Huejotzingo es una ciudad mexicana del estado de Puebla, localizada cerca de la falda de la Sierra Nevada. Es la cabecera del municipio de Huejotzingo. El 26 de junio de 2023 recibió el nombramiento de Pueblo Mágico por parte de la Secretaría de Turismo (SECTUR).
En la ciudad de Huejotzingo se encuentra el 20% de total del territorio ocupado por el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán (Código IATA: PBC - Código OACI: MMPB - Código DGAC: PBC), el restante territorio está en Juan C. Bonilla 5% y Tlaltenango, 75%. Ubicado dentro de la zona metropolitana de Puebla. Es operado por Aeropuertos y Servicios Auxiliares, una corporación del gobierno federal.
Historia miniaturadeimagen|212x212px|Glifo o ideograma náhuatl de Huexotzingo se compone de huexotl (sauce), tzintli (diminutivo o "pequeño") y -co (lugar) El pueblo Huexotzinca, en la época Tolteca-Chichimeca, reside ya en las estribaciones de la sierra nevada (Iztaccíhuatl) y tiene como sede principal a Chiautzinco-San Mateo Caputitlán. Después de las guerras con Tlaxcala y la dispersión de los huexotzincas, la población se ubica en las zonas defensivas de las barrancas de Nepopualco, Tianguizolco, Tianguistenco, Tlanicontla, así como Coyotzingo y Chiautzingo. Según los especialistas Rafael García Granados y Luis Mac Gregor, el Huejotzingo prehispánico debió localizarse junto a Santa María Tianguistengo, en un lugar conocido en la actualidad como San Juan la Loma. Así describen la ubicación: "hay una loma separada de ellos [de San Miguel y Santa María] por dos profundas barrancas, que en la actualidad pertenece al pueblo de Santa María Tianguistengo, y se conoce como San Juan de la Loma. Las barrancas, que se inician en un punto situado entre los dos pueblos, circundan esta gran loma y se vuelven a unir en el extremo occidental de la misma, aislándola y convirtiéndola en una fortaleza natural. Al subir por el extremo oriental, a los pocos metros comienzan a encontrarse en grandísima abundancia fragmentos de cerámica del tipo Cholula, y en menor cantidad, del tipo mexica, del teotihuacano y del arcaico".
Los mexicas lograron someter al pueblo teochichimeca de Huejotzingo pero a la llegada de los españoles encontramos a éstos relacionados con los tlaxcaltecas. Huejotzingo era un pueblo numeroso de infinitas poblaciones que habitaban la serranía y las orillas de las barrancas (magníficos puntos defensivos). Como es sabido, los primeros franciscanos fundan en 1524 un convento en este emplazamiento de la ciudad. Los estudiosos ante dichos creen haber encontrado el sitio donde estuvo el gran teocalli de Huejozingo y la primitiva iglesia franciscana, al parecer de ellos el sito es una pequeña loma en las inmediaciones de San Simón Tlanicontla, hoy municipio de Domingo Arenas: "En la loma situada al sur de ésta [Santa María] y separada de ella por una de las barrancas que hemos mencionado, se encuentran los pueblos de San Simón Tlanicontla y Santiago Xaltepetlapa, que se hallan casi unidos; y detrás de estos pueblos, en la misma loma, hay un terreno de labor denominado Teopanzolco'', donde también hay abundantes vestigios de cerámica y se han sacado figuras de piedra que no hemos podido adquirir [...] El nombre de este terreno induce a creer que en él se encontró el gran teocalli de Camaxtli; más la tradición dice que allí existió un templo cristiano, del que nada queda[...] Nos inclinamos a creer que esta iglesia fue nada menos que el primitivo convento franciscano que fray Juan de Alameda desmanteló hacia 1529, cuando mudó la ciudad y el convento a otro sitio".
Los sobrevivientes de estas poblaciones (cuyos habitantes se redujeron de 80 mil a casi 40 mil a causa de la guerra, el matlazahuatl y el cocoliztle) fundaron una nueva ciudad de Huejotzingo, en los terrenos llanos que antiguamente se conocían como Amillpan y que se localizan a unos kilómetro al oriente de la dicha San Juan la Loma. Pronto los vecinos que prestaban en gran número ayuda a la construcción se instalaron alrededor del nuevo convento de San Miguel, que el mismo fray Juan de Alameda empezara su construcción hacia 1550.
Escudo miniatura|Escudo de armas El 18 de agosto de 1556 fue concedido por Felipe II, Rey de España y firmado en Valladolid por la princesa Juana. La forma de una fortaleza de plata en campo rojo del cual sale una bandera azul con la Cruz de Jerusalén, en oro y una palma de oro; a los lados de la fortaleza dos leones en salto, asidos a ella una orla con cinco estrellas azules en campo de plata, timbrado con la divisa Karolus Quintus Hispaniarum Rex, inscrita en gira. Los leones son los blasones de Carlos V que simboliza fuerza, la ciudad incorporada a la Corona; la Cruz, la evangelización de ultramar, por estar en azul; la palma, triunfo y grandeza; las aspas representan la Cruz Decussata o de San Andrés, usadas por el Ducado de Borgoña; las estrellas son adornos heráldicos.
Demografía De acuerdo al último censo, realizado por el INEGI en 2010, la ciudad es habitada por 25 684 personas.
Población de Zacatlán Año Población 1900 3962 1910 3646 1921 3914 1930 4068 1940 4904 1950 6399 1960 7390 1970 8552 1980 12501 1990 16869 1995 19318 2000 20005 2005 23826 2010 25684<small>Fuente: Inegi.
Sitios de interés Templo y Exconvento de San Miguel Arcángel
thumb|left|Portería y Capilla Posa.
El templo y exconvento de San Miguel Arcángel es un conjunto de edificios religiosos católicos. Su construcción data de 1524 hasta 1570, siendo uno de los primeros monasterios del en las laderas occidentales de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, y uno de los más importantes de la época junto con los conventos de Texcoco y Tlaxcala. El templo esta dedicado a San Miguel, patrono de Huejotzingo.
En 1994 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Primera etapa constructiva Debido a la temprana alianza entre los huejotzincas y españoles durante la conquista de Tenochtitlán, el sitio fue seleccionado por la recién llegada orden franciscana como uno de sus primeros centros de evangelización en América. La primera etapa constructiva inició formalmente alrededor de 1566, bajo la gestión de fray Toribio de Motolina, quién fungió como guardián del convento.
Este periodo marcó una transformación radical en el patrón de asentamietos en la región. Para facilitar la administración religiosa y civil colonial, los franciscanos implementaron una política de congregación, trasladando a los habitantes desde sus fortalezas naturales en las faldas de los volcanes y barrancas hacía la zona llana. En ese emplazamiento se erigió la primera iglesia y las estructuras conventuales, sentando las bases del actual conjunto arquitectónico.
Segunda etapa constructiva alt=|miniaturadeimagen|Perspectiva aérea que muestra la escala de la iglesia franciscana. Durante la segunda fase de construcción (1530-1545), se aprovechó la superficie de la primera iglesia para erigir esta edificación basilical, dotándola de mayor solidez y dimensiones, características visibles en su estructura actual Durante este periodo, la estructura original fue objeto de profundas transformaciones técnicas y espaciales. El objetivo principal fue dotar al edificio de una mayor solidez arquitectónica y ampliar su capacidad para albergar a la creciente población de fieles. En esta fase, el templo adopto una planta basilical, interviniendo la superficie de la primera iglesia para convertirla en un recineto de mayores dimensiones y complejidad estructural.
Uno de los elementos más destacados de esta etapa fue la edificación de una capilla abierta adyacente al templo principal. Este espacio permitía la celebración de servicios religiosos al aire libre durantes los domingos y festividades, facilitando la congregación de grandes multitudes de indígenas que no cabían en el interior del templo.
Investigaciones y excavaciones arqueológicas en el sitio han revelado que, durante este lapso, el conjunto se transformó en un centro de servicios que incluía: Escuela para niños, convento, hospital y un atrio.
Este auge constructivo no solo respondió a necesidades prácticas, sino que fue el reflejo de la consolidación de la orden franciscana en la Nueva España. La magnitud del proyecto en Huejotzingo simbolizó la expansión y el poder de la orden en la región estratégica de Puebla-Tlaxcala, estableciendo un modelo arquitectónico y social que se replicaría en otros centros evagenlizadores del .
Tercera etapa constructiva A partir de 1540, se inició la fase definitiva de construcción que dio origen al templo y convento que se conservan en la actualidad. Esta etapa se caracterizó por la implementación de la traza moderada, una serie de directrices arquitectónicas dictadas por el virrey Antonio de Mendoza. El objetivo de esta normativa era unificar criterios estéticos y estructurales, estableciendo reglas claras para la edificación de conjuntos conventuales en los pueblos indígenas de la Nueva España. miniaturadeimagen|Una de las cuatro capillas posas situadas en las esquinas del atrio. construidas hacia 1550 durante la tercera etapa constructiva del conjunto franciscano Bajo este esquema de organización espacial, el conjunto alcanzó su madurez formal. La innovación más significativa de ese periodo fue la introducción de las capillas posas, situada en las cuatro esquinas del atrio. Estas estructuras, ejecutadas bajo un diseño arquitectónico uniforme, cumplían funciones procesionales y litúrgicas específicas, convirtiéndose en uno de los rasgos más distintivos del arte tequitqui y de arquitectura virreinal temprana de la región.
Esta etapa consolidó al Templo de San Miguel Arcángel no solo como un centro religioso sino como un modelo de ordenamiento urbano y arquitectónico que integraba las necesidades de la orden franciscana con la nueva realidad social de la población indígena congregada.
Estilo arquitectónico e iconografía miniaturadeimagen|Detalle del acceso principal del templo. Destaca el remate apuntado del arco, elemente mudéjar que contrasta con la sobriedad de la fachada plateresca El templo de San Miguel Arcángel destaca por una singular amalgama de estilos plateresco y mudéjar. Se encuentra el plateresco en el contraste de grandes superficies lisas con áreas de ornamentación concentrada, visibles en la fachada lateral, cuya portada presenta motivos vegetales de hojas y cardos. Por su parte, la influencia mudéjar es evidente en el arco conopial de la puerta principal.
En el programa iconográfico del conjunto sobresales dos emblemas fundamentales de la orden: el escudo de las cinco llagas de Jesucristo y el cordón franciscanos rematado por flecos, elementos que refuerzan la identidad institucional del recinto.
Interiores El interior del templo resguarda uno de los pocos ejemplares de retablos monumentales del que se conservan integros en México. Esta pieza es obra del artista flamenco Simón Pereyns, quien combinó pintura y escultura en una estructura de gran complejidad técnica. Asimismo, destaca el decorado pétreo de la puesta de la sancristía, el cual presenta una delicada malla labrada con motivos florales.
Las capillas posa En el espacio exterior, el atrio alberga cuatro capillas posas construidas hacia 1550. Estas estructuras, situada en las esquinas del cuadrante, servían como estaciones para las procesiones litúrgicas. Son consideradas piezas maestras del arte tequitqui, debido a la mano de obra indígena que plasmó en la piedra una interpretación propia de los símbolos cristianos, consolidando la importancia del atrio como un espacio de transición cultural y religiosa.
Templo de San Diego
thumb|left|Detalle de la pared lateral.