miniatura|Muerte de Hércules, por Francisco de Zurbarán (1634). Antes de incinerarse, Peregrino proclamó que "el que había vivido como Heracles debía morir como Heracles y mezclarse con el éter". Peregrino Proteo (; c. 95 – 165 d. C.) fue un filósofo griego cínico, oriundo de Pario, ejerció su actividad en Misia. Después de haber salido de su casa cuando era joven, vivió primero con los cristianos de Palestina. Luego fue expulsado de esta comunidad y adoptó el estilo de vida de un filósofo cínico. Finalmente, se instaló en Grecia. Se suicidó haciendo su propia oración fúnebre e incinerándose a él mismo sobre una pira funeraria durante los Juegos Olímpicos de 165 d. C. En 180 d.C., una estatua de Peregrino fue erigida en su ciudad natal, Pario. Se cree que esta estatua tenía poderes oraculares.Atenágoras de Atenas, Presbeia peri Christianon, 26.

Biografía Existe sólo un relato de la vida de Peregrino y este es el de Luciano de Samosata, en su sátira, La muerte de Peregrino (). Aunque es una crítica a Peregrino, algunos hechos de su vida pueden ser extraídos del relato. Además existen dos menciones positivas por parte de Amiano Marcelino,Amiano Marcelino, Res Gestae, XXIX. 1.38-9 y de Aulo Gelio, que llegó a conocerlo y dijo de él que era "una persona seria y de carácter firme" que "tenía muchas cosas valiosas y provechosas que decir".Aulo Gelio, Noctes Atticae, XII. 11.

Peregrino nació en Pario, en 95 d. C. De joven, fue sospechoso de parricidio, y tuvo que huir de su casa natal.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 10. Durante su vagabundeo, llegó a Palestina, se acercó a la comunidad cristiana y consiguió un puesto que le dio cierta autoridad. Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 11. Cumplió una pena carcelaria bajo la administración romana, durante la cual los cristianos le ayudaron mucho.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 12, 13. Habría esperado ser martirizado, pero el gobernador de Siria le soltó.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 14. Parece que en este momento se convierte en cínico, ya que volvió a su casa en Pario, renunció a su herencia y donó todo su dinero al pueblo de su ciudad natal.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 15. Reanudó su vida de vagabundo, manteniendo al principio relaciones cercanas con los Cristianos, pero finalmente les ofendió y fue expulsado de la comunidad.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 16. Fue a Egipto para estudiar con el famoso cínico Agatobulo donde aprendió el duro ascetismo de la secta.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 17. Fue a Roma, donde empezó una campaña contra el abuso de autoridad de las autoridades romanas, y especialmente contra el emperador Antonino Pío.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 18. Se granjeó algunos discípulos entre el pueblo. Aunque fue tolerado al principio, fue finalmente expulsado por el prefecto de la ciudad.

Fue después a Elis, en Grecia, donde continuó su predicación anti-romana.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 19. Durante los Juegos Olímpicos (153 o 157 d. C.), Peregrino maltrató al acaudalado filántropo Herodes Ático, por lo cual la muchedumbre habría atacado a Peregrino, quien tuvo que refugiarse en el templo de Zeus.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 19, 20. En Atenas, Peregrino se dedicó al estudio y a la enseñanza de la filosofía consiguiendo muchos alumnos, entre los cuales se encontraba Aulo Gelio. Durante los Juegos Olímpicos de 161 d. C, anunció que iba a incinerarse durante siguientes los Juegos Olímpicos:Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 20. Dijo que quería añadir una contera de oro sobre una vida dorada; el que había vivido como Heracles debía morir como Heracles y mezclarse con el éter. «Y deseo», dijo Peregrino, «ayudar a la humanidad, mostrándole que cada uno debería no preocuparse por la muerte; por eso todos los hombres deben ser mi Filoctetes». Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 33.

Cumplió su promesa: la última noche de los Juegos Olímpicos de 165 d. C., se inmoló sobre una pira funeraria situada 20 estadios (3,7 kilómetros) al este de Olimpia.Luciano de Samosata, De Morte Peregrini, 35-36. Luciano de Samosata, quien estaba presente, fue testigo del acontecimiento, después de haber oído a Teágenes de Patras, el más ferviente de los discípulos de Peregrino, elogiar las intenciones de su maestro.

Es difícil de reconstituir las motivaciones propias de Peregrino a propósito de los acontecimientos de su vida, porque Luciano, por razones generales o personales, presenta una opinión hostil de Peregrino. Según Luciano, Peregrino estranguló a su padre; se volvió cristiano para enriquecerse; fue encarcelado para aumentar su notoriedad; donó su herencia para ganar el favor del pueblo de su ciudad natal; fue discípulo de Agatobulo para volverse más obsceno; atacó los romanos para volverse famoso; y se mató él mismo para volverse infame.

Referencias

Bibliografía

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