El Partido Comunista de Gran Bretaña (CPGB) fue un partido comunista británico, el mayoritario de esa tendencia en la historia de Gran Bretaña, aunque nunca se convirtió en un partido de masas como en los casos de Francia o Italia. Existió entre 1920 y 1991.
Fundado en 1920 por la unificación de varios partidos marxistas más pequeños, obtuvo el apoyo de muchas organizaciones socialistas y comités obreros durante el periodo posterior a la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Octubre. Muchos mineros se unieron al partido a lo largo de los años 1926 y 1927 tras la huelga general de 1926. En 1945 dos miembros del Partido Comunista obtuvieron sendos escaños en las elecciones generales de 1945. Entre 1945 y 1956 el partido estuvo en la cúspide de su influencia. Experimentó sus mayores pérdidas de militancia tras la Revolución húngara de 1956. Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, la dirección eurocomunista del partido decidió disolverlo, estableciendo el think tank Izquierda Democrática. La fracción anti-eurocomunista se había escindido en 1988 dando lugar al Partido Comunista Británico (CPB).
Historia Formación
El Partido Comunista de Gran Bretaña fue fundado en 1920 después de que la Tercera Internacional decidiera que había que realizar mayores intentos para establecer partidos comunistas a lo largo del mundo. El CPGB fue formado mediante la fusión de diversos partidos marxistas menores, incluyendo al Partido Socialista Británico, al Grupo de Unidad Comunista del Partido Laborista Socialista y a la Sociedad Socialista de Gales del Sur.James Klugmann, History of the Communist Party of Great Britain, Volume One: Formation and Early Years, 1919–1924. London: Lawrence and Wishart, 1968; pp. 21, 25. Además obtuvo el apoyo de la fracción Comunistas Corporativos de la Liga Nacional Corporativa, vertebrando comités de empresa, clubs socialistas e individuos y muchos otros exmiembros de la campaña Hands Off Russia. Algunas agrupaciones locales y muchos militantes individuales del Partido Laborista Independiente también se afiliaron. Como miembro del Partido Socialista Británico, el diputado Cecil L’Estrange Malone pasó a formar parte del CPGB.
En enero de 1921, el CPGB se refundó, después de que los grupos mayoritarios del Partido Comunista (Sección Británica de la Tercera Internacional) de Sylvia Pankhurst y del escocés Partido Laborista Comunista acordaran la unidad. El partido se benefició de un periodo de creciente radicalismo político en Gran Bretaña justo después de la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Octubre en Rusia, y también se vio representado por el movimiento Red Clydeside.The Papers of the Communist Party of Great Britain (1920–1994). Held at Labour History Archive and Study Centre .Online abstract and index available . Extent: 235.5 (841 boxes). Retrieved June 14, 2006.
Durante las negociaciones que llevaron a la creación del partido se debatieron intensamente cierto número de temas. Entre los más polémicos estuvieron las cuestiones del "parlamentarismo" y la actitud del Partido Comunista hacia el Partido Laborista. Por "parlamentarismo" se entendía la estrategia de presentarse a las elecciones y trabajar a través de los parlamentos existentes. Era una estrategia asociada a los partidos de la Segunda Internacional y en parte por esta razón recibió la oposición de aquellos que querían romper con la socialdemocracia. Los críticos afirmaban que el parlamentarismo había causado que los viejos partidos se consagrasen al reformismo debido a haberles estimulado a dar más importancia a ganar votos que a trabajar por el socialismo, lo que atraía a oportunistas y arribistas hacia las filas del movimiento, constituyendo una aceptación de la legitimidad de las instituciones de gobierno del capitalismo existentes. En líneas similares, se oponían a la afiliación al Partido Laborista sobre la base de que los comunistas no deberían trabajar con partidos socialdemócratas "reformistas". Estas posiciones del comunismo de izquierda disfrutaron de un considerable apoyo, siendo respaldadas por Sylvia Pankhurst y Willie Gallacher, entre otros. Sin embargo, el Partido Comunista Ruso (Bolchevique) asumió una posición opuesta. En 1920, Vladimir Lenin defendió en su ensayo "La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo" que los PCs debían trabajar con sindicatos y partidos socialdemócratas reformistas porque eran las organizaciones existentes de la clase obrera. Lenin argumentaba que si tales organizaciones ganaban poder, demostrarían que no estaban realmente del lado de la clase trabajadora, por lo que los trabajadores se desilusionarían y girarían para apoyar al Partido Comunista. Finalmente, la opinión de Lenin prevaleció.
Inicialmente, por lo tanto, el CPGB intentó trabajar dentro del Partido Laborista, que en aquella época operaba principalmente como una federación de organismos de izquierdas, permitiendo la afiliación individual sólo desde 1918. Sin embargo, a pesar del apoyo de James Maxton, el líder del Partido Laborista Independiente, el Partido Laborista decidió rechazar la afiliación a él del Partido Comunista. Incluso aunque buscaba la afiliación e influenciar en los militantes del Partido Laborista, sin embargo, el CPGB presentó candidatos propios a las elecciones parlamentarias.
Tras el rechazo a su afiliación, el CPGB animó a sus militantes a unirse individualmente al Partido Laborista y lograr el aval electoral del mismo como candidatos o su ayuda para algunas candidaturas. Algunos comunistas, así, se convirtieron en candidatos del Partido Laborista, y en las elecciones generales de 1922, tanto Shapurji Saklatvala como Walton Newbold fueron elegidos diputados.
Años 20 y 30 A finales de octubre de 1924 estalló el caso de la falsificada Carta Zinoviev. Destinada a sugerir que el Partido Comunista en Gran Bretaña estaba involucrado en actividades subversivas entre las fuerzas armadas y otros ámbitos, el propósito de la falsificación era estimular las posibilidades electorales del Partido Conservador en las elecciones generales del 29 de octubre de 1924. Fue probablemente obra del Servicio de Inteligencia Secreto (MI6) o de contrarrevolucionarios rusos blancos.Bennett, A Most Extraordinary and Mysterious Business, pp. 2–3.
A lo largo de los años 20 y la mayor parte de los 30, el CPGB decidió mantener la doctrina de que un partido comunista debía consistir en cuadros revolucionarios y no estar abierto a todos los aspirantes a ser militantes. El CPGB, como sección británica de la Internacional Comunista, estaba comprometido en aplicar las decisiones del órgano superior al cual estaba subordinado.
Esto resultó tener ventajas e inconvenientes en la huelga general de 1926, inmediatamente antes de que gran parte de la dirección central del CPGB fuese encarcelada. Doce de sus miembros fueron acusados de "conspiración sediciosa". Cinco fueron encarcelados durante un año y otros durante seis meses. Otro importante problema para el partido fue su política de restar importancia a su propio papel e invitar al Consejo General del Trades Union Congress a desempeñar un papel revolucionario.
Sin embargo, durante la propia huelga y durante la prolongada agonía de la subsiguiente huelga minera, los militantes del CPGB se situaron en primer plano defendiendo la misma e intentando desarrollar la solidaridad con los mineros. El resultado fue que la militancia del partido en las zonas mineras se incrementó enormemente a lo largo de 1926 y 1927. Muchas de estas ganancias se perderían durante el Tercer Periodo, aunque la influencia desarrollada en algunas zonas continuaría hasta la muerte del partido décadas más tarde.
El CPGB tuvo éxito en crear una capa de militantes muy comprometida con el partido y su política, aunque su apoyo estaba concentrado en algunas ramas concretas de la producción, específicamente la industria pesada, el textil y la minería, y además tendía a estar concentrada también a escala regional, en las cuencas mineras, ciertas ciudades industriales como Glasgow y en el East End de Londres. En efecto, Maerdy, en el valle del Rhondda, junto a Chopwell, en Tyne y Wear, fueron dos de cierto número de comunidades conocidas como "Pequeño Moscú" por sus tendencias comunistas.
Pero este apoyo construido durante los primeros años de vida del partido fue puesto en peligro durante el Tercer Periodo, entre 1929 y 1932, siendo denominado de esa manera el periodo de renovado avance revolucionario apodado así por la ahora estalinizada) dirección de la Comintern. El resultado de esta política de "clase contra clase" fue que los partidos socialdemócratas y laboristas debían ser vistos como igual amenaza que los partidos fascistas, siendo por tanto descritos como "social-fascistas". Cualquier tipo de alianza con el "socialfascismo" quedaba obviamente prohibida.
El Tercer Periodo también significaba que el CPGB procuraría desarrollar sindicatos revolucionarios en rivalidad con los sindicatos existentes afiliados al Trades Union Congress. Se encontraron con una casi total falta de éxito, aunque se formaron un pequeño puñado de sindicatos "rojos", entre ellos un sindicato minero en Escocia y un sindicato de sastres en el Este de Londres. Arthur Horner, el líder comunista de los mineros galeses, rechazó los intentos para crear un sindicato similar en su ámbito. Pero incluso aunque el Tercer Periodo fue, bajo todos los estándares convencionales, un fracaso político total, se trató del periodo "heroico" del comunismo británico y una de sus campañas sí tuvo impacto más allá de sus filas. Se trataba del Movimiento Nacional de Trabajadores Desempleados (NUWM) liderado por Wal Hannington. El creciente desempleo había originado un crecimiento sustancial en el número de militantes del PC, especialmente aquellos expulsados de la industria, falta de puestos de trabajo. Estas posibilidades, de las cuales Hannington, y Harry MacShane en el caso de Escocia, fueron emblemáticos, encontraron un destino en la construcción del NUWM, que desembocó en buen número de manifestaciones contra el desempleo durante los años 30. Aunque nacido durante el Tercer Periodo y la Gran Depresión, el NUWM fue un organismo principal de campaña también a lo largo del periodo del Frente Popular, siendo disuelto en 1941.
Tras la victoria de Adolf Hitler en Alemania, el Tercer Periodo fue abandonado por todos los partidos comunistas, mientras giraban hacia la política del Frente Popular. Esta política defendía que como el fascismo era el principal peligro para el movimiento obrero, este necesitaba aliarse con todas las fuerzas antifascistas, incluidos los partidos democráticos de derechas. En Gran Bretaña esta política se expresó a través de los esfuerzos del CPGB para forjar una alianza con el Partido Laborista e incluso con fuerzas a la derecha del laborismo.