thumb|300px|Lago Lenongen en Noruega, ejemplo de aguas continentales. Las aguas continentales son cuerpos de agua dulce permanentes que se encuentran sobre o debajo de la superficie de la TierraExperto en gestión medioambiental. Índice, sección IV. En Google Books. alejados de las zonas costeras (excepto por las desembocaduras de los ríos y otras corrientes de agua). Son zonas cuyas propiedades y usos están dominados por los acontecimientos de condiciones de inundación, ya sean permanentes, estacionales o intermitentes.
Algunas aguas continentales son ríos, lagos, llanuras de inundación, embalses, humedales y sistemas salinos del interior del país.
Tipos de aguas continentales Existen dos tipos de aguas continentales: las superficiales y las subterráneas.
Aguas terrestres
El uso principal de estos cursos de agua tiene que ver con el riego, el consumo humano, la hidroelectricidad o los usos recreativos. Si ocupan una gran extensión reciben el nombre de mares interiores, además de que se distinguen entre lagos de agua dulce o lagos salados (con una concentración de sales superior al 5 %). Asimismo dependiendo del sistema de alimentación del lago, se clasifican en lagos de régimen pluvial, su agua proviene de las lluvias; nival, su fuente proviene de la fundición de la nieve; pluvionival, al alimentarse tanto de precipitaciones como de la nieve; fluvial, proviene de un río; glaciar, al venir de un glaciar y freático, al formarse cuando aumenta el [nivel freático] de la zona en la que se encuentren situados, es decir, el nivel de aguas subterráneas. Pero la clasificación más común es la que se hace atendiendo a su origen, distinguiendo entre:
Lagos tectónicos, cuando de hallan en zonas de fracturas y hundimientos de la corteza terrestre como las originadas por fallas, plegamientos o movimientos de elevación o hundimiento terrestre (movimientos epirogénicos). Son los casos del mar Muerto, que está situado a 400 metros por debajo del nivel del mar Mediterráneo.
thumb|250px|Laguna Negra (Soria), ejemplo de lago de barrera.
Lagos de barrera o embalsados cuando se han originado al taponarse las corrientes de agua en un valle mediante morrenas glaciares, coladas volcánicas, desprendimientos de tierra, aludes o el arrastre de materiales por los afluentes; también pueden encontrarse ante una barrera artificial. Un ejemplo es la Laguna Negra en Soria.
Lagos de erosión o glaciares, cuando las depresiones han sido excavadas por las grandes lenguas glaciares durante el ciclo erosivo del glaciar, es decir, mientras esté en movimiento al arrastrar el glaciar materiales constituyendo las morrenas, las cuales se depositan en el extremo frontal de la lengua glaciar y, por sobreexcavación, se forma una hondonada que da lugar a un lago. Son de forma alargada y de tamaño variable. Generalmente su forma se halla adaptada al valle erosionado por los glaciares. Los lagos de origen glaciar están ubicados en estas cubetas formadas por las morrenas, presentando una forma variada y permitiendo, en sus orillas, el establecimiento de una densa vegetación, principalmente de coníferas. Estos bosques de coníferas suelen ser aprovechados y explotados para obtener madera y fabricar papel. A este apartado pertenecen también los lagos de circo glaciar, por lo común pequeños y que suelen presentar un río de alimentación y otro emisor.
Lagos cráteres, son los que ocupan las calderas volcánicas, resultado de la explosión del cráter de un volcán. Suelen ser muy reducidos, con paredes casi verticales y una superficie más o menos vertical. Un ejemplo es la Laguna de Posadilla (Ciudad Real).
Lagos de cuencas endorreicas, es decir, que no desembocan al mar; son depresiones del terreno sin salida al mar. Sus aguas suelen ser saladas, por la evaporación de éstas y la progresiva concentración de sales a lo largo del tiempo, caso de la laguna de Gallocanta (Teruel).
Lagos fluviales que surgen en valles muy llanos, apenas sin desagüe, cuando las grandes avenidas de los ríos inundan los márgenes.
Lagos residuales, que son testimonio de antiguos mares lentamente desecados y, con frecuencia, de gran salinidad. Como por ejemplo el mar Caspio.
Lagos cársticos, frecuentemente subterráneos, aparecen en las grietas y depresiones de las rocas calizas al producirse la erosión de este tipo de rocas por la acción del agua.
Las albuferas son lagunas formadas por agua de las altas mareas en regiones de playas o costas bajas. Caso de la albufera de Adra o la de Doñana.
Los lagos suelen ser estructuras inestables que tienden a desaparecer. Se alimentan con los aportes de agua procedentes de precipitaciones atmosféricas o del agua aportada por uno o varios ríos o glaciares. Las pérdidas se deben básicamente al río emisario (río por el que desaguan) y a la evaporación, según su situación geográfica, es decir, si se encuentran en zonas donde hace mucho calor o la humedad es muy baja, o en otros casos, donde existen unos niveles de precipitaciones muy bajos que hacen tanto que el río que los sustentan lleve muy poco caudal de agua como que su alimentación a través de esta lluvia sea escasa.
En zonas desérticas los lagos son casi inexistentes, así, los chotts del Sahara sólo tienen agua después de una tempestad. Estos son lagos salinos que quedan estancados cuando llueve y desaparecen al instante quedando una capa de sal donde estaba anteriormente su cuenca. La desaparición de los lagos suele ser debida a dos causas principales: por la erosión de las barreras que retienen el agua y por colmatarse su cuenca de sedimentos.
Si el agua aportada anualmente al lago es igual a sus pérdidas, el lago se mantiene en equilibrio; pero cuando las pérdidas superan a los aportes, el lago va desapareciendo poco a poco.
Los lagos de pequeñas dimensiones se confunden con lagunas y los de mayor extensión reciben frecuentemente el nombre de mar.
Los lagos tienen una gran importancia en el ámbito ecológico, pues representan un ecosistema y en él se establece un equilibrio entre los seres vivos acuáticos y los vegetales.
Ríos thumb|250px|Imagen satelital de la desembocadura del río Blanco y el río Missouri en el estado de Dakota del Sur. EE. UU. Los ríos son corrientes de agua que fluyen por un cauce desde tierras altas a tierras bajas y que finalmente vierten a un lago, a otro río o al mar, excepto en zonas desérticas, donde pueden desaparecer por consunción. En realidad no hay diferencias fundamentales entre torrentes y ríos, solamente su longitud y periodicidad.
Un río se caracteriza por su caudal y su régimen. Se puede distinguir también entre lecho menor (el estrecho canal ocupado por la corriente de agua) y lecho mayor (el cauce mayor ocupado por las crecidas). Según su origen se diferencian varios tipos de ríos:
De origen glaciar, cuando sus aguas fluidas proceden de la fusión del hielo glaciar, De origen noval, resultante de la fusión de las nieves en primavera y en verano, De origen pluvial, formados por las lluvias principalmente de invierno.
El territorio regado por un río y sus afluentes se denomina cuenca hidrográfica. El conjunto de un río y todos sus afluentes se denomina sistema de drenaje, y la combinación de varios sistemas de drenaje formarán varios modelos de drenaje. El río es el agente principal de transporte en un ciclo fluvial.
Los ríos transportan materiales en disolución y residuos sólidos. Con estos materiales transportados, los ríos llevan a cabo en el terreno una erosión, que da origen a diferentes perfiles de valles fluviales. Como consecuencia de las acciones erosiva y depósito el lecho tiende a un perfil cóncavo. El curso alto del río tiene un gran poder erosivo (puede formar desfiladeros, hoces, gargantas...). El valle en corte transversal presenta forma de V. Cuando se producen desniveles en su cauce, forman cascadas o cataratas.
La principal acción del curso medio, de pendientes más suaves es la de acarreo aunque también la deposición de materiales groseros. En la desembocadura se encuentra bajo, ancho, y de poca pendiente, donde se depositan las arenas y limos, que pueden llegar a formar deltas.
Muchos ríos, por la escasa pendiente y la anchura de sus valles son navegables en el curso bajo ( Danubio, Volga, Amazonas).
Aguas polares
Las aguas polares son grandes masas de agua congelada ubicadas en los polos geográficos del planeta. Son regiones cubiertas de capas de hielo que crean los llamados casquetes polares, ubicados en el continente antártico y el océano Glacial Ártico, por lo general hay hielo marino en su superficie, especialmente durante los meses de invierno.
Glaciares thumb|250px|Glaciar Blanco. Parque nacional de Ecrins (Francia). En la imagen se aprecia el frente de la lengua del glaciar.
Los glaciares son grandes masas de hielo situadas sobre una superficie de terreno, que se desplazan lentamente en descenso a favor de la pendiente y a partir de una cuenca (circo glaciar). La condición de formación de un glaciar es la de que la cantidad de nieve caída durante un invierno exceda a la fundida durante el verano siguiente, constituyendo el nivel de las nieves persistentes, y si la nieve no funde nada el de las nieves perpetuas. De este modo cada año se va superponiendo una masa de nieve a la ya acumulada, y es su propio peso el que elimina las capas de aire que han quedado tras las sucesivas nevadas, y por fusión parcial y rehielo se congela de nuevo, uniéndose los cristales aislados, este hecho es lo que se llama re cristalización. Así se forma un agregado granular, llamado neviza. Por continuación del proceso, la neviza se transforma en hielo blanco a partir del que se origina el hielo glaciar, de color azulado. Al espesarse esta capa de hielo, comienza a desplazarse a favor de la pendiente convirtiéndose así en un glaciar activo. Los glaciares pueden fluir cuesta abajo o a lo ancho debido a su propio peso hasta desembocar en sistemas hídricos. Pueden derretirse, evaporarse o dar paso a la formación de icebergs.
Las lenguas glaciares varían según la pendiente, rugosidad y carga de hielo. Si alcanzan el mar se forman témpanos o icebergs, al fundirse con el contacto del agua de mar. El hielo tiene la propiedad de fluir como si se tratara de una materia plástica, y se adapta perfectamente al fondo y a las paredes del valle. La velocidad de la masa del hielo no es la misma en todas sus zonas, siendo mayor en la superficie y en el centro que en el fondo y los laterales, debido al rozamiento del hielo. La velocidad de descenso es muy variable, oscilando alrededor de unos 15 centímetros diarios.
En un glaciar se distingue tres partes: circo, lengua y valle glaciar. El circo glaciar es la zona rodeada de montañas situada en el nivel de las nieves perpetuas, presenta unas grietas llamadas rimayas entre la pared rocosa y el hielo del glaciar. La lengua del glaciar es la masa de hielo que discurre por el valle. Por efecto del movimiento, el hielo se fractura al rozar con el fondo del valle, lo que provoca la aparición de grietas transversales denominadas crevasses.
Los materiales que el glaciar arranca al bajar por el valle glaciar (cauce por el que se desliza el glaciar), transporta y deposita constituyen las morrenas. Existen morrenas laterales, que al confluir dos lenguas dan lugar a morrenas centrales; morrenas de fondo, conjunto de fragmentos arrancados del fondo y morrenas frontal, delante del glaciar, depósito de materiales al fundir el hielo. Los depósitos de materiales que dejan los glaciares se llaman tillitas y se distinguen por ser una mezcla de cantos angulosos, es decir, sin redondear debido a que los glaciares llevan su carga en suspensión y no pueden erosionar los materiales transportados, de todos los tamaños, composiciones y densidades.
En algunos glaciares, bajo la superficie del hielo, circula una intensa corriente de agua llamada arroyo subglaciar, que a veces puede arrastrar bloques de hielo.