El libro de los esnobs, por uno de ellos, en inglés The Book of Snobs, by One of Themselves, es un libro de William Makepeace Thackeray ['θækəri] (1811-1863), novelista inglés de la época victoriana, publicado en 1848. El libro contiene una serie de artículos semanales publicados en Punch bajo el título «Los esnobs de Inglaterra, por uno de ellos» («The Snobs of England, By One of Themselves»), obra escrita bajo pseudónimo cuyo protagonista se llama Snob. Se trata, pues, de las confesiones o las memorias de un esnob.

Thackeray, todavía reacio a reconocer su autoría, se esconde bajo seudónimos, lo que relaciona el Libro de los snobs con su producción anterior (lo firmaría con su nombre más tarde, tras la segunda edición de La suerte de Barry Lyndon, en 1856). Ya existían Yellowplush, Wagstaff, el mayor Fitz-Boodle, Titmarsh, Deuceace;Todos ellos personajes creados por Thackeray y que aparecen en anteriores obras del autor. (N. del T.). pues he aquí el Sr. Snob que representa al tonto y a su opuesto, el anti-tonto, puesto que los denuncia al ser «uno de ellos».

En El libro de los esnobs Thackeray hace un inventario de los diferentes grupos sociales en Inglaterra y en el extranjero, principalmente en Francia, así como de diversos tipos de hombres de quienes muestra con humor y virtuosismo que son víctimas la misma enfermedad, el esnobismo. Este mal endémico adopta muchas formas, pero todas se basan en los mismos antivalores que Thackeray resume en dos frases: «give importance to unimportant things» («dar importancia a cosas sin importancia»), y también «meanly admire mean things» («admirar mezquinamente cosas mezquinas»).William Makepeace Thackeray, Le Livre des snobs, París, Libella - Anatolia, 2008, traducido al francés por Béatrice Vierne, introducción de Anthony Trollope.

En el momento de su publicación el libro fue acogido de diferentes formas. Aparte de Anthony Trollope que lo defendió ardientemente, pocos colegas escritores lo elogiaron. Fue considerado demasiado virulento e iconoclasta. Sin embargo, la moral defendida por Thackeray, convertido a veces en un auténtico predicador, está llena de sentido común; a pesar de la sátira, a menudo feroz, que ejerce en contra de las sociedades inglesa y francesa, y de la humanidad en general, los valores que sustentan la arquitectura de su pensamiento remiten a un humanismo más bien benevolente y profundamente enraizado en la fe cristiana.

El Libro de los esnobs contribuyó en gran medida a dotar a la palabra «snob» del significado que tiene hoy y a aclarar su noción,Raymond Las Vergnas, 1945, W. M. Thackeray, The Book of Snobs, París, Aubier, col. «Montaigne-Bilingue des Classiques Étrangers», 1945, p. 7.Jacques Drillon, «Qu'est-ce qu'un snob?», Le Nouvel Obs, 21 de noviembre de 2008. convirtiéndose la publicación de la obra, según el historiador de las ideas Frédéric Rouvillois, en «el acta de bautismo del esnobismo».Frédéric Rouvillois, Histoire du snobisme, París, Flammarion, 2008, p. 12.

Orígenes de la palabra «snob»

En el Dictionnaire du snobisme, Philippe Jullian escribe que «el sonido mismo de la palabra “snob”, que comienza con un silbido para terminar como una pompa de jabón, lo abocaba a una gran carrera en el terreno del desprecio y la frivolidad».Philippe Julian, Dictionnaire du snobisme, París, Bartillat, 2006, p. 1. Es casi en ese sentido como lo entiende Thackeray, pero él le añade una connotación moral.

Cad y snob thumb|right|Universitaria con la capa roja y la mortar board o square. Sin duda, la invitada de honor, precedida del bedell, con toga negra y square, portando la mace, en Cambridge. Tras su ingreso en el Trinity College de Cambridge, en febrero de 1829, Thackeray se convirtió en colaborador del Snob, «periódico literario y científico, no dirigido por miembros de la Universidad»,Raymond Las Vergnas, 1945, op. cit., p. 41, nota 1. que apareció desde el 9 de abril al 18 de junio de ese mismo año. Además, es probable que fuese él quien puso el título a la publicación.Carta de H. Ashley Williams: «Creo saber que [mi padre] era el redactor jefe, aunque Thackeray fuera su cabecilla e inspirador», Notes and Queries, 6.ª serie, volumen X, p. 419.La palabra «snob» aparece por primera vez en Francia en el Journal des Débats del 12 de mayo de 1867. Hay pruebas en el argot de Londres en 1781 con el significado de «zapatero». Según Walter William Skeat (1835-1912) y Cuthbert Bede, cuyo verdadero nombre es Edward Bradley (1827-1889), procedería del escandinavo «snopp» en dialecto danés, «snapr» en dialecto islandés, y también «Schnob», de «Schnicken» en el dialecto del Bajo Würtembourg.Cuthbert Bede, «The Origin of the Word Snob», Oxford Journals - Humanities, Notes and Queries, volúmenes VI-XI, serie 47P, p. 415-441.

Existe el verbo «to snub» («mirar de arriba abajo», «mirar con desprecio»), confundido durante mucho tiempo con «to snob», y que puede haber ayudado a la formación del término. Además, cuando se hizo sentir la necesidad de una gama de nuevas palabras, parece que «snob» y «cad»La palabra «cad» derivaría del francés «cadet», a su vez procedente del gascón «capdet», esta del provenzal «cabdel», del árabe «khalifa», derivada de «al ghahfe» (año 730), que significa «teniente». Su primer uso en Inglaterra bajo los iberos se sitúa a partir de la invasión musulmana de España. compitieron, al menos entre las universidades de Oxford y Cambridge. Según el New Oxford Dictionary, «cad» es la abreviatura de «cadet» para referirse, originalmente, al que lleva los palos en el golf; de ahí la definición «a confederate of lower grade» («un socio de grado inferior»). En Oxford, sin embargo, también significa «townsman», literalmente «hombre de la ciudad»,Según el Shorter Oxford English Dictionary esta acepción data de 1831, entrada «cad» 2, 4, 1945, p. 245. como, por ejemplo, en 1844, en la frase «the townsmen of Oxford had been promoted […] to the title of cads» («los burgueses de Oxford habían sido promovidos al grado de cads»), pero con un tono de desprecio que refuerza el verbo «promote» («promover»), como si pasar de towsnman a cad supusiera en realidad una disminución de valor, corroborado por un pequeño manual de buena conducta titulado Hints of etiquette for the University of Oxford (Pequeños consejos de etiqueta para uso en la Universidad de Oxford), que define «cad» como «a fellow of low vulgar manner» («individuo de maneras corrientes y vulgares»).Shorter Oxford English Dictionary, acepción datada en 1838, entrada «cad» 2, 5, 1955, p. 245. Anthony West (1914-1987), en la biografía de su padre H. G. Wells (1866-1936), también toma esta acepción de la palabra, explicando que añade, además, una connotación sexual: «Un cad era un advenedizo procedente de las clases bajas, culpable de comportarse como si ignorase que su baja extracción lo hacía inadecuado para tener relaciones sexuales con mujeres de clase alta».H. G. Wells: Aspects of a Life, Nueva York, 1984.

Sin embargo, en Cambridge fue la palabra «snob» la que vino a expresar el mismo concepto. Según Raymond Las Vergnas, es lícito pensar que existía entre las dos universidades una especie de torneo intelectual acerca de las palabras «snob» y «cad».Raymond Las Vergnas, William Makepeace Thackeray, curso en La Sorbona, 1956. «Cad», que denota exclusivamente un punto de vista social, ha llegado al final de su evolución sin alcanzar ni connotación moral ni resonancia universal (en inglés moderno «cad» significa «canalla», «sinvergüenza»). De hecho, fue Thackeray, veterano de Cambridge, quien, al escogerla para su libro, le otorgó a «snob» su fama así como su carta de nobleza.Frédéric Rouvillois, op. cit.Extracto de la contracubierta de la Histoire du snobisme de Frédéric Rouvillois: «Bergsonianos en la Belle Époque, ellos [los snobs franceses] eran aficionados al lirón a la miel de la Antigüedad (ver nota 5), señores burgueses o preciosas ridículas del Grand Siècle, increíbles o maravillosas bajo el Directorio, de moda durante la Restauración. Pero tuvieron que esperar hasta mediados del siglo XIX para alcanzar la consagración, a través de El libro de los esnobs, verdadera acta de bautismo del esnobismo, del novelista inglés Thackeray. Debidamente designados nuestros esnobs se visten al estilo inglés y cortejan los clubes elegantes, codician la unción de un título nobiliario o un añadido al apellido, se maravillan con el estilo del conde d'Orsay, de Boni de Castellane, de Oscar Wilde o del Príncipe de Gales».El lirón a la miel era un plato exquisito y sofisticado en los banquetes de la antigua Roma. Apicius, gastrónomo del siglo I d. C., recoge la siguiente receta: «Rellenar los lirones con un picadillo de cerdo y carne machacada de sus miembros, acompañado de pimienta, piñones, eneldo y garum. Cubrir de miel. Después de haberlos cosido, colocarlos sobre una teja y meterlos en el horno». (Ver ref. 14) (N. del T.). Anne Nercessian y Nicole Blanc, La cuisine romaine antique, 1994, edit. Glénat.

La aportación de Thackeray thumb|left|William Makepeace Thackeray en la época de El libro de los esnobs. Thackeray es el primero en reconocer que la palabra «snob» «[...] no la podemos definir. No podemos decir lo que es [...] pero sabemos lo que es. [...] Una bonita palabra redondita, compuesta solamente por tres letras, con un sonido sibilante al principio, lo justo para darle chispa [...]».Isabelle Jan, William Makepeace Thackeray, Le Livre des snobs, París, GF-Flammarion, 1990, traducido al francés por Raymond Las Vergnas, introducción de Isabelle Jan, p. 5-6. Y David Masson, en 1859, va más allá cuando escribe: «Para el señor Thackeray [...] está fuera de toda duda que el esnobismo es algo malo, pero es un poco difícil saber exactamente lo que es [...]».David Masson, British Novelists and Their Styles, Being a Critical Sketch of the History of British Prose Fiction, Boston, Gould and Lincoln, 1859. La explicación según la cual se derivaría de la abreviación de «sine obolo» («pobre», «sin un duro»), o «sine nobilitate» («sin nobleza») (en Cambridge, en efecto, los hijos de las familias aristocráticas se inscribían con la mención «fil/nob» [«filius nobilitatis»] mientras que los plebeyos figuraban como «s/nob» [«sine nobilitate»]) es hoy muy discutida.Frédéric Rouvillois, op. cit., p. 8.

Esta explicación es la misma de Ortega y Gasset. Según el filósofo español, el uso de la palabra «snob» procede de la contracción del término «sine nobilitate», explicando que «en Inglaterra las listas de vecinos indicaban junto a cada nombre el oficio y rango de la persona. Por eso, junto al nombre de los simples burgueses aparecía la abreviatura “s. nob.”, es decir, “sin nobleza”. Este es el origen de la palabra “snob”».José Ortega y Gasset, La rebelión de las masas (1930). Planeta. México, 1985. p. 17.