Éric Daniel Pierre Cantona (; Marsella, 24 de mayo de 1966) es un exfutbolista y actor francés que jugaba de delantero. Fue internacional con la selección de Francia.

Iniciado en la cantera del A. J. Auxerre, con el que debutó como profesional, jugó después para el Olympique de Marsella de manera fugaz por diversos episodios polémicos, que le llevaron a sendas cesiones al Girondins de Burdeos y el Montpellier Hérault, y una posterior salida al Nîmes Olympique. Sin éxito en el fútbol francés, recaló en Inglaterra para rehacer su carrera profesional. En 1991 se marchó al Leeds United, donde fue pieza clave para la consecución de la liga 1991-92, y de inmediato fue contratado por el Manchester United F. C. por petición expresa de Alex Ferguson. Con los red devils obtuvo sus mayores logros y reconocimientos: cuatro títulos de Premier League y dos Football Association Cups, que le sirvieron para convertirse en un icono del club en los años 1990.

A lo largo de su carrera deportiva se caracterizó por ser un atacante tenaz con olfato goleador, mentalidad competitiva y un estilo de juego muy creativo, vital para que el Manchester United dominara el fútbol británico en su época. En ese tiempo no solo se había convertido en un ídolo para la afición de Old Trafford —con el apodo de The King—, sino en un icono de la recién creada Premier League. No obstante, Cantona es también recordado por su falta de disciplina: en 1988 fue apartado un año de la selección francesa por insultar al entrenador Henri Michel, y en 1995 la Asociación del Fútbol le condenó a ocho meses de inhabilitación por propinar una patada voladora a un aficionado rival que le estaba increpando con insultos fascistas.

A título individual, ha sido galardonado con el «Premio PFA al jugador del año» (1993/94), con el «Premio FWA» de la Asociación de Periodistas (1995/96) y con el Onze d'Or al mejor jugador en Europa (1996). Se retiró prematuramente en 1997, con tan solo 31 años, tras haber disputado más de 440 partidos oficiales y marcado 165 goles. Además, fue convocado con Francia en 45 ocasiones (20 goles) desde 1987 hasta 1995.

Después de su retirada, ha destacado por desempeñar múltiples facetas como actor, productor y dirigente deportivo. En 1995 debutó en el cine con un papel en La alegría está en el campo, y desde entonces ha participado en títulos como Elizabeth (1998), L'Outremangeur (2003) y Buscando a Eric (2009, dirigida por Ken Loach). Además ha sido la imagen publicitaria de Nike durante más de dos décadas. Entre 2005 y 2011 fue el entrenador de la selección de fútbol playa de Francia, y desde 2011 hasta 2014 asumió la dirección deportiva del New York Cosmos tras su refundación.

Biografía Éric Cantona nació en el barrio de Les Caillols en Marsella (Francia), en el seno de una familia de clase trabajadora. Su padre, Albert Cantona, era enfermero y pintor en sus ratos libres, mientras que su madre, Éléonore Raurich, era costurera. Es el segundo hijo del matrimonio y tiene dos hermanos: Jean-Marie (1962) y Joël Cantona (1967), quien también fue futbolista profesional.

Tiene orígenes sardos por parte paterna y catalanes por la materna; su abuelo materno Pere Raurich, natural de Martorell, combatió con el Ejército Popular de la República durante la guerra civil española. Cuando el bando sublevado avanzó hasta Barcelona a comienzos de 1939, la familia tuvo que huir a Francia y fue internada en un campo de concentración del Rosellón. Por otra parte, su abuelo paterno era un inmigrante de Cerdeña (Italia).

Su esposa desde 2007 es la actriz Rachida Brakni, con la que reside en Lisboa (Portugal) y ha tenido una hija. Desde 1987 hasta 2003 estuvo casado con Isabelle Ferrer, madre de sus dos primeros hijos.

Carrera como jugador

Debut en Francia

Inicios en el Auxerre (1981-1986) thumb|Guy Roux fue el técnico que hizo debutar a Éric Cantona en 1983.

Cuando tenía 6 años, Éric Cantona comenzó a jugar al fútbol con sus hermanos en el equipo del barrio, el Sports Olympiques Caillollais, del cual habían surgido otros profesionales como Jean Tigana y Christophe Galtier. Al principio jugaba como guardameta por influencia de su padre, pero el entrenador decidió ponerle en la delantera para que pudiese desarrollar sus habilidades. Llegaría a disputar más de 200 partidos en las distintas categorías del Caillollais y al cumplir 14 años, edad en la que los clubes profesionales franceses pueden contratar a juveniles, ya era objetivo de fichaje.

Al principio Éric se había comprometido con el O.G.C Niza para estar cerca de la familia, pero a última hora cambió de decisión y en 1981 firmó un contrato con el Association de la Jeunesse Auxerroise gracias a la confianza que le había prestado su nuevo técnico Guy Roux.

Cantona tuvo que pasar por el equipo juvenil y después por el filial de Tercera División para ganarse una oportunidad. A nivel internacional, ya había sido convocado por la selección sub-17 de Francia en un amistoso contra Suiza. Sus registros goleadores animaron a Guy Roux a hacerle debutar con el primer equipo en dos partidos de la temporada 1983/84: el 5 de noviembre de 1983 contra el A.S. Nancy, y el 17 de diciembre frente al Racing Club de Lens, formando pareja de ataque con el polaco Andrzej Szarmach. No obstante, Roux le bajó de nuevo a los reservas para que mejorase su forma física. Allí conseguiría 20 goles importantes en la consecución del título amateur de Tercera.

Éric volvió a ser convocado por Roux en la edición 1984/85. Su primer gol con el equipo principal llegó el 14 de mayo de 1985 frente al Football Club de Rouen en el estadio Robert-Diochon, y dos semanas después hizo contra el Racing Estrasburgo el tanto que clasificó al Auxerre para la Copa de la UEFA. Además, ayudó al Auxerre juvenil a conquistar la Copa Gambardella de 1985 con una tripleta en la final.

Se esperaba que Cantona tuviera más oportunidades en la temporada 1985/86 porque Szarmach había sido traspasado, pero una gripe le dejó fuera del once inicial y Roger Boli le arrebató el puesto. Por esta razón, Roux prefirió que se marchase cedido al Football Club de Martigues de Segunda División, algo que convencía al jugador porque estaría cerca de su novia y de Marsella. Lejos de su mentor, el delantero adquirió experiencia y marcó 4 goles en 15 partidos.

El 1 de febrero de 1986, Éric Cantona firmó su primer contrato profesional con el Auxerre mientras estaba en el Martigues.

Consagración (1986-1988) Éric Cantona se consolidó como jugador del primer equipo del Auxerre a partir de la temporada 1986/87, compartiendo vestuario con jugadores también procedentes de la academia de formación, entre los que destacan los hermanos Roger y Basile Boli, Pascal Vahirua, Daniel Dutuel, Bruno Martini y Christophe Cocard. Guy Roux apostó por él como delantero titular y este le devolvió la confianza con 13 tantos en 36 partidos, máximo goleador del conjunto borgoñón, así como una racha de 9 partidos consecutivos en los que anotó. Gracias a esas actuaciones fue convocado por primera vez con la selección sub-21 de Francia.

La edición 1987/88 sirvió para confirmar a Cantona como una de las mayores esperanzas del fútbol galo. El 12 de agosto de 1987, el director técnico francés Henri Michel le hizo debutar con la selección absoluta en un amistoso contra Alemania Occidental en el Estadio Olímpico de Berlín, siendo titular junto a Jean-Pierre Papin. Aunque Francia perdería por 2–1, Cantona marcó el único gol de los Bleus. En lo que respecta al Auxerre, hizo 8 goles en 32 partidos de liga y su equipo quedó en noveno lugar.

Ya en aquella época, el buen nivel de juego de Cantona comenzaría a verse eclipsado por su mala disciplina. Además de haber sido multado por agredir a su compañero Bruno Martini en un entrenamiento, el 5 de abril de 1988 fue sancionado tres meses por una brutal entrada con las dos piernas a Michel Der Zakarian, del F.C. Nantes. Pese a todo, la prensa y los aficionados franceses se sintieron atraídos por ese carácter rebelde. A nivel nacional, su consagración llegaría en las semifinales del Campeonato Europeo Sub-21 de 1988: el 27 de abril de 1988, contra Inglaterra en Highbury, fue autor de los dos goles que clasificaron a su país para la final.

El jugador aprovechó la proyección europea para solicitar el traspaso a equipos de superior categoría, una decisión de la que más tarde ha reconocido arrepentirse. Hoy en día Cantona sigue admirando a Guy Roux, apoya al equipo que le dio la primera oportunidad e incluso ha llegado a declarar que «Francia no merece al Auxerre. Inglaterra sin duda, pero no Francia».

Olympique de Marsella (1988-1991) thumb|300x300px|Interior del Stade Vélodrome de Marsella. Cantona solo jugó con el Olympique el primer tramo de la temporada 1988/89 y toda la edición 1990/91.|left Nada más ser declarado transferible, Cantona recibió ofertas de los cuatro clubes con mayor presupuesto de la época: A.S. Mónaco, París Saint-Germain, Matra Racing París y Olympique de Marsella. Atraído por la posibilidad de triunfar en su ciudad natal, aceptaría la propuesta del Olympique con un contrato por cinco temporadas. El presidente de esa entidad, Bernard Tapie, aspiraba a construir un proyecto que dominase el fútbol francés con Papin, Klaus Allofs, Franck Sauzée y Karlheinz Förster entre otros nombres. El Auxerre ingresó 22 millones de francos (3,4 millones de euros), cifra récord en aquella época.

Los primeros meses de la nueva estrella marsellesa estuvieron marcados por una polémica con la selección de Francia. Henri Michel no quiso convocarle en agosto de 1988 para un partido contra Checoslovaquia y en respuesta, Cantona le llamó «saco de mierda» y prometió que no volvería a jugar con Francia mientras él fuese su seleccionador. La Federación Francesa de Fútbol, escandalizada por esa declaración, lo excluyó de cualquier convocatoria hasta el 30 de junio de 1989, lo cual le dejaba fuera de la final del Campeonato Europeo Sub-21 en octubre de 1988.

En lo que respecta a la Division 1, disputó con normalidad el primer tramo de la temporada 1988/89 al ser titular en 22 partidos y anotar 5 goles. Su situación personal cambió por completo en enero de 1989: enfadado porque su entrenador Gérard Gili lo iba a sustituir en un amistoso, el jugador se quitó la camiseta y la tiró al suelo. La directiva del Marsella decidió sancionarlo con un mes de suspensión, y el episodio terminó con una cesión al Girondins de Burdeos durante el resto del curso. Con ellos disputó 11 encuentros y marcó 6 goles, pero también fue muy criticado por un error personal en la Copa de Francia que supuso la eliminación de los bordeleses. Además, el Olympique de Marsella había ganado la liga francesa sin necesitarlo.

Una vez cumplida la sanción federativa, el nuevo seleccionador de Francia, Michel Platini, volvió a convocarlo el 16 de agosto de 1989 además de mostrarle su apoyo para próximos compromisos. Sin embargo, seguía enfrentado con el presidente Bernard Tapie y en la temporada 1989/90 tuvieron que cederlo a otro club de Primera División, el Montpellier Hérault dirigido por Michel Mézy. El paso por el Stade de la Mosson también resultó muy controvertido, pues llegó a tirar las botas a la cara a su compañero Jean-Claude Lemoult después de una derrota. El incidente motivó la división del equipo, entre los que exigían su cese y quienes pedían que no fuese expulsado (entre ellos, Laurent Blanc y Carlos Valderrama). Al final, Mézy siguió contando con Cantona y este les ayudaría a ganar la Copa de Francia de 1990, con triunfo por 2-1 en la prórroga al Racing París de Ginola. Gracias a esa actuación, pudo regresar a Marsella, si bien se desveló el interés del A.S. Cannes por contratarle.