápidamente quedó identificado con la revista; entre 1942 y 1952 (año de la muerte de Bergey) hizo casi todas las tapas. Las tapas de Bergey eran visualmente impactantes: en palabras del director y crítico de ciencia ficción Malcolm Edwards, pintaba típicamente «un héroe resistente, una heroína desesperada» (ya sea con bikini metálico o en sugerente déshabillé) «y una horrible amenaza alienígena». El tema del sostén metálico vino a asociarse con Bergey, y sus tapas hicieron mucho por crear la imagen de la ciencia ficción que tendría el público en general.<ref name=MA2_opp153>Ashley, History of the Science Fiction Magazine</ref>

Merwin y después