El islandés () es una lengua indoeuropea de la familia germánica y el idioma oficial de Islandia, donde es hablado por la gran mayoría de sus aproximadamente 380 000 habitantes. Destaca en el panorama lingüístico europeo por ser una lengua con una homogeneidad casi total, siendo la única lengua nórdica que no presenta variedad dialectal significativa a lo largo de su territorio.

Respecto a su parentesco lingüístico, el islandés pertenece al grupo de las lenguas germánicas septentrionales, también llamadas nórdicas o escandinavas, concretamente pertenece al subgrupo nórdico occidental. Dentro de esta rama, forma el conjunto de las llamadas «lenguas nórdicas insulares» junto al feroés —su pariente vivo más cercano, hablado en las islas Feroe— y el extinto norn, que se habló en los archipiélagos escoceses de las Orcadas y las Shetland hasta el . Todas estas lenguas derivan directamente del nórdico antiguo occidental, llevado a estas islas por colonos y vikingos noruegos entre los siglos y . Si bien el islandés y el feroés comparten una profunda similitud gramatical y léxica debido a este origen común, siglos de divergencia y evolución fonética independiente han hecho que hoy en día no sean mutuamente inteligibles en el habla, aunque sus hablantes sí mantienen un alto grado de comprensión mutua en la lectura.

A diferencia de las lenguas nórdicas continentales (como el noruego, el danés o el sueco), que han experimentado una drástica simplificación gramatical a lo largo de los siglos, el islandés se caracteriza por su extremo conservadurismo. Es una lengua flexiva sintética de gran complejidad morfológica que mantiene casi intacto el sistema del nórdico antiguo, conservando la declinación de sustantivos, pronombres y adjetivos en cuatro casos (nominativo, acusativo, dativo y genitivo), así como un intrincado sistema de conjugación verbal. Esta escasa evolución lingüística guarda diferencias muy notables con el resto de la región escandinava y permite a los islandeses modernos leer textos clásicos y sagas medievales del con relativa facilidad.

Aspectos históricos, sociales y culturales Historia Antes de la introducción de la escritura basada en el alfabeto latino (que vino a reemplazar gradualmente al Futhark rúnico), existía en Islandia y en otros países nórdicos como Suecia, Dinamarca o Noruega una lengua en la que se componían largos y complejos poemas, que seguían unas normas concretas. Los autores que los escribían y recitaban eran denominados "skalden" (escaldos), en relación con aquellos poemas, que se llamaban "skald". Los "skalden" han escrito de este modo gran parte de la historia de Escandinavia.

La lengua normativa es una continuación directa de la lengua de los antiguos colonos, mostrando una fuerte influencia de la lengua del sudoeste de Noruega; de hecho, durante los primeros 200 años no había diferencias notables entre el nórdico antiguo y el islandés antiguo. Los lazos culturales entre las dos naciones fueron muy fuertes hasta el , cuando se produjo la Unión de Kalmar entre Dinamarca, Noruega y Suecia, que conllevó la separación entre islandeses y noruegos. En el los islandeses tradujeron la Biblia y otras literaturas de tipo religioso a su lengua; y los noruegos adoptaron el danés como lengua oficial de su Iglesia al producirse la reforma protestante.

La ocupación danesa de Islandia no ha tenido prácticamente influencia en la evolución de la lengua islandesa escrita, que se mantuvo vigente para las comunicaciones cotidianas de la población. El danés se usaba solamente para los comunicados oficiales, del mismo modo que se usó el inglés durante la ocupación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.

Aunque en 1944 la Constitución islandesa no estableció el islandés como la lengua oficial del Estado, es considerada la lengua de facto del país, y desde entonces es la única autorizada en los comunicados oficiales o en los edictos públicos.

Evolución de la lengua thumb|248x248px|Una página del Landnámabók Mientras que la mayoría de los idiomas europeos occidentales han reducido en gran medida el alcance de la flexión, particularmente en la declinación de los sustantivos, el islandés mantiene una gramática flexiva comparable a la del latín, el griego clásico, o el germánico.

El islandés escrito ha cambiado muy poco desde la era de los vikingos. Como resultado de esto, y de las similitudes gramaticales entre la gramática moderna y la antigua, los hablantes de la era actual pueden leer sin dificultad las sagas originales y edda que fueron escritos hace unos 800 años, pero, por otra parte, existe un desfase entre ortografía y fonética (ortografía histórica). Esta forma antigua del idioma se conoce como islandés antiguo, pero se suele igualar al nórdico antiguo (un término que se refiere a la lengua común escandinava de la era de los vikingos). Desde el punto de vista gramatical se considera que el islandés es la lengua nórdica más arcaizante.

Los islandeses son excepcionalmente conservadores en materia lingüística y muy reacios a aceptar los préstamos de otros idiomas. Así, en lugar de importar palabras de otras lenguas para conceptos nuevos, se crean nuevas palabras islandesas, como por ejemplo, heiðursmerki significa medalla y está compuesta por heiður (honor) y merki (estandarte, bandera). Otra forma es revivir palabras antiguas dándoles un significado moderno. Cada vez que surge un nuevo concepto o se crea un nuevo objeto, reviven o se crean nuevas palabras: hay un departamento de la Universidad de Islandia, en Reikiavik, que se encarga de acuñar un vocablo para ello.

Es posible establecer dos etapas de desarrollo de la lengua en cuanto a la pronunciación: Islandés antiguo o nórdico antiguo, hasta el año 1540. Islandés moderno, desde el año 1540 en adelante, con la traducción del Nuevo Testamento.

El islandés moderno sufrió los cambios debidos a la gran alteración fonética que afectó a todas las lenguas germánicas. Desde entonces, las antiguas vocales del noruego antiguo marcadas con acento agudo se transformaron en diptongos para el islandés, de este modo a = [a], e = [ε] y o = [ɔ] se transformaron en á = [au], é = [jε] y ó = [ou].

Alfabeto El alfabeto islandés está formado por 32 letras del alfabeto latino que fue introducido alrededor del año 1000, desplazando al rúnico. De las 26 letras del mencionado alfabeto se excluyen 4: C, Q, W y Z, pero se agregan 7 vocales con signo diacrítico: Á, É, Í, Ó, Ú, Ý, Ö y 2 consonantes: Ð/ð, que es una fricativa dental sonora; Þ/þ, que es una fricativa interdental sorda más la ligadura Æ/æ (heredada del latín) que se pronuncia como el diptongo [ai].

La Z fue derogada en 1974, y substituida por la S (que tenía la misma pronunciación). A pesar de ello, todavía quedan algunos hablantes que se resisten a abandonar aquella letra e incluso uno de los mayores periódicos islandeses, el Morgunblaðið, sostiene esa postura.

+ Alfabeto islandés   A / a     Á / á     B / b     D / d     Ð / ð     E / e     É / é     F / f     G / g   H / h   I / i   Í / í   J / j   K / k   L / l   M / m   N / n   O / o   Ó / ó   P / p   R / r   S / s   T / t   U / u   Ú / ú   V / v   X / x   Y / y   Ý / ý   Þ / þ   Æ / æ   Ö / ö

La siguiente tabla muestra cómo los caracteres especiales se pueden escribir en sistemas operativos como Microsoft Windows: consiste en mantener pulsada la tecla ALT hasta haber terminado de introducir la secuencia numérica deseada.

+ Caracteres especiales en Windows     Ð       ALT 0208       ð       ALT 0240      Þ       ALT 0222       þ       ALT 0254       Æ       ALT 0198       æ       ALT 0230  

En GNU/Linux se introducen mediante una codificación más universal, estandarizada y compatible: Unicode. Para introducir cualquier carácter Unicode se presiona Control+Shift+u y luego se teclea la combinación de caracteres (no hay que estar presionando todo el rato). Como indicativo de haber presionado Control+Shift+u, aparece una U subrayada. No obstante también existe una forma más rápida y sencilla de teclear estos caracteres, usando la tecla AltGr. + Caracteres especiales en Linux     Ð       U 00D0     AltGr + D       ð       U 00F0     AltGr + d       Þ       U 00DE     AltGr + P       þ       U 00FE     AltGr + p       Æ       U 00C6     AltGr + A       æ       U 00E6     AltGr + a  

Descripción lingüística thumb|Señales en un cruce de caminos en Islandia

Fonología

Lo que más cambió en el islandés moderno en relación con el antiguo noruego fue el sistema fonológico, especialmente en lo que se refiere a su sistema vocálico. Del tenemos una excelente descripción del sistema fonológico del islandés antiguo en el llamado primer tratado gramatical. En él consta que en el islandés había 9 unidades vocálicas cualitativas, teniendo un total de 26 fonemas vocálicos, ya que estas podían ser orales o nasales, cortas o largas.

En lo que se refiere a las consonantes oclusivas, el islandés presenta contraste entre aspiradas y no aspiradas, en lugar de entre sordas y sonoras, como en la mayoría de las lenguas europeas. También son comunes las oclusivas sordas preaspiradas. Sin embargo, las consonantes fricativas y los fonemas sonorantes presentan contraste regular sonoro, incluyendo las nasales (algo poco frecuente en las lenguas del mundo). Adicionalmente, hay contraste de longitud para varios fonemas, con la excepción de las consonantes sordas sonorantes.

Consonantes +Consonantes   Bilabial Labio-dental Dental Alveolar Palatal Velar Glotal Oclusiva           Nasal             Fricativa         Vibrante Múltiple                         Aproximante lateral                           Las sonoras fricativas , , y no son completamente constrictivas y son a menudo más cercanas a aproximantes que a fricativas.

thumb|Aquí por separado la consonante ð. Maðkur. Se pronuncia igual a la d española en la palabra "Madrid". thumb|Aquí por separado la consonante Þ. Þau. Se pronuncia igual a la z española en la palabra "zinc". La condición de y como fonemas o como alófonos de y es materia de debate. Por otra parte, la presencia de pares mínimos como gjóla «brisa» contra góla «aullido» y kjóla «vestidos» contra kóla «cola» sugiere que las oclusivas palatales son fonemas separados. Por otra parte, solo las oclusivas palatales, no las velares, pueden aparecer ante vocales anteriores, y algunos lingüistas (verbigracia Rögnvaldsson) han insistido en una representación fonémica subyacente de y como y respectivamente, mediante un proceso fonológico de fusión de en . Que esta aproximación, que se ajusta a la ortografía y con procesos históricos, represente una realidad sincrónica es materia de debate.

Las fricativas dentales y son alófonos de un mismo fonema. se usa al comienzo de la palabra, como en þak «techo» y ante una consonante sorda, como en maðkur «gusano». se emplea en forma intervocálica, como en iða «vórtice» y al final de la palabra, como en bað "baño", aunque puede ser desonorizada en ante pausa.

De las sordas nasales, solo aparece al comienzo de la palabra, por ejemplo en hné «rodilla». Recientemente, ha aumentado la tendencia de pronunciar esta como sonora, especialmente entre los niños; verbigracia, pronunciando hnífur«cuchillo» como en lugar de la estándar . La nasal palatal aparece ante las oclusivas palatales y las nasales velares ante las oclusivas velares. La aparece también ante y a través de la supresión de en los grupos y .

Las preaspiradas (verbigracia: löpp «pie») no ocurren en posición inicial. En la mayoría de los análisis, la longitud de la consonante es vista como fonémica, mientras que la longitud vocálica como determinada completamente por el ambiente.

Vocales Monoptongos Anterior Posterior Cerrada Semicerrada   Semiabierta Abierta Donde los símbolos aparecen en pares, aquel a la derecha del punto representa una vocal redondeada.