Juli (en aimara: Chulli) es una ciudad peruana a orillas del lago Titicaca. Es la capital del distrito homónimo y de la provincia de Chucuito, ubicada en el departamento de Puno.

Historia La herencia cultural de Juli se remonta a hace más de años. Podemos encontrar arte parietal y monumentos de piedra, monolitos, chullpas y murallas de las culturas sillumocco, tiahuanaco, lupaca e inca.

Los dominicos fueron los primeros en llegar a Juli y con ellos sus acompañantes y españoles en busca de un lugar para vivir. En 1553 se fundó el Convento de San Vicente en Chucuito y en Juli se edificó la casa de residencia para los religiosos.

A partir de 1565, Juli pasó a ser el centro dominico principal de la zona al fundarse el Convento de San Pedro Mártir, acabando con la hegemonía de San Vicente de Chucuito y poniendo bajo su mando el recién fundado Convento de Santiago en Pomata.

El corregidor de indios de Chucuito, don Jerónimo de Silva, visitó Juli e hizo el deslinde de terreno para la misma población. También se trazaron las plazas y las calles, se dio amplitud al solar de la iglesia se alejó a los naturales en los suburbios, donde actualmente existen los apellidos Juli, Cariapaza, etc., y fue residencia de los primeros frailes.

El 2 de abril de 1565, el licenciado López García de Castro autorizó a los dominicos a fundar el convento de San Pedro Mártir sobre las ruinas de la casa del cacique Cariapaza. Al parecer lograron iniciar la construcción de las primeras iglesias: San Pedro Mártir, la Asunción y San Juan.

A finales de 1576, llegaron los misioneros de la Compañía de Jesús y se quedaron hasta su expulsión a mediados de setiembre de 1767. En la época de la República, el 3 de junio de 1828, Juli fue elevada a villa y declarada capital de la provincia de Chucuito.

Misión jesuita de Juli A finales del (1576), los padres jesuitas asentaron una misión permanente en Juli. Esta ciudad era un poblado indígena; de clima frío y desapacible, con temperatura media de 11 °C, aire seco, helado, y grandes dificultades. Entre los seis jesuitas que llegaron estaban Alonso de Barzana (1530-1597), Diego de Bracamonte (1533-1583), Diego Martínez (1543-1626) y Francisco de Medina.

La doctrina cristiana se enseñaba en aimara pero también en quechua. Los indios aprendían a coro, mecánicamente ayudándose con sus quipus. Los sacramentos más pedidos eran bautismo, penitencia y matrimonio. La misión perduró hasta la expulsión de los jesuitas del Virreinato del Perú en 1767.

Lugares de interés Atractivos arquitectónicos Los múltiples templos de Juli, construidos durante su apogeo colonial, han dado a la ciudad los sobrenombres de: "la pequeña Roma de América", "la Roma aimara" o "la ciudad santa del Titicaca".

Templo de San Pedro Mártir

thumb|right|441px|Vista exterior de la catedral de San Pedro Mártir. La iglesia fue construida por orden de los padres dominicos españoles aproximadamente en 1565. Fue culminada por los jesuitas en 1576. Está construida en piedra granito blanco, en forma de Cruz Latina. El templo tiene un estilo Barroco, también con la representación de pájaros y otros animales autóctonos de la región. En su interior se encuentran pinturas de las escuelas: española, italiana y cuzqueña.

La iglesia basílica menor de San Pedro fue construida en pura piedra de granito blanco, se encuentra localizado en la Plaza de Armas o Plaza Ludovico Bertonio.

Tuvo sus inicios entre 1565 y 1567, bajo la dirección de los Dominicos, con el nombre de Santo Tomás edificada junto al convento San Pedro Mártir. Es una arquitectura primorosa de estilo renacentista, consta de una sola nave cuya planta tiene forma de cruz latina con 66 m de largo por 30 de ancho en el crucero “tiene un marcado estilo e influencia de la arquitectura barroca mestiza. La vigencia del arte nativo aimara se demuestra con la representación de aves y animales del lugar”. El historiador Vargas Ugarte en su obra” Los jesuitas en el Perú” declara: “En 1604 San Pedro de Juli estuvo tan hermosa llena de artesones dorados, tan ataviada, luciendo como la catedral más rica y no como una parroquia de indios. También se había hecho un órgano de 14 pulgadas que es uno de los mejores del Perú”.

Este templo sufrió varias modificaciones. Actualmente ostenta una fachada sencilla con una portada clásica del de piedra y ladrillo de dos cuerpos, con cuatro columnas góticas apareadas y sobre la derecha está construida una torre con sus respectivos campanarios que contrasta con el delicado conjunto central” En su interior existe varios capillas laterales, El bautisterio cuyos murales son bellamente pintados sobresalen la figura de San Juan Bautista sobre el río Jordán, en el centro se ubica una pileta bautismal en piedra de berenguela con figuras de ángeles, además de lienzos pintados por el artista Bernardo Bitti y artistas mestizos, anteriormente tenía un coro de 400 voces con cantores indígenas. Hoy está en pleno culto y es el orgullo de la población, custodia en su interior la imagen de la Virgen Inmaculada Concepción, Patrona de la ciudad de Juli cuya festividad es el 8 de diciembre.

Templo museo San Juan Bautista de Letrán

miniaturadeimagen|442x442px|Iluminación por más de 150 luminarias LED thumb|left|448x448px|San Juan de Letrán La iglesia de San Juan de Letrán, ubicada en la plazuela de San Juan, construida a comienzo del , por orden de los padres Dominicos, y concluida por los Jesuitas, a mediados del poco antes de su expulsión. La construcción es en adobes (tierra apisonada) con espesores marcadamente variable en función de la altura. Las pequeñas ventanas tienen marcos de pan de oro, y están cerradas con láminas de piedra traslúcida. Tiene forma de cruz latina, con una portada lateral barroca-mestiza en piedra labrada, con presencia de arte nativo aimara. En su interior se destacan lienzos de escuelas: española, italiana, y cuzqueña, de grandes dimensiones y con importantes marqueterías de pan de oro. El altar mayor es en pan de oro y plata labrada.

Llamada también “San Juan de Letrán”. Su construcción data de la época de los dominicos, posiblemente entre 1568 y 1576, pues los Dominicos dan fe de la existencia de los tres templos, Se concluyó en 1602 por la Orden de los Jesuitas, es de estilo Barroco Mestizo con persistencia en el arte nativo aimara. Tiene una nave de grandes proporciones en forma de cruz latina, cuya edificación se realizó sobre mampostería común, así como ladrillo, adobe y madera. Tiene aproximadamente 78 metros de largo por 37 de ancho en el crucero. En su interior destaca los tallados en madera del retablo mayor, las del crucero, los dinteles de las ventanas, así como los cuadros de los lienzos todos recubiertos con “Pan de Oro”; así mismo, los pilares de piedra finamente labrados con tallados floridos en alto y bajo relieve son impresionantes. Resalta un frontal labrado en plata donde se encuentra el cordero pascual sobre los siete sellos, al igual que la imagen de la Virgen Inmaculada Concepción. Se advierte la portada de la sacristía tallada en piedra oscura con detalles de la flora de nuestra región, las ventanas recubiertas con láminas de Piedra de Berenguela y/o Ayacucho dejan pasar una tenue pero cálida luz. Hoy constituyen la pinacoteca más grande del sur del Perú. Se exhiben unos cuadros maravillosos, entre los que se destacan la escuela Italiana, con el famoso pintor Padre Alosiano Bernardo Joan Demochrito Bitti, para lo cual utilizó como base tejidos en fibra de alpaca y lana de oveja; Este templo es uno de los mejores, resultado de los trabajos de restauración y conservación.

Templo museo Nuestra Señora de la Asunción

Nuestra Señora de la Asunción, edificada en el , antiguamente conocida como Santa María la Mayor. En su interior, muy deteriorado, se encuentran pinturas del pintor jesuita Bernardo Bitti (considerado uno de los representantes del “estilo manierista” muy en boga en la Italia del y fue bautizado por el historiador de arte Manuel Soria como el mejor pintor del en Sudamérica). Se restauración debería haberse concluido en el segundo semestre del 2006;thumb|right|282x282px|Campanario de Nuestra Señora de la Asunción.Nuestra Señora de la Asunción, antiguamente conocida como Santa María la Mayor fue edificada en el entre los años de 1562 y 1576 por la Orden de los dominicos, es de estilo renacentista, ubicado en la Plazoleta de la Asunción. Los retablos fueron confeccionados entre 1568 a 1592 y su conclusión se da en 1602 por la Orden Jesuita. Mide aproximadamente 63 metros de largo por 34 metros en el crucero. Por el abandono se ha reducido a dos tercios de su tamaño original sin embargo conserva su señorío y belleza. Tiene una torre de piedra tallada cuya parte superior lleva dos cornisas unidas por cuatro pilares con un fino tallado que dan a un campanario de tres arcos, estuvo por concluirse cuando ocurrió la expulsión de los Jesuitas. Este templo anteriormente tenía la prolongación de 15 ventanas con piedras de berenguela, cuyo interior fue bellamente adornado, siendo el altar repujado en plata con bellas pinturas murales y lienzos de pintores como Bitti y de la Puente, así como artistas mestizos; en la actualidad solo queda algunos retablos de yeso con pinturas murales en el crucero, los lienzos en su mayoría se encuentran en la Iglesia San Pedro. La elegante portada lateral se realza con un conjunto de medallones compuestos por el monograma “IHS” que significa “Jesús Salvador de los Hombres”. Un amplio atrio rodea a la Iglesia cuyo ingreso se realiza a través de un Arco de piedra tallada y decorada con flores silvestres de cinco pétalos cuya parte superior se visualiza a dos ángeles tocando trompetas.

Templo Santa Cruz de Jerusalén

thumb|right|303x303px|Iglesia de Santa Cruz. La iglesia de Santa Cruz de Jerusalén remodelada durante la segunda mitad del , antiguamente conocida como San Ildefonso. Fue destruida por un rayo en 1914. Las ruinas denotan la grandiosidad que tuvo en su época la iglesia. Se destacan los finos trabajos de escultura en piedra. Lo más curioso de esta iglesia es que cuentan que por horas de la noche existe la presencia de algunos espíritus malignos, la razón sería porque es la más antigua de las otras tres, Aunque ésta sea la más antigua existe una que se encuentra en una parte más alta de la ciudad, denominada Iglesia Santa Bárbara la cual se encuentra totalmente destruida y en su lugar sólo puede encontrarse un pequeño bosque de árboles, considerándola el total de iglesias de Juli sería cinco y no cuatro como es comúnmente dicho.