La expresión en inglés big band (literalmente, «gran banda») hace referencia a un grupo amplio de músicos de jazz que tocan conjuntamente; puede ser traducida libremente como orquesta de jazz.

Las big bands aparecen como tales a finales de los años 1920, aunque su etapa de oro es el periodo comprendido entre 1935 y 1950.miniatura|Una big band típica en el escenario. Se distinguen las diferentes secciones: maderas, a la derecha en primera fila; trombones, detrás; trompetas en la última fila de la derecha. La sección de ritmo, a la izquierda.

Estructura de una big band miniatura|Diagrama de disposición en el escenario de una big band típica. La estructura de las big bands ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, desde las bandas de diez u once miembros de la época inicial del swing, hasta las grandes orquestas de más de veinte músicos de los años setenta. En cualquier caso, característica esencial de las big bands es la existencia de secciones instrumentales, en algunas de las cuales los mismos instrumentos se encuentran duplicados.Clayton & Gammond: op.ref., pag.42

Como regla general, aunque no exista un único formato de Big Band, habitualmente se compone de tres secciones: metales (horn section), maderas (reeds) y ritmo. La de metales incluye, al menos, tres o cuatro trompetas, y dos o más trombones (incluyendo en ocasiones un trombón bajo). La sección de maderas, suele estar formada por cuatro o más saxofones (normalmente un alto, dos tenores y un barítono), que alternan usualmente con otros instrumentos como clarinete y flauta. Finalmente, la sección rítmica de acompañantes está compuesta por alguna combinación de piano, guitarra, bajo y batería. Por tanto, un total de entre 12 y 17 miembros.Ortiz Oderigo, Néstor: op.ref., pág. 252.

En algunos estilos, por ejemplo el West Coast jazz o el free jazz,Berendt, Joachim: op.ref., pág. 640. se añadían habitualmente otros instrumentos, como trompa, clarinete bajo, tuba, etc., conformando así grandes agrupaciones de dieciocho o más miembros. No obstante, como indica Peter Clayton, un gran número de aficionados al jazz no consideran que las agrupaciones de jazz moderno, por muy grande que sea su tamaño, sean realmente big bands, en un sentido estricto.

Con frecuencia, especialmente en la época de oro del Swing, las big bands solían tener un/una cantante. De igual manera, muchos cantantes de éxito, se hacían acompañar por big bands en sus discos y presentaciones.

Las big bands en la historia del jazz miniatura| La banda de Paul Whiteman, 1921.

Orígenes Las big bands aparecen como resultado de la expansión del jazz de Nueva Orleans, y se produce a consecuencia de los cambios que el concepto de arreglo musical experimenta en el Estilo Nueva York, a mediados de la década de 1920,Riambau, Joan: op.ref., pag.20 que tienen como consecuencia final la aparición del swing.

Aunque ya en 1921 encontramos grabaciones de bandas de diez miembros o más, como es el caso de Paul Whiteman, es hacia 1926 cuando se pueden encontrar los primeros indicios de sonoridades propias de las big bands, incluso en grupos típicamente hot, como los Red Hot Peppers de Jelly Roll Morton, o la orquesta de Henry Halstead.Berendt, Joachim: op.ref., pag. 612 No obstante, todos los autores coinciden en señalar a Fletcher Henderson como el artífice del comienzo de la historia de las big bands. Desde 1921, Henderson había trabajado con bandas de más de nueve músicos, que hacían jazz tradicional (por ejemplo, entre 1925 y 1928, su grupo se llamaba, significativamente, Dixie Stompers). A finales de la década, el grupo se había configurado claramente en secciones instrumentales, por el procedimiento de duplicar o triplicar cada uno de los instrumentos de viento de la banda hot típica: trompeta, trombón y clarinete (paulatinamente sustituidos por saxos), realizándose arreglos instrumentales para cada sección. No solo Henderson siguió esta línea de cambio imperceptible, sino otros músicos como Luis Russell, que se hizo cargo en 1929 de la banda de King Oliver, y que fue el primero en llamar a su grupo Big Band; o los Cotton Pickers del baterista William McKinney, dirigidos primero por Don Redman y, después, por Benny Carter; o el mismo Duke Ellington, cuya banda The Washingtonians desarrolló cambios conceptuales verdaderamente revolucionarios.

Este proceso, y la misma aparición de las big bands, no suscitó inicialmente un favor unánime de los aficionados, y un sector importante de la crítica musical (Ortiz Oderigo, Hughes Panassié, Ernest Borneman...) las consideró de forma muy negativa, por «dejar la creación espontánea relegada a un segundo plano o suprimida», a la vez que tildaban al swing de «retroceso en el cosmos del arte sincopado». Peter Clayton, señala expresamente que el término big band fue usado inicialmente con sentido despreciativo, para señalar a bandas que se habían separado de la ortodoxia. Sin embargo, como señala Berendt, la visión posterior sobre la aparición del jazz de gran banda con Fletcher Henderson, tiende a considerar que, al contrario de lo señalado por los críticos conservadores, los músicos hallaron en el nuevo formato una gran libertad y así lo reconocía ya, en 1932, el crítico y productor John H. Hammond.Berendt, Joachim: op.ref., pág. 613.. miniatura| La orquesta de Henry Halstead, con Phil Harris y Red Nichols, 1927. miniatura| La big band de Benny Goodman, con la cantante Peggy Lee, 1943. miniatura| Count Basie y su Big Band, con la cantante Ethel Waters, (1943). miniatura| Duke Ellington, con la sección de saxos de su orquesta (1971). miniatura| La Big Band de Stan Kenton, en 1973, con una disposición escénica diferente a la tradicional.

Época swing Con la consolidación del estilo swing, las big bands pasaron a constituirse en el eje del desarrollo del jazz. Fueron precisamente estas grandes bandas las que facilitaron la enorme popularización del estilo, al convertirse en sinónimo de música de baile. Precisamente su papel de orquestas de baile, y el hecho de que el público blanco, al bailar, se desconcertaba fácilmente si no percibía con claridad la estructura melódica, llevaron a muchas orquestas a tocar straight, es decir, solo el tema principal, reduciendo las improvisaciones a unos pocos compases. Esta tendencia, que se desarrolló frente a la línea principal de evolución del jazz, originó una diferenciación entre swing bands (aquellas que subrayan los aspectos rítmicos y el trabajo de improvisación de los solistas), y sweet bands (que reducen los aspectos característicos de las primeras, y se centran en la melodía y sus arreglos, dirigidas básicamente al baile, como la mayor parte de las orquestas blancas, entre ellas las de Glenn Miller, Harry James, Buddy Morrow, Frankie Carle, Shep Fields, o Guy Lombardo).

También dignos de mención en la era del Swing fueron varios conjuntos de jazz "Rhythm Sexteto de música" que principalmente grabaron música de jazz arreglada para varios acordeones melódicos acompañados de secciones rítmicas en la orquesta. Entre los principales artistas de los Estados Unidos se incluyen: Charles Magnante,Music Around The World: A Global Encyclopedia. Andrew Martin & Matthew Mihalka editors. "Accordion (Americas) p. 3 Charles Magnanate & accordion on Google BooksDiscography of American Historical Recordings: Charles Magnante's Accordion Quartette with guitar and string bass on uscb.edu Joe Biviano,"The Billboard" - Record Reviews - Joe Biviano Accordion Capers, April 27, 1946 p. 124 Joe Biviano accordionist on googlebooksRecord album: Joe Biviano and his Accordion and Rhythm Sextette with John Serry on archive.org y John Serry Sr.Discography of American Historical Recordings- John Serrapica (aka John Serry) as a member of the Charles Magnante Accordion Quartette with guitar and string bass on uscb.eduReview of album Squeeze Play, p. 22 in The Billboard, 1 December 1956Squeeze The: A Cultural History of the Accordion in America. Jacobson, Marion. University of Illinois Press, Chicago, Il. 2012, P. 39 "Advent of the Piano Accordion - Charles Magnante Accordion and Big Band jazz recordings on GoogleBooks.comMusic in American Life: An An Encyclopedia of the Songs, Styles, Stars and Stories that Shaped Our Culture. Edmondson, Jacqueline. ABC-CLIO, 2013, p. 3. "Accordion" - Charles Magnante, jazz bands, recordings on GoogleBooks.com

Orquestas blancas El racismo imperante en la vida cotidiana de Estados Unidos en la primera mitad del , se reflejaba en una clara política de separación entre blancos y negros que tuvo su reflejo en la música, y en las big bands, especialmente en los años treinta. Precisamente, la importancia de Fletcher Henderson en el desarrollo del swing y de las big bands estriba, además de sus cambios conceptuales, en la gran influencia que ejerció sobre las bandas blancas de los años treinta y, especialmente, sobre las más famosas de ellas, las de Benny Goodman, Tommy Dorsey o Artie Shaw. La banda de Goodman, que llegó a ser el símbolo de la "Era Swing" y obtuvo un enorme éxito entre 1935 y 1939, hacía de hecho una música voluntariamente al modo de Henderson (en cuya orquesta estuvo el clarinetista un tiempo y que luego se convirtió en su arreglista), aunque de forma «cultivada y librada de todo error de entonación y precisión».Berendt, Joachim: op.ref., pág. 618. Goodman mantuvo el estilo en su banda fiel a los arreglos de Henderson, hasta ya entrada la década de 1940. La decantación de Goodman, y también de Artie Shaw, por el sonido de tradición hot, les llevó a ser las primeras orquestas blancas en incorporar a destacados solistas negros (Lionel Hampton, Teddy Wilson, Roy Eldridge, Billie Holiday...), lo que generó numerosos incidentes de tipo racista en sus giras.

Casi todas las bandas blancas estuvieron influidas por el estilo de arreglos de Fetcher Henderson y por las bandas de Goodman y Shaw, incluso las que podían considerarse más genuinamente sweets. Fuera de esta órbita, no obstante, existieron bandas blancas importantes y con proyección popular, como la Casa Loma Band de Glenn Gray, la que primero consiguió éxito entre los adolescentes, incluso antes que Goodman; o las orquestas de Bob Crosby y Charlie Barnet. La banda de Crosby procedía directamente de la de Ben Pollack y mantuvo su estilo; la de Barnet, fue de las pocas que tuvo una fuerte influencia de la orquesta de Duke Ellington, y obtuvo un gran éxito en 1939 con su tema «Cherokee».

Orquestas negras Paralelamente, las orquestas negras de Nueva York, desarrollaban un swing mucho más vinculado al blues, aunque también muy influido por Henderson: Cab Calloway, Chick Webb y Jimmie Lunceford, entre otras. La más famosa de ellas era la de Webb, prototipo de orquesta de Harlem. Su proyección era tal que el propio Benny Goodman se creyó obligado a medir ambas bandas en una batalla celebrada en el Savoy Ballroom, la sala por excelencia del swing en Nueva York, en 1937: cuatro mil personas abarrotaron el local y otras cinco mil colapsaron Lenox Avenue, junto al local, para presenciar el enfrentamiento que, según las crónicas, ganó Webb.Berendt, Joachim: op.ref., pág. 621. Esta línea Harlem, se prolongará con las bandas de Lionel Hampton, que lograría un éxito con temas como '«Flyin' home», de una eficacia rítmica sólida y abierta,Riambau, Joan: op.ref., pág. 211. hasta las Jump Bands de los años cincuenta.

Fuera de Nueva York, destaca la banda de Count Basie, originaria de Kansas City, donde heredó el estilo de las orquestas locales de Bennie Moten y Jay McShann, repleto de blues y boogie Woogie, con el riff como elemento melódico y creador de tensión, con magníficos solistas que solían gozar de libertad para desarrollar largas improvisaciones (Lester Young, Harry Edison, Buck Clayton, Benny Morton...). Basie mantuvo su big band hasta su fallecimiento, siempre en un altísimo nivel.