Aldeavieja es una localidad española del municipio de Santa María del Cubillo, perteneciente a la provincia de Ávila, en la comunidad autónoma de Castilla y León.
Geografía Está situada en el este de la provincia; en el kilómetro 233 de la carretera N-110 (Soria-Plasencia), al pie de la sierra de Ojos Albos, extendiéndose al otro lado de la misma por la planicie del Campo Azálvaro. De ella parte la carretera AV-501, que lleva a Navalperal de Pinares y las Navas del Marqués. Dista 23 km de la ciudad de Ávila, 37 km de la de Segovia y unos 85 km de la de Madrid.
Cuenta con los siguientes núcleos de población: Aldeavieja, y el caserío de el Alamillo.
Ríos: El arroyo Cardeña y el río Voltoya, el primero tributario del segundo, que lo es, a su vez, del río Eresma.
Extensión, en km²:
Alturas; Su pico más alto es La Cruz de Hierro con 1662 m de altitud; le sigue el monte Pelado con 1598 m.
Código postal 05193 miniatura|Aldeavieja desde la sierra|izquierda
Su paisaje se caracteriza por la tierra rojiza y los afloramientos graníticos, hay abundancia de cuarzos, entre los que no es difícil encontrar cristales de roca.
Abundan los robles y los pinos, mientras las encinas tienen una menor presencia. Hay una gran abundancia de especies olorosas: tomillo, mejorana, cantueso, manzanilla, ajenjo.
Historia miniatura|San Miguel de Cardeña La datación más antigua que se conoce de Aldeavieja es en el año 1148, en el que ya existe como agrupamiento vecinal; pero sus orígenes hay que buscarlos en la unión de diferentes caseríos desperdigados que existían en la zona, a la que se denominaba, genéricamente, Cardeña; de esa época quedan los restos de una iglesia románica junto al arroyo del mismo nombre: San Miguel de Cardeña.
La existencia de una piedra resbaladera (piedra eslizandera) a las afueras de la población, muy cerca de la carretera que lleva a Blascoeles, hace suponer que ya hubo población protohistórica; estas piedras fueron utilizadas por los vettones para sus ritos de fertilidad.
Hay que mencionar, no obstante, que ya debió de existir un poblamiento en época romana, a la vista de las lápidas funerarias que se han encontrado de esa época; dos de ellas se encuentran en las paredes de la ermita de San Cristóbal y otra servía de piedra esquinera en una de sus calles hasta hace pocos años.
Aparece citada en el Libro de la montería, escrito durante el reinado de Alfonso XI (1344), citándose su término como rico en caza de jabalís.
En 1399 pasa a integrarse en el Sexmo de Posaderas, una de las divisiones geográfico-administrativas de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia; dependiendo de la jurisdicción eclesiástica del Monasterio de Párraces.
El 17 de septiembre de 1566, por bula del Papa Pío V, la Abadía de Santa María Real de Párraces fue anexionada con todos sus bienes, rentas y heredades al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pasando, Aldeavieja, a depender de él.
En 1646 Blas Moreno, nacido en Aldeavieja, e hijo de Antón Moreno y Águeda Luengo, marcha en calidad de criado a las Indias, en la comitiva de fray Bernardino de Estrada, franciscano y Comisario provincial de Michoacán.
A lo largo de la Edad Media el pueblo fue creciendo, tanto en población como en riqueza y tiene sus años más prósperos durante los siglos y , en los que se edifican la nueva iglesia parroquial, la ermita de la Virgen del Cubillo y las dos casas blasonadas que aún existen, así como el edificio del ayuntamiento.
En 1833, con la nueva distribución provincial organizada por Javier de Burgos, Aldeavieja pasa a pertenecer a la provincia de Ávila.
En 1838, durante las guerras carlistas, fue paso obligado de las tropas de ambas facciones, sufriendo el expolio de las partidas carlistas de un cabecilla denominado Perdiz.
A mediados del , el lugar tenía contabilizada una población de 408 habitantes. Aparece descrito en el primer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
En el censo de 1860 cambia su denominación oficial de Aldea Vieja a Aldeavieja.
Durante la guerra civil española fue lugar de paso de tropas y, en los primeros meses, cambió de manos por su cercanía del frente, pasando por ella la columna Mangada en su famosa incursión hasta Villacastín; convirtiéndose después en lugar de acantonamiento y descanso de las tropas sublevadas, sirviendo de punto de partida de varias ofensivas dirigidas a la conquista de Navalperal de Pinares y Peguerinos.
En 1975 se unió al cercano pueblo de Blascoeles formando el municipio de Santa María del Cubillo.
Demografía
1571 habitantes en 1631 1087 habitantes en 1752 452 habitantes en 1826 408 habitantes en 1848 209 habitantes en 2001 220 habitantes en 2005 195 habitantes en 2010 168 habitantes en 2017 Economía La economía de Aldeavieja es primordialmente agrícola y ganadera; teniendo fama, desde siempre, sus prados que alimentan una importante cabaña, predominantemente vacuna; la localización de una cantera de corneanas y de sus correspondientes plantas asfálticas, pertenecientes a la empresa Padecasa ha dado una vuelta a la economía local, propiciando la abundancia de empresas de transportes y la creación de numerosos puestos de trabajo; la existencia de ganaderías de reses bravas localizadas en el Campo Azálvaro, completan el panorama económico, junto a un parque eólico instalado en la cuerda de la sierra.
Turismo Dentro de la población existe un solo bar: El Molinero. En él te pueden servir algo de comer y por encargo asados como cordero o cabrito. En la carretera N110, a la entrada del camino que se dirige al santuario de la Virgen del Cubillo, está el restaurante/bar La Aldea, cerrado temporalmente.
En la entrada al pueblo también se encuentra un bar Barbacoas Prado Roble en el que puedes alquilar una barbacoa y llevar tu propia comida. Hay un establecimiento hotelero, la casa rural Sexmo de Posaderas. Monumentos y lugares de interés
miniatura|Iglesia de San Sebastián El santuario de la Virgen del Cubillo, a tres km de la población, es monumento nacional, estilo herreriano con un magnífico retablo barroco. se puede visitar los fines de semana de todo el año; su festividad se celebra el 8 de septiembre, con una gran romería. miniatura|Santuario de la Virgen del Cubillo La ermita de San Cristóbal, antigua parroquia del pueblo, en el casco urbano, románica del -, recientemente restaurada. La iglesia de San Sebastián, parroquia del pueblo, con múltiples elementos góticos tardíos, e interesantes retablos y tallas, dos de los cuales se deben a la mano de Sebastián de Benavente; tiene adosada una capilla (la capilla de San José) del , mandada construir por uno de los cortesanos de Felipe IV (Luis García Cerecedo), con pinturas de Francisco de Herrera el Mozo, muy interesante de ver. Hay, muy cerca del edificio del antiguo parador, una fuente/pozo construida en los siglos o , con las piedras de un antiguo campanario. También hay un curioso Vía Crucis, que recorre gran parte del pueblo, del . Se conservan dos pequeñas ermitas, de los siglos y : una junto a la carretera nacional, es la ermita del Cristo de la Luz, que, restaurada acoge, bajo nuevo nombre, una imagen de San Cristóbal. La otra, subiendo por la carretera que va a Navalperal de Pinares, es la ermita del Cristo de la Agonía, hoy en ruinas. Subsisten dos casas señoriales, de buena piedra, con sus escudos nobiliarios. Pasear por sus calles, que con sus nombres nos introducen en el más antiguo sabor de la Castilla eterna: Ancha, Angosta, del Mediodía, del Rodeo, de Segovia y, por supuesto, su calle Real, nos puede deparar sorpresas inesperadas, pues se conservan interesantes muestras de la arquitectura tradicional; no perderse el antiguo parador, junto a la carretera nacional; las casas que rodean la plaza mayor (plaza de la Constitución) el potro de granito para herrar a las caballerías; el pilón de abrevar, junto a la iglesia; así como las vistas de la sierra de Malagón o de la llanura castellana desde el llamado Alto de la Barrera. No hay que perderse, en cualquier época del año, un pequeño bosque de robles, llamado El Valle, pues es uno de los pocos que quedan en toda la zona, por no decir el único; en primavera, sobre todo, las praderas que lo salpican se llenan de flores de todo tipo: violetas por marzo-abril, anémonas en mayo, manzanillas, majuelos, rosas silvestres; la dedalera asoma entre las rocas de granito que emergen, junto al tomillo y la mejorana La subida a las cumbres de la sierra que, desde el puerto de la Cruz de Hierro hasta el monte Pelado, se puede realizar por un camino asfaltado que recorre el parque eólico, es digna de hacerse por las maravillosas vistas que se contemplan desde ellas.
Cultura No existe un traje típico del lugar, considerándose el general de la provincia de Ávila como propio. Las mujeres siempre han tenido en gran consideración el llamado manteo de debajo, falda de paño, en general de color rojo con adornos bordados y que acompañado por el mantón era el utilizado en las grandes solemnidades, hoy está totalmente en desuso, aunque sería bueno que renaciera la costumbre de utilizarlo aunque solo fuera en las fiestas de la patrona: La Virgen del Cubillo, el 8 de septiembre.
A lo largo del año se celebran diversas fiestas en honor de diferentes santos, algunas de estas fiestas están organizadas por cofradías que, fundadas hace ya muchos años, se encargan de prepararlas.
-San Sebastián, el patrón del pueblo, se celebra el 20 de enero. Se hace una procesión y un convite en el Ayuntamiento.
-Santa Águeda, que es el día de la mujer, se celebra el primer domingo de febrero. Las mujeres se ponen el traje típico, y van en busca de los forasteros para recaudar una propina para la cofradía.
-Semana Santa: tanto el Jueves como el Viernes Santo se celebran procesiones que, como todas las de Castilla, son de una gran sobriedad; antiguos pasos, llevados en andas, recorren las calles del pueblo: la Oración en el Huerto, la Flagelación, Cristo con la Cruz a Cuestas, La Dolorosa, el Crucificado y el Cristo yacente, seguidos por los fieles, iluminan tenuemente la noche con sus velas y farolillos; el silencio de la noche con el frío normal de esos días, confieren un aire de tristeza y solemnidad pocas veces visto. El Domingo de Resurrección, dos procesiones salen de la iglesia: una con la Dolorosa, cubierta con un manto de luto negro, llevada a hombros por las mujeres recorre el pueblo hasta encontrarse en la calle Ancha con otra que lleva al Resucitado, éste escoltado por los varones del pueblo; al encontrarse y entre el repique de las campanas, la Virgen es despojada de sus ropas fúnebres y vestida con un luminoso manto azul cielo acompaña a su Hijo, de vuelta a la iglesia.
-La Ascensión, se realiza una pequeña romería, el domingo más cercano a dicha festividad, en la ermita de la Virgen del Cubillo que, para la ocasión, sale en procesión alrededor de su santuario.
-San Cristóbal, el 10 de julio, se celebra el fin de semana más próximo a este día. El patrón de los conductores. Los numerosos devotos van conduciendo hasta la ermita del Cubillo donde se bendeciran los coches después de la misa por el santo. Posteriormente se come en los aledaños del Cubillo.
-Las fiestas patronales por la Virgen del Cubillo, que son del 7 al 10 de septiembre. Se realizan diversas actividades y el día grande, el 8, se realiza una gran romería en la ermita de la Virgen. miniatura|Fiesta del Cristo -La semana siguiente se celebran las fiestas del Cristo, conocida tradicionalmente como "la fiesta de los mozos", pues son los varones más jóvenes los que la "sirven", sacando una antigua imagen de Cristo crucificado en procesión por las calles del pueblo entre el tañido de las campanas y el estallido de los cohetes.
Filmografía