México, oficialmente Estados Unidos Mexicanos, es un país soberano ubicado en la parte meridional de América del Norte; su capital y ciudad más poblada es la Ciudad de México. De acuerdo con la constitución vigente, su forma de gobierno consiste en una república representativa, democrática, laica y federal, compuesta por 32 entidades federativas (31 estados y la capital).

El territorio mexicano tiene una superficie de , por lo que es el decimotercer país más extenso del mundo y el quinto más grande de América. Limita al norte con Estados Unidos a lo largo de una frontera de 3152 km, mientras que al sur tiene una frontera de 956 km con Guatemala y 193 km con Belice. Las costas del país limitan al oeste con el océano Pacífico y al este con el golfo de México y el mar Caribe, sumando 11 122 km de litoral.

México ocupa el décimo puesto en la lista de países más poblados del mundo, con una población estimada en más de 134 millones de personas en 2026. La mayoría de ellas tiene como lengua materna el español, al que el estado reconoce como lengua nacional junto a 68 lenguas indígenas propias del país, si bien en el mismo se hablan alrededor de 284 variedades lingüísticas. Estas cifras convierten a México en el país con mayor número de hispanohablantes, así como en el séptimo país con mayor diversidad lingüística en el mundo.

La presencia humana en México se remonta a 30 000 años antes del presente. Como fruto de miles de años de desarrollo cultural, surgieron en el territorio mexicano las culturas mesoamericanas, aridoamericanas y oasisamericanas. El actual territorio central de México fue el principal y mayor escenario del pueblo mexica y, en el sur, del pueblo maya, dos de las civilizaciones más importantes de la América precolombina. Durante 300 años, la totalidad del actual territorio formó parte del Virreinato de Nueva España, con capital en la Ciudad de México, siendo una de las entidades más importantes del Imperio español en América. Tras la dominación española, Nueva España inició la lucha por su independencia política en 1810, que culminó en 1821. Posteriormente, durante cerca de un siglo el país se vio envuelto en una serie de guerras internas e invasiones extranjeras que tuvieron repercusiones en todos los ámbitos de la vida de los mexicanos. Durante buena parte del (principalmente el segundo tercio) tuvo lugar un periodo de gran crecimiento económico en el marco de una política dominada por un solo partido político.

En términos macroeconómicos, por producto interno bruto (PIB) es la duodécima economía mundial y la decimotercera por paridad del poder adquisitivo (PPA) en 2025; en escala regional, es la segunda economía de América Latina y la cuarta del continente. Según el informe de 2025 de desarrollo humano de la ONU, tiene un índice de desarrollo humano alto de 0.789, y ocupa el 81.º lugar en el mundo.

México también es uno de los países con mayor diversidad de climas en el mundo, considerado uno de los diecisiete países megadiversos del planeta, es hogar del 10-12 % de la biodiversidad mundial y alberga a más de 12 000 especies endémicas.

Según la Organización Mundial del Turismo, México es el principal destino turístico de América Latina y el sexto más visitado del mundo en 2025. Esto se debe en gran medida a los treinta y seis sitios culturales o naturales, así como elementos intangibles, que son considerados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, y es en este sentido el primero en el continente.

Toponimia

miniatura| Página del Códice Mendoza, donde se representa el glifo de México en el centro del Anáhuac.

México es un topónimo de origen náhuatl cuyo significado es discutido. Deriva del vocablo náhuatl Mexihko (), que designaba la capital de los mexicas. De acuerdo con Bernardino de Sahagún () —quien es la fuente documental más antigua—, el vocablo significaría ‘el lugar de Mexih’, de Mexitl, donde metl ‘maguey’, cihtli ‘liebre’ y -co locativo:Sahagún, B. de, Historia general de las Cosas de Nueva España, página 592. Décimo primera edición. Porrúa. México Mexih o Mexitl, quien fuera un legendario sacerdote nahua, guio a sus seguidores por la búsqueda de un águila sobre un nopal para la fundación de su ciudad luego de abandonar la también legendaria Aztlán.

Sin embargo, actualmente la versión más extendida sobre el significado del vocablo es: «el ombligo de la luna» o «en el lugar del lago de la Luna», de Metzxicco: metztli (luna), xictli (ombligo, centro) y -co (locativo), según Cecilio Robelo y Alfonso Caso. Por otra parte, Sahagún redacta el origen del vocablo de la siguiente forma:

Francisco Xavier Clavijero sugirió que el topónimo debía interpretarse como «[en el] lugar de Mexihtli», es decir, de Huitzilopochtli, pues Mexihtli era uno de sus nombres alternativos. En el mismo texto, Clavijero añade como nota que creyó por algún tiempo que el vocablo significaba «en el centro del maguey», pero que a través del conocimiento de la historia de los mexicas llegó a la conclusión de que el topónimo se refiere al dios tutelar de los mexicas.

Existe una cuarta versión, divulgada por el escritor Arturo Ortega Morán, en el sentido de que el nahuatlato Juan Luna Cárdenas ha señalado que la palabra México procede del vocablo náhuatl Metzico, y el significado de este último es: "El lugar de los Metzikah, los seguidores de Metzitli, aquellos que se encomendaron a la luna".

El primer término o nombre propio con el que se hizo referencia al país, apareció el 6 de noviembre de 1813 cuando el Congreso de Anáhuac expidió el Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional. Dicha denominación hacía clara referencia al nombre usado por la Constitución de Cádiz, para delimitar el territorio del Imperio español que correspondía al Virreinato de Nueva España y sus áreas dependientes (Capitanía General de Guatemala, Cuba, Florida, Puerto Rico y la parte española de la isla de Santo Domingo —hoy República Dominicana—), asumiendo con ello, que ese era el espacio geográfico sobre el cual se constituiría la nueva nación. Posteriormente el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana del 22 de octubre de 1814 cambió dicha denominación, adaptándola con el término «México» (usado como adjetivo), y haciendo uso del mismo como gentilicio en algunos artículos.

Los documentos que antecedieron a la consumación de la independencia (Plan de Iguala y Tratados de Córdoba), usaron los dos términos antes mencionados (América Septentrional y América Mexicana), pero emplearon uno nuevo, al que acreditaban como nombre de la nueva nación: «Imperio Mejicano». El Acta de Independencia del Imperio Mexicano, firmada el 28 de septiembre de 1821 al consumarse la independencia, estableció definitivamente el nombre como Imperio Mexicano.Este nombre lo retomaría brevemente el segundo imperio (1864-1867).

Desde su conformación como Estado federal, el nombre oficial del país es Estados Unidos Mexicanos, aunque la Constitución de 1824 usaba indistintamente las expresiones «Nación Mexicana» y «Estados Unidos Mexicanos».Los documentos fundamentales de las repúblicas centralistas (Siete Leyes en 1835 y Bases orgánicas de 1843) establecieron como nombre oficial República Mexicana. La Constitución de 1857 continuó empleando el nombre «República Mexicana», Frecuentemente, en términos populares e incluso oficiales, el término se utiliza indistintamente del marcado por la Constitución. Sin embargo, el uso de este es históricamente polémico y a la vez, culturalmente válido y correcto. pero en el texto se emplea también la expresión «Estados Unidos Mexicanos», oficializando los dos en consecuencia. No obstante, el uso generalizado de la síntesis «México», habitual de todas las denominaciones anteriores, permitió que este prevaleciera como nombre común. La Constitución vigente, promulgada en 1917, establece que el nombre oficial del país es «Estados Unidos Mexicanos». En su versión en náhuatl, el nombre oficial es Mexika Sentik Wexteyowalko, y en su versión en maya yucateco, U Múuchꞌ Péetluꞌumiloꞌob México. De hecho, en virtud de la igualdad jurídica del español con las 68 lenguas indígenas del país, todas tienen una traducción propia del nombre oficial.

El gentilicio «mexicano» se ha empleado en la lengua española desde el contacto entre ibéricos y americanos con diferentes sentidos. Para los españoles del , los mexicanos eran los habitantes de México-Tenochtitlan y su lengua. Durante la época virreinal, algunos criollos y peninsulares avecindados en Nueva España usaron el gentilicio para denominarse a sí mismos.Por ejemplo, Francisco Xavier Clavijero comienza su Historia antigua de México y de su conquista hablando del país del Anáhuac en el primer capítulo, pero a lo largo de él se referirá indistintamente al territorio mexicano o reino de los mexicanos a una amplia porción de Nueva España que incluía no solo los dominios de los mexicas, sino también territorios mayas y purépechas. Los líderes de la Guerra de Independencia vacilaron tanto en la denominación del país como de sus habitantes. A partir del Plan de Iguala, el país adoptará definitivamente el nombre de México y sus habitantes fueron todos mexicanos.

Historia

El territorio actual de México fue descubierto y habitado por grupos de cazadores y recolectores nómadas hace más de 30 000 años. La historiografía y arqueología mexicana llama a este periodo etapa lítica; una serie de hallazgos de herramientas y utensilios de piedra, cuyas antigüedades oscilan entre los años 30 000 a 14 000 a. C. establecen líneas migratorias desde la región de los actuales noreste y el altiplano central hacia el valle central y el occidente, prolongadas incluso hasta el suroeste. Alrededor del año se desarrollan los procesos que llevaron a la domesticación de plantas como la calabaza y el huajeCasas y Caballero, 1995: 38. en regiones como el Valle de Tehuacán y la sierra de Tamaulipas. La domesticación del maíz ocurrió alrededor del quinto milenio antes de la era común y fue un hito que después condujo al establecimiento de aldeas sedentarias en Mesoamérica.Márquez Morfín y Hernández Espinoza, 2005: 14.

Oasisamérica

Los oasisamericanos fueron cultivadores, aunque las condiciones climatológicas no les permitían una agricultura muy eficiente y por ello tenían que recurrir a la caza de sapos y tortugas, y la recolección para complementar su subsistencia. Construyeron grandes aldeas en Nuevo México y la zona arqueológica de Casas Grandes, en Chihuahua.

Aridoamérica

Los habitantes de la región conocida como Aridoamérica continuaron con su cultura nómada, aunque mantuvieron contacto con los mesoamericanos. Algunos sitios presentan ocupación continua desde tiempos muy antiguos, como cueva de la Perra (12 000 a. C.),MacNeish, 1968: t. II. cueva de la Candelaria (),Aveleyra, 1956. El Conchalito ()Fujita, 2006: 82-98. y las cuevas de la sierra de San Francisco (10 500 a. C.). La historiografía y arqueología contemporánea definen una extensa zona cultural llamada «Gran Chichimeca» sobre la mayor parte del Altiplano, donde, si bien no se organizaron sociedades complejas como las mesoamericanas, sostuvieron una serie de rasgos comunes como las lenguas habladas, el intercambio comercial, las alianzas militares frente a las civilizaciones del centro y la condición seminómada; destacaron entre las tribus de la zona (además claro de los chichimecas), los tarahumaras, tepehuanes, pimas y apaches. Algunos de los pueblos que conformaron las civilizaciones mesoamericanas provienen de esta región.

Mesoamérica

Olmecas

izquierda|miniatura|Cabeza olmeca colosal de 2.9 m de altura en San Lorenzo, hacia el año miniatura|Área de desarrollo del pueblo olmeca, una de las seis cunas de la civilización.