Santa Marta, o Santa Marta de los Barros, es un municipio y localidad española perteneciente a la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. Cuenta con una población de .

La mayor parte de los habitantes residen en el casco urbano, mientras que el resto se reparten entre urbanizaciones de reciente creación y casas diseminadas por el término municipal.

La localidad se encuentra situada en Tierra de Barros, conocida por sus tierras fértiles, donde la agricultura de secano juega un papel muy importante en la economía de los municipios.

Símbolos Escudo

El escudo de Santa Marta fue aprobado el 7 de diciembre de 1988. Es una representación emblemática que incorpora y simboliza aquellos extremos con que una vieja Corporación Municipal perfilaba la identidad del pueblo. Sus creadores fueron Valentín Catena Murga, José Antonio Martínez Portillo y Fernando Pérez Marqués. De contorno clásico, rematado por corona, está dividido en cuatro cuarteles y escusón central. Su diseño viene descrito de la siguiente manera:

«Cuartelado. Primero, de gules, una espiga, de trigo, de oro. Segundo, de oro, un racimo de uvas, de sinople. Tercero, de oro, un dragón, de sinople. Cuarto de gules, un acetre de oro, con su hisopo del mismo metal. Escusón, de oro, con cinco hojas de higuera, de sinople, bien ordenadas. Al timbre, Corona Real cerrada».

Las cinco hojas de higuera, en oro, del escusón central, son armas de los Suárez de Figueroa, señores del Estado y Señorío de Feria, y se incluyen porque Santa Marta es población que surgió en el territorio jurisdiccional de esta familia (Duques de Feria y Marqueses de Villalba), de quienes recibió el lugar las primeras normas de gobierno. Son varios los textos históricos en los que se afirma que antes de constituirse el Mayorazgo y Señorío de Feria en 1394, por don Gómez Suárez de Figueroa, hijo del prepotente Maestre de Santiago, don Lorenzo Suárez de Figueroa, no existía en estos parajes entidad urbana independiente con este nombre de Santa Marta, si bien 87 años después, ya aparece citada como aldea.

La espiga de trigo, representa la ocupación tradicional y antiguamente la más generalizada de los vecinos del pueblo, quienes con su tesonero laborar hacen fructífero y modélico el cultivo cerealista, hasta el punto de que se originaba en sus tierras paniegas un tipo de trigo con denominación de origen, al que se conocía como trigo fino de Santa Marta, alcanzando en el mercado la mayor cotización y sus muestras preciados galardones en certámenes nacionales y extranjeros. Así, el agricultor Francisco Cansado y Rodríguez obtuvo con una muestra de trigo fino de Santa Marta, medalla de plata en la Exposición Universal de París y el expositor D. Pedro Thomas García, de Montijo, consiguió medalla de oro, con otra muestra del mismo trigo, en la Exposición Regional Extremeña de 1892.

Reflejando el hondo abolengo de Santa Marta en cuanto a cultivo y producción se refiere, encontramos contratos de transporte hechos entre diversos consignatarios y carreteros de Navarredonda (Ávila), realizados ante escribano público en Badajoz en 1604, en 1609, en 1630, también se conoce el envío a Alcaçar do Sal, o a “el arrabal de Triana”, en Sevilla, de importantes partidas de trigo, desde la “silera de la Matilla, cercana al lugar de Santa Marta, del ducado de Feria”, paraje hoy conocido por la multitud de silos que aparecen socavados en el terreno, y cuya casa matriz, de recios muros, aún perdura como testigo resistiendo los embates del tiempo. El racimo de uvas, representa, como la espiga, el trabajo, también antiguo y habitual de sus labriegos, quizás porque ya los señores del Estado de Feria, “exigieron a los pobladores de estos lugares como condición indispensable para otorgarles tierra el compromiso de plantar un mínimo de una aranzada de viña”, estimulándoles por tanto a su implantación; todavía uno de los parajes de los alrededores, frecuentemente citado en antiguas escrituras, recibe el nombre de “Viñas Viejas”. Hoy es gala y timbre de honor de Santa Marta, la próspera Cooperativa y Caja Rural “Santa Marta Virgen”, cuyos caldos, conocidos y estimados en lejanas regiones españolas, hablan del espíritu emprendedor de sus asociados, quienes, modestos labradores, al aceite, al pan y al vino dedican sus afanes.

El dragón y el acetre se inscriben respectivamente en los cuarteles inferiores, como símbolo o representación de Santa Marta Virgen, patrona de la villa, relacionada con la antigua leyenda francesa de Santa Marta y la Tarasca (dragón), donde la santa salvó a la población de la fiera rociando agua bendita y amansando al animal hasta llevarlo a las afueras de la villa de Tarascón. de ahí el porqué se representa de igual modo el símbolo del acetre, como emblema de purificación de esa agua rociada al mal. Del mismo modo, otros han visto en este símbolo la sapiencia de eruditos médicos judíos, establecidos en la villa de Santa Marta con este elemento reconocible en la ciencia alquimista.

Así, en el retablo del altar mayor de la iglesia parroquial, obra de Agustín Núñez Barrero, maestro tallista da la ciudad de Jerez de los Caballeros, hecho en los años 1762-64, figuran sendos motivos simbólicos.

Bandera Aprobada el 13 de agosto de 1996, el diseño de la bandera de Santa Marta se recoge con la siguiente descripción:

«Bandera rectangular, de proporciones 2/3, una banda verde (cuya anchura sea 1/4 de la bandera) desde el ángulo superior junto al asta al ángulo inferior del batiente, y resto del paño rojo el triángulo inferior junto al asta y amarillo el superior junto al batiente. Con el escudo municipal al centro y en sus colores».

Geografía miniatura|Entrada a la mina de las Colmenitas

Pertenece a la comarca de Tierra de Barros y al partido judicial de Almendralejo. Goza de una situación geográfica privilegiada ya que los núcleos provinciales más importantes se hallan a escasa distancia (Badajoz 45 km, Mérida 55 km, Almendralejo 25 km, Zafra 30 km).

El término municipal está atravesado por la carretera nacional N-432 entre los pK 37 y 47, por la carretera autonómica EX-105 que conecta con Almendralejo y Nogales, además de carreteras provinciales que permiten la comunicación con Solana de los Barros, Entrín Bajo y La Morera.

Esta ubicación se ve favorecida por tener acceso a las autovías A-66 y A-5 en no más de 25 minutos a través de la N-432.

Se localiza entre los 38°36′ de latitud y los 6°37′ de longitud. Hoja del M.T.N. n.º 828

Noroeste: Entrín Bajo y Badajoz Norte: Corte de Peleas y Solana de los Barros Noreste: Almendralejo Oeste: Nogales y Torre de Miguel Sesmero 75px Este: Villalba de los Barros y Aceuchal Suroeste: Salvaleón y Salvatierra de los Barros Sur: La Morera y La Parra Sureste: Feria y Zafra

miniatura|Campos de cultivo con la sierra al fondo El término municipal de Santa Marta ocupa 119,12 km², osease 11 912 hectáreas, que traducidas a la antigua y tradicional medida local equivaldrían a 18 612,5 fanegas de tierra. El perímetro tiene una longitud de 45 km y puede ser descrito de la siguiente forma: "arranca en el cortijo del Palomar, sigue por la divisoria de aguas de la Calera, el Paredón, el Risco, circunda la Dehesilla, el Boo, los Giles, continúa hasta el km 2 de la carretera de la Corte a Villalba, hasta el Espartal, retoma hacia el Sur, atraviesa el km 36 de la N-432, pasando por la Cubana y hasta el Cortijo del Palomar".

El término es llano, con leve pendiente de sur a norte. La altitud del casco urbano oscila entre los 354 y los 273 metros. La cota dominante se sitúa en la sierra La Calera con 511 metros. Otro punto dominante es el risco de la Atalaya con 466 metros. Fuera del término municipal, pero muy presentes en el paisaje, hay alturas mayores como Moncarche (548 metros), cerro de Valdelahosa (620 metros), El Valdihuelo (630 metros) y Madroñera (695 metros), perteneciendo los dos primeros al término municipal de La Morera y los dos últimos a La Parra.

Hidrografía El sistema fluvial de Santa Marta no es muy extenso, pero hay varios arroyos que circulan por el término santamartense y de diversa longitud, tales como el arroyo de las Valdivias (11 km), arroyo de Los Canchales (5 km), arroyo del Boo (16 km), arroyo de Navafría (8 km), arroyo de la Nora (7 km) y arroyo de la Garandina (6 km), que procede del término de Villalba de los Barros.

Todos los arroyos se unen con otros en su final como independientes, discurriendo hacia el Norte y siendo trobutarios del río Guadiana por su margen izquierda. Todo el sistema fluvial de Santa Marta tiene un recorrido total de 53 km, sin contar arroyos menores y regatos que sólo llevan agua tras los fuertes temporales.

El agua es de buena calidad en algunas partes del término, sobre todo en tierras arenosas y sitios de pizarra. Las aguas no están contaminadas ni afectadas por salinidad, aunque se dan aguas salobres en algunos sitios. Santa Marta cuenta con dos manantiales bien conocidos por la población: el Pilar del Valdihuelo y el Venero.

Clima miniatura|Paraje no transformado por el ser humano, en la sierra La Calera El clima es de tipo mediterráneo subtropical. El clima está algo dulcificado por los vientos del oeste y sudoeste, las brisas del norte propician la bajada de temperaturas y los del este las radicalizan tanto en verano como en invierno. Los vientos dominantes son los del oeste.

La temperatura media anual registrada en los últimos años es de 16,4 °C. Los inviernos son suaves, con una media estacional, de 8,6 °C, alcanzando las mínimas absolutas valores de −3 °C. El verano es riguroso, de tipo continental, y aunque su media sea de 24,4 °C, en julio y agosto pueden producirse episodios extremos de hasta 45 °C. Las escarchas o "pelonas" son frecuentes en los meses de diciembre y enero.

Respecto a las lluvias, el pueblo se ubica en la zona de más baja pluviosidad de la provincia. La precipitación media anual es de 468 mm. Las lluvias más importantes suelen darse en otoño e invierno, con una media de 188 mm, así como en primavera. Las tormentas suelen darse también en primavera, especialmente en mayo y junio, y sus registros pueden llegar a ser importantes en áreas reducidas. El granizo no incide demasiado, y cuando se produce es sólo durante la tarde. La nieve es meramente testimonial, pudiendo transcurrir décadas entre episodios, ya que apenas se alcanzan temperaturas negativas unos pocos días al año y la localidad no se encuentra a una elevada altitud. La niebla se presenta entre unas 15 y 20 jornadas al año, siendo además poco persistente. El número de jornadas que llueve al año es aproximadamente de 85.

Volviendo a tiempos anteriores, el 27 de julio de 1953, una gran tormenta arrasó el término municipal: melonares, viñedos y olivares destrozados, los postes de tendido eléctrico y de telégrafos derribados, la mayor parte de arroyos desbordados y casas inundadas. Fueron particularmente lluviosos los inviernos de 1959-1960, 1971-1972, 1983-1984 y 1996-1997.

Flora miniatura|Risco de las Atalayas y finca municipal de La Dehesilla El término municipal fue en antaño un bosque mediterráneo donde abundó la encina, el acebuche, etc., con un sotobosque a base de retama, tomillo, cantueso y multitud de hierbas bajas. La formación vegetal autóctona es del tipo durilignosa con un bosque esclerófilo mediterráneo representado por la encina, junto a otras especies que componen el matorral como la jara, aulaga, cantueso, etc.

Las especies no endógenas son las de mayor interés económico, las cuales son la vid, el olivo, los cereales y las plantas oleaginosas.